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Historia 156326 — capítulo 27
Aquel día, Hermione iría a ver a su padre después de un tiempo. No había ido desde que le habían mandado al agujero por pelearse con otro preso, al parecer su compañero de celda, aunque no se lo había dicho a nadie. Ese día, Viktor, su prima (loca de atar pero buena chica) Helena Dobrev y su amiga y hermana menor de Viktor, Lui, iba con ellos. No parecía incómoda, a pesar de ser su primera visita a la cárcel. De hecho se la veía muy tranquila, relajada. Menos mal. -¿Cómo estás, Herms?- preguntó Viktor, tomando su mano. Ella, en el asiento del copiloto, le sonrió, apretando su mano. -Estoy bien. No te preocupes. -¿Desde cuándo está tu viejo en el agujero?- interrogó Helena, y la castaña sonrió levemente. -Desde hace casi un mes y medio. -Es un cabrón muy duro- dijo él, y ella se rió. -Lo es. Y estoy orgullosa de mi padre. Cuando llegaron a la cárcel, les condujeron a la Sala Familiar. Allí, George les esperaba. Su labio parecía haber estado partido, y su nariz también, pero se le veía bien. Incluso sonreía, y sus ojos brillaron de golpe en cuanto la castaña cruzó la puerta. -Mi pequeña- se levantó y la abrazó, ignorando la repentina tensión de los vigilantes. Ella le devolvió el gesto, feliz, y él la besó el pelo- ¿Cómo ha ido todo, mi niña? -Genial, papá. Estos son Viktor y Lui Krum y su prima, Helena Dovreb- el hombre les sonrió- ¿Por qué te metieron en el agujero?- se puso serio de golpe. Se sentaron y George tomó la mano de su hija desde el otro lado de la mesa, llevándola a sus labios y besándola con los ojos cerrados, trazando nerviosos círculos en su palma. -Encontró una foto tuya bajo mi almohada, Mione. Me la robó y se la llevó... Ese condenado hijo de puta la intercambiaba por cigarrillos con los demás presos y con algunos guardias. Y, en cuanto me enteré, le partí las dos piernas y el brazo. Ese maldito cabrón...- cuando sus ojos se abrieron, había auténtica rabia en ellos- Pero lloró como un marica cuando le pillé en el patio. No lo maté porque... Porque no me lo permitieron, mi vida- con la mano libre, comenzó a acariciar su rostro, y ella dejó descansar su cara en su mano, cerrando los ojos-. Eres lo más hermoso de mi vida, lo más importante y preciado que he hecho. -Yo también te quiero muchísimo, papá- susurró. Lui se sentó más cerca de Hermione, frente a George. Sus cabellos, de un negro rojizo precioso, y sus ojos, de un increíble color celeste, la hacían verse preciosa. Comenzaron a hablar todos de banalidades hasta que llegó el final del turno. Hermione y George se abrazaron con fuerza. -Llámame, papá- le susurró, colocando un teléfono en su bolsillo. Él lo escondió expertamente, y asintió antes de dejarla ir. -¡TE QUIERO, HERMIONE!- gritó, poco antes de que saliera por la puerta, corriendo tras ella todo lo que la valla del patio de recreo le permitió.
Lejos de allí, Luna y Theo se miraban como tórtolos. Desde que ella se declaró, estaban juntos... O todo lo juntos que se puede estar teniendo a alguien tan único e increíble como Luna como pareja. Pero Theo la adoraba, de corazón lo hacía. Todo en ella le volvía loco: desde sus cabellos, rubios como la luna, hasta sus ojos, de un celeste como el cielo. Era excéntrica y rara, pero perfecta para alguien como él. -Te quiero mucho, Theo. -Y yo a ti, mi Luna- contestó él, antes de besarla.
Necesito dos personajes más. Los primeros en comentaro los próximos dos capítulos les darán nombre :D Espero con impaciencia vuestros comentarios. Un beso muy fuerte y un abrazo. Hasta pronto!!