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Soy Cygnus Potter o tal vez… Malfoy y Vengo del Futuro — capítulo 8

Ninguna se resiste a sus encantos

POV Ginny

¾Ya sé que es lo que me ocultas ¾me dijo, así, sin más, sin rodeos.

Yo lo miré sorprendida. ¿Qué era lo que sabía? ¿Acaso él sabía mi secreto?

¾… ah… ¾fue lo único que salió de mi boca.

¾Así es, ya sé que es lo que me ocultas ¾volvió a decir.

¾¿Y qué es lo que según tú, yo te oculto? ¾pregunté nerviosa.

¾Sé que estás embarazada ¾dijo¾, porque no me lo dijiste.

¾Yo…

¾Si lo estas, no te atrevas a negármelo… es por eso que hace como un mes y medio que te has negado a estar conmigo, ¿verdad? ¾dijo Harry, a la vez que no dejaba de mirarme.

¾Está bien, sí, si estoy embarazada ¾le grité.

¾¿Por qué no me lo dijiste, Ginevra? ¾preguntó, y parecía enojado, pero también feliz, lo veía en su mirada.

¾Porque… porque…, no lo sé, creo que temía tu reacción, pero ya te lo iba a decir¾trate de justificarme.

¾¿Ah, sí? ¾sonrió con ironía¾. ¿Cuándo? Tal vez cuando ya haya nacido el bebé.

¾Te lo iba a decir hoy día, después del almuerzo, lo juro.

Negó con la cabeza.

¾Lo siento, sé que me equivoque, no debí ocultarte la verdad ¾susurré, y de repente empecé a sentir que unas lágrimas traicioneras se resbalaban por mi mejilla.

¾No llores, Ginny ¾dijo y me abrazo¾, lo importante es que ya lo sé ¾susurró en mi oído.

Yo no hablaba, solo lloraba y él me estuvo abrazando hasta que me calme.

Deshicimos el abrazo.

¾¿Cómo te enteraste de mi embarazo? ¾pregunté curiosa.

¾Eh… por tu comportamiento tan extraño de este último mes ¾me contestó, pero a mí me pareció que me ocultaba algo.

Sonreí, ¿qué me podría estar ocultando?

¾Yo creí que con lo distraído que eres ni cuenta te ibas a dar.

¾Pues ya vez que no ¾dijo¾. Y ahora debemos hablar de nuestra futura boda, pero primero te tengo que comprar un anillo de compromiso ¾hablo muy seguro de sí mismo.

Yo estaba muy aturdida por lo último que dijo, que solo repetí lo que dijo.

¾Boda, anillo de compromiso…

POV Cygnus

Me desperté temprano, miré el reloj de la mesita de la lámpara y me di cuenta que eran las 6 de la mañana, es que no pude dormir casi nada, y todo por culpa de Malfoy y su comportamiento extraño conmigo, era como si me estuviera esperando para regañarme la noche anterior, y lo peor de todo es que creí que él sabía mi secreto y casi se lo digo.

Pero definitivamente lo más insólito fue cuando le escuche susurrarme "Granger".

¡Oh, my God! Acaso vio algún gesto en mi cara igual que al de mi madre, debo tener más cuidado con lo que hago y digo, Malfoy podría descubrir de dónde vengo y eso no sería nada bueno.

Miré a la cama de lado y vi a Parkinson aun dormida. Me levante después de diez minutos, me dirigí al baño que compartía con Parkinson, preparé la tina con agua tibia y le eche jabón líquido con olor a duraznos, mi preferido, me metí a la tina y ahí estuve relajándome en el agua tibia por media hora. Me puse una bata de baño y cuando salí, Parkinson ya estaba despierta.

¾Buenos días, Potter ¾me dijo de forma amable, al parecer sus disculpas si fueron sinceras.

¾Oh, buenos días, Parkinson ¾le devolví el saludo.

Empecé a sacar mi uniforme del vestidor, pero sentía la mirada de Parkinson en mi espalda.

¾¿Qué te pasa? ¿Qué tanto me miras? ¾le pregunté aun sin mirarla.

¾¿Cómo sabes que te estoy mirando? ¾preguntó.

¾Siento tu mirada penetrante sobre mí.

¾Ah… bueno, solo quería saber dónde estabas anoche, Theo me pregunto por ti, pero yo le dije que no sabía dónde estabas,  te estaba buscando, después de lo Blaise, parecía muy preocupado por ti.

¾Uhm… y no te dijo que quería ¾le pregunté, a la vez que sentía que ella se levantaba de la cama.

¾No ¾contestó¾, ¿sabes? Yo creo que le gustas ¾dijo de repente.

¾¿Qué dices, Parkinson? ¾di la vuelta para mirarla seria¾,  me acaba de conocer, no le puedo gustar.

¾Yo creo que sí ¾yo negué con la cabeza y ella sonrió¾, ya te darás cuenta tu misma¾dijo.

Yo seguí con lo mío, o sea, empecé a  ponerme el uniforme, pero Parkinson seguía parada mirándome.

¾¿Qué tanto me miras? ¾le pregunté enojada.

¾Que tal vez a ti no te guste Theo porque…

¾Claro que no me gusta, es un buen amigo ¾la interrumpí.

Ella sonrió.

¾Ya veo, tal vez te paso lo que le pasa a todas las chicas cuando llegan a Hogwarts ¾su voz era como de consuelo y luego suspiró.

¾¿Y qué es lo que les pasa a las chicas que llegan a Hogwarts? ¾pregunté curiosa.

¾Bueno, que esas chicas solo tienen ojos para cierto amigo mío, al cual yo conozco muy bien ¾la miré en señal de que continuara¾, ellas solo tienen ojos para Draco, siempre se terminan enamorando de Draco, ninguna se resiste a sus encantos ¾sonrió.

Se me cayó la corbata que tenía en la mano cuando mencionó que a mí también me puede gustar Malfoy. Yo solo la quede mirando.

¾¡¿Qué?! ¾grité saliendo de mi aturdimiento.

¾Por la cara que pusiste, ahora sí estoy segura que te gusta Draco, como dije nadie se resiste a sus encantos.

¾¿Sus encantos? ¡Ja!, sí, claro ¾reí¾, si sus encantos es ir asustando, gritar y ser prepotente con las chicas, entonces sí, estoy muerta de amor por él ¾le contesté con ironía.

Ella me dedico una mirada de suficiencia.

¾Ah, Parkinson, no vuelvas a repetir eso de que mí me gusta Malfoy ¾le amenace.

¾¿Por qué? Acaso temes que Draco se enteré y no te haga caso ¾la miré incrédula, como podía decir tantas tonterías a la vez¾, no te preocupes tal vez y tú también le gustes a él ¾se giró para ir directo al baño, pero antes de entrará dijo¾: ah, y creo que como ya estamos compartiendo habitación, podríamos tratarnos con más confianza y llamarnos por nuestros nombres, ¿no crees?

Yo asentí, ella tenía razón.

¾Genial ¾dijo y se metió al baño.

Termine de ponerme el uniforme, me cepille el cabello y me puse una bincha de color verde, luego solo me puse un poco de brillo en los labios y baje al Gran Comedor.

Cuando entré al Gran Comedor vi a mi padre y le sonreí y él respondió mi sonrisa con otra. No lo dude y me acerque a la mesa de los leones a saludar a mi padre y a mi madre Hermione, bueno ahí también estaba mi otra madre, Ginny.

¾Hola, Harry, Hermione ¾los salude con un beso en la mejilla a cada uno.

¾Buen día ¾respondieron ambos.

¾Ah, Cygnus, ellos son Ginny Weasley, la novia de Harry ¾dijo mi madre y yo sonreí¾, y él es Neville Longbottom.

¾Mucho gusto, Ginny, y pro… digo Neville, yo soy Cygnus ¾rayos, casi meto la pata y le digo profesor a Neville, espero que no se hayan dado cuenta¾. Bueno, yo me voy a mi mesa, luego nos vemos ¾me despedí de ellos.

Cuando me acerque a mi mesa, vi a Theo así que me senté junto a él.

¾Hola, Cygnus ¾dijo Theo.

¾Hola, Theo ¾contesté.

¾Anoche estaba preocupado por ti, ¿dónde estabas? ¾preguntó.

¾Quería estar sola y…

¾Sí, claro, querías estar sola, pero no te molesto la presencia de los dos integrantes del trío de oro hasta más de las 12, ¿verdad? ¾esa era la voz de Malfoy interrumpiéndome.

Levanté la mirada ahí lo vi parado junto con Parkinson quien me sonreía.

¾Como te dije anoche, Malfoy, no te importa lo que yo haga o deje de hacer con ellos, son asuntos míos ¾le contesté enojada.

Frunció el ceño.

¾Sí sabes que ellos dos tienen novias, ¿verdad? ¾hablaba arrastrando las palabras.

Yo también fruncí el ceño. Que me estaba tratando decir que yo ando de ofrecida con ellos.

¾¿Qué estás insinuando, Malfoy? ¾le respondí con el mismo tono de voz con que me hablo.

Me quedó mirando, luego relajo su rostro y no me dijo nada.

Parkinson lo jalo para que se sentaran. Yo seguía con el ceño fruncido y muy enojada. ¿Cómo se atrevía a pensar eso de mí?

Malfoy no dejo de mirarme, parecía confundido.

¾Bueno, anoche estabas muy ofuscada, y por lo menos no estaba sola, y como eres nueva, no conoces muy bien el colegio, pero con Weasley y Potter a tu lado, ya no  te podrías perder ¾dijo Theo a la vez que ponía su mano sobre la mía, giré para mirarlo y le sonreí al ver que todo lo que dijo era con buena intensión.

Escuche una risita, levante la mirada y era Parkinson, quien movió sus labios diciendo "le gustas a Theo" ¾yo la miré seria.

Luego de eso vino Zabini, pero menos mal que yo ya había terminado de desayunar, así que me levante y me fui a mi clase.

Cuando entre al salón me di cuenta que me tocaba transformaciones cuando vi a la profesora McGonagall cerca de su escritorio.

¾Oh, buen día, profesora McGonagall ¾la saludé.

¾Buenos días, señorita Potter ¾contestó.

Parecía que me iba a preguntar algo, pero se quedó callada cuando vio entrar a Theo.

¾Cygnus ¾me tomo de la mano¾, ven siéntate conmigo ¾yo asentí.

¾¿Qué pasa? ¾le pregunté porque no me quitaba la mirada.

¾Bueno, solo quería decirte que disculpes a Draco ¾lo miré incrédula—, parece que se levantó de mal humor, por eso te hablo de esa manera.

¾¿Y tenía que desquitarse conmigo?

¾Seguro le molesto que estuvieras con Potter y Weasley.

—¿Por qué lo defiendes? ¾le pregunté.

¾No es que lo defienda, es solo que Draco, ayer también parecía preocupado por ti, ayer cuando le dije que no te encontraba se preocupó, solo que lo quiso disimular, pero lo conozco desde hace años y sé reconocer sus expresiones.

¾Entonces, por eso anoche me regaño, porque estaba preocupado por mí ¾Theo asintió.

¾Pero no se lo vayas a decir, él es muy orgulloso y si tú le dices lo que te conté lo negara todo.

¾Está bien ¾le contesté.

Al rato llegaron los Ravenclaw y los Slytherin, los últimos en llegar fueron el tarado de Zabini, Malfoy y Parkinson.

La clase estuvo muy interesante, gane 40 puntos para Slytherin cuando respondí tres preguntas.

Luego de la clase nos fuimos a almorzar, lo fue que el almuerzo estuvo tranquilo, Parkinson no estuvo con lo mismo de que yo le gusto a Theo, creo que está equivocada respecto a ese tema, Malfoy ya no parecía enojado, o veía hablar con Parkinson, Zabini no me dirigió la palabra, ni siquiera para molestarme, que bueno al parecer entendió que conmigo no se tiene que meter, y Theo y yo estuvimos platicando, pero solo como unos buenos amigos.

Cuando termine terminé de almorzar decidí dar un paseo por el colegio, estaba caminando muy tranquilamente cuando siento que me jalan del brazo, grite del susto, pero cuando volteé a ver quién era, me di cuenta que era mi padre y mi tío Ron con sus uniformes para jugar Quidditch.

¾Me asustaste, papá ¾le dije, poniéndome una mano al corazón.

¾Lo siento ¾dijo papá y tío Ron se reía de mí.

¾¿Qué es lo gracioso, tío? ¾le pregunté.

¾La cara que pusiste ¾dijo.

Puse cara de ofendida, pero al final me rendí y también empecé a reír.

¾Bueno, al parecer tienen prácticas de Quidditch ¾les dije y ellos asintieron.

¾Sí dentro de dos semanas jugamos contra Ravenclaw ¾dijo papá.

¾Oh, vaya, y tío Ron, piensas ganarle a la casa de mi tía Luna, tu novia, futura madre de tus hijos ¾bromeé y él se puso rojo de la vergüenza.

¾Solo será un partido amistoso ¾contestó.

¾Uhm…

¾Bueno, Cygnus deja de molestar a Ron ¾dijo papá¾, y bueno, quiero que me conteste algo.

¾Mejor dicho que nos contestes algo ¾corrigió el tío Ron.

¾Si es alguna pregunta acerca de su futuro, ya no les diré más ¾afirmé.

¾No es sobre el futuro, bueno, no por ahora ¾dijo papá—, quería que me respondas la pregunta sobre Zabini ¾me puse seria cuando escuche que menciona a ese idiota¾, ¿Qué fue lo que te hizo?

¾Desde que llegue me molesta, detesto que me llame 'muñeca' y 'preciosa', se siente desagradable cuando él lo dice, y el muy cretino quería que lo llamara 'amor', lo detesto.

Cuando me di cuenta mi padre y mi tío estaban muy serios, luego empezaron a caminar hacia el colegio.

¾¿Adónde van? ¾pregunté.

¾A poner en su sitio a ese ex mortífago.

¾No vayan, se meterán en problemas, además yo ya lo puse en su lugar ¾trate de detenerlos.

¾Sí, ayer vimos cómo le pegabas, pero me imagino que no fue solo porque te llamara "muñeca", ¿verdad? ¾dijo el tío Ron, y yo me quede callada.

¾¿Qué fue lo que te hizo para que reaccionaras así? ¾hablo papá.

¾Bueno… eh… Zabini… eh…

¾¿Qué te dijo? ¾preguntaron los dos a la vez, muy serios.

¾Zabini insinuó que… que él me… me tendría primero antes que cualquier otro ¾lo dije, ellos me obligaron a decirlo.

¾¿Qué? ¾gritaron¾, Zabini es hombre muerto ¾dijeron y otra vez empezaron a caminar hacia el colegio.

¾No, esperen ¾ellos pararon¾, yo se me defender sola ¾les dije¾, además Malfoy también me defendió, se ha comportado amable conmigo ¾eso era cierto Malfoy me defendió.

¾¿Malfoy? ¾preguntó mi padre.

¾Sí, él me defendió ¾les confirme.

¾Desde cuando Malfoy defiende a alguien que no conoce ¾dijo el tío Ron.

¾No lo sé, pero seguro no le gusto la forma en que ese idiota me hablo.

¾No te confíes en ninguno de los dos ¾me dijo papá.

¾Y cómo se atreva ese ex mortífago a hacerte algo, juro que lo mataré ¾dijo papá.

¾Lo mataremos ¾dijo tío Ron.

¾Bueno, pero no creo que lo hagan, porque ya no me ha vuelto a molestar ¾les dije.

¾Por su bien, espero que siga así ¾dijo papá y tío Ron a la vez.

¾Bueno, creo que voy a la biblioteca ¾ellos cambiaron su expresión seria por una sonrisa¾, y ahora vayan no se les vaya a ser tarde para su entrenamiento.

¾De veras el entrenamiento ¾dijo el tío Ron.

¾Luego nos vemos ¾dijeron.

Los dos se fueron lo más rápido que pudieron y yo me dirigí a la biblioteca, pero cuando estaba por unos de los pasillos solitarios, sentí que me volvieron a jalar, pero esta vez me pusieron una mano en la boca para que no gritara.

¾Creías que me podías gritar y golpear y quedarte así como así, ¿verdad?, pues te tengo noticias, te equivocaste muñeca¾me amenazo Zabini.

Quitó su mano de mi boca, pero ahora me cogió de las muñecas y me apretaba muy fuerte.

¾Qué te pasa, Zabini, estás loco, ¡Suéltame! ¾hable con firmeza para que sepa que no le tengo miedo.

¾No te voy a soltar, muñeca, hasta que por lo menos me des un beso ¾dijo.

¾Nunca, me das asco ¾le grité.

¾Pues peor para ti ¾dijo, y entonces unió sus labios con los míos a la fuerza, yo trataba de alejarlo, pero era imposible porque me tenía sujetada de las manos, Zabini trataba de meter su lengua en mi boca, pero yo mantenía mi boca cerrada impidiendo que cumpla su propósito.

Luego empezó a besarme el cuello, parecía un desesperado, yo no tenía fuerzas, empecé a llorar de rabia e impotencia, gritaba y gritaba para que alguien venga ayudarme, pero nadie venía. Hasta que sentí que alguien empujaba a Zabini lejos de mí. Yo caí en el suelo todavía llorando con la mirada en el piso, lentamente levante la mirada para saber quién era quién me había ayudado, quede sorprendida al ver quién era.

Les deseo una

Feliz Navidad a todas mis lectoras,

que la pasen muy bien en familia