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Renaciendo a tu lado — capítulo 4

Hola! Aquí les dejo un nuevo capitulo C: quisiera aprovechar de darles las gracias por pasar y leer este fic, que es el primero de mi creacion; espero que lo disfruten C:

Saludos, Astoria.

PD: Y gracias a YazminAche, por seguir la historia desde el comienzo, y sus comentarios C: Un abrazo!

...-º-...

Severus llevaba un buen tiempo dando y dando vueltas en su cama. No podía dormir, pero tampoco quería seguir despierto; y es que todo le parecía tan injusto e irreal. ¿ Porque justo cuando piensa que todo va a terminar ( por fin...) la vida se burla de él de tal forma?

Se levantó por enésima vez y se acercó a la mesita donde estaba la botella media vacía de whisky de fuego, se sirvió una copa y le dio un sorbo. Sintió una de las pocas cosas que podía catalogar como "familiar" : aquel líquido quemaba al avanzar tal como lo hacían los tragos a media noche en Hogwarts, cuando entre las reuniones con mortifagos, las reuniones con la orden, su conciencia y su constante sensación de "nunca es suficiente", la única opción para intentar pegar un ojo, era un trago.

Miró por la ventana; a juzgar por las estrellas eran cerca de las 4 de la madrugada. Apoyó su frente en el vidrio y cerró los ojos. Entre las tinieblas, Nagini lo miró fijamente, abrió su enorme boca mostrando sus enormes colmillos y se abalanzó sobre èl. Severus se despegó de la ventana abriendo los ojos de golpe y soltando el vaso al instante.

-Mierda!- espetó mientras corría con un brusco ademán su túnica del líquido, pero al mirarla dos veces se dio cuenta de que no solo tenía whisky de fuego: su capa estaba llena de sangre, polvo...y más sangre. Avanzó hacia el espejo del rincón y se miró en él: el pelo alborotado, las grandes ojeras que se marcaban bajo sus oscuros y profundos ojos, su piel pálida cubriendo sus angulosas facciones, avivadas por su delgadez, su cuello... intacto, y la camisa bajo el rasgada y cubierta de sangre..su sangre. Se sacó sus prendas una por una frente al espejo: su larga capa que cayó pesadamente al piso, la levita ajustada a su cuerpo, su camisa de seda rasgada y empapada del líquido rojo y miró su cuerpo. Algunos músculos se marcaban en su pecho, pero sin duda había bajado muchos kilos este año. Pasó sus finos dedos por las cicatrices, algunas pequeñas, otras muy grandes... Y continuó con el resto de las prendas hasta quedar solo con sus boxer negros y se miró. La guerra había acabado. Ya no habría más guerra. Voldemort murió y él estaba vivo.

Vivo.

Hermione estaba tirada boca arriba en la cama, mirando a la nada. Estaba aquí, en el lugar menos pensado, y con la gente menos pensada, cuando por fin, no tenía que huir más.

-Draco...- giró su cabeza hacia un lado y comenzó a llorar. Sabía que a esta hora, la poción ya habría hecho efecto y la herida estaría, al menos, desinfectada. El veneno seguiría un tiempo más en su cuerpo, pero Severus de seguro conocía (o crearía) una poción para el.

-Severus- Hermione suspiro y una sonrisa tonta se posó en su rostro. Cerró los ojos y recordó el momento de la chimenea...Merlin! Como se sentía estar entre sus brazos! Inmediatamente se sonrojo a mas no poder y volvió a mirar el techo. La fría piedra frente a  sus ojos le recordó aquel día en el baño de prefectos… aquel dia que lo cambió todo

Su vuelta a Hogwarts había sido un caos: todos buscandolos intentando hablar y dar pistas al "trío dorado", pero ella necesitaba un momento a solas con urgencia y después de un largo tiempo intentándolo, había logrado escabullirse al baño de prefectos. Tras decir la contraseña entro rápidamente y se apoyó en la muralla contigua. Caminó un par de pasos y se tapó los ojos con las palmas de las manos, no pudiendo contener más las lágrimas que caían a borbotones por sus ojos.

-Severus... ¿¡POR QUE!?- gritó mientras lloraba más fuerte sin que ya nada pudiese detenerla, moviéndose como león enjaulado por la habitación.- ¡YO CREI EN TI!- se dirigió con rabia a la muralla de enfrente golpeando la puerta del primer servicio. -TE DEFENDÍ ANTE TODOS!!- avanzó y golpeó la puerta contigua- Y COMO IDIOTA- golpeó de nuevo-  SIGO ESPERANDO A QUE ESTO SEA UNA MENTIRA- golpeó la siguiente puerta- POR QUE SOY MAS IDIOTA AUN Y TE AMO MAS QUE NUNCA!! - aporreó la última puerta abriendola hasta el fondo y quedó petrificada: Malfoy estaba boquiabierto, pegado a la muralla del fondo casi subido en el retrete, y con los ojos desorbitados. Hermione retrocedió un paso y se llevó las manos a su boca. "Soy una estúpida, tremenda estúpida".  Rápidamente se dio media vuelta para comenzar a correr pero...

-¡No! ¡¡ESPERA!!- el platinado la sujeto del antebrazo haciéndola girar sobre sus talones. Hermione miró detenidamente a Draco y espero lo que su viperina lengua tenía para decir.-¿es... verdad lo que has dicho?- preguntó cauteloso, mientras Hermione habría los ojos aún más, ¿que hacia?....¿mentía?...suspiró y bajó los hombros. ¿Qué más daba?; estaba a puertas de la guerra más importante de los últimos tiempos, ¿Acaso las mofas de Malfoy podían empeorar algo?

-Si quieres burlarte hazlo, es imposible que hagas mas daño- dijo con un tono cansado, pero Malfoy solo la miró.

-Responde... por..favor.- la castaña miró a los ojos mercurio y no vio ninguna chispa de burla en ellos, pero no podía fiarse de él- ¿Acaso a ti te importa? -le espetó- Draco soltó el antebrazo de la chica e hizo un mohín, pero luego relajó el cuerpo y con un enorme esfuerzo le respondió tranquilamente-si, pero solo te explicaré si me respondes- Hermione pensó que hacer, pero la verdad, es que no sabía mentir, asi que solo quedo una respuesta posible.

-Si, es verdad... estoy enamorada del profesor Snape- sentenció con la cabeza en alto. Si iba a declarar su amor iba a ser con orgullo. Pero Hermione comenzó a prender una chispa en su interior al ver mutar la expresión dudosa de Draco a una amplia sonrisa, seguido de una gran carcajada. Hermione se zafó de su agarre y le espetó -eres un idiota Malfoy, ya tienes lo que querías- Hermione se disponía a irse cuando el chico la frenó de un gritó.

-¡No! ¡No te vayas!- la risa de Draco se apagó para detener a Hermione, sin sacar de su cara una amplia sonrisa.

-¿Qué diablos quieres Malfoy!?- le gritó amenazadoramente Hermione cuando Draco dio la vuelta impidiéndole el paso.

-Que me escuches...- Draco había bajado su tono de voz haciendo que Hermione se relajara un poco. -si es verdad lo que dices...tu eres la persona que he estado esperando por mucho tiempo.- La sonrisa de Draco llegaba a sus ojos y la incrédula era ahora Hermione.

-¡¿De que estas hablando Malfoy!?- SHHH!! - la cayó el mientras tomaba su varita y hechizaba la entrada y todas las paredes del lugar, para que nadie escuchara su conversación.

  • bien, habla Malfoy-lo apuró Hermione -vaya, además de loca saliste impaciente- dijo con una media sonrisa el rubio enojando aún más a la castaña, que levantó su puño derecho en señal de amenaza.

-¡ESTA BIEN!- levantó los brazos en señal de rendición- no quiero probar tus puños nuevamente..-bromeó- además, esto es serio- la expresión de Draco cambio mientras se paraba frente a Hermione, que se tensó ante la seriedad del chico; él miró un momento al piso y luego respiró profundo, tomando valor para lo que iba a hacer: llevo su mano derecha a su manga izquierda y lentamente se la levantó. La castaña se llevó las manos a la boca al ver aquella marca en la pálida piel de Draco.

-Soy un mortifago... -sentenció, determinado- Y te lo muestro, para que veas que estoy depositando toda mi confianza en ti. Eres libre de ir y decirselo a todo el mundo…-Draco esperó a que la castaña saliera corriendo a contar lo que sabía, pero el ver que esta se quedó inmóvil, continuó- o bien, escucharme, y ayudarnos... A mi.. Y a Severus.-

Hermione lo miró atónita. ¿De verdad era Draco Malfoy el tipo parado frente a ella? No estaba mintiendo, lo podía ver en sus ojos..."y a Severus". Severus estaba en problemas... Pero eso, irremediablemente significaba que...

-Snape también es un mortifago- dijo mas para si misma que preguntandole al blondo.

-Si- Draco la miró a los ojos- ¿confias en mi, Granger?- Él la miró, pero Hermione libraba una gran lucha en su interior. ¿Como confiar en el? ¡ES UN MORTIFAGO POR MERLIN! Pero Severus...estaba enamorada de él, y por muy mortífago que fuese, no podía abandonarlo...pero al otro lado estaba Harry: Si confiaba en Draco, y guardaba su secreto, inevitablemente se unía al otro bando, traicionandolo .¿Que se supone que se debía hacer en este tipo de circunstancias?... Corazón versus Razón. Harry o Snape. No podían ser ambos. Su amigo o Su amor más que platónico, inalcanzable. "Señal, busca una señal" se dijo a si misma y levantó la vista hacia Draco: estaba expectante a su respuesta, pero un brillo especial en sus ojos le decía que no estaba mintiendo...habìa algo que nunca vio antes en el: desesperación, angustia…¿miedo?. "nada de esto debe ser mentira, si el mismo Draco Malfoy me pide ayuda a mi, la "sangre sucia inmunda"". y con esto tomó una decisión.

-Elijo confiar en ti, te ayudaré- sentenció la castaña y Draco en un acto inesperado abrazó a Hermione y rio. -Gracias Salazar!!-dijo mientras la apretaba mas. La agarró de los hombros y la miró -siéntate- y con un gesto de su mano señaló el piso. Hermione alzó una ceja al pensar en "un Malfoy sentándose en el asqueroso piso" y se sentó frente a el.

-en resumidas cuentas Granger…-tomó aire para hablar- Severus y yo somos infiltrados en los mortifagos; ambos queremos eliminar a Voldemort...y ambos corremos peligro, sobre todo Severus, que es la mano derecha de él- Hermione miró el piso desconcertada mientras tomaba el peso de sus palabras - Hemos estado mucho tiempo planeado su muerte, Severus más notoriamente con la Orden y su lealtad a Dumbledore...pero estamos solos. Excepto por alguien más…-  y se calló. Draco se mordió la lengua esperando que Hermione lo pasara por alto, pero era imposible

  • ¿Quien?

  • yo no… -comenzó Draco, pero la castaña lo interrumpió - Dijiste que confiabas en mí - sentenció- yo tambien estoy arriesgando mucho con esto.-

Draco respiró hondo y cerró los ojos - Theodore Nott. y si, tambien es mortifago - se adelantó al ver la boca de ella comenzando a abrirse. Hermione cerró los ojos y se relajo un poco. El de verdad estaba confiando en ella.

  • Como te decía… estamos solos, los tres. y si algo sale mal… no tenemos a quien recurrir...hasta ahora.- los ojos de ambos chicos se encontraron y Draco hizo de tripas corazón para decir - ¿Estarías dispuesta a aprender magia negra, para curar cualquier herida...y poder...ayudarnos?- Hermione parpadeó un par de veces - Pero la orden…- -La orden-Draco la interrumpió -ni siquiera confía en Snape, jamás nos creerían a Theo o a mi.- La castaña asintió y bajó la cabeza. -yo no temo por mi, Granger; Severus es lo más cercano a un padre en mi vida, y después de todo lo que ha tenido que pasar, no quiero que muera antes de vivir...-Draco bajó la cabeza y susurró casi para sí mismo -lo quiero demasiado para permitir eso...-

Hermione no podía creer todo lo que había escuchado, era verdad, Severus no era lo que todos creían, era lo que ella creía y eso hizo que se encendieron mas llamas en su interior, su amor por el profesor sólo pudo crecer al darse cuenta de lo noble, y valiente que era el. La castaña miro al platinado con una sonrisa en la cara, y para el alivio de Draco su última pregunta fue - ¿cuando empezamos?

Severus se recostó nuevamente, intentando conciliar el sueño, pero su mente parecía no dar tregua en lo absoluto.

-Ya basta!-siseo molesto al ver que Morfeo estaba muy lejos de él. Se recostó mirando el techo y cerró los ojos en un nuevo intento por dormir; sin embargo las imágenes no podían parar de cruzarse frente a sus ojos; pero este recuerdo era diferente...un escalofrío le recorrió la espalda al sentir las tímidas manos de su alumna en su cuello --Profesor Snape! SNAPE!...Severus por favor… - abrió lo ojos y se incorporó de golpe en la cama - Granger...- dijo  mientras acompasaba la respiración. Su mente había estado tan ocupada en Draco desde que recobró la conciencia que no había reparado en que Granger lo había salvado, usando magia oscura… -magia oscura…- dijo ceñudo- ¿Quién…- pero detuvo la pregunta. solo una persona pudo haberle enseñado, y ese era Draco. Sin duda la muchacha era brillante, "debe haber dominado los hechizos en muy poco tiempo" , era la única alumna a la que le daba gusto enseñar. Se recostó de nuevo, pero la castaña no logro salir de su mente; había pasado tanto tiempo ensimismado que apenas había notado las maravillas que hizo la naturaleza con aquella muchacha desaliñada que ingreso a Hogwarts. Recordó un dia en el que Longbottom andaba especialmente "creativo" e hizo explotar un caldero, ensuciando a Granger de pies a cabeza: su blusa había quedado empapada y pegada a su cuerpo, con cada curva perfectamente delineada... y sumandole a eso la manera en la que se sonrojo y mordió su labio inferior, hizo de Hermione un manjar al que incluso él sucumbio ese dia, no pudiendo levantarse de su escritorio el resto de la clase debido a cierta parte de su anatomía que se despertó junto a su imaginación "Lo que habría hecho con esa blusa...". -Que estas pensando Severus!- se reprendió mentalmente por pensar aquello e invocar aquella imagen grabada a fuego en su memoria,que provocó el mismo efecto que aquella tarde: su boxer comenzaba a apretar. Se levantó enfurecido, acercándose de nuevo a la mesita de noche

-Esta va a ser una noche muy larga- siseo y se sirvió otra copa.

Ginny llevaba todo el dia esperando, había armado y desarmado su bolsita de viaje mil veces revisando si había olvidado cualquier cosa, leyó, hizo galletas, salió a dar un paseo... pero nada había podido distraerla. Pero al fin la hora había llegado; bajó sigilosamente hacia la sala y con un hechizo se cambió el pijama por sus jeans y una polera, y se colocó el poleron verde que había dejado en el sillon 5 horas antes, y revisado 8 veces si seguía allí. Todo perfecto

Avanzó tranquilamente hacia la chimenea y miró a ambos lados. Nada. Tomó de una bolsita un puñado de polvos flu, pero cuando abrió la boca para decir la dirección, Ron estaba frente a ella, mirándola fijamente. "Mierda" pensó y se preparó para dar una buena excusa, pero Ron se le adelantó.

- los pumpkins se robaron las ranas lunares Ginny, ¿¿ Cómo podré dormir sin ranas lunares??- Ginny lo miró entre divertida y enojada por haberle dado tremendo susto, soltó un suspiro y le ordenó -Ron, pon dos vasos con agua bajo tu cama y lo solucionarás - El pelirrojo sonrió y se dio la vuelta, ginny cerró los ojos aliviadas pero... -¡¡GINEVRA!! - Ron se volteó enojado y esta abrió los ojos desmesuradamente - ¡No son dos! ¡¡Quieres que los pumpkins me sigan robando!!- ella lo miró enojada  -¡Ronald Weasley son dos vasos!, ¡¡DOS!!, con tres te roban!- el puso su cara del color de su cabello - tienes razón Ginny- se dio media vuelta y se marchó.

-maldito sonámbulo- susurró ginny y se ubicó. ¿En que estaba...? Ahh si!!, humhum - se aclaró la garganta y dijo - Malfoy Manor-

Y así la menor de los Weasley se fue de la madriguera.