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Voluntarios: En Llamas (Primera Parte) — capítulo 2

Gracias a todos los que están leyendo la historia, en serio, espero que la disfruten, perdón por tardar en actualizar.

POV Katniss

Estábamos llegando a casa, faltaba solo unos 15 metros.

  • Bueno, tengo que irme - Me dijo mientras suspiraba - Entonces, a las 7 ¿No? - Me pregunto levantando las cejas.

  • Si, a las 7 - Le dije sonriendo mientras el se volteaba para irse - Y Peeta - Lo detuve tomándolo del brazo

  • ¿Si? -

  • Te amo - Lo rodee con mis brazos por el cuello y nos besamos antes de que se retire.

  • Yo te amo aún más - Me dijo mientras sonreía.

Entré a casa buscando a mi madre, pero me encontré con una sorpresa. Estaban ella y Gale hablando en la cocina, muy amablemente, luego de lo que me hizo.

  • Hola Katniss, pasa... Justo estábamos hablando de ti - Me dijo mi madre, a lo que yo me sorprendí aún más.

  • ¿En serio? - Me limité a decirle, fingiendo que me interesaba.

  • Si - Me dijo sonriendo y haciéndome señas para que me siente a su lado, tocando el asiento de la silla que estaba vacía.

Me senté a su lado y Gale me miraba atentamente, era algo incomodo.

  • Hoy viene Peeta a cenar madre - Le dije mirándola sin siquiera mirar de reojos a Gale.

  • Oh, ¿En serio? Yo había invitado a Gale cuando vimos que ganaste los Juegos para que celebremos tu victoria. - Me dijo con inocencia, no puedo culparla, ella no sabía que Gale y yo no estábamos muy bien.

  • Mamá, las cosas con Gale no están muy bien. - Le dije sin vergüenza a que él esté delante mío. - Hizo algo que nunca le voy a perdonar.

  • Katniss Everdeen, ¡Ten mas respeto frente a las personas que están a tu alrededor! - Me reprochó levantándose de la silla y poniendo ambas manos en la mesa.

  • ¿Y lo defiendes? Dios mío ¿Acaso sabes lo que hizo? - Estaba a punto de largarme a llorar

  • Señora Everdeen, ella tiene razón, pero yo pensé que sería una mejor persona y que tal vez podría perdonarme, pero al parecer me equivoqué. - Dijo poniendo cara de perro muerto, esto si que no se lo iba a dejar pasar.

  • ¿Encima te haces la victima? Gale hazme el favor de irte de la casa.

  • Pero Kat yo... - Lo interrumpí

  • Ni se te ocurra llamarme así otra vez. ¡Vete! - Le ordené y así lo hizo.

Ni bien lo hizo corrí a mi habitación. Lo peor de todo esto es que faltan 2 horas para que llegue Peeta, y yo todavía ni siquiera hice las compras. Pude escuchar el ruido del pomo de la puerta. Era mi madre...

  • Katniss, ¿Podemos hablar? - Preguntó sintiendo algo de culpa.

  • Claro mamá, siéntate - Le dije mientras señalaba el espacio vacío de la cama.

  • Gracias - Dijo mientras se sentaba - Cuéntame, ¿Qué te hizo Gale para que te pusieras tan furiosa con él?

  • Bueno - Suspiré - ¿Recuerdas el día de la Cosecha? - Ella solo asentía con la cabeza - ¿El momento en el que tú y Prim vinieron a despedirse de mí?

  • Si, ¿Que pasó? - Me preguntó confundida

  • Bueno, Gale no vino a despedirse, y es hasta este momento que no me dice donde estuvo, el pretende que nada pasó. - Le dije entre lagrimas.

  • ¿Y tú lo amas? - Me dijo mientras me secaba una lágrima de mi mejilla.

  • No madre, ya no lo amo, no más. - Le contesté sonriendo.

  • Perdóname Katniss, yo lo había invitado pensando que eran amigos aún... - Dijo tocándose la frente como si hubiese hecho algo mal...

  • Esta bien mamá. Entiendo que querías arreglar las cosas, pero esto nunca se va a solucionar, o eso creo yo... - Me abrazó fuertemente, nunca había recibido un abrazo sin razón de mi madre, bueno, al menos hace mucho tiempo.

  • ¿Que te parece si te tomas una ducha y bajamos a preparar las cosas? - Me dijo sonriéndome

  • Me parece genial - Le contesté sonriendo también.

Me busqué la ropa mas linda que tenía en el armario, no era mucha, pero lo poco que tenía era muy lindo. Me fui al baño y me tome una ducha de unos 10 minutos. Me cambié, decidí dejarme el pelo suelto, combinaba mejor con mi vestido amarillo, que no llegaba a las rodillas, pero tampoco era muy corto. Miré el reloj: eran las 6:00. Falta una hora para que llegue Peeta.

  • Katniss, ya hice las compras. Ahí están las cosas, tu hermana va a bañarse, luego iré yo, así tendremos tiempo de sobra para terminar con la casa. - Me dijo, pero yo no pretendía hacer que mi hermana y mi madre tengan que hacer las cosas de la casa, así que decidí hacerlas yo mientras ellas se bañaban.

Me decidí primero a limpiar toda la casa, como no era muy grande no iba a tardar mucho, me tomo nada mas unos 30 minutos. La casa estaba completamente limpia, mi hermana y mi madre estaban listas, y solo faltaban unos 15 minutos para que llegara Peeta, todo estaba saliendo muy bien. Pude escuchar el ruido de la puerta, mi madre me dijo que ella abriría.

  • Hola Peeta - Pude escuchar decirle desde la cocina.

  • Hola señora Everdeen - Creo que Peeta estaba nervioso.

  • Pasa, no tengas vergüenza, no seas tímido - Creo que mi madre de verdad quiere que esto salga bien.

  • Gracias, ¿Dónde está la cocina? Con Katniss habíamos quedado en que la ayudaría a cocinar. - Es muy tierno, recuerda absolutamente todo lo que hablamos.

  • Oh, sigue derecho por este pasillo - Le contesto mi madre, supongo que señalándole el pasillo por el que tenía que seguir.

Estaba tan atenta a lo que hablaban Peeta y mi madre que olvide una olla que se estaba llenando con agua, justo cuando Peeta estaba entrando yo parecía una loca que no sabía cocinar, estaba intentando vaciar la olla con agua, pero al ser tan grande y estar completamente llena de agua se me hizo muy pesada. De repente siento como unas manos se unen a las mías y me ayudan a levantarla.

  • Creo que necesitas ayuda con esto - Me dijo Peeta vaciando la olla y dejándola por la mitad. La llevó a la hornalla para que el agua comience a calentar.

  • Gracias - Le dije sonriendo

  • Te traje algo - Me dijo ocultando algo detrás de su espalda - Espero que te gusten - Y sacó unas flores "dientes de León". No podía creerlo, eran mis favoritas.

  • Peeta me encantan, son mis favoritas - Dejé las flores en la mesa que teníamos a nuestro lado, lo abrace y lo besé con fuerza.

Luego de un rato de hacer bromas como "cocinas muy mal, esto se hace así", o "la comida será un asco solo porque tu la estas cocinando", de hablar como unos idiotas, de besarnos, y de abrazarnos, la comida estaba lista y en la mesa, junto al pan que trajo Peeta.

  • Muy bien, espero que les guste - Dije mirando mas que nada la reacción de Peeta al probar la comida. Creo que de verdad le gustó.

  • Esto - Dijo mientras tragaba - Esta DE - LI - CIO - SO - Dijo separando en silabas la ultima palabra, a lo que yo sonreí.

  • Y dime Peeta, ¿Cuándo te diste cuenta de que estabas enamorado de mi hija? - Yo la mire abriendo los ojos, como queriendo indicarle que se retractara, ella entendió, pero no lo hizo.

  • ¡MAMÁ! - Le grite con una sonrisa en la cara.

  • No déjala Katniss, no tengo vergüenza en decir eso. - Dijo entre risas - Bueno, la verdad es que antes no sabía bien lo que sentía por ella, pero durante los Juegos me di cuenta de que en realidad estaba muy enamorado de ella. El día que me ofrecí como voluntario lo hice tanto por el niño como por Katniss, no quería que nada le pasara, y lamento muchísimo no haber ido con ella desde un principio.

  • Ouuh eso es muy tierno - Dijo mi madre ladeando la cabeza - La misma pregunta va para ti Katniss, ¿Cómo notaste que estabas enamorada de Peeta?

  • Bueno, en realidad mis sentimientos despertaron durante los Juegos, era capaz de dejar mi vida para salvarlo a él, pero me di cuenta que en realidad lo necesitaba cuando lo besé al final de los Juegos. - Le dije a Peeta tomando su mano.

Todo estaba perfecto, todos reíamos, tenía la aprobación de mi madre, que en realidad no me importaba demasiado, Prim amaba a Peeta. Todo era perfecto. De repente escucho el ruido de la puerta, me levanté a ver quien era.

  • Gale, ¿Que haces aquí? - Le dije cambiando mi cara de felicidad a odio en menos de un microsegundo.

  • Bueno, olvidé mi campera, solo vine a buscarla - Me dijo intentando pasar. - Tu madre dijo que la había guardado, no recuerdo donde, pero se que ella la guardó.

  • Yo te la traeré. - Le dije intentando sonar lo mas seca posible - Espera aquí.

  • Bueno - Me dijo el, intentando sonar amigable.

Me dirigí a la cocina, estaban charlando todos muy contentos. Busqué la campera de Gale en los respaldos de las sillas, pero no estaba en ninguno de ellos.

  • Hija ¿Quién es? ¿Qué buscas? - Me dijo mi madre mientras dejaba el tenedor en el plato.

  • Es Gale madre, dice que su campera esta aquí, que tu la guardaste.

  • Oh, está en tu habitación - Perfecto, ahora tengo que subir. - No recuerdo donde la dejé, pero se que está ahí

  • Vengo en un momento -

  • Voy contigo - Me dijo Peeta, a lo que yo asentí - La encontraremos más rápido, o se te enfriará la comida.

  • Bueno, vamos - Le dije mientras lo tomaba de la mano.

Lamentablemente para subir a la habitación teníamos que pasar por en frente de Gale, porque la escalera que da a mi habitación esta justo delante de la puerta.   

  • Hola Mellark - Le dijo Gale a Peeta con un tono un tanto presumido.

  • Hola Gale - El siempre es amistoso, aunque odie a alguien, no quiere problemas.

Subimos a la habitación y empezamos a buscar la campera de Gale.

  • ¿De veras crees que olvido su campera por accidente? - Le dije a Peeta con un poco de obviedad

  • La verdad es que no... Pero bueno, no podemos dudar, tal vez si la olvidó - Me dijo queriendo sonar simpático.

  • Luego de lo que hizo, la verdad es que no me importa mucho... Además - Peeta me interrumpió gritando.

  • ¡La encontré! - Tenía dibujada una sonrisa victoriosa, lo que me hizo entrar en carcajadas. - Vamos, bajemos fea - Me dijo en broma.

  • Las damas primero - Le dije en tono de burla también.

  • Por supuesto, tú eres mi hombre - Me dijo haciendo un tono agudo de mujer en su voz.

Bajamos y le dimos la campera a Gale, el se retiró y nos dirigimos a la cocina.

  • Espero que deje de molestarnos - Le dije a Peeta, el solo me abrazó y me besó. El resto de la noche transcurrió muy bien. Nos reímos juntos, y mi madre y el se llevan muy bien, dijo que quería volver a cenar con el y conocer a su familia, las cosas están saliendo muy bien.

Peeta POV

Eran las 6 y yo todavía tenía que vestirme para ir a cenar a la casa de Katniss. No me vestí muy elegante, unos jeans, unas zapatillas y una camisa. Me dirigía a la casa de Katniss, me quedé parado unos 5 minutos en la puerta, pensando que iba a decirle a su madre, caerle bien a su madre era mi prioridad. Me decidí y toqué la puerta, esperando que Katniss atienda. Pero no, la suerte no me acompañaba, su madre la abrió.

  • Hola Peeta - Me dijo su madre con un tono amigable y una sonrisa en su cara. "Empezamos con el pie derecho", pensaba.

  • Hola señora Everdeen - Estaba muy nervioso, no veía a Katniss y eso me avergonzaba aún más.

  • Pasa, no tengas vergüenza, no seas tímido - "Gracias señora Everdeen, gracias" pensaba yo.

  • Gracias, ¿Dónde está la cocina? Con Katniss habíamos quedado en que la ayudaría a cocinar. - Le dije, pero al instante me sentí muy incomodo, parecía que quería salir de ahí y evitar a su madre.

  • Oh, sigue derecho por este pasillo - Me contestó su madre, señalandome el pasillo que daba a la cocina. Cuando entré a la cocina pude ver a Katniss cerrando la canilla a las apuradas, y pude notar que una olla estaba llenándose, bueno, mas bien rebalsando de lo llena que estaba. Katniss no podía sola, estaba de espaldas por lo que no me vio entrar. Me acerqué a ella, y tome la olla por encima de sus manos para poder levantarla.

  • Creo que necesitas ayuda con esto - Le dije al oido mientras vaciaba la olla y la ponía en la hornalla

  • Gracias - Me dijo sonriendo

  • Te traje algo, espero que te gusten - Le mostré unas flores que tenía escondidas en mi espalda.

  • Peeta me encantan, son mis favoritas - Dejó las flores en la mesa que teníamos a nuestra derecha para abrazarme y besarme. Bromeamos todo el tiempo que estuvimos cocinando, hasta que la comida estaba lista. Como acordamos, ella hacía la comida y yo el pan. Pusimos los platos, los cubiertos y los vasos, y nos sentamos a comer.

  • Muy bien, espero que les guste - Dijo Katniss mirando mi cara con un poco de nerviosismo, creo que ella no entiende que aunque cocine mal la voy a seguir amando.

  • Esto - Dije mientras tragaba - Esta DE - LI - CIO - SO - Katniss sonrió. En realidad estaba delicioso.

  • Y dime Peeta, ¿Cuándo te diste cuenta de que estabas enamorado de mi hija? - Me preguntó su madre muy curiosa, la verdad es que no me molestaba, pero al parecer Katniss pensaba lo contrario.

  • ¡MAMÁ! - Le gritó mientras se sonrojaba y mostraba una hermosa sonrisa.

  • No déjala Katniss, no tengo vergüenza en decir eso. - Le dije riendo - Bueno, la verdad es que antes no sabía bien lo que sentía por ella, pero durante los Juegos me di cuenta de que en realidad estaba muy enamorado de ella. El día que me ofrecí como voluntario lo hice tanto por el niño como por Katniss, no quería que nada le pasara, y lamento muchísimo no haber ido con ella desde un principio. - Le conté mientras reía y ponía distintas expresiones acorde a lo que contaba.

  • Ouuh eso es muy tierno - Dijo su madre mirándome mientras ladeaba la cabeza.

 - La misma pregunta va para ti Katniss, ¿Cómo notaste que estabas enamorada de Peeta?

  • Bueno, en realidad mis sentimientos despertaron durante los Juegos, era capaz de dejar mi vida para salvarlo a él, pero me di cuenta que en realidad lo necesitaba cuando lo besé al final de los Juegos. - Dijo mirándome mientras tomaba mi mano.  

Todo estaba muy bien, tenía la aprobación de la madre de Katniss, lo que buscaba desde que entré a la casa. Algo interrumpió las risas y las charlas, alguien toco la puerta. Katniss se fue a abrir la puerta mientras yo hablaba con su hermana Prim.

  • Eres mejor que Gale - Me dijo, y no pude evitar mirarla con ternura, reír, y tocarle el cabello, tenía dos trenzas muy lindas.

  • Gracias, en serio... -

  • No hay problema, solo digo lo que veo - La inocencia de Prim me encantaba, no porque me halague ni nada por el estilo, simplemente porque era muy tierna. Katniss entró a la cocina otra vez, pero buscando algo, y no con muy buena cara.

  • Hija ¿Quién es? ¿Qué buscas? -Le dijo su madre con cara de confundida.

  • Es Gale madre - Perfecto, ¿Qué hace ese idiota aquí? - Dice que su campera esta aquí, que tu la guardaste. - Le dijo mirándola como si su madre hubiese hecho algo que no tenía que hacer.

  • Oh, está en tu habitación, no recuerdo donde la dejé, pero se que está ahí - Le contestó su madre con cara de pensativa.

  • Vengo en un momento -

  • Voy contigo - Le dije, ella solo asintió con la cabeza - La encontraremos más rápido, o se te enfriará la comida.

  • Bueno, vamos - Me dijo mientras me tomaba de la mano. Yo no sabía donde estaba la habitación de Katniss, pero nos dirigíamos a la entrada, donde vi a Gale.

  • Hola Mellark - Me dijo con cara de arrogante.

  • Hola Gale - Traté de sonar amigable, no quería tener problemas, era una noche especial para Katniss y para mí.

Subimos a la habitación y empezamos a buscar la campera del idiota de Gale.

  • ¿De veras crees que olvido su campera por accidente? - Me dijo como intentando decirme que lo hizo a propósito.

  • La verdad es que no... Pero bueno, no podemos dudar, tal vez si la olvidó - Le dije tratando de sonar simpático. Creo que Katniss notó que no era así.

  • Luego de lo que hizo, la verdad es que no me importa mucho... Además - Encontré la campera y no pude evitar gritar.

  • ¡La encontré! - Katniss solo entro a reír, creo que por mi cara, o por la forma en la que grité. - Vamos, bajemos fea - Le dije bromeando.

  • Las damas primero - Me dijo intentando contraatacar.

  • Por supuesto, tú eres mi hombre - Le dije cambiando mi voz, haciéndola mas aguda y usando "Z" en lugar de "S", para que pareciera de mujer.

Bajamos y le dimos la campera a Gale, el se retiró y nos dirigimos a la cocina.

  • Espero que deje de molestarnos - Me dijo, yo solo la abrace y la besé, entendía que Gale la había lastimado, y no quería que piense en él. La noche se pasó muy rápido. Hicimos  muchas bromas, nos reímos, y lo mejor es que me llevo muy bien con la madre de Katniss, para ser más exactos, dijo "Quiero volver a cenar contigo Peeta, y quiero conocer a tu familia". En fin, me fui a casa muy contento.