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Una Historia de Finnick Odair y Annie Cresta — capítulo 8

Se acerco lentamente a ella uniendo ambos sus labios, que encajaban perfectamente el uno al otro. El beso era cálido y suave, así eran los besos de Finnick para su amada Annie. Ella de la misma manera se los correspondió.

Finnick comenzó acariciando su suave cabello, mientras que ella posaba sus manos sobre su cuello. Pronto sus manos comenzaron a bajar de su cabello hasta su cintura, poniéndolas firmemente ahí.

Abrió sus labios,  invitándola para profundizar el beso, ella con mucho gusto cedió. Un poco de calor había en toda la invitación para ambos. Una extraña sensación, que poco a poco los estaba llevando a un mar de locuras.

Ella tomo la iniciativa sobre él, desabrochando lentamente la camisa, de botón a botón, mientras el quedaba quieto, ante la acción de ella. Estaba entre el cuarto botón, cuando el comenzó a levantar la blusa de ella.

Acaricio su cintura, era tan suave como sus labios, tenía una piel que sería como delicada, habían estado ya juntos antes, pero ante todo se habían separado un poco. Y a pesar del enojo de Finnick ella lo controlaba para que con un solo beso, el regresara a su estado normal.

Levanto mas la blusa, hasta que al final se la quito, dejándola solo con el sujetador, que ansiaba tanto poder quitarlo de encima.

Ella quito finalmente la camisa, al cual él se incorporo para que se la quitara, la recostó en la cama, quedando el sobre ella, pero no dejando caer todo su peso encima. Y empezó a darle tiernos besos sobre el cuello, la mandíbula, hasta que nuevamente llego a sus labios.

El aire les estaba haciendo falta, hasta que el rompió el beso, entonces Annie fue su turno de poner sus labios sobre el cuello de él, dejando cálidos besos, disfrutando del momento de estar juntos.

El calor era tanto que no se hicieron esperar mucho mas, y ayudándose ambos, se convirtieron en uno solo. Olvidándose por completo, de todo lo que estaba pasando.

Olvido ese día toda la rabia hacia quienes le había hecho daño a ella, y ella olvido sobre el posible peligro que corrían, pero eso no importaba en ese momento solo estaban ellos dos, amándose y entregándose el uno al otro. Como pareja que son.

Ambos acostados en la cama, ella sobre su pecho, y el haciendo caminos imaginarios sobre su suave espalda, oliendo su cálido perfume del cabello, recordado el olor de la dueña de su corazón.

Una gran sonrisa apareció en ambos, cuando sus miradas se cruzaron, estaban juntos en todo, ambos sabían que pelearían por estar juntos.

Confiaba plenamente en el, sabía que nunca la dejaría sola, por nadie a pesar de los problemas que ella había tenido después de haber ganado los juegos, el aun estaba ahí con ella.

-¡Te amo! -Susurro Finnick.

-Te amo. -Contestaba ella.

Ambos volvieron a unir sus labios. Y la pasión regreso convirtiéndose de nuevo en un solo ser.

Ejejejjeje no soy buena lo se… :P pero de la nada salió esto no estaba planeado pero creo que quedo bien? No soy buena para estas escenas tendre que leer unas historias, pero bueno espero que les guste. Comenten ¿Si?