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Historia 157440 — capítulo 1
Hermione se encontraba en la sala común de Gryffindor acostada en su cama leyendo "La Historia de Hogwarts" y haciendo un resumen acerca de las pociones utilizadas y prohibidas en los principios del colegio, como castigo de Snape por contestar una pregunta sin su autorización. Harry se encontraba entrenando Quidditch en el campo de juego con su equipo, mientras Wood animaba al equipo para su próximo partido frente a Slytherin, con la Copa de Quidditch en juego. Mientras que Ron ingresaba a la sala común luego de visitar a Harry en su entrenamiento.
¿Qué haces estudiando en tu tiempo libre, Hermione? -preguntó Ron mientras se cerraba la puerta detrás de él.
No estoy estudiando, estoy cumpliendo mi castigo por responder a Snape..-respondió Hermione desganada
¿No puedes hacerlo más tarde? Podríamos ir a visitar a Hagrid y ver el entrenamiento de Harry!
Claro que no! -dijo Hermione. Debo hacer esta tarea pronto y llevársela a Snape lo antes posible, así tengo tiempo para estudiar para los próximos exámenes.
Pero Hermione, faltan 2 semanas!
Ya lo sé. -y continuó leyendo su libro.
Ron estaba aburrido, y tenía ganas de divertirse. No quería ir a ver a sus hermanos Fred y George porque estaban planeando un ataque de bombas de olor en la clase de Flitwick y no quería meterse en problemas. Mientras que su hermano Percy estaba muy ocupado presumiendo su placa de delegado frente a las demas casas. Entonces, Ron observó que Hermione estaba descalza con sus piernas estiradas, y sus pies al borde de la cama. Caminó disimuladamente hacia ella
Vamos a divertirnos un rato -murmuró
Entonces, Ron se sentó rápidamente sobre sus piernas y Hermione le pidió que se vaya y que no la moleste. Sin embargo, eso no estaba en su plan. De repente, Ron comenzó a deslizar sus dedos suavemente sobre la planta del pie de Hermione.
Deja de hacer eso Ron, me haces cosquillas. -le dijo Hermione mientras dejaba su libro abierto en su mesa de luz.
Solo disfruta - le dijo Ron mientras seguía deslizando sus dedos en el pie de Hermione.
Hermione aceptó y se relajo en su cama, mientras Ron seguía haciendole cosquillas en sus pies. No le causaba mucha risa, aunque de vez en cuando soltaba una carcajada. Ron comenzó a acelerar sus movimientos, lo cual hizo que Hermione se mueva de una forma brusca
Hahaha! No lo hagas tan rápido! -gritó Hermione.
De acuerdo -contestó Ron
Ron se dirigió al abdomen de Hermione, levantó su túnica y dejó al descubierto su estómago.
¿Qué haces? -le preguntó Hermione molesta
Tranquila, no pienses mal. Solo relajate -le contesto Ron mientras se disponía a cosquillear su estómago.
Entonces, Ron pasó sus dedos por los costados del abdomen, siempre de una forma suave. Hermione trataba de contener su risa, pero le costaba mucho. Parecía que ese era su punto débil. Ron continuó alrededor de su ombligo, haciendo movimientos más rápidos. Hermione comenzó a reír aunque intentaba no hacer mucho ruido. Y finalmente, Ron se dispuso a cosquillear su ombligo.
AAA HA HA NOO HAHAHA EL OMBLIGO HAHAH NO POR FAVOR HAHAHA -gritó Hermione mientras se bajaba la túnica y se sacaba de encima a Ron, que reía a carcajadas por la reacción de Hermione.
Bueno bueno -dijo Ron. Prometo no volver a hacerte cosquillas en el ombligo. Ahora relajate y ríe un poco. Es tan hermosa tu risa.
Hermione se sonrojó y Ron continuó por media hora más haciendole cosquillas a Hermione en los pies y en el abdomen. Finalmente, oyeron pasos y voces que se acercaban a la puerta. Llegó Harry y su equipo de Quidditch. Se notaban muy cansados, y Wood parecía orgulloso del entrenamiento que había hecho.
Hola! ¿qué hacían? -preguntó Harry jadeando a Ron y Hermione
Hola Harry! estabamos esperándote, mientras Hermione hacía su tarea y yo jugaba con Scabbers. -dijo Ron mientras el resto del equipo se sentaba en sus camas a descansar.
Que aburridos! -dijo Fred
Hubieran salido a vernos, estuvimos geniales bateando -agregó George
Hermione volvió a agarrar su libro y continuó haciendo su tarea. Mientras que Ron fue con Harry al Gran Comedor a comer algo para que Harry recuperara sus fuerzas. Aquella noche, cuando Harry se durmió, Ron y Hermione prometieron no decir nada a nadie de lo que pasó entre ellos. Y ahora Hermione, que había disfrutado mucho su juego con Ron, se dispuso a hacerle cosquillas a él. Se pasaron la noche en el sillón de la sala común haciendose cosquillas, siempre en silencio y tratando de no hacer ruido. Y por ahí, se escapaban algunos besos entre ellos. Una noche de pasión, que quedaría en secreto por siempre.