← Lo que es ser hija de un pescado · de
Lo que es ser hija de un pescado — capítulo 9
En el capitulo anterior:-Ten cuidado! No te vayas a perder! Y si vez a Di Angelo dile que te trae vuelta loca! --Esta bien! Y claro que no! - Les grite.Despues de un buen rato de caminata por fin. La encontré.Era obscura, y tenia pinta de casa abandonada. Habia unas cuantas calaveras en las paredes y antorchas alrededor de la cabaña.
Intente abrirla pero parecía cerrada. Pero después de un buen rato forcejeando con ella se empezó a abrir sola. Asi que sin dudarlo entre, pero…*************************Capitulo 9:Ah pasado tres semanas desde que llegue al campamento. Y la verdad no me gusta la idea de ser semidiosa, solo por el simple hecho que soy la mas rara que existe en el mundo. ¿Quieren saber porque? Bien, se los dire!
Desde que llegue al campamento lo único que me han sucedido son desgracias. La primera fue la pelea que tuve con esa tal Cloe. Despues fui a la cabaña de Nico y lo encontré besuqueándose con ella, ¿que si me molesto? Claro que si! Despues de todo esa pinta de niño bueno no le queda para nada. Despues de que me descubrieron espiándolos me echaron de ahí y cuando fui a discutir con Nico sobre el por que no me busco cuando lo prometio, lo único que hizo fue negar que me conocía. Despues fue ese tonto hecho de que después de 5 largos días de espera mi padre se digno a reclamarme! Pero no solo eso. Los dioses quicieron tacharme de rara y varios me diero su bendición. Aunque lo agradezco realmente, creo que es lo peor que me a ocurrido ya que gracias a ello tengo algunos poderes de ellos y la verdad no se como controlarlos y eso asusta de verdad. Como la semana pasada, estaba en la cancha de voleibol y un hijo de Afrodita hizo que la pelota me golpeara, después de un buen rato reclamándole llego Cloe y me dijo un chorro de babosadas de que dejara a su "lindo hermanito" en paz, ahí fue cuando me enoje aun mas y por accidente hize que algunos esqueletos se levanataran y atacaran a algunos de los ahí presentes. Y si escucharon bien, dije 'esqueletos'. Gracias que el grandioso Hades me bendijo, y no solo el, también me bendijeron el mugre lloron del rayo, perdón Zeus, el narcista de Apolo, el enojon de Ares, mi primita Artemisa y la menos querida por mi, Afrodita.
Y por lo mismo de tener tantas bendiciones y no poder controlar mis poderes, muchos se han alejado de mi. La verdad casi nadie quiere ser mi amigo, ya que tienen miedo de que les pueda hacer algo. Pero la verdad a mi eso no me importa, tengo a los Stoll, a mi hermanito Percy, Grover y Annabeth, la verdad cuando la conoci pensé que seria una presumida pero la verdad esque es muy divertida, siempre que le hago una travesura a Percy o Grover junto con los Stoll y me llegan a pillar, ella es la que me defiende de ellos, y ¿adivinen quienes son los que salen regañados por regañarme a mi? Asi es, ELLOS! Ja! La verdad me agrado la idea de que ella fuera la novia de mi hermano, la verdad esque es ya como otra hermana para mi creo que es hasta ahora mi mejor amiga aquí en el campamento.
Pero que es lo que quiero hacer entender con esto, es que últimamente eh tenido muchos mareos, y la verdad no se si sea por el esfuerzo que hago para querer praticar todo lo del campamento, porque es algún síntoma secundario por los poderes que me heredaron al darme los dioses sus bendiciones o talvez por el simple hecho de que en realidad estoy enferma. La verdad no se, creo que le dire a Percy para que me lleve a la enfermería del campamento, si eso es lo que hare.*************************—Lo siento mucho Alaina —repitió uno de los hijos de Apolo.
Yo estaba sentada con los ojos perdidos, aún no caía en cuenta de mi situación, de lo que el decía, de lo que significaba, de nada.
Simplemente no podía ni quería creerlo.
—Pero, ¿Qué fue lo que pasó? —le pregunté después de unos minutos de silencio sin siquiera verlo a la cara.
Estaba más confundida que nunca.
—Es una enfermedad terminal —respondió con la cabeza gacha. Sí, eso ya lo había dicho y yo ya había entendido, gracias por recordármelo. —Yo… no sé cómo fue que la conseguiste, la verdad se han visto muy pocos casos de semidioses con esto…
—Lo único que me faltaba —me quejé para mí misma. —Solo yo me puedo contagiar de una enfermedad casi desconocida.
— Alaina, es muy posible que no te hayas contagiado. Existe la posibilidad de que ya tuvieras la enfermedad en tu organismo, de herencia. ¿De qué murió tu madre?
— Es huérfana —contestó Percy.
Y por extraño que parezca él estaba peor que yo.
—Oh… Lo siento —tomó aire y cerró los ojos un momento. Estaba devastado. ¿Por qué demonios estaba devastado? Se supone que debería de estar tranquilo y diciéndome que todo estaría bien. Cuando vez que tu "doctor" tiene esa cara es cuando te das cuenta de que probablemente ya no hay oportunidad para ti— Te prometo que haré lo que pueda para buscar una cura, pasare día y noche investigando.
Asentí débilmente sintiendo todo mi cuerpo cortado.
Sentía un nudo en la garganta, de esos que te quitan la voz, mi cara estaba inundada en lágrimas y mi cabeza estaba llena de pensamientos deprimentes.
— ¿Que precauciones debe tomar? —preguntó mi hermano después de un rato.
El solo carraspeó y se acomodó mas en la silla en la que estaba sentado.
—Lo único que sé es que tus pulmones se irán debilitando de a poco, así que te recomiendo que no corras; no es que te vayas a quedar sin aire, pero es mejor prevenir que lamentar.
—Sí, no soy alguien que corra mucho —admití— Pero, tengo asma ¿Eso podría empeorar? - Asi es la vida no pudo ser mas cruel conmigo.
—No te preocupes, nada va a empeorar con eso mientras no corras. Además, quizás dentro de un mes o más sientas la debilidad, la verdad es muy poco lo que sé acerca de esto.
—Si no hayan la cura… —habló Percy con la voz entrecortada— ¿Cuánto tiempo podría… quedarle?
—Unos cuantos meses —confesó con dificultad.
Solté un sollozo y me levanté de mi silla a abrazar a Percy.
Me tomó fuerte entre sus brazos y me dijo palabras de aliento al oído. Palabras que no servían de nada, porque obviamente no era verdad que "todo iba a estar bien".
Dios, esto no me puede estar pasando a mí.
Me separé débilmente de mi hermano y me diriji a la puerta dispuesta a irme.
—Creo que es hora de irnos —dije con voz dura para no soltarme llorando de nuevo. Percy se levantó y suspiró profundamente —Doctor…
—Si yo me entero de algo nuevo ten por seguro que te mandare llamar.
—Muchas gracias —Él se levanto y me dio un fuerte abrazo.
—Sabes que haré hasta lo imposible —murmuró sin soltarme.
—Cuento con eso.
Se despidió de Percy con un apretón de manos y nos dirigimos ala cabaña en silencio, cada uno iba perdido en sus propios pensamientos asimilando la fuerte noticia.
No era algo fácil de digerir. Ni siquiera podía creer que fuera cierto. Lo único que me ha pasado a mi en este ultimo mes eran puras desgracias. Uno nunca se espera que cosas como esas le pasen, siempre pensamos que todo esoson puros cuentos para asustar o dormir a los niños, pero cuando de verdad te pasa a ti todo es muy diferente.
Le mande un mensaje iris a Annabeth antes de llegar a la cabaña, y entre llantos le conté todo. Ella no me creyó al principio, por supuesto, pero después me solté llorando y como que cayó en cuenta de que yo no jugaría con ese tipo de cosas.
Llegamos a la cabaña y Annabeth ya nos esperaba afuera, sentada en los escalones.
Recibió primero a mi hermano con un beso tierno y un abrazo cálido. Ella lloraba y Percy seguía en estado de shock. Dudaba mucho que hubiera parpadeado más de tres veces desde que salimos del consultorio.
El tipo de relación que ellos tenían era la que yo siempre había soñado. Un amor prohibido de película como el de Romeo y Julieta con el simple hecho de que estaba segura de que su noviazgo no iva a durar menos de 3 y no abria como 6 muertos. Se amaban muchísimo, quizás demasiado para mi gusto.
Se separó de él y corrió hacia mí, chocamos con fuerza y nos abrazamos fuertísimo, como si fuese a morir en unos segundos. Ella murmuraba mil cosas rápido y entre sollozos, ni siquiera podía entender bien que estaba diciendo.
Y así estuvimos un rato, llorando y gritando abrazadas afuera de la cabaña. Decidimos ir a caminar un rato para poder despejar nuestras mentes aunque fuera un momento y no estar tan tristes.
—Pido el del medio —gritamos ambas viendo los columpios que hicimos que los Stoll pusieran para nosotros. (Annabeth, Percy y yo). Casi tres semanas de la misma mierda. Me voy a morir ¿Tan difícil es dejarme tomar el mugroso columpio del medio?
Nos quedamos un rato paradas discutiendo hasta que decidimos sentarnos ambas a las orillas y dejar solo el del medio. Yo me quería sentar ahí, demonios. Todas las personas del mundo saben que el columpio del medio es el mejor.
Pronto olvidamos el asunto de los columpios y empezamos a platicar de cualquier cosa, desviando el tema de que casualmente solo me quedaban unos meses de vida.
Tratamos de hacer de ese momento uno feliz o por lo menos uno no tan triste, recordando todas nuestras tonterías, nuestras loqueras y cosas así, que hicimos en esas 3 semanas pero salió peor porque cuando recordaba todos mis planes, todos mis sueños y me daba cuenta de que nunca iba a poder lograr nada de eso me derrumbaba de nuevo y me ponía a llorar peor.
No era algo con lo que pudiera luchar.
Era el sentimiento de decepción y tristeza más grande que había sentido jamás.
Sabía esa mierda que dicen de que "al mal tiempo buena cara" ¿De qué sirve tener buena cara cuando moriré de todos modos? La maldita cara que tenga no va a cambiar nada.
Es simplemente imposible quedarse sentado sin llorar y ponerse a pensar en cosas buenas. Como si sonriendo y diciéndome a mi misma que todo estaría bien fuera a ayudar en algo.
Nunca había hecho nada de importancia en mi vida, nunca había hecho nada absolutamente y eso era taaaaaan triste, porque también sabía que me moriría sin hacer nada.
De repente una niña pequeña llego corriendo, tenía como máximo unos 7 años.
Se sentó en el columpio del medio y empezó a columpiarse rápidamente, como si tuviera mucha prisa.
Nosotras nos limpiamos las lágrimas de la cara y le sonreímos.
—Hola…—nos saludó la niña sonriente.
Tenía los ojos verdes más preciosos y brillantes que yo hubiera visto, y una sonrisa hermosa, aunque preocupada.
Abrió la boca para decir algo mas pero alguien llego corriendo hacia nosotras la hizo callar y poner cara de perrito agonizando.
— ¡Ariadna! —exclamó enojado. Llegó a los columpios y se puso en frente de todas nosotras con cara de pánico. — ¡¿Por qué diablos saliste corriendo de esa manera?! ¡Casi te atraviesa una flecha cuando pasaste por el campo de tiro con arco! ¿Qué demonios estabas pensando? ¿No pudiste solamente pedirme permiso?*************************Omaigaaaaaaaaaa:ooo ¿Quién creen que sea el tipo que llego a gritonearle a Ariadna? ¿Quién es Ariadna? ¿Por qué soy tan mala y le di a Alaina una enfermedad terminal? ¿Por qué quiero que Alaina muera? ¿Por qué todas las que aparecen su nombre empieza con A? ¿Cuándo aparecerá ? ¿Morira Alaina? ¿Por qué hago tantas preguntas? ¿Quién se comio mi pastel de chocolate? Tantas preguntas y ni una respuesta u.uBueno espero les alla gustado este capitulo<3 y como verán intente hacerlo un poquito mas largo:*Igual COMENTEN! Este capitulo y agregen esta historia a sus favoritos para que sepa que mi historia les agrada<3
Pero sobre todo comenten para saber que en verdad les gusta mi trabajo y intentar subir mas rápido los capítulos!<3Bay bay:*