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La Hija de Hades III (Olimpo y Campamento mestizo) — capítulo 11
En ese momento Cronos con un semblante serio me dijo:-De nada querida, sabes pensaba canjearte el favor que me debes para controlar el Olimpo, pero por lo que veo ahora esta en buenas manos.--¿Entones, que piensas hacer ahora?--No lo sé, quizás lo canjee por mi libertad.--Cronos, eres mi abuelo, y a pesar de todo yo te aprecio muchísimo, bueno, quizás porque soy la única con la que quieres hablar, pero has de reconocerme que has hecho mucho daño.--Si querida, es cierto, pero a Dioniso vas a quitarle su maldición ¿y a mi no?--No voy a quitársela del todo, de hecho había pensado tan solo en reblandecerla--¿Y a mi no?--Bueno, deja que me lo piense, pero es que...--¿Que?--Te comiste a tus hijos.-Cronos se río en ese momento.-Si, es cierto, debes estar pensando en que celda del inframundo me vas a poner--¿Para que te comas a mi padre?, ni hablar--Eres de lo que no hay Isabel--Si, habré salido a ti.--Cuidate pequeña, recuerda para lo que sirvió el vellocino antes de que tu fueras siquiera al campamento mestizo, seguro que Luke te ha contado alguna vez la historia del mar de los monstruos.--Si, te lo tragaste enterito, tuvieron que rescatarle. No te causo demasiada buena impresión ¿verdad?--Bueno, soy el dios del tiempo.--¡OH!, quieres decir que me viste con el y egoistamente me quisiste solo para ti, ¿No es eso?--Más o menos.--Y encima tienes la cara de pedir una reducción de tu maldición.-Cronos se río aún más y yo con él, le mire a los ojos y le dije:-Dime, por quien empiezo, a quien he de preguntar primero, ¿Quizás a mi padre?--No te dejes llevar por tus sentimientos, empieza por alguien que respetas pero no demasiado, Dioniso, por ejemplo-Asentí con la cabeza, el me volvió a dejar en el suelo y como siempre se despidió de mi diciéndome:-Menos mal que eres ignífuga sino hubiera quemado tu precioso corazón.-Entonces volví a encerrar a Cronos en su cofre, y me marché con Luke al campamento mestizo, de nuevo allí. Ver las cabañas, el río, la gente paseando con las corazas y los cascos, y por supuesto a Percy y Quirón quienes nos dio la bienvenida preocupados por lo que me había dicho Cronos, una vez que se lo hube relatado, me acompaño a la Casa Grande, donde se encontraba Dioniso, o como todo el mundo allí lo llamaba, el sr.D. Golpé con vigor la puerta, el me abrió y le dije: -Esto es un interrogatorio en toda regla Dioniso.--¿Es sobre Maria?--¿Maria?--Si, la chica capaz de controlar el miedo, la cual no se sabe de quien es hija.--Pues no, pero es que esa chica no tiene un tatuaje como los míos ¿o algo así?--No todos los semidioses los tienen.-Dijo Quirón.-Entiendo, pero me gustaría hablar a cerca de a lo que he venido.--Dime.- Dijo con su tono arrogante.En ese momento me di la vuelta, e hice que Quirón y Percy me dejarán a solas con él, causando la duda en Dioniso.-Así que esto es serio, deja que te invite a una copa.--¿Por que insistes en torturarte?--Bueno, ya que has venido podríamos hablar de mi maldición...--Cuando me digas si has matado a mi hija o no.--Así que se trata de eso.--Si.--¿Y desconfías de mi?--Ahora mismo desconfío hasta de mi padre.--Bien, pues deja que te explique...-Así uno por uno interrogue a los dioses del olimpo, Ares, Hades, Hermes,Atenea,Zeus,Hera,Hefesto,Poseidón,Dioniso,Demeter, Hestia,Afrodita, Artemisa y Apolo.Pero mientras yo buscaba un culpable entre todos los dioses, en el campamento mestizo debatían a cerca de Maria, la semidiosa, capaz de controlar algo que ningún dios podía controlar tan bien: El miedo.Yo podí hacer entrar a qualquier persona en su más horrible pesadilla, pero no podía controlar el miedo en si, era algo que me intrigaba, pero tenía otras cosas en las que pensar.