Asegurando el Pasado — capítulo 22
Hugo salió corriendo al vestíbulo y con su mirada trato de encontrar de donde provenían los gritos a la vez que agudizaba al máximo su oído, a su lado de pronto se encontró Ron que suspiro aliviado al verlo bien y estaba a punto de agarrarlo para arrastrarlo a algún lugar seguro cuando ambos vieron como una joven con el uniforme de Ravenclaw corría hacia las escaleras pero un hechizo la golpeo con fuerza empujándola hasta la pared de piedra que la recibió con un golpeo sordo. El rubio no espero y corrió hacia ella aun cuando vio las figuras oscuras de tres mortifagos que se reían con ella a sus pies.
-¿Crees que sea útil?
-No sé... necesito que la palomita me diga su nombre para saber si merece misericordia sino podremos jugar un rato -. Se podía escuchar claramente la sorna del enmascarado que le apunto con su varita a la aterrorizada chica que aún se encontraba algo aturdida por el golpe.
-Expelliarmus*.*
La varita del enmascarado de pronto escapo de sus dedos y el junto a sus compañeros miraron aturdidos a todos lados hasta que encontraron al chico que había corrido hacia ellos con su varita empuñada con firmeza.
-¡Aléjense de ella! -. Grito Hugo aunque su voz tembló un poco.
Los mortifagos rieron mientras su líder recogía su varita y daba unos pasos hacia el haciéndolo retroceder algunos pasos -Eres muy valiente o muy idiota... -. Sus compinches rieron al comentario del hombre que sonrió de lado bajo la máscara.
-O ¿tal vez ambos?
Agrego otro y el otro dio un paso hacia a la chica -Es un estúpido Gryffindor, puedo ver el escudo desde aquí...
-No es solo un Gryffindor, es el sobrino de McGonagall -. Soltó casi gustoso el líder dando un paso más hacia Hugo que tomo aire y se negó a retroceder más -A este sí que debemos llevarlo ante nuestro señor, le dará mucho gusto conocer a la familia de la profesora...
Lanzo un hechizo contra el joven que reacciono a colocar torpemente su escudo, el mortifago sonrió y de golpe comenzó a lanzar hechizos sin parar. Apurado y casi con pánico, Hugo los rechazo aunque sin darse cuenta retrocedía más y más a la vez que su respiración se aceleraba.
-¡Aléjense de él! -. Grito Ron con furia y levanto su varita -¡Depulso!
El hechizo fue frenado por un escudo pero eso no impidió que la fuerza empujara hacia atrás a los mortifagos que gruñeron mirándolo.
-Es un Weasley...
Susurro uno pero el líder negó -No es solo un Weasley, es el WEASLEY... el perro faldero de Potter...
-¿Podemos matarlo? -. Cuestiono otro a su espalda ansiosamente.
-No... Bella querrá jugar con él, un poco...
Ron no puso atención a la conversación, aprovecho para acercarse a Hugo -¿Estas bien?
El niño asintió sin mirarlo, sabía que con solo verlo sus lágrimas se aflojarían y no era el momento -Quieren llevarnos...
-Pues será mejor que sostengas bien tu varita -. Ron le revolvió el cabello obligándolo a mirarlo y le sonrió -Sé que tú puedes...
Antes de que Hugo borrara la sonrisa de su rostro los hechizos volvieron a volar contra ellos pero esta vez eran los tres mortifagos a la vez. Se inició un intercambio parejo y el vestíbulo se ilumino con todos los rayos que volaban, en el movimiento de la batalla Hugo aprovecho para colocarse frente a la joven que aun temblaba arrodillada en el suelo soltando un gritillo cada que veía que algo los golpearía.
-¡¿Qué esperas? Saca tu varita! -. Grito el rubio obligándola a despertar y ponerse de pie con sus piernas temblorosas, busco entre sus ropas su varita y al sacarla también empezó a lanzar hechizos aunque torpemente y a la nada pero algo era algo, o al menos eso pensaron Hugo y Ron.
Por algún motivo la mente de Hugo se fue a sus recuerdos...
"Con diez años muy cercanos a los once, sus padres habían tenido que contarle sus vidas y todo o la mayoría por lo que habían pasado.
-¿Y cómo es estar en batalla? -. Le pregunto por enésima vez a su padre que observaba en silencio el tablero de ajedrez como cada tarde antes de la cena.
Ron suspiro y paso su mano por sus cabellos rojos que ya empezaban a mostrar señas de canas, su mirada se ensombreció pero luego sonrió brillantemente -Aterrador.
Sentencio y Hugo lo miro confundido -Y si tanto miedo te dio ¿porque no corriste?
Su padre lo miro con cariño -Porque mi vida y la de mis seres queridos dependían de ello... porque quería luchar por un futuro mejor, para que tú y tu hermana fueran libres de tener sus ideas fueran las que fuesen... para que tu madre viviera -. Susurro esto último mirando hacia su mujer que iba y venía en la cocina, Hermione lo sintió y volteo a verlo con una sonrisa en sus labios -Además ¿cómo dejar que tu tío Harry se llevara las mejores cicatrices? Esas son las que enamoraron a tu madre.
Padre e hijo rieron causando que la castaña asomara su cabeza -¿Que es tan gracioso?
-Nada -. Soltaron al unísono mirándole inocentemente, de forma idéntica consiguiendo una sonrisa tierna por parte de la madre que volvió a sus tareas.
Al girar a ver a su padre este de nuevo se encontraba serio mirando el tablero -Recuerda... alerta permanente... -. Y sin más hizo el movimiento definitivo en el juego causando un quejido de su hijo..."
... despertó en el momento justo para lanzarse a un lado jalando a la chica que ahora más despierta lanzaba hechizos con rapidez...
"... en batalla no importa la técnica o que los hechizos sean impresionantes... lo que importa es sorprender... "
... el semblante sonriente de su primo mientras le enseñaba se dibujó frente a él hasta que de pronto tuvo una idea.
-¡Mocomurcielago!-. El hechizo se estrelló justo en uno de los mortifagos y luego apunto al otro, bueno, a sus zapatos -Mobilicorpus -. El calzado comenzó a flotar y Hugo tenía el control así que a toda velocidad lo hizo golpearse contra una pesada armadura de metal que luego le cayó encima al inerte cuerpo.
-¡Petrificus Totalus! -. Ron congelo al líder que se había girado para atacar al rubio.
-¡Depulso! -. Soltó la joven lanzándolo hasta el otro lado del pasillo donde golpeo con tal fuerza que podrían jurar que las paredes cimbraron, los chicos la miraron asombrados y esta solo les sonrió -Gracias por ayudarme.
Ron le sonrió -Díselo al terco niño.
Hugo se sonrojo bajo la mirada de la joven y las palmadas orgullosas en la espalda que le daba el pelirrojo. De pronto, por un pasillo aparecieron Anthony y Susan que se detuvieron casi de golpe al ver las huellas de la batalla y al pequeño rubio en medio. Susan no lo resistió y se lanzó a abrazarlo.
-Me tenías con pendiente, tonto -. Susurro con un fantasma de su voz aunque era evidente que estaba aguantando dejar escapar un sollozo o tal vez ¿un grito?
Tony le alboroto el cabello -Bien hecho... será mejor que busquemos a los demás...
Apenas si dijo eso Rose, Albus, Lilly, Nicole y Scorpius aparecieron por el pasillo donde estaba el mortifago caído y que amenazaba con despertar pero la pequeña lo volvió a desmayar con un hechizo que llamo la atención de los demás.
-¡Hugo!
Grito Rose corriendo hacia su hermano ignorando la mirada confundida que Ron le dio en especial cuando por un instante esta tuvo unos ojos tan azules como los suyos.
-Debemos ir a un lugar seguro -. Agrego Albus.
La joven Ravenclaw dio un paso al frente -Pero creo que los demás necesitan su ayuda...
-¿Qué demás? -. Scorpius la miro confundido.
-Varios de algunas casas nos íbamos a juntar en el invernadero... una pequeña fiesta...
Todos palidecieron al instante -¿Y que esperamos? -. Soltaron Hugo y Lilly al unísono mirando a los mayores que los miraron con orgullo...
James corría por un pasillo desierto acercándose a donde varios gritos aterrados provenían y conforme se acercaba noto que había demasiada gente fue de sus torres, afirmo el agarre en su varita y al dar la vuelta en un pasillo sin pensar lanzo un hechizo potente que hizo que varios mortifagos volaran por los aires. Varios miembros del ED que pudo reconocer le agradecieron, se encontraba cerca de la torre de Ravenclaw donde varios de sus estudiantes habían salido tontamente.
Una batalla llamo su atención y al dar unos pasos hacia ella se dio cuenta que las que peleaban eran su madre y su madrina. Se acercó y toco el hombro del mortifago que era bastante hábil según había visto, cuando volteo un segundo aprovecho para propinarle un puñetazo tan potente que hasta sus nudillos crujieron. Enseguida Hermione reacciono a atarlo mientras James miraba el cuerpo desvanecido.
-Tu estúpida mascarita no te protege de todo ¿eh? -. Escupió con rencor sobándose la mano unos momentos.
-Gracias -. Las chicas se le acercaron mirándolo atentamente.
-¿Han visto a Harry? -. Ambas negaron aunque la castaña se concentró en sus palabras -Demonios... pero ¿porque hay tanta gente fuera? -. Gruño mirando a unos chicos que pasaron corriendo a su lado.
-Hay una fiesta en los invernaderos -. Respondió con simpleza Ginny, su amiga la miro significativamente -No me mires así...
-Pero eso rompe todas las normas y... -. Hermione empezó a murmurar cosas sin sentido.
De pronto el chico vio como apareció un mortifago al otro lado del pasillo que les apunto con su varita y antes de pensar en algún hechizo su cuerpo reacciono a empujar a cada una hacia un lado a la vez que adelantaba su cuerpo recibiendo el embrujo que lo mando varios metros hacia atrás hasta estrellarlo contra la pared, cayendo aturdido sin poder evitarlo.
Su vista se nublo y su oído escucho muy alejado los hechizos que casi al instante empezaron a lanzar contra el mortifago pero se le unió un compañero, un joven de uniforme verde que gritaba sin parar...
-... ¡es la novia de Potter y su asquerosa amiga sangre sucia!
Tenía un ardor y profundo dolor en su abdomen que se acrecentó conforme se obligaba a permanecer despierto, aun en el suelo y con la vista borrosa busco su varita que había caído a un metro de él y se arrastró hasta sostenerla para luego ponerse de pie trastabillando un poco pero siguió a adelante sintiendo como su sangre hervía con cada comentario despectivo hacia su madre y madrina.
Al estar un par de pasos a sus espaldas levanto su varita con firmeza -¡Sangre sucia y zorra será tu madre, idiota de mierda! ¡Potestatem Truncus!
Grito a todo pulmón y una especie de tronco formado de llamas salió despedido de su varita a toda velocidad golpeando a los enemigos que cayeron, sin duda con heridas graves. Las chicas lo voltearon a ver sorprendidas encontrándose con una mirada furiosa que Ginny solo había visto en una ocasión en el chico pero lo dejo de lado al ver como se recargaba con pesadez en la pared de un lado y se derretía sobre ella hasta tocar el suelo.
Se le acercaron corriendo, Hermione lo reviso con la mirada a la vez que Ginny le sujetaba el rostro haciéndolo que se enfocara en ella -Vamos Jimmy... tu puedes...
-Está sangrando -. Susurro la castaña con preocupación y sin miramientos le levanto la camisa encontrando una clase de puñalada rodeada de una fea quemadura, la sangre oscura fluía lentamente pero antes de que alguna hiciera algo la herida fue cubierta por una mano.
-No es nada... -. Gruño el chico soportando el dolor a la vez que reunía sus fuerzas y se volvía a poner en pie.
-¿Cómo nada? James tenemos que llevarte a la enfermería -. Ordeno Ginny sujetándolo para que no volviera a caer y también para empujarlo levemente obligándolo a dar algunos pasos.
-Me temo que por más que quiera visitar a la hermosa madame Pomfrey, ahora mismo tiene otras cosas más importantes de que ocuparse como para coquetear conmigo -. James sonrió y apuntó a la herida con su varita susurrando un hechizo leve de sanación que al menos le ayudaría un poco.
-Pero... -. Hermione se iba a quejar pero fue callada por la mano del chico que la miro significativamente.
-Sería estúpido pedirles que se fueran a resguardar ¿cierto? -. Ambas asintieron y el bufo antes de levantar su varita -Expecto Patronus... -. Un humo plateado escapo de su varita haciéndolo gruñir -No es el momento... -. Se reprochó a sí mismo a la vez que cerró los ojos intentando concentrarse pero nada iba a su mente, al abrirlos de nuevo se topó con las atentas y cariñosas miradas de ambas jovencitas, una sonrisa llena de afecto se formó en sus labios y supo que con eso bastaba -¡Expecto Patronus! -. Un lobo plateado salió de su varita -Tony, hay una fiesta en los invernaderos... cuida a Lilly y dile a Nicky que no se enoje conmigo, cuídense mucho hermano.
El animal enseguida salió trotando hacia su destino y las chicas miraron por donde se iba hasta que ambas cayeron en cuenta sobre algo, voltearon a verlo confundidas.
-¿Lilly? -. Susurraron al unísono.
James solo les sonrió -Deben tener mucho cuidado, no hagan nada estúpido...
Se disponía a irse cuando Hermione lo tomo del brazo deteniéndolo -Lo sabía... ¿Sirius?
Los ojos de Ginny se abrieron por la sorpresa y James sonrió acercándose a besar la frente de la castaña -Sin duda eres muy lista aunque te equivocaste de idea, me llamo James Sirius...
Ninguna supo que decir, lo miraron aturdidas y él quiso reír al ver sus expresiones pero las explosiones cercanas les recordaron que no era el momento. Se acercó y beso a cada una en la mejilla para luego dar algunos pasos alejándose.
-Por favor, cuídense...
Fue lo último que dijo antes de colocar su varita entre sus dientes, un resplandor dorado lo cubrió y de pronto frente a las jóvenes había un lobo que las miro un instante antes de salir corriendo siguiendo un aroma que bien conocía...
Harry cayó de bruces contra el césped pero no se detuvo aun cuando sintió dolor, sus piernas torpes ya no podían mas pero él no se detendría, su furia no lo permitiría.
No supo cómo o en qué momento había salido del castillo solo reconoció el camino que llevaba hacia la casa de Hagrid y su corazón se aceleró imaginando al gigante en problemas. La risa casi escandalosa de Bellatrix le dijo que iba en buena dirección pero de golpe un gran resplandor apareció frente a él, tembló de furia y miedo al ver que era la casa del gigante que ardía bajo el poder de unas llamas oscuras.
-¡Hagrid, sal a jugar!
Canturreo la mujer y el solo pudo correr los metros que le restaban para alcanzarlos. El grupo había disminuido bastante y cuando se preguntó porque fue que se dio cuenta del alboroto a sus espaldas, de los gritos de miedo de sus compañeros y la tentación de volver para ayudar lo inundo pero ver a Snape casi frente a él caminando con tranquilidad en dirección hacia el bosque prohibido, empujando cada tanto a Malfoy que con semblante aterrado parecía no querer ir fue demasiado para el joven que solo levanto su varita.
-¡Expelliarmus!
El rayo rojo surco el viento y cuando estaba a punto de estrellarse contra Snape, este se giró y sin demasiado movimiento convoco un escudo que absorbió el golpe.
-¡Traidor! ¡El confiaba en usted... el confiaba...! -. Grito Harry con todas sus fuerzas y sin pensar comenzó a lanzar hechizos sin parar que el hombre detenía con simpleza, casi riéndose de él.
De pronto, un hechizo de la nada golpeo al joven que salió volando. Bellatrix que hasta el momento había estado jugando destruyendo todo alrededor de la casa del gigante escucho los gritos y la tentación fue demasiada. Casi corrió para acercarse a Harry pero el hombre se interpuso.
-Ni lo pienses, él le pertenece a nuestro señor...
La mujer chasqueo sonoramente la lengua sonriendo divertida al ver al chico en el suelo.
Harry había dado un par de volteretas en el aire para luego caer con un golpe sordo contra el suelo, su mente aturdida daba vueltas y aunque intentaba enfocar sus ojos no podían sin sus gafas que habían caído a un par de metros de distancia. Se arrastró hacia ellos aferrando con todas sus fuerzas su varita que por suerte no había soltado aun con el golpe, sus rodillas y costillas le dolían profundamente pero no se detuvo aun cuando el solo respirar era toda una proeza. Bellatrix disfrutaba con la pequeña agonía que el chico sufría cuando sus ojos se iluminaron al ver el castillo lleno de caos.
-Voy a jugar un rato...
Snape quiso sujetarla pero esta salió volando antes de que pudiera y con preocupación disfrazada en su ceño fruncido miro hacia el castillo a donde aquel ventarrón oscuro se dirigía. Draco a su espalda temblaba, ni siquiera traía la varita desenvainada y con cierta lastima vio al que alguna vez fue su hogar. El solo escuchar la risa de su tía que sin duda ya había llegado al lugar, le provoco un estremecimiento y en lo profundo de su mente rogo que aquellos dos chicos estuvieran resguardados.
Harry se puso de pie atrayendo la atención de Snape que por un momento había debatido en su interior si debía regresar a ayudar pero no podía, todo lo que había hecho seria en vano si regresaba.
-El... confiaba en usted... y tú... lo mataste -. Lloro Harry amargamente y volvió a levantar su varita -¡Sectumsempra!
Snape vio como el rayo verde se acercaba a toda velocidad hacia el con toda su fuerza resplandeciendo pero solo tuvo que levantar su varita y susurrar el contra hechizo para que este se esfumara en una nube. Harry lo miro congelado y el hombre lo miro con sorna.
-Te atreves a utilizar mi creación en mi contra -. Rio el hombre para luego levantar su varita en un rápido movimiento haciendo que Harry saliera volando de nuevo.
El ojiverde se preparó para el golpe pero sus ojos de reojo vieron un resplandor dorado y antes de que tocara el suelo golpeo un cuerpo freno su caída aunque para ello también tuvo que caer. Confundido miro hacia atrás encontrándose con James que lo sujetaba mirando fijamente hacia el profesor que se dio la vuelta y desapareció, no sin antes sujetar a Malfoy que simplemente se dejó hacer.
-Escapo... su asesino escapo... -. Lloriqueo Harry golpeando el suelo con rencor.
James lo miro y quiso abrazarlo como alguna vez su padre lo había hecho con el pero los gritos a su espalda lo hicieron despertar.
-Debemos volver... ¡vamos Harry! -. Grito a la vez que intentaba levantarlo pero el pelinegro se negaba a mover -¡Maldita sea! ¡Muévete, Potter! Ginny, mi hermana y los demás están peleando allá... ¡Muévete, demonios!
Harry de pronto se paralizo y miro aterrado al castaño que ya se había puesto de pie -Bellatrix fue hacia allá...
Susurro pálido y solo eso basto para que James se diera la vuelta y comenzara a correr seguido de su padre pero su miedo fue demasiado, en un instante un nuevo resplandor lo rodeo y frente a Harry un lobo comenzó a correr a toda velocidad dejándolo atrás muy pronto...