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Historia 151933 — capítulo 4

Un mes después de su llegada al castillo, llego el primero de Septiembre y Hogwarts ya estaba listo para recibir a todos los nuevos estudiantes que esperaban para la selección de sus casas, y a los antiguos estudiantes que se encontraban ya en sus respectivas mesas para la presentación de los maestros y el recordatorio de las reglas del castillo. Una vez los nuevos estudiantes estuvieron sentados en las mesas de sus casas, se sirvió el gran banquete.

-Snape, a Harry ¿donde lo dejo?- Preguntó McGonagall.

-Con el elfo y supongo por la hora que es, ya ha de estar dormido- respondió Snape.

Pero en otra parte del castillo, cierta personita no tenía ninguna señal de querer dormirse, se bajó de la cuna; y llego a la puerta, que por algún motivo no estaba cerrada y como hijo digno de James Potter, salió y recorrió un gran tramo de los pasillos de Hogwarts, haciendo pequeñas paradas para descansar, continuo sin perderse hasta llegar al gran comedor. Tomo otro descanso en la puerta de entrada.

-Johnny mira un bebe- señaló Penélope con su mano.

-¿Qué hace aquí un bebe?- le preguntó este.

-¿de quién crees que sea?- comentó otro alumno de la misma casa.

-¿cómo llego?, ¿qué lindo?, esos eran los murmullos de los alumnos de séptimo año.

Harry, ya descansado comenzó su trayecto por el gran comedor, mientras los alumnos que se encontraban más cerca de la puerta seguían murmurando.

Ningún profesor se había percatado de la presencia del bebe en el gran comedor.

Varias chicas de último año intentaron agarrarlo, pero él no se dejaba y seguía avanzando hasta la mesa de los profesores en busca de Severus. Los profesores aun no se percataban de la presencia de Harry en el gran comedor como era tan pequeño y los alumnos de las demás mesas lo tapaban; y el pequeño iba gateando por el suelo, no tenían ni idea de lo que pasaba. Hasta que oyeron a una suave voz llamando a Snape.

-¡Seve, Seve!.- decía un pequeño Harry.

Todos los profesores se levantaron para ver quién era, menos uno, que ya sabía a quién pertenecía esa voz, se levantó ágilmente de la mesa y dio la vuelta para levantarlo del suelo y regreso con el pequeño en brazos a la mesa.

-Harry ¿cómo te has escapado?, no puedes llegar y salir sin ayuda- le regañó Snape a Harry que solo sonreía.

Ya finalizada la cena, toda la población femenina miraba tiernamente a Harry que yacía plácidamente dormido en los brazos del profesor Snape.

Cuando llegaron a mazmorras Snape estaba realmente furioso y regaño severamente a Yolki, por descuidarse nuevamente y no cuidar bien de Harry. Tenía que hablar nuevamente con Albus a ver si podría llevar a Harry y al elfo a sus clases, por lo menos hasta que el pequeño pudiera adaptarse a pasar tiempo sin él.

En la mañana siguiente con el permiso del director, salió a dar clases de pociones a los alumnos de primer año; y dispuso un espacio para Harry y sus juguetes en la sala.

 Espero que les guste saludos