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Voluntarios: En Llamas (Primera Parte) — capítulo 5
Hola! Perdon por el atraso! Capitulo nuevo! Espero que les guste! Trataré de actualizar pronto! Como siempre, gracias a los que leen, comentan y agregan esta historia a Favoritos :D
POV Peeta
Desperté en el sillón, con Katniss aún dormida en mi pecho, y mis brazos alrededor de ella. Estaba lloviendo, miré la hora, eran las 11:25 de la noche, tenía que volver a casa. No quería dejar a Katniss durmiendo incomoda en el sillón, por lo que la levante para llevarla a su habitación. Subí las escaleras, acosté a Katniss y la abrigué con las frazadas. Perfecto, no se despertó.
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¿Peeta? - Me dijo justo cuando estaba por salir por la puerta. Me acerqué, o tendría que gritar para que me escuche, estaba muy dormida.
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Si Katniss, soy yo, nos dormimos en el sofá, así que te subí y te acosté en la cama, tengo que ir a casa, ya es tarde - Le dije en voz baja mientras acariciaba su frente y le dedicaba una sonrisa.
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Gracias - Me dijo mientras sonreía y cerraba los ojos
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Nos vemos mañana, pasaré a las 3 ¿Si? - Le dije mientras caminaba hacia la puerta
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Peeta... ¿Quieres quedarte? - Me dijo un poco avergonzada, era la primera vez que íbamos a dormir en la misma cama, estaba en todo su derecho.
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¿Estás segura? - Le pregunté en el caso de que este dudando.
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Si, muy segura, quédate... Por favor - Me dijo tiernamente.
Me acerqué a la cama, ella hizo un espacio, me saqué las zapatillas y la campera que tenía puesta. Me acosté a su lado, ni siquiera la abrazaba, me daba un poco de vergüenza, no quería que piense que quiero hacer eso con ella en ese momento o algo por el estilo. Katniss me sorprendió, tomo mi brazo izquierdo con el suyo y lo pasó por su cintura, y me tiraba de él para que me acercara más.
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Te amo - Me dijo, yo sonreí como un idiota unos segundos
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Yo también te amo - Le dije mientras cerraba los ojos para dormir.
Estaba un poco incomodo en la cama, ya que no era matrimonial, porque Katniss dormía sola, la madre también, y Prim igual, pero estar incomodo no me importaba en ese momento, estaba con Katniss y era uno de los mejores momentos de mi vida. En mi casa tampoco tenemos camas matrimoniales, excepto la de mis padres. Abrí los ojos para mirar a Katniss, que estaba de espaldas, y los cerré otra vez, pensando en esos ojos grises que tiene, y pude dormirme. Pude sentir los labios de Katniss sobre los míos, y sus manos sobre mi cabello, cuando se separó empezó a hablar. "Peeta despierta, Peeta despierta", pero su voz iba cambiando, no a una que no conozco, sino a una muy familiar.
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Peeta despierta - Me dijo Effie haciendo que despierte de mis sueños.
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¿Effie? Wow, te abrazaría pero estoy muy cansado para hacerlo - Le dije entre risas, a lo que ella también rió.
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¿Así es como te alegras de verme? - Dijo fingiendo llorar - Vamos cara bonita, levántate que tenemos poco tiempo.
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¿Poco tiempo para qué? - Le pregunté, pero ella ya se había retirado riendo ante mi pregunta. En ese momento recordé que Effie me decía eso para que me levantara en el Capitolio antes de los Juegos, estaba bromeando conmigo.
En ese momento me volteo para levantar a Katniss, pero ella no estaba conmigo. Miré la hora, eran las 12 del mediodía. ¿Cuanto tiempo dormí? No pude haber dormido 12 horas... Bueno, en realidad creo que si lo hice. Katniss debe estar abajo, me cambie, bueno, en realidad me puse la campera, tenía que ir a casa a cambiarme. Baje por las escaleras y pude escuchar ruidos en la cocina, debe ser Katniss cocinando como loca, fui a ver si estaba en lo correcto, y si, era ella.
-
¿Quieres que te ayude? - Le pregunté. Se volteó sorprendida mientras tenía una respiración un poco agitada, y se acomodaba unos cabellos que detrás de la oreja.
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Peeta... No, no te hagas problemas, yo puedo sola. ¿Comes aquí hoy? - Me preguntó mientras yo me acercaba
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No, lo siento, tengo que ir a casa, a pasar esta última semana con mi familia... Pero si puedo vendré a visitarte - Le dije mientras le daba un beso en la frente.
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Claro... - Al parecer no quería que me vaya.
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¿Quieres que me quede hoy? Puedo ir mañana si quieres - Ella respondió al instante.
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No Peeta, ve ahora, no sería justo que yo esté con mi familia y tú no. Ve, faltan solo 4 días para el Tour... - Me dijo mientras me sonreía.
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Gracias, te amo - Le dije mientras la tomaba con las dos manos y la besaba.
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Yo te amo más - Me dijo mientras me miraba a los ojos.
Me retiré de la cocina y fui a la puerta de entrada.
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¡Katniss, cierra la puerta! - Le grite amablemente mientras la cerraba.
-
¡Ya voy! - Me respondió ella.
Me dirigí a casa, había muchos Agentes de la Paz en las calles, demasiados para mi gusto
Katniss POV
Eran las 9 y yo me desperté. Tenía a Peeta a mi lado, abrazándome aún. Estaba muy cómoda, no podía, bueno, en realidad, no quería levantarme. Tome el brazo de Peeta y lo saqué de mi cintura muy cuidadosamente, lo llevé a su estomago, me levanté de la cama, y le di un beso a Peeta en la frente. Me busqué ropa, tome una ducha, me cambié y baje para ver si había algo que hacer en la casa. Me tomé una sorpresa, no había absolutamente nada para hacer, la casa estaba limpia, las compras estaban hechas, y ya se podía sentir el olor a comida. Mi madre no es tan organizada, así que estoy segura de que no es ella, conocía solo a una persona tan organizada... Caminé a la cocina, y me encontré a alguien muy especial, que extrañaba muchísimo.
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¡EFFIE! - Grité como si no la hubiese visto hace años y la conociera de toda la vida.
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¡Katniss! - Corrió, bueno, más bien camino a las apuradas, a abrazarme. - ¿Como estás chiquita? - Me preguntó, a lo que yo reí, hace mucho no escuchaba eso...
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Bien, muy bien. ¿Y tú Effie? ¿Como estás? ¿Me enteré que lograste que Haymitch dejara de beber? - Hablábamos como si fuéramos dos compañeras de clase de toda la vida.
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Oh bueno, ya sabes Katniss, estoy bien, como siempre, contenta. Y si, logré que el borracho deje de beber, soy única, lo se.
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Me dijo mientras fingía presumir y emocionarse. - Oye, espero que no te hayas molestado, pero me tome la molestia de ir a comprar las cosas para comer. - Eso si me sorprendió. Effie esta prácticamente todo el día sentada, es buena organizando las cosas, pero ella no las hace nunca.
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Oh Effie claro que no me molesta, por el contrario, ¡Muchas gracias! En serio, siéntate, déjame seguir con la comida. - Si, Effie estaba cocinando también, estaba a punto de agarrarme un paro cardíaco, si llegaba a decirme que ella había limpiado, me moría en el instante. - Perdón por la pregunta, pero... ¿Tu limpiaste también? - Effie solo rió ante el comentario.
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Chiquita, claro que yo no limpié. Llegué y todo estaba así. Igualmente, si hubiese estado sucio tampoco me habría tomado la molestia de limpiar, sabes como soy yo con la suciedad, no nos llevamos muy bien... - Me dijo entre risas, a lo que yo reí también.
Ya eran las 10, dejé una olla con agua calentando en la hornalla, me senté al lado de Effie, y conversamos.
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Dime Effie... Tu y Haymitch - No podía continuar, me costaba un poco, porque era una pregunta un tanto personal - Bueno, ustedes... ya sabes, ¿Están...? - No podía terminar la pregunta, pero Effie sabía a lo que me refería.
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¿Juntos? - Me dijo con una sonrisa, a lo que yo solo asentí - No chiquita, agradece que pude hacer que deje de beber, tal vez luego, pero no, no todavía... Sin embargo, yo me enteré que tu si estas con cierto chico rubio de ojos azules, muy apuesto, que hace pan... - Mientras ella decía esto no pude evitar entrar en carcajadas, nadie había descrito a Peeta de esa manera - Dime, ¿Estás enamorada? - Yo solo me sonrojé ante la pregunta de Effie, si estaba enamorada de Peeta, pero no me esperaba que Effie ya lo supiera, en realidad lo sabía todo el distrito y todo el Capitolio, pero pensaba que a ella no le importaba lo que hacíamos de nuestras vidas.
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Si, Peeta es... No lo se, es perfecto - Le dije mientras ella me escuchaba con atención. - El es atento, es muy bueno, siempre me quiere ver bien, me escucha, sabe todo lo que me gusta a mi, es lindo, y tiene esos ojos en los que me pierdo siempre, cada vez que los veo me traen paz, y mis problemas desaparecen por unos instantes. - Effie solo me miraba embobada por lo que me contaba, no conocía su lado sensible... - Y bueno, al revés supongo que también, supongo que el también está enamorado de mi, vivimos diciendo cuanto nos queremos, el otro día se quedo a cenar y conoció a mi madre, el quiso hacerlo, no se lo pedí yo... - Effie me interrumpió, es en serio, estoy pensando seriamente que a las personas les gusta hacer eso.
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Ese chico no te quiere... - Yo solo puse cara de desentendida y de susto - Te ama... Déjame terminar y luego haz las expresiones que te den la gana querida - Me dijo y yo solo reí porque tenía razón - Bueno querida, lamento tener que decirte esto, pero me tengo que ir, Cinna vendrá a la estación de tren el día que se vayan al Tour para verlos una vez mas - Me dijo Effie contenta, como siempre.
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Oh, ¿En serio? Eso es genial - Le contesté.
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Antes de irme, iré a saludar a Peeta, ya tiene que levantarse ese chico, son las 12 del mediodía. Tu habitación está arriba ¿Verdad? - Me preguntó Effie riendo.
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Si, a la derecha. Sube y despiértalo si puedes. - Le dije entre risas, es en serio, una vez que Peeta se duerme mas de lo normal, cuesta mucho despertarlo.
Effie se fue, y olvide que en la cocina estaban las hornallas encendidas, y la comida cocinándose. Corrí lo mas rápido que pude, el agua estaba hirviendo, así que tuve que cambiarla, ya no servía tan caliente. Effie se fue y yo estaba como loca en la cocina. Estaba corriendo por toda la cocina, parecía una loca literalmente, en ese momento escucho la voz de Peeta.
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¿Quieres que te ayude? - Me preguntó, no esperaba que Effie lo haya levantado. Es algo casi imposible de lograr una vez que se acuesta y duerme mucho...
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Peeta... No, no te hagas problemas, yo puedo sola. ¿Comes aquí hoy? - Le pregunte, el se acercaba a mi
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No, lo siento, tengo que ir a casa, a pasar esta última semana con mi familia... Pero si puedo vendré a visitarte - Me comentaba mientras me besaba en la frente
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Claro... - Le dije un tanto desanimada, no quería que se vaya...
-
¿Quieres que me quede hoy? Puedo ir mañana si quieres - Me pregunto, el siempre se preocupa por mi, más que por si mismo a veces.
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No Peeta, ve ahora, no sería justo que yo esté con mi familia y tú no. Ve, faltan solo 4 días para el Tour... - Le respondí y le sonreí.
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Gracias, te amo - Me dijo y luego me besó.
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Yo te amo más - Le respondí mirando esos hermosos ojos azules que tiene.
Peeta se retiró mientras yo ponía la olla con agua, otra vez, en la hornalla.
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¡Katniss, cierra la puerta! - Me grito antes de irse
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¡Ya voy! - Le respondí con una sonrisa, aunque el no pueda verla.
Dejé la olla en la hornalla calentando, y fui a cerrar la puerta con llave, estaba sola, me encanta estar sola en casa. La llave no estaba, siempre está en la mesita que está al costado de la puerta, me pareció un poco raro, me dispuse a buscarla, la puerta todavía seguía abierta. No la encontraba, estaba nerviosa, así que por seguridad decidí trabar la puerta con una silla, cuando me dirigía a la entrada escuche una voz que recorrió un frío en mi cuerpo.
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¿Buscabas esto? - Voltee y estaba Gale con las llaves de la casa en sus manos. Sabía que no tenía buenas intenciones, intenté abrir la puerta pero no podía, el la había cerrado con llave. - No te esfuerces, no lo vas a lograr - Me dijo ya detrás de mí. Voltee antes de que se le ocurra hacer algo que no correspondía.
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¿Que haces aquí? - Le dije un poco nerviosa y con miedo.
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No te preocupes linda, no voy a hacerte daño - Me dijo con un tono de voz un tanto pervertido, se que Gale no iba a abusar de mi, lo conozco y no es capaz de eso. - Solo quiero conversar contigo, dejamos algo pendiente el otro día, ¿Recuerdas? - Me pregunto girando la cabeza, parecía un loco.
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Yo no tengo nada que hablar contigo Gale, hazme el favor de irte - El solo se alejó de mi, lo que me tranquilizó un poco, al menos un momento.
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No me iré de aquí hasta que hablemos Katniss - Esto me lo dijo un poco mas tranquilo, por lo cual decidí sentarme a hablar con el.
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Está bien, hablaremos, vamos a la cocina, pero... Abre la puerta, por favor, no quiero que piensen cualquier cosa cuando alguien entre... - Le estaba prácticamente rogando que lo haga. Se dirigió a la puerta, la abrió, y me dio las llaves.
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Gracias... - Le dije con miedo.
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No, gracias a ti por dejarme hablar contigo - Me dijo el, me pareció un poco raro, tal vez Gale solo quiera arreglar las cosas.
Nos dirigimos a la cocina y nos sentamos, el en una punta de la mesa, y yo en la otra. No quería estar a su lado, todavía tenía miedo.
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Bueno, dime, ¿De que quieres hablar? - Le pregunté con una sonrisa forzada.
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Del porque no fui a despedirme, escucha Kat, perdón, Katniss, no fui a despedirme porque la verdad es que me habría dolido mucho el hecho de saber que te ibas, y que tal vez no te volvería a ver. Y ahora estoy aquí, mirándote, y simplemente no lo puedo creer, es hermoso poder verte otra vez, escuchar tu voz, tal vez no pueda volver a ver tu lado humorístico - No pude evitar reír ante este comentario - Pero no me importa, me alcanza con saber que estás viva. Y me arrepiento muchísimo de no haberme despedido Katniss. Solo quiero que me perdones, y... Tal vez, volver a ser lo que éramos... - Me dijo el mirando la mesa, al parecer le daba vergüenza el hecho de saber que estoy con Peeta y que el quiera volver a ser mi novio.
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Gale, escúchame, todo lo que dijiste, es muy lindo, en serio, y puedo perdonarte, pero no creo que podamos... - Gale me interrumpió
-
¿Sabes qué? ¡No quiero nada de ti ahora! ¡NADA! ¡Vete con ese estupido panadero! Yo solo quería arreglar las cosas, y tú siempre te haces la victima. - Me dijo gritando mientras se dirigía a la puerta
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Gale espera - Lo tome del brazo fuertemente.
El, al tratar de soltarse me pego con el puño en la mejilla y luego en la nariz, provocando que saliera sangre y que cayera al piso. Toqué mi nariz con mis dedos y vi la sangre, luego posé mi mirada en Gale, con cara de odio y decepción por lo que hizo.
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Katniss lo siento no fue mi... - Lo interrumpí al instante.
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Vete Gale, no quiero volver a verte - Le reproché. Y así lo hizo, se fue y cerró la puerta.
Otro intento más de arreglar las cosas salió mal, no lo podía creer. Me dirigí a la cocina y apagué las hornallas, fui al baño para buscar un poco de algodón. Limpié la sangre que había en mi cara, que no dejaba de sangrar, al parecer me golpeó en alguna vena de la nariz. Puse el algodón pero al instante se llenaba de sangre, decidí tomar una toalla. Me fui a la cocina y me senté. Pasaron unos veinte minutos, y llegó mi madre.
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Katniss, te traje el vestido que... - Mi madre vio la toalla llena de sangre y a mi un poco pálida. - Katniss ¿Que te pasó? ¿Te caíste? ¿Fueron los Agentes de la Paz? ¿Quién te hizo esto? - Me preguntaba preocupada.
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Fue Gale mamá. - Vi que estaba por empezar a decir de todo, por lo cual la detuve - Espera mamá, no saques conclusiones precipitadas, el vino a hablar, nos sentamos, discutimos, el se quiso ir, yo trate de detenerlo tomándolo del brazo, y el al intentar zafarse me golpeó en la mejilla y en la nariz. No le digas a Peeta o lo matará. - Le suplicaba a mi madre, ella asentía y me abrazaba.
Alguien tocó la puerta, rogaba que no sea Peeta, ya estaba pensando una excusa, algo como "Me caí por las escaleras" o "Me resbalé y me golpee con una silla". Con suerte la persona que tocó la puerta fue Effie, ella y mi madre se llevaban muy bien. Comió en casa, junto con Haymitch que llegó unos 20 minutos después. La comida la hizo mi madre porque yo no podía en el estado que estaba, si bien no estaba en camilla, podría derramar sangre sobre la comida, lo cual no es muy agradable. Mi hermana Prim me trajo un trapo húmedo con hielo cuando terminamos de comer para ponerme en la nariz, ya que se estaba hinchando, Gale tenía un brazo muy fuerte. En la tarde salí a caminar con Prim, aunque no mucho, ya que los Agentes de la Paz estaban cada día más agresivos. Cuando llegó la noche no comí nada. No tenía hambre. Me dormí. Los próximos 3 días transcurrieron iguales, sin Peeta las cosas eran un tanto aburridas.
Me levanté el día en el que iniciaba mi nuevo viaje, el Tour de la Victoria. Teníamos que ir a la estación, Peeta iba a pasar por mi casa a las 11, o al menos eso le dijo a mi madre. Iremos con Haymitch y Effie. Eran las 10:30 cuando salí de bañarme. Me miré en el espejo pensando que podría decirle a Peeta. Mi nariz seguía hinchada, no tanto como antes, pero seguía hinchada, y mi mejilla estaba un poco violeta. Se que eso en el Tour no será un problema, un poco de maquillaje sacará el moretón que tengo, pero Peeta no es ningún idiota, no iba a creerse nada de lo que le diga, iba a ser muy difícil que me crea algo como "Me caí por la escalera".
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Katniss, apresúrate, faltan 15 minutos para que Peeta llegue - Es cierto, el muy puntual. Siempre llega temprano.
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Ya voy mamá - Le dije mientras salía vestida, solo me faltaban las zapatillas. - ¿Me dejo el pelo suelto mamá? - Le pregunté tocándome el cabello.
Mi madre puso cara de pensativa - No, átalo - Comencé a hacer la trenza que hago siempre y mi madre me detuvo
- Así no, así... - Mi madre agarró todo mi cabello y lo llevó todo hacia atrás, y lo ató, dejando una cola de caballo perfecta, me encantaba. - Estas hermosa... Eres hermosa, mejor dicho - Dijo mi madre, nunca escuche eso de ella... Me gustaba que sea así...
Escuchamos el ruido de la puerta. Era Peeta.
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Hola cariño - Me dijo mientras me besaba en la mejilla. - Estás hermosa, como siempre - Yo solo sonreí, rogando que no haya visto mi lastimadura - ¿Que te pasó? - Me dijo abriendo los ojos como dos platos.
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Nada, te contaré en el camino - Le dije mientras lo abrazaba - Tu estas guapo hoy - Le dije entre risas, el río pero muy ligeramente, estaba preocupado por lo que me pasó.
Salude a mi hermana y mi madre. Nos dirigíamos a la estación de tren, Haymitch y Effie nos esperan allí, no íbamos muy rápido ya que el tren se va cuando nosotros lleguemos, no hay un horario específico.
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Dime, ¿Que te pasó? ¿Cuándo pasó? - Me preguntaba Peeta mientras me tocaba la mejilla. Decidí decirle la verdad, no iba a creerme alguna otra cosa.
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Bueno, ¿Recuerdas cuando te fuiste el otro día? - El asintió con la cabeza - Bueno, Gale vino y... - El me interrumpió, como era de esperarse.
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¡¿Gale?! ¡¿Que te hizo?! - Yo no le grité ni nada por el estilo porque el estaba en todo su derecho de enojarse.
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Peeta espera, escúchame - Le supliqué que me escuchase, así lo hizo - El vino a casa a hablar, solo a eso, tuvimos una discusión, y el se quiso ir porque estaba enojado, yo no quería que se vaya, quería aclarar las cosas en ese momento, traté de detenerlo tomándolo del brazo, el intentó zafarse, y sin querer me golpeó en la cara, no lo hizo a propósito. Es más, el quería ver como estaba y yo lo saqué de la casa. - Peeta solo me escuchaba atento. Me abrazó más fuerte.
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Bueno, voy a creerte, no creo que me estés mintiendo, bueno, en realidad espero que no me estés mintiendo. - Me dijo dedicándome una sonrisa, no entiendo su capacidad para entender las cosas, es perfecto en todo sentido.
Seguimos platicando hasta llegar a la estación de tren, donde Effie y Haymitch nos esperaban, muy cariñosamente por cierto... Comienza el Tour de la Victoria.