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Tras esos ojos de hielo — capítulo 10
-¿Qué tal va ese portal?- pregunto un impaciente rey.-Aún no está- contestó el anciano Archimago.-Pues date prisa- ya no aguantaba más, estaba tan cerca...-No puedo hacer nada, hay que esperar a que el tejido entre los dos mundos se debilite- contestó irritado.-¿Cuántos hombres crees que harán falta?-Con un pequeño grupo de cinco valdrá, cinco magos mejor- respondió con la vista fija en una muchacha que miraba con el ceño fruncido unos extraños ropajes.-¿Cinco? ¿Se te va la cabeza o qué?- casi gritó Covan- es un palacio lleno de magos, ya se que son aprendices, pero son igual de peli...-No lo entiendes- cortó Qaydar- la niña no sabe que está en peligro.-¿Y los magos?-No son magos, han olvidado su origen, ¿no te has preguntado por qué llevan varita? Son sólo semimagos.-¿Y eso qué más da?-Los unicornios que cruzaron la puerta antes de ser sellada perdieron la capacidad de entregar la magia, no hay suficiente en ese mundo.-¿Por qué hay semimagos entonces?- estaba empezando a perder la paciencia.-La magia allí la trasmiten de generación en generación, sólo hay una explicación lógica para eso. Sabes que cuando mandamos a Lunnaris y a Yandrak a la Tierra solo pudimos enviar sus almas. Los Dioses sellaron el portal para que las criaturas superiores no pudiesen escapar por ella- la mención de los seis endureció su voz y ensombreció su rostro- por eso sus cuerpos no pueden pasar, muchos unicornios huyeron cuando la guerra entre los sheks y los dragones comenzó, sin saber lo que les sucedería si cruzaban la puerta. Sus almas necesitaban un cuerpo porque habían dejado atrás el otro, había desaparecido sin razón aparente. Esos unicornios aprovecharon cuerpos humanos, antes de que naciesen, como Lunnaris y Yandrak.No pudieron recuperar jamás su capacidad para cambiar de forma y entregar la magia, pero si que quedó algún retazo de su antiguo yo en ellos.Victoria era una especie de semimaga en su forma humana, por eso portaba el báculo, los semimagos de la tierra usan varita.Algunas almas, las de unicornios jóvenes se perdieron y digamos que estuvieron vagando un tiempo por el plano terrenal, simplemente, por eso mismo de vez en cuando aún aparecen magos nuevos, digamos que esas almas perdidas toman conciencia de lo que ha sucedido de pronto y deciden existir de nuevo.-Comprendo- dijo el rey tras oír la explicación del hombre que había pasado toda su vida estudiando los secretos más antiguos de la magia- ese palacio es una especie de torre de alta hechicería.-Creo que los que lo fundaron tenían recuerdos de su vida pasada y quisieron imitar a las torres de aquí, sí.-Supongo que entonces toca esperar- suspiró el anciano rey volviendo al tema anterior.
Estaba realmente ridícula con el uniforme de quidditch puesto. Le quedaba algo grande y encima tenía que llevar las protecciones tan ajustadas que hacían aún mas notable el fallo de talla.Se hizo una trenza bastante mal. Su pelo castaño era demasiado fino, por lo que quedaban mechones sueltos por todas partes y aunque todavía no se había subido a la escoba parecía que había entrado en un huracán.Suspiró y se dirigió al campo para no llegar tarde. Cuando llegó allí descubrió que ella y otra eran las únicas chicas, a parte, ella era la más joven. Todos se giraron para mirarla, incómoda alzó la cabeza y caminó con paso firme y seguro.-Más te vale, Potter, que esta niñita sea realmente buena- amenazó el capitán cuando pensó que Eva no los oía.Hacía un viento realmente fuerte y el cielo estaba oscuro, amenazando lluvia.-Bale, el entrenamiento de hoy será básicamente para valoraros. Los bateadores, nos pasaremos un balón que hemos encantado, no es tan duro y agresivo como la bludger, será bueno entrenar primero con el.>>Cazadores y Guardián, pases y lanzamientos, bueno el buscador simplemente busca la snitch como siempre, esta será más fácil, es una pelota de golf encantada.Cogió su bate y los hizo colocarlos en sus posiciones. La otra chica era la guardiana y los otros dos cazadores, como había supuesto eran Erik y un chico de sexto que no conocía.Erik recogió la qualffe y comenzó el juego.Había leído algo sobre el deporte mágico, pero no se sabía demasiado bien las reglas, por lo que al principio observó. Sus compañeros se pasaban la pelota roja avanzando hacia los tres aros. Pront empezó a comprender que había que colar la pelota por una de las arandelas.Examinó a la guardiana. Era diestra. Dejaba el flanco izquierdo desprotegido y solía lanzarse nada más ver el amago de lanzarla.-Redfield, más te vale empezar a moverte- gritó el capitán desde la altura.Hizo subir su escoba y recogió una qualffe que se precipitaba hacia el suelo. La pasó al chico rubio que voló un poco más y se la pasó al mayor. Él se la devolvió y entonces vio su oportunidad. Se precipitó a la derecha e hizo el gesto de lanzar. Tal y como esperaba la guardiana se tiro en plancha contra el aro derecho y ella aprovechó la distracción para colarla por el aro del centro, que al parecer era el que más valía.La pelota roja lo traspasó limpiamente marcando el primer tanto.-¡¡Te lo dije Snow!!- fanfarroneó James algo alejado.Un rayo rasgó el cielo y tras el llegó un trueno. Una fina lluvia comenzó a caer, calándolos hasta los huesos.Tras un rato bajo lo que ahora era una auténtica tormenta, Eva tenía las articulaciones atenazadas y le costaba mantenerse sobre la escoba. El palo estaba resbaladizo y esa era la primera vez que tenía que enfrentarse a la tempestad, aún no tenía práctica.Al soltar una mano para coger la qualffe la otra se escurrió y con un grito cayó. Veía el suelo acercarse cada vez más e instintivamente se tapó los ojos esperando el golpe que jamás llegó. Alguien la agarró por la calada tela para evitar que siguiese precipitándose al encharcado suelo.Cuando abrió los ojos se topó con unos enormes castaños, que le devolvían la mirada.La dejó en el suelo y luego se elevó de nuevo para proponer dejar ya el entrenamiento, Eva no era la única que tenía problemas para volar.A regañadientes el capitán accedió y todos descendieron. Eva se sentía frustrada por no poder mantenerse en el aire, tendría que haber conseguido sostenerse.Cuando James le devolvió su escoba, la cogió casi de un manotazo y caminó salpicando hasta los vestuarios.-¿Qué mosca le habrá picado?- pensó en alto el joven Potter.-Es normal, es nueva y quería demostrar que estaba a la altura- comentó el rubio caminando hacia los vestuarios también. La verdad es que los dos hermanos no hacían gala de las características de sus respectivas especies, claro está que tenían los instintos y comportamientos de estas, pero ambos habían aprendido algo de la otra.Al haberse criado con un dragón, Eva no era tan fría y recelosa como los demás sheks, se podía decir incluso que en ocasiones especiales actuaba como una humana corriente, ese era uno de esos momentos. Se sentía frustrada y avergonzada como estaba se había enfadado consigo misma y con el mundo entero.Erik, por su parte también había aprendido mucho de Kirtash y era mucho más reservado y reflexivo que los demás dragones, así como mucho más analítico. En ese mismo instante estaba observando el extraño comportamiento de la muchacha, intentando comprender las razones que tenía para comportarse de tal forma.A eso también hay que añadirle que ellos tan sólo tenían una cuarta parte de shek y dragón, en realidad la esencia de unicornio también competía por ser la dominante. Eso era precisamente lo que sucedía cuando se fusionaban dos esencias igual de poderosas. En el caso de sus padres no había pasado nada, pues los humanos son seres inferiores y estaba claro cual dominaba, pero al juntar dos naturalezas poderosas la fusión no era perfecta y se creaba una espacie de doble personalidad.Eso le había sucedido sobre todo a Eva, la parte de shek y la parte de unicorno chocaban más entre si y la chica sufría bruscos cambios de humor, aunque normalmente los sabía controlar, más de una vez se había creído bipolar.Se encerró de un portazo en el baño de su habitación y casi chorreando agua de sentó en las frías baldosas del suelo, cerrando los ojos e intentando calmarse. Se decía a si misma que no pasaba nada, que no tenía motivos para enfadarse de ese modo, que su comportamiento era ilógico.Mientras pensaba eso sintió un escalofrío y suponiendo que era por estar calada hasta los huesos no le dio importancia. Lo que Eva no sabía es que muy lejos de allí, o tal vez muy cerca, un anciano rey sonreía al ver un cielo sin luna, al observar la noche eterna de Limbhad.
Bueno, he tardado un poco pero aquí está el nuevo capi!!Siento haber tardado, pero esta semana he tenido muchos exámenes y he estado preparando dos DELFs y un EGA.Espero que les haya gustado. Como siempre estaré encantada de lleer vuestras opiniones, la verdad es que vuestros comentarios me animan mucho a seguir escribiendo. Gracias también a todos los que la tienen en favoritos y a los que la siguen.Un beso!! :)