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La vida de una Mestiza de Apolo — capítulo 10
P.V. CLAIRÉ
Nadar no era una de las cosas que mejor se me daban, pero que era lo peor que me podía pasar… siempre digo la misma frase y al final termino siendo carne de cañón para los hijos de Ares o me caigo de los ponis con alas o mi instructor de cazaría de monstruos busca aniquilarme.
Creo que lo mejor de este día fue haber nadado con las nereidas porque ¡no me morí! ¡Aplausos para mí! Lo otro bueno de aquel día fue que volví a encontrarme con Gregor, mi súper sátiro/protector/mejor amigo de todo el mundo, el que estaba persiguiendo a las nereidas a lo largo de todo el río, era muy divertido ver que por más que Gregor nadaba para alcanzarlas ellas se convertían en pececitos, algas o remolinos de agua. Y lo último pero no menos importante, lo que menos hay que quitarle es importancia, es que pude ver a Axel sin camisa, por los dioses que hombre más perfecto; si es que los dioses se dignan a escucharme espero por favor que no seamos hermanos, porque sería tan triste.
Iba caminando por un pequeño muelle mientras observaba a Axel nadar y para variar me caí, pero esta vez dentro del agua así que fue el triple de vergonzoso, de la nada siento una manos que me ayudan a salir a la superficie y ahí estaba Axel con su perfecta sonrisa mirándome.
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Creo que te he salvado la vida muchas veces este día ¿no crees?- mientras hablaba nos sentábamos en la orilla del muelle
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Así parece, espero que no me las cobres con algo muy difícil.
El rió y dijo:- No te preocupes, salvarte la vida para mí siempre será un placer. ¿Sabes nadar?
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No.- mentí
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Bien, entonces será otra cosa que tendré que enseñarte hoy.
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¿Qué es eso?- digo indicando un collar que cuelga de su cuello con 4 cuentas en el.
Representa cada año que he estado en el campamento, cuando termina cada verano, una de las cabañas es la encarada de crear un nuevo dije para usar.
Fantástico.-digo observándolo- ¿Y que representa cada una?
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El primer representa a Hermes, cuando conozcamos quien es tu padre divino tendrás una, el segundo una Hidra, está fue el blanco en esa cruzada en la que yo ayude, la tercera es en honor a un caído de Hefestos que trato de defendernos de unos ciclopes y la cuarta en honor a una cruzada donde ayudamos a Afrodita, allí conocí a Karla.
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¿Ustedes eran novios?
Lamentablemente si, y la chica quedo loca por mi
Estúpido.- le digo empujándolo suavemente y él se tira al agua.- ¿este es tu quinto año aquí?- pregunto cuando sale del agua
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Espero no morir antes, ven aquí, si te paso algo te rescato.- me lanzo al agua y Axel me atrapa y me abraza.- Espero que Dionisio no nos vea.
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Eso espero ¿Por qué me odiara tato?
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No es solo a ti, es a todo el campamento
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¿Por lo de la maldición de Zeus?
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Exacto, pasar 100 años al lado de niños y sin probar una gota de vino es un poco duro para el señor D, aparte de su historia con Ariadna
¿Ariadna? ¿La el hilo y el minotauros?
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Si, ella antes de convertirse en la esposa del señor D era novia de Teseo y el la abandono, Dionisio cree que todos los semidioses somos como Teseo.
Entiendo, eso es muy triste.
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Si, ¿Y alguna idea de quien pueda ser tu padre?
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Eso creo
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Espero que no sea Hermes.- dijo en un susurro
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¿Cómo?- dije haciéndome la que no escucho
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Nada, pero bueno ¿con quién te sientes más identificada?
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Con los chicos de Apolo sentí mucha simpatía, también con los de Deméter y claro con los de Hermes, pero sabes antes de entrar al campamento me ocurrió algo extraño.- estaba a punto de contarle mi historia sobre aquel extraño tipo que me regalo el Ipod-espada pero en ese momento alguien nos interrumpe.
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Chicos hay que ir a tiro con arco.- dijo un niño muy tierno, algo gordito, con el pelo largo y las manos llenas de grasa para motor
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¿Quién era él?
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¿Quién? ¿Por qué quieres saberlo? ¿te gusto acaso?- dijo Axel algo paranoico y soltándome
-
¡No!, solo quiero saber cómo se llama
- Ah, si es por eso, se llama Andrés, uno de los hijos de Hefestos, es el segundo al mando de la cabaña, es simpático, pero no muy interesante.
Salimos del agua, y nos vestimos, revise si mi Ipod seguía en el bolsillo y así era, caminamos hasta una especie de gimnasio donde había un montón de niños con arcos y flechas apuntando hacia un muñeco de paja, algunos no le atinaban pero había un grupito que siempre daba en el blanco, imagine que eran los hijos de Apolo.
-- Clairé, por aquí.- me llamo una chica alta y rubia, era un hija de Apolo que estaba junto a todo el grupo, la había conocido cuando caí del Pegaso, se llamaba Dakota.
-
Hola chicos, dije al llegar al lugar
-
Toma.- me dijo un chico ofreciéndome un arco, era algo bajo, tendría más o menos unos 18 años y vestía de manera muy cool.
-
Bien comienza, te enseñare.- dijo la chica rubia, antes de que me enseñara como colocar las flechas y todo, una especie de deseo injustificado por disparar las flechas me invadió por completo. Comencé a disparar al igual que esa vez había disparado las flechas en el circo, y me sentía completamente cómoda, como que si todas mis tensiones se ubicarán el muñeco de paja y con las flechas las estaba eliminando, luego siento que alguien se para a mi lado, era Quirón, estaba a mi lado disparando flechas, esto se había convertido en un duelo, sentí como todo el campamento hacia barra y cosas por el estilo, luego el sonido de un auto que venía a toda velocidad freno fuertemente a nuestro lado, me di vuelta, saliendo del trance en el que estaba y observe que a mi lado había un hermoso Masseratti rojo, la puerta del conductor se abrió y casi me muero cuando me doy cuenta de que era el mismo tipo del centro comercial, el que me había regalado el Ipod y el que me había salvado del dragón en el circo.
-
¡Papá!- dijeron al unisonó y alegremente los chicos que estaban a mi lado
-
Hola chicos!- dijo el hombre del centro comercial
-
Clairé.- dijo al verme.- llegaste, tu madre no me creyó, cree que estas muerta
-
¿Qué cree que? Y tú ¿qué dijiste?
Disculpa, ¿se conocen?- dijo Quirón
-
Claro.- dijimos Apolo y yo.
-
Lo vi una vez en el centro comercial.- dije mirando las caras integradas de todo el mundo.
-
Ella es mi hija.- dijo Apolo
Bien, saber que tu padre es un dios quizás no es tan extraño lo que extraño es saber que lo conociste y que él no te dijo nada. Luego de que Apolo hubiese dado esa declaración, quede completamente en shock, creí haber escuchado algunas felicitaciones por parte de mis dos hermanos y de Axel.
- ¿Por qué no me lo dijiste antes?- digo con una mezcla de alegría y melancolía.
-- Creí que lo deducirías, partiendo con el nombre de la espada
-- ¿Cómo iba a deducirlo si yo no conocía nada de este mundo?- dije un poco enojada
-- Pero…¡ah!, esto es complicado pero perdóname.- dijo abrazándome y dándome un beso en la mejilla.- aunque no lo creas siempre estuve cerca de ti, cuando tuviste problemas trate de intervenir, pero lo mejor para ti era que me mantuviese alejado por todos los monstruos y esas cosas.
-
¿Cómo esta mi mamá?
-
Ella, está bien, algo preocupada por ti, pero hoy iré a la casa y le diré que estas muy bien
-
Eso espero y gracias
-
Gracias ¿por qué?
-
No lo sé, por ayudarme aunque nunca lo haya notado, por la espada, por salvarme del dragón y por guiarme hasta aquí.
Dakota me ofreció una nueva polera del campamento que en la parte trasera decía Hija de Apolo.
Bienvenida hermanita.- dijo Dakota dándome un abrazo que luego se transformo en un abrazo por parte de toda la cabaña de Apolo, que eran casi 7 chicos todos casi cinco años mayores que yo- Bueno toda nueva campista necesita una profecía ¿no es así papa?- dijo Dakota
-
Así es.- dijo mi padre.- pero debe dirigirse al oráculo, no estoy autorizado para hablar sobre mis profecías.
-
¿El oráculo?- dije
-
Ya lo conocerás, es un lugar algo lúgubre ¿si quieres te acompaño?- dijo Axel
-
¡NO!- dijeron al unisonó y muy enojados Apolo y Dionisio
Apolo se quedo toda la tarde con nosotros y en la cabaña mis hermanos le mostraban canciones y algunos cuadros que habían hecho tratando de impresionarlo. Se fue haciendo de noche y nos dirigimos a la fogata todos juntos, la que era nuestra última actividad en la lista. Cantamos, contamos anécdotas y me regalaron un collar con una sola cuenta, la que en su interior tenía un sol.
Cuando ya estábamos por apagar la fogata e irnos a nuestras cabañas, una resplandeciente luz plateada apareció en el cielo, un trineo tirado por un hermoso ciervo que parecía de oro apareció frete a nosotros, una chica de más o menos unos 19 años, vestida con un vestido plateado muy corto y muchas joyas de plata se bajo del trineo y miro fijamente a Apolo.
Hermanita.- dijo él con mucha alegría
- Apolo.- dijo ella algo sería.- Vine aquí.- dijo dirigiéndose a todos los campistas.- para una misión, mis cazadoras ha sido raptadas y necesito de su ayuda para encontrarlas.
BUENO AQUI LES TRAIGO OTRO NUEVO CAPITULO QUE ESPERO LES GUSTE Y GRACIAS POR SUS COMENTARIOS, FAV Y LECTURAS XD
NOS LEEMOS PRONTO <3