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Lo que es ser hija de un pescado — capítulo 11

Capitulo 10:—Eh… Ariadna es un amor —cambié de tema rápidamente, con suerte ni siquiera había escuchado lo que dijesobre el.

—Lo sé, es preciosa—sonrió—No veo como puede ser una hermana de los tontos hijos de Afrodita.

Solo atiné a sonreír y a mirarlo incrédula. ¿Tontos hijos de Afrodita? ¿Acaso escuche bien? ¿No se supone que es novio de Cloe?

— ¿Que van a llevar? —nos preguntaron Travis y Connor al unisono cuando llegamos al puesto, ni siquiera me había dado cuenta de que ya habíamos llegado.*************************Capitulo 11:

—Hey! Pero si es nuestra amiga Alaina con… Di Angelo ¿Que los trae por aqui? —Dijeron los Stoll al verme.

—¿Sera por que vivimos aquí? ¿Y por que hace calor y queremos un helado? —

—Ja-ja-ja que graciosita. ¿Qué van a llevar? —

—Uno pequeño de chocolate, otro de fresa y… uno de… vainilla ¿Tú de qué quieres? —me preguntó.—Uno de vainilla también —volteé a verlo.Nicome miraba con una sonrisa hermosa. Bajé la mirada con las mejillas rosadas. Fue algo tonto sonrojarme solo con una simple sonrisa, pero, de verdad, si tan solo pudieran ver esa sonrisa, estoy segura de que me darían la razón.—Eh, parece que tenemos algo en común —dijo despreocupado mientras tomaba su helado y el de Ariadna. Yo tomé el mío y el de Annabethy con lamente perdida en unos ojos negros, mordí mi cono.¿Si entendieron la seriedad del asunto? Nosotros de verdad tenemos algo en común. Algo muy tonto e insignificante pero algo en común al fin del caso. Conforme nos acercábamos a los columpios platicamos de cosas sin sentido. Nuestra edad y cosas así. Resulta queCloe lo había obligado a tratarme asi y hacer todo lo demás ya que ella sabia un secreto muy importante de el, y lo amenazo con decirlo a todo el campamento. ¡Por Hades! Es hija de p˜$%@/#! ¡Yo sabia que Nico no era tan malo como parecía!Vimos que Annabeth y Ariadnajugaban enel sube y baja que también obligamos a los Stoll ponerlos. Me sorprendió de verdad no ver a Ariadnasolo arribaen uno de esos. Nos sentamos todos enun tronco que estaba a un ladopara estar más cómodos,yo me senté al lado de Nico, platicamos con él de mil cosas mientras cuidábamos a Ariadna.Le preguntamos acerca delpor que antes de salir con Cloe no estaba mucho en el campamentoy de la razón por la cualestaba cuidando a Ariadna, dijo que porlo mismo del secreto que sabia Cloe. Conociendo a Nico mejorde verdad era muy gracioso y divertido, a todo le encontraba un chiste y bueno, ni hablar de lo guapo que estaba.Lamentablemente empezó a obscurecer.—Ariadna, yaes muy tarde —le advirtió Nico— tenemos que irnos**— ¡No! ¡No! —chilló la pequeña desdelos columpios—quiero estar con Annabeth y Alaina.—Llevamos todo el día jugando¿No quieres dormir un rato?— ¡No! ¡Tú ve a dormir, déjame a mí con las chicas!Nicosuspiró frustrado. No sabía qué hacer.—Aria, hermosa —habló Annabeth****, quien de algún modotiene unaclase de poder con los niños pequeños. Siempre la obedecen. —Ve a tu cabañay duerme un poco, por favor, mañana podemos salir a jugar de nuevo.— ¿En serio? —se bajórápidamente del columpio****, llegó a nosotros y nos miró ilusionada— ¿Podemos, Nico? ¿Podemos salir con ellas mañana?—Bueno… Solo si te portas bien —contestó con una hermosa sonrisa de lado. Cuando llegamos a la puerta denuestra cabaña Ariadnanos abrazó a ambas.—Adiós, nos vemos mañana —se despidió contenta.—Hasta luego, Aria —nos despedimos Annabethy yo hablando al mismo tiempo, comovariasveces lo hacíamos. Nos miramos con una sonrisa.Nicose acercó y nos dio un pequeño beso en la mejilla a cada una.Su perfume huele tan bien… —Hasta mañana, supongo —nos dijo sonriente.—Sí, adiós—se despidió Annabeth****.Yo solo sonreí como un idiota total sin lograr decir nada después de un simple beso en la mejilla y me metí a la cabaña en un acto de cobardía. Annabethse me quedó viendo a punto de soltar una carcajada.—Nico te trae loca****—adivinó en cuando cerró la puerta.— ¿Por qué lo dices? —le pregunté indiferente. — ¡Oh, solo acéptalo! Está guapo****, es tu tipo completamente****¡Y hasta a visitado casi todo el mundo se pude decir que es internacional!No puede ser más perfecto parati****…—Pues… Sí, pero —tomé aire profundamente y me encogí de hombros tratando de lucir desinteresada— Ademas el sale con Cloe. Yo ya no estoy como para fijarme en nadie. Suspiré y los ojos se me volvieron a llenar de lágrimas al recordar la realidad. Me tiré aun pequeño sillón que teníamos en la cabañay me tapé la cara con mis manos. Era verdad, no podría fijarme en nadie nunca más, por más guapo que estuviera, por más que me hiciera reír, por másinternacionalquefuera****.Yo solo ya no tenía ninguna posibilidad de ser feliz con nadie. Yo nunca pude enamorarme de verdad, por más que traté, por más que forzaba las cosas para que funcionaran siempre, simplemente no pasaba, el amor no me llegaba correctamente. Y bueno, no me sentía tan mal acerca de eso porque solo tenía 14 años — técnicamente solo 13****, pero me gustaba decir que tenía 14— y tenía entendido que nadie, o muy pocos, se enamoran de verdad a esa edad.Aun así, yo estaba esperando que mi amor perfecto de película llegara hacia mí un día cualquiera. Contaba con la tonta idea de que cuando creciera me enamoraría tan fuerte de alguien que no podría ni siquiera vivir alejada de él un momento, que me haría volar con sus besos, que tendríamos la historia de amor más tierna del mundo, que me casaría con ese hombre y que tendríamos un montón de hijos. Pero ya no tenía esa opción. —Se nos olvido el asunto un momento¿No es así? —me preguntó Annabethcon voz baja, se sentó a mi lado y tomó fuerte mi mano —Todo estará mejor, de verdad, yo séque encontraran una cura Alaina****, recuerda que tenemos esa opción y los milagros suceden.Nunca fui alguien con suerte Annabeth, de verdad parece que no sabes, mira todo lo que me ah sucedido en estas ultimas semanas—sonreí amargamente— Definitivamente no soy alguien a quien le sucedan milagros. Me moriré y no puedo hacer nada contra eso.—No hables así —me regaño Percyllegando de repente— Solo estas trayendo las malas vibras.— ¿Que quieres que diga? Oh, de seguro encontrarán una cura a mi enfermedad y no moriré —dije con sarcasmo— Vamos, no soy así de tonta. —Pues así deberías de hablar —me regañó Annabethcon una mirada matadora.Percyse sentó a su lado y se abrazaron un momento. Ella levantó la cabeza y se besaron dulcemente en mi cara.—Que demostrativos —me quejé con burla. Y sí, les tenía mucha envidia. Me levanté del sillón con cansancio y caminé haciami pieza. Annabethhizo ademan de levantarse.—No. Quédate aquí con Percy, ustedes necesitan un momento a solas, últimamente pasas todos losdíasconmigo.—Eso es cierto —se quejó mi hermano con un puchero patético.Annabethlo miró con ternura y volvió a su lado.—Está bien, en un momento voy contigo.Fui a mi piezatardándome mucho más del tiempo necesario. Me quité los zapatos, losaventé lejos a algún lugar de lahabitación y me acosté en la cama con paciencia.En momentos como estos extrañabaa mi abuela, a Nana y a mis amigas. Las necesitaba ahí conmigo, diciéndome que todo estaría bien. Aunque fuera mentira. Si ellas me lo decían yo lo iba a creer. Tomé aire, contuve las lágrimas y como siempre, me obliguea dejar de pensar en ellas****, a olvidarlas y no pensar en ellas todo el tiempo.Me levanté casi inconscientemente sin saber muy bien porque lo hacía y abrí la puerta al lado delarmario queestabacerrada.Pase por un pequeño pasadiso, oyendo como crujía la madera vieja con cada paso que daba. Olía a madera mojada y a infancia interrumpida.Llegué albalcón al que tanto me gustaba ir, ya que daba una vista perfecta hacia el lago que estaba al lado del campamento****.Ahí había guardadolas cosas importantes para mi, como fotografías, un diario viejo y demás cosas****.Admiré la vista porun segundo sintiendo mil cosas en mi estomago.La madera estaba viejay se caíaa pedazos, habíaunos cuantosdibujos pegados en la pared que habíamos hechohacia una semana cuando no teníamos nada que hacer y variasfotosmias y mis amigas.Estabaunavieja mesita de té toda empolvada que les pedi a los de Hermes que me la regalaran, ya que ni siquiera la usaban, en ellaAnnabeth y yo jugamos atomar jugo y tratar de hablar como si fuéramosde otro pais, Percyse quejaba de nuestro juego pero al final terminaba jugando con nosotras.Ese era"mi cuarto de juegos", el lugar donde solía pasar más tiempo, nunca quería salir de allí,simplemente me gustaba estar ahí y no pensar mas en mis problemas, y mis amigas. Algunas veces lloraba toda la noche y me quejaba conlosDiosesporhacerme todo esto. Pero eso no servía de nada.Mi vidano volverían a mí con unas simples lágrimas.Un escalofrío recorrió mi espalda. Me agaché y tomé una caja, sacudí el polvode semanasy la abrí, había variosfotografias****. Eran fotos mías,con mis amigas, con mi abuela, con Nana.Duré como una hora viendo todas las fotos. Lloraba, recordaba y me reía yo sola al ver algunas, y la verdad es que apreciaba cada minuto de mi vida, por más desastrosa que siempre haya sido y por más humillaciones que hubiera pasado.El sonido de mi celular me sacó de mis pensamientos. Asi es, le pedimos a los de Hermes que hicieran que mi celular de un modo u otro fuera 'anti-monstruos'. — ¿Qué pasa? —contesté.— ¿Donde te metiste Alaina? —preguntó Annabethdesesperada.—Estoy en el balcón. Veo las fotografías que tome hace un par de semanas****¿Recuerdas?—Claro que recuerdo —respondió— voy para allá. Colgué y tomé otras fotos donde ya estaba más grande.Donde salia con Percy, con Annabeth, conlos Stoll, en el campamento y demás que tome hacia un par de semanas atras****.Esas eran de las últimas fotos guardadas. Tomé otra caja. Tenía hojas blancas ycosas de Percyque no me interesaban. Escuché pasospor el pasilloy como abrían la puerta, luego un cortojadeo de parte de mi Annabeth.— ¡Dios! ¿Desdecuándo no limpiamos este lugar****? —Exclamó— ¡Mira esas fotos!—Lo sé, estos son nuestros dibujos —le enseñe unas hojas. Ella se sentó en el piso a mi lado olvidando su pantalón blanco que quedaría totalmente inservible cuando se levantara. Vimos todos nuestros dibujos y algunas cartas que nos escribimospara molestarnos****.Las lágrimas se hicieron presentes de nuevo en las dos. Al último de la caja había un cuaderno que no recordaba, morado con plateado. "The Bucket List" 1- Subirme a una montaña rusa. (No cuenta si es pequeña) 2- Hacerme un tatuaje. 3- Comprar un boleto de avión al primer destino que tengan. 4- Escaparme de mi casa. 5- Vivir en Londres. 6- Tener un baile romántico bajo la lluvia. 7- Hacer graffiti en una pared. 8- Robar una tienda de dulces. 9-Decirle a alguien que no sean mis amigastodos mis secretos.10- Disparar una pistola. 11- Tomarle la mano al chico que me gusta. 12- Aprender a tocar guitarra. 13- Escribir una canción. 14- Estar toda la noche con el chico que amo. 15- Quedarme despierta toda la noche solo para ver el amanecer. 16- Aprender a andar en patineta. 17- Besar al chico que amo bajo mi primera tormenta de nieve. 18- Encontrar al chico de mis sueños. (Siguiente pagina) 19- Decirle a él lo que siento. 20- Hacer impacto en la vida de alguien. 21- Ser amada. —Wow. Nosabia que tu tenias esto—admitió Annabethcerrando mi diario.—Yo menos… ¿Tedas cuenta de que tenía solo 8años cuando escribí eso?—Bueno, eras una niña muy precoz… —No me refiero a eso — la interrumpí— es que son cosas que aun quiero hacer — ¿Y por qué no las haces? —me preguntó. Como si fuera lo más normal del mundo.—Si, como Percyme dejara hacerme un tatuaje y… Vivir en Londres y todo eso.—Mira, no son cosas imposibles, son cosas muy simples que deseas, entonces ¿Por qué no? Los Diosesquieran ono, pero, imagina que no encuentren cura a tu enfermedad ¿Te morirías sin haber hecho nada de eso?Tragué en seco y bajé la mirada al diario. De hecho no me gustaba para nada la idea de morirme sin haber cumplido por lo menos unas cuantas cosas. De todos modos ni siquiera parecía una bucket list de verdad, no tenía nada extremo o cosas así, eran solo pequeñas experiencias. Asentí con una sonrisa. Nos quedamos ahí más tiempo, tomamosunasviejas muñecasde trapo que las de Apolo no querían y nos las regalaron,nos sentamos enla vieja mesita de maderaa hablar con nuestrosacentos internacionales. Ni siquiera recordaba lo divertido queera jugar así. A la hora de la cenaen el pabellón del comedor los tres eramos los unicos queestábamos callados, era muy raro, no sabíamos que decir. PercyyAnnabethse daban miradas cómplices de vez en cuando y yo solo me sentía incomoda.**

*************************Olaaaaaaaaaaaa guapuras!<3

Pues adivinen que! Aquí esta otro nuevo capitulo:D Va a ahaber cambio de planes, talves actualize hasta el martes o sino hasta el viernes o sábado u.u Por que aun no me entregan mi nueva laptop:(((

Pero nadamas me la entregen actualizare tanto como pueda-**

Bueno pues gracias a tod@s los que leen esta historia y pues a partir de hoy los capítulos van a ser un poquito largos(:

Espero y les agrade que sea asi:*

Y pues baaaaaaaaaaaaay<3

No se olviden de COMENTAR! Para saber que les interesa la historia y actualizar:*