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Addicted to You — capítulo 28
Me desperté esa mañana bastante aliviada y como si ese era el lugar en el que debía estar siempre. Mi cabeza dormía en el pecho de Scorpius, el que estaba algo helado. Me sostenía mi cintura con sus manos, cosa que no pudiera arrancar. Empecé a recordar como su cuerpo aprisionó el mio, como su aliento fresco se mezclaba con el mio, como su maldita voz sensual me susurraba mi nombre al oído. Cómo me sentí enamorada de él mientras hicimos el amor en mi cama. Quise levantarme a comer algo cuando la maldita realidad llegó a mi cerebro. Hans. - Demonios...- Susurré- Rosie...- Me dijo. Al parecer estaba soñando. Traté de zafarme de su agarre, sin mucho éxito- ¿Donde vas?- Hans....- ¿Está acá ese monigote?- No...- Me agarraba mi cabello, intentando pensar en algo coherente para decirle. Sabía que lo amaba, pero me costaba procesar todo- Es sólo que no puedo...- ¿No puedes qué Rose?- No me había dado cuenta que me paseaba por mi cuarto en plena desnudez- No puedo hacerle esto... No se lo merece...- No pensaste eso anoche- Scorpius se estaba poniendo de pie. Demonios, por qué tiene que ser tn glorioso- Es más, te podría asegurar que lo disfrutaste...- Lo sé... Lo disfruté... Pero necesito tiempo...- ¿Para?- Para pensar en todo esto... Para ver que haré con mi vida...- ¿Y ese tiempo será cuando?¿Cuando te cases con ese cretino?- Scorpius...- Escúchame algo Rose... Te amo por los mil demonios... No sé que haría sin ti... Y me importa un cuerno que nuestros padres se casen y que sea casi un incesto... Te amo... T E A M O- Basta...- No... No pararé hasta que vuelvas... Lo de la apuesta fue una imbecilidad... Pero mis sentimientos no...- Y ahí estaba yo, desnuda, admirando la desnudez del único hombre que me ha desequilibrado el mundo. Pensé en Bryan y cuanta razón tenía: "Tu aún lo amas Rosita"- Lee la maldita carta que le pasé al vejestorio... Te daré plazo hasta el matrimonio de nuestros padres... Rose... Sabes que te aceptaré a tí y a tu hijo Bryan...- ¿Cómo sabes de Bryan?- Doné para cuando solicitaste el dinero... Todo el dinero de la apuesta...- Dios mío... Este hombre es de oro...- Gracias...- Rose... Te esperaré una eternidad si es necesario... Te amo- Se acercó a mi, y posando sus dos manos delicadamente, me besó. Duró tan poco, que ni me di cuenta cuando estaba sola en mi cuarto, desnuda y vacía. Pasó una semana y media después de aquella noche y aquellas confesiones que me trajeron distraída y algo alejada de Hans. Él no le prestó mucha importancia, pensando que estaba así por los nervios de mi ceremonia de graduación. Pero no era eso. Era que sabía que tenía que tomar una decisión... Y estaba totalmente confundida.Busqué un vestido lo suficientemente recatado para el día de la ceremonia. Fue a mitad de semana, y mi madre, junto a Hans, mi hermano, mi padre y el señor Draco me acompañaron. Fue una ceremonia sencilla, donde se me agradeció como la mejor alumna de la promoción. Tuve que dar un discurso. Algo sencillo. Hablé sobre mi trabajo en África y de cómo me enamoré como madre de Bryan. Me hubiese encantado que él estuviera acá. De verdad me hacía falta. - Felicidades hija... Ahora eres toda una profesional... Eres adulta, te casarás con Hans- Esa palabra me sonó como dolor de guata- Ya tienes un adorable hijo... Un chiquillo hermoso que espero conocer...- Pues ya me está conociendo señora Granger- Bryan estaba ahí. Sólo atine a tomarlo en mis brazos y abrazarlo, mientras las lágrimas caían por mis ojos, dejando rastros de rimel en mi cara. Me daba lo mismo, mi niño estaba ahí. Una parte de mi corazón estaba completa. - Mi niño...- No lores Rosita... Estoy aquí, y escuché lo que dijiste de mi. Me encantó...- Lo sé... Te extrañé mucho...- ¿Viste al hombre rubio?- Sólo esa mención hizo que me pusiera pálida. - Luego hablamos de eso... Pasaron algunos días, no muchos la verdad, el sábado era la boda de mi madre. Hans dijo que no podría estar. Yo me estaba vistiendo con un vestido largo color piel con brillos. A mi madre le quedó hermoso. amarré toda mi maraña de pelo en un tomate bastante bonito. Bryan se tuvo que volver a áfrica para terminar sus exámenes. Quedamos de acuerdo en que yo lo iría a buscar en una semana más para pasear. Las cosas con Hans estaban extrañas. Él estaba algo distante. Quizás era el efecto de que yo también lo estaba. Quien sabe. Me estaba terminando de arreglar cuando sentí una mano en mi espalda.- Mamá... Quieres que te...- No era mi mama. Era el demonio de ojos acerados- Eres hermosa...- ¿Cómo entraste?- Dije que le diría algo a tu madre afuera... Mi padre esta nervioso... Quiero que me concedas algo- ¿Qué... Qué cosa?- Estaba nerviosa... Y preparada para el asalto de besos- Un baile... Lento... Un baile lento...- Está mi familia y saben que estoy comprometida con Hans...- Se agarró el pelo y se dio vuelta.- Aunque sea a escondidas, pero tendré mi baile contigo- Sabia que más que una promesa, era un hecho. La ceremonia fue preciosa y mi madre se veía espectacular. a veía radiante y Draco estaba más que contento. Scorpius siempre estuvo algo distante de mí, y esquivando a todas las mujeres que se le acercaban. Fue una recepción simple, pero hermosa. Ambos bailaron su primer baile de casados, causando ternura entre todos los asistentes. La fiesta continuó. Yo bailé casi siempre con mi hermano o con James, que estaba algo ebrio. Salí a fumar un cigarro cuando justo estaban tocando una canción que me gustaba mucho: When i was your man de Bruno Mars. - ¿Me concedes este baile?- Me pregunto Scorpius, quien se había sacado su corbata y tenía la camisa algo desabrochada, dándole un look sexy- Scorpius...- Por favor...- Me tomo la manó y me acercó a su cuerpo, tomando mi cintura. En ningún momento lo solté de su cuello... Lo miraba fijamente a los ojos. Me estaba perdiendo.- Bailas muy bien- Gracias... Siempre que se tiene una compañera tan hermosa se puede bailar bien..- Oye..- ¿Leíste la carta?- No... No le he preguntado...- Rose... Necesito una respuesta... Quiero ser tu hombre... Cuando lo era, sentía que algo por fin hice bien... Que no era ya un simple casanovas... Me sentí completo... Feliz... Enamorado- ¿Por qué haces esto?- Porque te amo... Y quiero que estés conmigo siempre... No me logro explicar un mundo sin ti... Rose...- Yo...- Somos inútiles alejados... Por favor dime que sí... Lee eso... Estoy reflejado ahí...Ese soy yo... Eso es lo que te quiero mostrar... Dime que lo pensaras...- Cerré mis ojos mientras me decía todo eso, y al momento de abrirlos, estaba sola nuevamente, pensando en que verdaderamente debía tomar una decisión rápido.