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Un amor escondido, ¿será para siempre? — capítulo 2
II Sorpresa en el corredor
Harry te he dicho que debes terminar el pergamino tu solo, como es que aún te faltan 30 centímetros-reprendió Hermione a su amigo
Pero Herms, con el entrenamiento de quiddich no he podido terminarla, anda si ayúdame por favor, prometo hacer lo que me pidas- respondió Harry con la mirada más dulce que podía
Anda Hermy te lo pido, ayudamos -suplicó Ron- solo me faltan 10 centímetros
Ve a pedírselo a LAV LAV mi querido RO-RO- replicó la ojimiel y dicho esto salió por el agujero del retrato
Estoy harta de que mis amigos estén todo el tiempo pidiéndome que les haga los trabajos, suficiente tengo con los míos, es más tengo 2 asignaturas más que ellos y aun así me piden esto!!! Estoy cansada!!!!!
De pronto Hermione al ir tan distraída con sus asuntos chocó contra alguien, nada más y nada menos que con Draco Malfoy
Ten cuidado por donde vas estúpida!!!!
Acaso tú no tienes ojos Malfoy!!!!!
Como se atreve una criatura inferior como tu hablarme de esa forma sangre sucia inmunda, pero valla que veo, no están tus amiguitos cara rajada y comadreja aquí para defenderte jajaja -rió Draco
No los necesito pare defenderme de un pobre mediocre como tu- dicho esto intento sacar su varita de la túnica pero Malfoy fue más rápido y la arrinconó entre una armadura y una pared
Que decías Granger
Suéltame Malfoy, me ensucias!!
Un adolorido y triste Malfoy disimuló su cara con una mascara de odio y dijo :que yo te ensucio!!!, QUE YO TE ENSUCIO!!! Deberías estar feliz de que un sangre limpia como yo te mire Granger, deberías agradecer que el gran Draco Malfoy, de un linaje puro te mire siquiera y dices que te ensucio!!!!! Esto es estúpido Granger
De pronto el molesto ojigris volvió a ser el mismo de siempre, lentamente se alejó de la castaña, dio media vuelta y se dirigió a su sala común.
Una asustada Hermione que no sabía que hacer solo temblaba, una extraña sensación vino a ella, era como si sus piernas no le respondieran, como si su corazón fuera a salir de su pecho, pero no era por miedo, era por la cercanía del hombre que amaba… el nunca se fijaría en ella, el la odiaba, odiaba a todas las de su clase pensaba la ojimiel mientras una lagrima caía por su mejilla.