Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Un amor inesperado. · de

Un amor inesperado. — capítulo 7

Peeta Katniss y Prim, llegaron muy animados al cine, no tenían idea de que película ver, pero iban a dejar que Prim escogiera. Compraron 3 entradas para ver "Frozen", la niña moría por ver esa peli y comentarla con Rue y Marie que ya la habían visto, Katniss y Peeta se fueron directo a la confitería.

  • Katniss que mas quieres aparte de palomitas - pregunto Peeta amablemente.
  • Mmmm, papas fritas de esas en tarro o chocolates, Peeta en realidad me gustan todas las golosinas así que lo que tu elijas esta bien. Peeta compro palomitas, papas, chocolates y unos caramelos para poder darle en el gusto a Katniss, cuando iban caminando a la sala donde verían la peli una chica reconoció a Peeta y se tiro sobre el a abrazarlo y besarlo diciéndole lo mucho que lo ama, lo admira, era tanta la histeria de la muchacha que hizo que el rubio botara sus palomitas.
  • Tranquila, para mi también es bueno conocerte pero me estas lastimando - dijo el mientras miraba la mano de la chica que le sostenía con fuerza la muñeca.
  • Perdona Peeta es que estoy muy emocionada - se avergonzó la chica - podrías sacarte una foto conmigo por favor.
  • Claro no tengo problema - y se coloco en posición para la foto. Katnis odiaba ese tipo de cosas, con Gale había vivido muchas escenas de ese tipo, pero ella no era nadie para quejarse, sabia que era parte de ser rostro de Panem, ademas estaba claro que las chicas se volvían locas con Peeta Mellark, pero a el se le notaba incomodo con la situación al perecer aun no se percataba de la gran popularidad que había adquirido en los últimos meses. Katniss y Prim se aburrieron de ver como Peeta se sacaba fotos y daba autógrafos, ya que de ser una chica histeria pasaron a ser una docena de ellas, así que se dirigieron dentro de la sala a buscar buenos asientos para disfrutas de la película.
  • Muchas gracias por su ayuda allá afuera - ironizo molesto.
  • Peeta si no la necesitabas - se burlo su hermana - anda ven toma asiento te he reservado este - le mostró el asiento donde estaba sentada ella.
  • Prim querida tu estas sentada ahí yo puedo sentarme a tu lado.
  • Noo Peeta siéntate aquí si yo solo te lo estaba reservando - insistió ella - ademas mira lo que hizo esa chica te boto las palomitas, así que siéntate aquí entre Kat y yo así puedes sacar palomitas de nuestros tarros y en todo caso es a mi a la que le interesa ver la película, es animada, si te sientas aquí puedes conversar con Katniss si te aburres, pueden conocerse y contarse sus vidas, se pueden hasta besar si quieren a mi no me molesta - le guiño el ojo a su hermano y se cambio de asiento dejandole claro que debía sentarse junto a Katniss. Los jóvenes estaban muy incómodos por las ocurrencias de la niña, es increíble que aprovechara cada momento para jugar a ser cupido.
  • Disculpa a Prim - decía entre susurro Peeta - ve muchas películas románticas.
  • No te preocupes a mi no me molesta lo que diga tu hermana, si solo es una niña - en realidad a la muchacha esa niña le causaba mucha gracia. Peeta quedo sorprendido por que ella supiera la verdad sobre su relación con Prim, pero no quiso preguntar nada por miedo a que su hermana pudiera escuchar. La película no estaba nada mal para ser animada, Peeta y Katniss intentaban prestarle atención pero era difícil estando tan cerca uno de otro, a ratos se ponían a conversar en susurros hasta que la gente los hacia callar, el rubio no podía creer todo lo que comía la castaña, ya había acabado con las palomitas y un tarro de papas.
  • Oye Katniss donde te cabe tanta comida - pregunto apuntándole su plano abdomen.
  • No lo se, creo que dentro mio vive una serpiente come golosinas o algo así - bromeo Katniss - la verdad nunca me he preocupado mucho por lo que como o no, no es algo importante para mi. El se quedo mirándola a esos ojos grises que lo hipnotizaban, en la oscuridad del cine no se veía su color pero si podía distinguir la intensidad de su mirada, el podría mirarla el resto de la película pero no era su idea incomodar a la chica. Kat fingía ver la pantalla, pero su mente se debatía entre lo que es correcto y lo que no, por un lado estaba segura que le gustaba Peeta, y no solo por que era guapo o por que eres dueño de esos hermosos ojos azules o de esa sonrisa encantadora que no se podía sacar de su mente, si no por que es un tipo preocupado y cariñoso, caballero y amable, a pesar de ser famoso tenia los pies sobre la tierra y lo que mas admiraba de el era el inmenso amor que le tenia a su hermana. Pero por otro lado Peeta era un apoderado del Instituto Panem y ella la entrenadora de su hermana, aunque el sintiera algo por ella no podían tener nada atentaba contra la ética de su trabajo, por lo que debía mantener su mirada lejos del chico pero no era fácil sintiendo esos ojos azules clavados en ella. Cuando termino la película esperaron a ser los últimos en la sala para salir, Peeta no quería volver a pasar por lo mismo que cuando entraron, si había algo que realmente le disgustaba de su trabajo era ser el centro de atención.
  • Peeta tengo hambre - el estomago de la rubia rugía - vamos a comer algo por favor.
  • Claro amor, yo también muero de hambre  y tu Kat quieres comer algo - pregunto el
  • La verdad es que ya comí mucho, pero siempre puedo seguir comiendo, total es hora de la cena y yo solo he comido golosinas - la castaña realmente podía seguir comiendo.
  • Realmente me sorprendes Katniss Everdeen, no puedo creer que un pienses que es hora de cenar después de tantas palomitas.
  • Oye Mellark - rebatió la chica - tu te comiste la mitad de mis palomitas así que no solo me culpes a mi de comerlas y todo lo que comí fueron golosinas por lo que esta vez me saltare el postre - le saco la lengua como una niña pequeña. A Peeta lo que mas le gustaba de Katniss era lo sencilla y espontanea que era, el ya estaba cansado de solo conocer chicas que vivían a dieta y tenían mas operaciones que cerebro, sencillamente Katniss Everdeen era perfecta. Se dirigieron a comer a un restaurante sencillo ya que a Peeta no le gustaba que Prim cenara comida chatarra, los tres se sintieron muy a gusto charlando y riendo mientas comían, no se dieron ni cuenta cuando comenzó a llover, era una lluvia intensa y la primera del año. 
  • Ya debo irme - decía Katniss mientras salían del restaurante - no quiero perder el autobús que esta por pasar.
  • Tu estas loca Kat - dijo un serio Peeta - como te vas a ir en autobús quédate aquí con Prim mientras yo voy a buscar el auto para ir a dejarte.
  • El que esta loco aquí eres tu Mellark - ella también estaba muy seria - vivo a 100 km de aquí no me molesta tomar el autobús ya ha sido demasiado que me dejaran pasar la tarde con ustedes no voy a abusar de tu amabilidad y desviarte de tu camino a casa.
  • No me molesta ni es un abuso Katniss te iré a dejar aunque vivas en el mismísimo distrito 12, no quiero que después te enfermes con esta lluvia o te pase algo no podría perdonármelo - dicho esto se marcho corriendo a buscar su auto dejando una sorprendida Katniss y una somnolienta Prim. -Peeta tiene razón Kat no puedes irte sola a casa el no se perdonaría si te pasa algo, y yo tampoco lo haría - dijo la niña entre bostezos. Enseguida llego Peeta en el auto tocándoles la bocina para que corrieran a subirse. 
  • Dime Katniss donde vives - pregunto el chico mirándola fijamente.
  • La verdad es que vivo en el mismísimo distrito 12 como tu dijiste, ahí esta mi casa - el abrió los ojos como plato y ella sonrió al ver su cara - pero puedes ir a dejarme al centro de alto rendimiento que esta al otro lado de la ciudad, ahí tengo una habitación que he ocupado los últimos 3 años. Katniss le iba dando instrucciones  Peeta de como llegar al centro mientras Prim dormía plácidamente en el asiento trasero.
  • Oye Kat como sabes que Prim es mi hermana - pregunto susurrando el chico para que su hermana no despertara.
  • Me lo dijo ella hoy mientras te esperaba a la salida del instituto - recordó ella - estaba muy triste por tu retraso y yo le dije que eran cosas que pasaban que ya ibas a llegar que los hijos siempre son una prioridad, fue en ese momento que ella quiso sincerarse conmigo. Peeta pensó un rato y luego hablo - Debes caerle muy bien para que ella misma te diga la verdad, por que desde que Papá nos abandono, mi madre entro en una depresión tremenda, poco a poco se ha ido recuperando pero para ella ha sido muy difícil aceptar que el señor Mellark abandono y olvido a su familia, yo tuve que hacerme cargo de Prim a los 17 años y desde ese entonces ella le dice a todo el mundo que es mi hija, nunca antes les ha dicho la verdad de la historia a nadie solo a ti el resto de la gente deduce la verdad u optan por creer lo que dice Prim - la chica se quedo pensando en lo difícil que debió ser para el asumir tantas responsabilidades ya que ella siempre a tenido a su padre y su madre velando por ella.
  • La verdad es que eres admirable Peeta, aun eras un crió cuando tuviste que madurar y le has dado un muy buen ejemplo a Prim - Ella le dedico una sonrisa encantadora al chico que solo podía pensar en lo sincera que sonaron las palabras de la chica.
  • Gracias Kat, la verdad es que nunca nadie me ha dicho algo así. Cada uno quedo tan inmersos en sus pensamientos que no se dieron ni cuenta cuando llegaron al centro, Peeta freno derrepente  al darse cuenta que habían llegado.
  • Gracias por traerme Peeta y gracias por la tarde de hoy hace tiempo que no me divertía tanto.
  • No fue nada Katniss, espero que esta no sea la única tarde que pasemos junto - se arrepintió al instante de sus palabras no quería incomodar a la chica - se que Prim te aprecia mucho y a ella le fascinaría que volvieras a salir con nosotros - se corrigió. Katniss se sintió algo confundida por sus palabras a lo que solo asintió y se despidió para bajar del auto - Adios Peeta, despideme de Prim - cuando iba llegando a la puerta de entrada sintió que alguien la tomaba del brazo, para su sorpresa era Peeta que la había alcanzado corriendo
  • Que pasa, olvide algo - se extraño ella.
  • No, yo solo quería  ... - el no sabia que decir, así que solo hizo lo que sentía se acerco a la castaña sin soltarla del brazo y la beso, la chica no sabia que hacer la situación la tomo por sorpresa pero no puedo evitar corresponder el beso, no fue un beso largo ni apasionado, se besaron de forma dulce transmitiéndose que lo que sentían era sincero, cuando se separaron para poder recuperar el aire no pudieron evitar mirarse a los ojos y sonrojarse, Peeta no la soltaba del brazo y no quería hacerlo pero las palabras de Katniss lo devolvieron a la realidad.
  • Peeta creo que debo entrarme nos estamos mojando mucho y tu debes volver a casa, Adiós buenas noches - y entro corriendo al lugar donde se encontraba su habitación. El chico volvió a su auto con una boba sonrisa en la cara, había besado a Katniss y ella lo había correspondido, ahora era el el que estaba seguro de querer unir su vida con la de la castaña, iba tan concentrado pensando en la chica que no se dio ni cuenta cuando una burlona Prim se enderezo de su asiento y le dijo al oído. - Te dije que era perfecta, y vi ese beso Peeta Mellark.