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Historia 154431 — capítulo 1

Martes 13, Londres.

Hacia frio, estaba nublado y el bosque se veía demasiado tétrico. Salí al patio trasero y escuche voces, también había alguna que otra sombra. Comencé a recorrer , las voces cada vez estaban más cerca y cada vez yo me encontraba más asustada, estaba gritando pero nadie salía a ayudar, parecía que no había nadie en el mundo más que yo y esas voces.

Me adentre en el bosque, y sentí pasos, pasos y cada vez más cerca. En realidad sentía que me seguían, de repente una mano toco mi hombro. Eso fue lo último que pude ver, una luz negra inundo mi vista, y las voces casi no se escuchaban. Tiempo después, no sé cuánto, aunque a mí me parecieron horas, abrí los ojos. Estaba en una casa, pero no era mi casa, esta se encontraba en el medio del bosque. Pasaron varios minutos hasta que me di cuenta que estaba atada.

Una mujer vestida con ropa mugrienta y arañada, con el pelo desordenado y hasta la cadera, apareció por el umbral de la puerta. La señora se acercó a mí y empezó a aspirar mi alma. Sentí miedo y mis peores pesadillas se vieron reflejadas en los ojos de la mujer. No pude evitar pegarle una cachetada. Me desmaye. Abrí los ojos y la mujer estaba tumbada en el piso. Me levante y el suelo se encontraba helado. Comencé a recorrer la casa y las paredes se encontraban escritas, en ellas decía que el diablo quería un cuerpo humano para revivir. Para esto necesitaba mil almas humanas.

Intente escapar, pero eso me fue imposible. Las puertas estaban cerradas con llave y en el piso de la habitación la mujer comenzó a despertar. Me escondí en el ropero de la habitación continua, desde allí se escuchaban los pasos de la mujer. Pareció que la señora sintió mi presencia ya que fue directo al ropero. Abrió la puerta con fuerza pero yo logre escaparme entre sus piernas. Me subí a una mesa con un florero color cobre, dentro de este había guardado almas humanas. A un costado había tres dagas, tomé una y se la clave a la mujer en el pecho.

Ese fue el fin de la mujer poseída y el comienzo del exorcismo.