Renaciendo a tu lado — capítulo 23
*Hola! Como estan!? Si.. ha pasado mucho tiempo pero realmente queria que quedara bien...un capítulo tan importante como este! Y bueno.. se viene se viene de ahora en adelante C;**Quisiera agradecer a las 81 personas que han agregado esta historia a sus favs, y a todos lo que se han pasado por aqui!**Un abrazo y espero sus comentarios, para saber que tal va esto y si les gustó este cap.**xoxo!*Astoria.
- ¿Y cuando va a estar listo eso?- Pansy se volvió lentamente para mirar a la cara de aburrimiento del pelirrojo. Durante toda la primera etapa de la preparación no había hecho nada productivo. De no ser porque necesitaba a otra persona para ejecutar el plan, y recuperar a Draco, habría mandado a volar a ese inutil. Aunque le daba vueltas y vueltas, no entendía porqué una mujer como la sabelotodo sangre sucia cargaba a este a sus espaldas. Si, era sangre sucia...pero después de la movida de Snape tenía claro que no tenía un pelo de tonta. La había subestimado.-¿Es que acaso tu no tuviste pociones idiota?.- le espetó brusca, y siguió concentrada en la poción.-Ya me estoy aburriendo de esto.- Ron se levantó de su asiento y se acercó a la chica.- ¡Deberiamos simplemente ir a buscarlos y punto!, o bien, desaparecerlos...--¡BASTA!.- lo cortó. Dio la ultima vuelta al caldero y lo dejó reposar. Inspiró paciencia, soltó un suspiro cansado y miró al pelirrojo - Bien, ya está listo...tenemos que esperar otros veintidos dias para...-¡¿Veintidos dias?!- gritó Ron.- ¡Pero si es mas de tres semanas!¡Es demaciado tiempo!,¡Déjate de tonterias y mejor vamos ya a bus...!Pero el dedo de la chica en sus labios lo interrumpió. Pansy se acercó seductoramente al pelirrojo y colocó sus labios en dirección a los de él. -Si, es mucho tiempo Weasley...- su voz melosa paralizó el enojo de él.- pero podríamos hacer algo para entretenernos...-Ron tragó saliva sonoramente mientras sentía como la mano de la chica recorría su pecho y se dirijía a sus pantalones. Finalmente reaccionó y encerró la boca de Parkinson en la suya. Ella le siguió el juego mientras lentamente, lo arrastró hasta su cama y lo empujó en ella. Tendría que mantenerlo ahí entretenido durante el tiempo que fuese necesario para que no fuera a abrir la boca con cararrajada o peor, con alguien que podría meterla en Azkaban. Se llevó las manos a los muslos y comenzó a levantar el borde del corto vestido negro que traía puesto y le mostró las bragas. Ron se incorporó hipnotizado por la fina tela de encaje negro que cubría la piel blanca de la chica y acercó sus dedos a ella con delicadeza, para luego posar su mano entera y dar un firme apretón, sintiendo a Pansy a través de la prenda. Comenzó a mover sus dedos en circulos y vió como la chica lanzó su cabeza hacia atrás soltando un sonoro gemido. Pansy tomó a Ron del pelo y se sentó a horcajadas sobre él, fundiendose en un furioso beso."bien".- pensó- "no es tan inutil como creí".
El dia anterior, no había dormido nada. Ya estaba acostumbrado, claro, pero no había sido una noche de insomnio común y corriente. Después de que Hermione se reencontrara con sus padres, había mucho que explicar, y mucho que contar. La poción recuperó los principales recuerdos, pero los detalles insignificantes, como el hecho de que él era profesor de pociones y que año a año había atormentado al trio dorado, habían pasado por alto y los padres de Hermione estaban sedientos de información. Gracias a Salazar, Hermione tuvo la delicadeza de no mencionar esos detalles. Todos habían estado toda la noche riendo y contando historias de la pequeña Hermione, de las que Severus fue un tranquilo oyente. No interrumpió ni intersectó ningun relato, a diferencia de Ginny, y Luna. Incluso Theo y Draco se habían mostrado muy paticipativos. Pero para Snape el hecho de estar allí, compartiendo con ellos y esbozando sonrisas de tanto en tanto ya era demasiado. Ahora estaban todos descansando en la playa. El sol brillaba en su maximo esplendor y las chicas intentaban obtener el mejor bronceado mientras Draco y Theo jugaban como niños en el mar. Severus estaba sobre una especie de manta que Hermione le había pasado y capeaba el calor bajo un quita sol. Llevaba un conjunto de una delgada tela de algodón que vendían los lugareños a modo de artesanía: un fino pantalón nego suelto y una camisa ancha, blanca. - ¿Le gusta leer, Snape?-Volvió su cabeza en dirección a quién lo llamaba y se encontró con el padre de Hermione, Bill, siendo amigable. Severus se congeló por un momento y pensó rápido. Era el padre de Hermione. No podía arruinarlo. - Si, señor Granger.- le respondió tranquilo.- Me gusta bastante y gracias a mi trabajo, gozo del tiempo suficiente para hacerlo. Las palabras salieron melodiosas, sin embargo Severus no pudo evitar pensar que era la frase mas larga que alguna vez le habia dirijido a un... "extraño".- ¡Que maravilla!, A veces pienso que no tendré el tiempo suficiente para leer todo lo que quiero...- dijo, con un aire soñador hacia el mar. Esbozó nuevamente una sonrisa y miró a Snape. - ¿Y en que trabaja usted, Snape?-Muy bien. Así que esta iba a ser su primera experiencia con el padre de la mujer que amaba. El nerviosismo perfectamente disimulado comenzó a recorrer el cuerpo de Severus y el miedo comenzó a crecer. ¿Y si Bill lo rechazaba? No sería raro. Miles de personas lo odiaban por traidor y sin ir mas lejos, todos los alumnos de Hogwarts lo tenían como el profesor mas temido y odiado. Hablando en serio, nunca había tenido ganas de agradarle a alguien.Ahora, lo deseaba desesperadamente.- Soy profesor de pociones, en la escuela de magia y hechiceria, Hogwats- respondió.- Me parece estupendo.- dijo Bill, sincero.- Debe ser un gran maestro y conocedor de la materia para ostentar tal título. Bill se removió en su asiento y metió su mano en el bolso de playa de su mujer. Un pequeño cuadrado de madera con un diseño a cuadros apareció y el hombre lo abrió, liberando las piezas del ajedrez y extendiendo a la vez el tablero.- Apuesto a que un hombre tan inteligente como usted juega el ajedrez, ¿O no lo juegan en el mundo mágico?Severus asintió agradeciendo a Salazar la coincidencia.- Es, despues de leer, mi pasatiempo favorito, señor Granger.- Dime Bill, por favor.- Bien, Bill. - Severus inspiró profundo y exhaló con una leve sonrisa en el rostro. Ni siquiera el podía creer lo que estaba a punto de decir.- llámame Severus, por favor.Bill levantó la vista, colocando la última pieza en su lugar para iniciar el juego.- Listo, entonces...preparate para perder, Severus.
Hermione sonrió ampliamente al ver a su padre y Severus ir por la tercera partida. Probablemente Snape le había dado una paliza a su padre: Él era solo un aficionado mientras que Severus...era Severus. - Veo que "alguien" está haciendo su mejor esfuerzo por caerle bien a "papitosuegro"!-Draco se acercó por detrás con una enorme sonrisa y estalló en una carcajada al ver a Hermione ponerse roja como tomate. - Al menos, mi padre no tiene idea de quién es él.- le respondió.- ya veremos quién mojará los pantalones cuando ALGUIEN se enfrente al clan Weasley!.- lo miró mordaz. Draco fingió un mohín y con un rápido movimiento, agarró a la chica de las piernas y se la colocó al hombro. - ¡¿QUE HACES!?.- le gritó.-¡BAJAME YA MALFOY!.-Draco avanzó unos pasos mar adentro mientras recibía golpes en la espalda y sin aviso, lanzó al agua a la castaña.Hermione salió del agua con un grito y miró con furia al platinado que tenía una sonrisa socarrona en el rostro.- A ver Hermione...¿Quién terminó mojada?-Draco empezó una carcajada pero derrepente, se vió hundido por una enorme pantera negra que se avalanzó sobre él. Theo se incorporó rapidamente para huir de Draco y con grandes zancadas, salió del mar. -¿PERO QUE MIERD...?.-gritó Bill alejándose a rastras de la playa. Snape miró en dirección a la amenaza y se encontró con los azules ojos de Theo...avanzando en cuatro patas y con unos... ¿30 kilos más encima?- ¡Tranquilo!.- le dijo, extendiendo sus brazos hacia el para que no huyese.- ¿¡TRANQUILO!?.- le gritó a Severus.- ¡UNA PANTERA!.- le dijo, señalando al animal.Los ojos azules enfocaron al padre de Hermione y se detuvo de golpe. Snape vió que Bill estaba pálido del susto y vio la oportunidad perfecta para sellar el paso de hoy.- Bill, es Nott... Theodore Nott.- le dijo. Bill le devolvió una mirada incrédula, pero al no responder Snape comezó a explicar que era un animago y que el chico, era uno de ellos. Cuando el señor Granger se relajó, medio convencido de la explicacion del pocionista, Severus hizo un gesto con la cabeza a Theo y el se acercó lentamente hacia Snape. Pasó cuidadosamente por sobre el tablero de ajedrez y se sentó como un gran gato negro junto al profesor. Bill extendió su mano que aun tembraba y al ver que la pantera solo lo miraba, se acercó mas y acarició su cabeza. - ¿Theo?- preguntó. La pantera levantó la vista y cruzó su mirada con la de Bill.- ¡Wow!, ¡Eres tu!.- dijo, casi extasiado.- ¡Esto del mundo mágico es impresionante!Theo se acomodó y apoyó su cabeza en el muslo de Snape, quién primero lo miró escandalizado pero luego de un suspiro, dirigió su atención al juego dejando que la enorme pantera durmiera apoyado en él.- ¿Tu también eres profesor de Theo y Draco?- inquirió Bill- Si, yo era jefe de la casa a la que pertenecían.- ¿Solo eso?Severus miró inevitablemente a Theo que tenía los ojos cerrados y luego dirigió su vista a Draco, que jugaba con las chicas en el agua. ¿Eran solo sus alumnos?- No, son mi familia... De hecho, son como mis hijos.- dijo en apenas un susurro mas para si mismo que para Bill.Bill sonrió y miró en dirección a los chicos. Nunca había sido muy observador con los animales, pero se hubiese arriesgado a jurar que la pantera tenía un leve esbozo de sonrisa.- Pues bien...creo que ha hecho un buen trabajo.
Harry miró el reloj pasar de las 17:15:16 a las 17:15:17, y así hasta que dieron las cinco y media. Ron había pedido "vacaciones", aunque sabía que lo mas probable es que tuviese una temporada social demasiado activa como para trabajar. Recorrió el despacho con la mirada hasta detenerse en la foto que tenía enmarcada sobre su escritorio de Ginny y él en un lindo dia soleado de verano. La tomó entre sus manos y suspiró. - Quizás ya es tiempo de pasar la página.- dijo al viento con aire cansado y se levantó de su asiento de cuero. Avanzó hasta el enorme librero que tenía en su despacho y posó su vista en el cajón que estaba casi oculto en un rincón. Miró nuevamente la foto, y sonrió. Ginny significaba mucho para él...lo suficiente como para reconocer que la habia visto sumamente feliz con Draco , y que jamás sería igual de feliz con él.Quizás él tampoco sería feliz a su lado.Abrió el cajón y depositó el cuadro en su interior, y dando una última vista a su interior, cerró el cajón dispuesto a iniciar una nueva vida.
La luz que salía de la fogata iluminaba tenuemente los rostros de quienes estaban a su alrededor. Bill y Jean se levantaron entre risas y dieron afectuosamente las buenas noches a su hija y compañía. Cuando llegaron a la puerta de la cabaña, Jean miró a su marido y metió la llave, pero sin girar en la cerradura.- ¿Se puede saber que te pasa?.- le preguntó divertida. Había estado muy callado toda la velada y lo había sorprendido mirando varias veces en dirección a su hija, y a Severus, que estaba sentado a su lado. - Jean... tu...¿te diste cuenta que Hermione...- miró hacia otro lado, llevandose una mano a la nuca para rascarse nerviosamente. La mujer puso cara seria y supuso inmediatamente a que se refería él. - Soy su madre Bill...lo supe desde que la miré.- Saber exactamente que Je..- Que está enamorada de Severus.Bill abrió los ojos como plato y luego los cerró, soltando un suspiro. - ¿No es muy mayor para ella?- Creí que te caía bien.- Hasta hace cinco minutos me caía bastante bien.- ¿y ahora?- Ahora lo quiero asesinar. Jean soltó un bufido, y luego sonrió.- Bueno...si no lo consideraras una amenaza latente... no lo odiarías tanto.- ¿Que estas queriendo decir?.- le preguntó con las cejas casi juntas. Ella sonrió mas abiertamente y giró la llave de la puerta.. Que hasta tu mismo consideras que es el hombre perfecto para ella.- dijo, y entró en la cabaña dejando a Bill clavado al piso. Se llevó una mano a la cara y luego se castigó a si mismo mirando hacia la muralla. Cerró los ojos con fuerza y tras unos segundos de aguantar la respiración, soltó todo el aire de una sola vez.- Lo peor -le confesó al viento- es que como siempre, tiene razón.
Theo sirvió dos copas de jugo de frutilla y le ofreció una a Luna, que estaba sentada en el sillón de su cabaña. Por un tema de privacidad en el uso de la magia, habían alquilado las ocho cabañas del recinto por los tres dias mas que permanecerian ahí.Por un tema de matemáticas, tenían suficientes cabañas como para dormir cada uno solo, y aun así sobraría una.Por un tema de obviedad, no sería así.Theo acarició la mejilla de la chica y miró sus profundos ojos azules. Recordó que titilaban exactamente igual el dia de su primer beso y acercándola hacia si, la recostó en su pecho y comenzó a jugar con su pelo. - Ha sido un dia maravilloso...- susurró Theo tan despacio que creyó que Luna no había escuchado, pero el movimiento de su cabeza de arriba hacia abajo le dio a entender lo contrario.- Por fin, todos podrán recomenzar... ¿Sientes que has saldado tu deuda?- Theo suspiró y esbozó un pequeña sonrisa. - Si.. se puede decir que...siento como si Voldemort realmente haya muerto hoy y no hace unos meses...- soltó una risita mientras miraba el brillo de la luna colarse entre el lacio cabello rubio entre sus dedos.- Entonces... ¿eres feliz?Él acurrucó su cabeza a la de Luna- Lo soy desde que te conocí... y tu Luna...tu, ¿eres feliz?Luna se removió y enfocó los ojos del pelinegro, le sonrió sutilmente y acercó sus labios a los de él. Las manos de Theo encerraron la cara de ella y permanecieron largo rato disfrutando de los labios del otro hasta que en un acto cordinado, la necesidad de ambos los llevó a profundizar el beso de una forma pasional, pero llena de amor. Se separaron lentamente y cuando Luna abrió los ojos, encontró a Theo jadeando y apenas controlando el temblor de su respiración.No podía creer que ella hubiese probocado ese efecto en él, asi que con una sonrisa mas grande se acercó firmemente a sus labios, pero Theo la detuvo.- Luna yo... - dijo, cerrando firmemente los ojos en un intento por tranquilizarse.- Yo..quiero hacer las cosas bien.-Se separó de ella y se levantó, colocandose de pie frente al sillón en el que Luna seguia sentada, mirándolo fijamente,- Por favor... cierra los ojos un momento Luna.La platinada obedeció y al cabo de unos segundos, sus párpados se iluminaron con la intensidad de la luz proveniente de algun lugar de la habitación hasta que la voz del azabache la interrumpió.- Ya puedes abrir los ojos, amor. Draco cerró la puerta de la cabaña con fuerza mirando fijamente a la pelirroja que corría por la habitación envuelta en unas carcajadas hilarantes, hasta que se detuvo detrás de un sillón y se agachó para encontrar refugio.- ¿Sabias Ginny...- Draco comenzó la pregunta con un tono de voz sedoso y hechizante, mientras avanzaba como una fiera al acecho a traves de la habitación.- que quién rie último...rie mejor?La pelirroja gateó de una esquina a la otra, para avanzar punta-codo hacia un rincón al que no llegaba la escasa luz de la luna que se colaba por la ventana.Se ovilló con la espalda pegada a la pared, pero cuando levantó la vista se dio cuenta que en el transcurso, Draco se había escondido y ahora, no sabía desde donde atacaría. Movió su cabeza de un lado al otro buscándolo pero un ruido la hizo fijar la vista al frente. - Se te olvida...- Draco susurró en su oido derecho y ella ahogó un gritito. La había atrapado.- Que a pesar de todo...- las manos de él agarraron las de ella y con un movimiento, deshizo el ovillo y ágilmente se colocó frente a su presa, entre sus piernas. La tomó de la cintura y con un solo impulso, la colocó a horcajadas sobre él y con una mano agarró las dos muñecas de ella y las colocó detrás de su cabeza, tirando a la vez algunos cabellos color fuego.- en el fondo...- acercó su boca al cuello de Ginny y comenzó a trazar un camino con besos hasta llegar a torturar su oreja con un travieso mordisco.- sigo siendo... un sucio mortífago.- Mordió mas fuerte y un gemido avanzó por la garganta de la chica, pero Draco fue mas rápido y lo capturó en su boca besando a la pelirroja con avidez. Su boca bajó por su mentón, cuello y pecho para llegar al borde de su escote, con su mano libre acarició el seno de Ginny y bajó la ropa interior para tenerla expuesta a sus ojos... y boca. Encerró el botón de Ginny entre sus labios y lo besó con delicadeza, pero al momento en que lo sintió endurecerse en su lengua no pudo controlar el impulso y lo mordió, queriendo tomar poseción completa de él.Ginny soltó un sonoro gemido que hizo eco en la habitación. Hermione miraba la luna con el agua hasta sus caderas. Había ido a buscar una fruta a la cabaña cuando sus padres se habían marchado pero cuando volvió, no encontró a nadie en la playa y la fogata había sido apagada. Decidió meterse en las tranquilas aguas que danzaban delicadamente a la luz de la luna mientras pensaba en lo increible que había sido todo...Solo faltaba una cosa.Severus se acercó a la orilla de la playa sintiendo el agua llegar con timidez a sus dedos, y la horrorosa sensación de la arena bajo sus pies.Sin embargo, habría caminado sobre fuego con tal de deleitarse con la visión de Hermione enfrentando a la luna, con su cabello suelto moviendose sensual en el viento y el agua rozando delicadamente su piel. Estaba absolutamente enloquecido por esa mujer y ya no estaba dispuesto a perder un segundo mas. Dió el primer paso y se adentró en el mar hasta estar a un metro de ella. La brisa del mar se mezclaba con su perfume y sus sentidos se embobaron con el dulzor de su piel. - Hermione...Ella giró su rostro y Severus pudo ver una sonrisa en su perfil. Avanzó hasta ella y pegó su pecho a la pequeña espalda de la chica, enterrando su nariz en su cabello. Ella entrelazó sus manos en las de él y se abrazó, haciendo que los brazos de él la encarcelaran completamente. - Ya no puedo manejar esto...- la voz del profesor sonó como una súplica pero la chica no pudo mas que ampliar su sonrisa. Soltó las manos y se giró hasta quedar frente a frente con él. Severus colocó recorrió la espalda de ella mientras sus ojos se movian desde esos ojos castaños que lo tenían embrujado hasta la boca culpable de sus delirios. - Hermione...Hermione yo...yo intenté luchar contra esto, para que tuvieras un futuro feliz lejos de mi y de mi miserable pasado...pero tu ausencia es la peor tortura que alguna vez haya enfrentado.- Su mano izquierda se detuvo en la cintura de ella, pegándola hacia si mientras la otra acariciaba la mejilla de la castaña.- ya no concibo un dia sin ti... sin tu olor, sin tu compañia, sin tu risa.- sus bocas lentamente se fueron acercando y las manos de ella se posaron en su pecho avanzando lentamente en una caricia hasta su cuello.- Estoy delirantemente enamorado de ti Hermione.Sus ojos se conectaron y el corazón de la chica se detuvo un segundo, para luego volver a latir con una intensidad insospechada. Una lagrima traviesa se escapó de los ojos de la castaña y con una sonrisa de la mas absoluta felicidad, se apegó mas fuerte a él y en un susurro le dijo:- Y yo..yo estoy irrevocablemente enamorada de ti Severus. El sonrió y sosteniendo su mejilla, posó sus labios en los de ella bajo el brillo de la luna.