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Addicted to You — capítulo 10

Me tapé la boca, esperando que Collin no haya escuchado esa semejante brutalidad. Lo veo sentarse en un lado de la cama, agarrándose el tabique de la nariz, con sus boxer azules y su bien formado cuerpo. Muy bien formado cuerpo.

  • Lo lamento... No quería...- Es él...- Si...- Ese bastando siempre se interpone en mi camino- Y mi cerebro hizo click- Entonces... ¿Fue él quien...?- Si... Ella estuvo con Malfoy- Definitivamente al hombre que me hice adicta era un degenerado de ligas mayores- No quiero hablar de esto...- Collin... Lo lamento- Empecé a abrazarlo y a besar su hombro de manera tierna, haciendo saber que entendía su dolor- Yo no quería que... Bueno...- Entonces es verdad lo que se dice- ¿Y que se dice?- Que Malfoy se enamoró- Sentí que mi estómago se revolvía, como si tuviera mariposas revoloteando. Una estúpida sonrisa apareció en mi cara- De seguro es mentira- Mentí y me creyó- Seguramente es otra y conmigo jugó al igual que con miles... Si quieres- Me empecé a parar- Me puedo ir a mi casa...- Te iré a dejarEl momento dentro del taxi (que hay hasta muy tarde en Nueva York) era igual tenso. Arruiné un momento de sexo placentero por abrir mi hermosa y tonta bocota y mencionar al degenerado que  le robó la novia a Collin. Me sentía lo suficiente mal como para que no me hablara nunca más en la vida. De seguro pasaría eso. Collin se bajó para despedirse de mi, aunque igual muy confundido. Al entrar, me di una ducha tibia y me acosté pensando en que mañana debía hablar con mi madre. Miré por la ventana y me llamó la atención algo: Creí ver el mismo auto que estaba afuera del Restaurant que me llevó Collin. No... Me estaba volviendo paranoica.  Al otro día, y con mucho cargo de conciencia, llamé a mi madre para contarle lo que pasó.
  • Hija, dios mio. Por lo que me dices, Collin es un amor y tu simplemente...- Lo sé... Me volví loca... Me hice adicta a él...- Mi chiquitita.... ¿Adivina qué?- ¿Estás embarazada de Malfoy?- No... Iré a Nueva York la próxima semana- Boté mi tazón con leche y cereales y me puse a gritar de la emoción- Rose Weasley, me vas a dejar sorda- Lo siento... Es que imagínate mi emoción... - A todo esto, tu hermano sabe que saliste con Malfoy- Volviendo al tema malo...- Y lo golpeo- Jajajajaja, debió haber sido una buena escena- Me recordó a tu padre... Impulsivos ambos- Si...- ¿Qué harás con Collin?- Y ahí estaba la difícil pregunta que no sabía como responder. Me gustaba él, por que era tierno, un dulce. Pero estaba Scorpius... Quien me hacía vibrar y sentirme más viva que nunca.- No lo sé... Quizás lo evite un par de días y...- Y asumirás tus sentimientos hacia Scorpius... Hija... No juegues con Collin. Si no lo amas... No lo hagas sufrir.  Decidí salir a trotar esa mañana, un hábito que no hacía desde que ingresé al internado. Al parecer aún me quedaba algo de estado físico, ya que no me cansé tanto. Se notaba que el frío ya no sería el reinante por mucho tiempo más. Había entrado en calor, pese a que no salí muy abrigada. Tenía que aclarar mis pensamientos. No había querido llamar a Collin (desde mi celular nuevo que no tiene el número nadie más que la gente de Nueva York y mi madre) para no importunarlo y quizás hacerle parecer que soy una necesitada. Al llegar a mi casa me di una reconfortante ducha, para dar paso a mi almuerzo. Sentí que sonó el timbre. Al abrir, el conserje me llevaba una caja. No entendí muy bien lo que me dijo (porque era latino y no le entendía muy bien su espanglish), pero la acepté y entré a ver de que se trataba. Había una nota: Rosie: Sé que anoche fue todo confuso, pero no quiero perderte. Empecemos denuevo, como amigos. Este vestido es para que salgamos en la noche. Te recogeré a las 10. Collin El vestido era de Prada blanco, hermoso, y muy corto, y había unos zapatos Manolos (Manolo Blahnik). Vaya que debe haberles constado una fortuna. Mi madre sería feliz de ver estos zapatos, dado que el Señor Blahnik había muerto hace unos dos años. Llegada la noche me vestí, ansiosa por saber que me diría Collin y si las cosas seguirían bien con él. Sentí sonar el timbre a las 10 puntual y sentí que, al abrir la puerta, me comía con la mirada.
  • Vaya vaya... Me será difícil ser tu amigo así...- Me puse colorada. Collin tampoco se veía mal con una americana azul marino, una camisa celeste y una jeans ajustados. - Tu.... Te ves bastante bien también- Tomé su mano y salimos a la calle. Hacía bastante frío, por lo que tomé una chaqueta que cubriera parte de mis piernas que no cubría el vestido.Fuimos a un exclusivo club de baile, donde el ruido era ensordecedor. 
  • Collin, de verdad lamento lo de ayer...- Shh... Hoy sé libre... Seremos amigos... De verdad...- Le sonreí y tome un sorbo de mi cuba libre. El tomaba proseco. Sentía que muchos hombres me miraban. Veo que este trago me hará efecto rápido. Olvidé comer de nuevo. Tal como en la fiesta de Albus. No creo que Collin sea un abusador sexual. Ya terminado el segundo vaso me sentía con ganas locas de bailar. Tomé a Collin de la mano que me miraba extrañado y medio asustado y empecé a bailar en la pista. O a sacudir mi cuerpo, porque no era precisamente un baile como los de Hogwarts. Cuando vuelva a ver al engendro Malfoy le diré que me lleve a bailar. De seguro debe moverse bien ese monumento a la sensualidad, el dios Apolo. Collin seguía mirándome extrañado.
  • ¿Te sientes bien Weasley?- Me decía mientras yo ya sentía mis pies muy cansados y también algo confundida con los pensamientos. - Me.... Quierro ir a mi casa... Coyin- Collin me agarró de la cintura, pidió mi abrigo en guardarropía y salimos hacia el exterior. Me sentía muy mal. Muy cansada, y lo único que quería era mi cama. Collin me subió a un taxi y nos dirigimos hacia mi casa. Pese a que parecía una ebria, estaba bastante lúcida. Cuando llegamos, y le pagamos al chófer, volví a ver el auto negro. Simplemente me estaba volviendo loca. Me tomó en brazos, cargándome como si fuera una novia y me recostó en mi cama.- No te vayas... Duerme conmigo- Le dije, media dormida. Mi instinto fue ponerme pijama, pero conseguí solamente ponerme pantalones, dado que la parte de arriba no la encontré. Dormí de esa manera, mientras que Collin se recostaba a mi lado. Hay cosas malas y despertar con el sol en la cara. Hice un repaso de todas las cosas que hice anoche: Club de baile, cubas libres, baile, taxi, auto negro... Collin... COLLIN. Miré hacia mi lado y él ya estaba despierto, riéndose de mi cara de terror.
  • Si crees que paso algo anoche entre nosotros... Descartado. Aunque me gustaría que pasase algo entre nosotros. - Buenos días- Sentía las piernas pesadas- Tengo mucho cansancio- Uf... Veo que te hace mal salir...- No soy muy buena para las fiestas- Haré café- Collin se levantó, dejando en evidencia su torso trabajado. Pero no era como el de Scorpius. Oh dios, ya se me metió en la cabeza. Recosté la cabeza nuevamente en mi suave cojín, dejando la mente en blanco. Sentí el aroma del café y el timbre. De seguro era el conserje. Me equivoqué.
  • Necesito hablar con Rose. Soy Scorpius... Su novio- Maldición. Parece que invoqué al diablo.