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El secreto doloroso de Hermione (La pena de Hermione) — capítulo 3
Todos los alumnos y profesores se encontraban cenando en el gran comedor, las risas y carcajadas se hacían presentes una y otra vez en aquella mesa de gryffindors, era su ultimo día en el castillo pues ese año escolar ya había terminado. Pero a pesar de todo muchos estudiantes se encontraban nerviosos pues las listas de los que habían aprobado el curso y sus materias serían publicadas cerca del salón respectivo a su materia.
-Ron tranquilo, estoy segura que pasaras pociones -Dijo la castaña, Hermione
-No lo sé Hermione, el examen estuvo muy difícil, no creo que el murciélago se apiade de mi -Contestó Ronald
-Tranquilo Ron, como dice Herms si pasaras no estés nervioso -Añadió el pelinegro Potter
A pesar de no aparentarlo la castaña también se encontraba nerviosa, pues sabía que Snape le había dado la oportunidad de contestar el examen nuevamente y simplemente ella no quería decepcionarlo fallando, ella quería sacar la mejor calificación para demostrarle a su Severo profesor que ella si sabía las respuestas.
De pronto una vozalgo conocida se hizo presente en aquel comedor, era el viejo director quien demostraba una apariencia cansada, sus ojos estaban caídos y su cara era de pesar, pero trataba de ocultarlo con una gran sonrisa y un tono de voz alegre
-¡Silencio! -Gritó el director -Las listas han sido publicadas, les sugiero que en orden vayan a echarles un vistazo, y les recuerdo que la enfermería estará abierta para todo aquel que se sienta mal al mirar sus calificaciones. -Dijo el viejo director esbozando una macabra sonrisa mirando al trio dorado
-¿Vamos? -Preguntó el pelirrojo con temor en sus ojos
-Vamos -Dijeron al unisono la castaña y el pelinegro
Todos los pasillos se encontraban llenos de alumnos revisando las listas que estaban afuera de sus salones, despues de muchos intentos fallidos, por fin lograron cruzar aquel pasillo y se dirigieron a las mazmorras a su más temido salón. Justo al llegar al pasillo del salón había muchos alumnos llorando por no haber aprobado el curso de pociones, entre ellos estaba Parvati, Goil y muchos otros más que se lamentaban con lágrimas en sus ojos.
El trío dorado empalideció al ver que eran más los que reprobaron que los que aprobaron pociones, se dirigieron una mirada de temor y caminaron con pesar hacia la lista que nadie quería ver. No había estudiantes cerca de esa lista solo alrededor llorando.
-Yo miraré primero -Dijo nervioso aquel pelinegro acercándose sigilosamente a aquel pergamino con los nombres y puntos del grado
Sus ojos se pusieron como dos platos, su cara de sorpresa se hizo presente asustando a cualquiera que estuviera cerca de él
-¿Harry? ¿Aprobaste? -Pregunto la castaña con precaución
-Si -Suspiró -Aprobé con 74 puntos -Afirmo Harry con una gran sonrisa en su rostro
-Es mi turno -Dijo Ron un poco más tranquilo acercándose a mirar la lista -¡SI PASEE! -Gritó el pelirrojo poniéndose extremadamente feliz
-Hermione tu turno -Dijo Harry sonriéndole pues sabía que Hermione si iba a pasar, si pasó Ron ella debía de pasar con más puntaje que ellos dos juntos
La castaña se acercó a la lista confiada esbozando una sonrisa, busco su nombre en lo alto de la lista pues estaba acomodada por promedios, pero no se encontró, fue deslizando su dedo poco a poco bajando más los nombres y promedios, vio a Harry con 74 puntos, luego bajo más y vio a Ron con 72 puntos, su corazón comenzó a latir tan fuerte que aturdía sus oídos, bajo un poco más y miró a Neville que pasó justo apenas con 70 puntos, y después de Neville los demás nombres eran de los que no habían aprobado.
-¿Hermione? -Preguntó Harry al ver que la castaña había bajado demasiado su dedo en la lista, algo no andaba bien
Ya casi terminaba la lista y no había encontrado su nombre, comenzó a derramar lágrimas por sus mejillas al ver que su nombre estaba a mero debajo de todos con 50 puntos de promedio final
-Harry -Miró con miedo al pelinegro quien pusó una cara de sorpresa al verla derramar tantas lagrimas -NO PASE HARRY -Corrió a abrazarlo
-Hermione no puede ser posible -Negó Ron acercándose a la lista para comprobar lo que la castaña decía -Es cierto…Harry Hermione reprobó. -Empalideció el pelinegro
-Hermione no llores, seguramente el murciélago se equivocó -Dijo Harry abrazando a su amiga -Pide una revisión de examen -Sugirió
-Tienes razón Harry -Dijo entusiasmada la castaña pues ni ella creía haber sacado ese puntaje tan bajo -Iré en este mismo instante al despacho de Snape -Añadió y sin pensarlo dos veces se fue corriendo desapareciendo del pasillo rápidamente con rumbo al despacho del tenebroso profesor
Llegó en el menor tiempo a las afueras del despacho del profesor, trató de estabilizar su respiración agitada y se decidió a abrir la puerta.
-¿Profesor? -Pregunto la castaña entrando al despacho pero no había nadie, estaba casi a oscuras, iluminado por las tenues llamas de dos velas que reposaban en el escritorio del maestro -¿Profesor Snape? -Volvió a preguntar entrando completamente al despacho, cerrando la puerta tras ella
Caminó cautelosamente recorriendo cada esquina del despacho, pero no encontró a su buscado profesor. Se resignó a hablar con él y se dio media vuelta para dirigirse a la puerta por donde entro cuando pudo notar que había otra puerta cerca del librero, su mente decía que no se acercara pero su corazón decía lo contrario así que opto por echar un vistazo.
Toco la cerradora de la puerta y giró la perilla abriendo la puerta despacio evitando que rechinara, dio unos pasos adentrándose más en aquella habitación. No podía ver nada, estaba complemente a oscuras, solo pudo apreciar un as de luz que provenía de la puerta entre abierta que estaba frente a ella, era una puerta grande y Hermione pensó que seguramente ahí encontraría a su profesor.
Se acercó poco a poco a la puerta y tropezando con algunos objetos que estaban a sus pies, no era visible nada, era como caminar a ciegas, cuando por fin llegó a la puerta la abrió despacio con reserva.
Los ojos de la castaña se hicieron completamente grandes y asombrados, su boca parecía pronunciar una perfecta "O" al ver aquella imagen que sin querer la llevaría a sus más profundos y desesperados deseos.
Era un gran cuarto de baño, con una bañera enorme y una regadera sin cortinas, todos los azulejos eran blancos, y las piezas sanitarias eran negras, tanto la bañera como el baño y el lavamanos eran negros con detalles en plata, se veía lujosamente decorado, pero lo que llamo la atención de nuestra curiosa y atrevida castaña no fue el baño ni sus adornos sino que fue la figura masculina que se encontraba completamente desnuda de pie sobre aquella bañera, el agua de la regadera estaba corriendo por su cuerpo, mojando sensualmente cada parte de él, afortunadamente se encontraba de espaldas así que solo pudo ver la parte de atrás de su profesor, pero a pesar de solo ver eso, a Hermione le gustaba lo que veía, su profesor lucía completamente indefenso, con los ojos cerrados por el shampoo y el jabón con burbujas cayendo por su espalda hasta llegar a las pantorrillas.
Severus gruñó aún con los ojos cerrados diciendo entre dientes -¿Quién anda ahí? -Era obvio que había notado la presencia de alguien que lo miraba despiadadamente
Hermione al escucharlo se asustó y de un saltó retrocedió rápidamente corriendo hacia la puerta por donde entro, tropezando con todo lo que se encontraba en su camino cuando de pronto tropezó con algo duro que cayó sobre ella, haciéndola caer instantáneamente al suelo y golpearse en la cabeza con una dura esquina de madera de algún mueble que se encontraba cercano a ella.