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La vida de una Mestiza de Apolo — capítulo 2

A penas llegamos al centro comercial comenzamos a comprar impulsivamente, ninguna tienda se salvo, en un momento mi mamá paso sola a un cajero automático y yo me puse a mirar por las vitrinas, como iba con los audífonos no me percate de que estaba caminando muy rápido hasta que sentí un tirón que hizo que mi Ipod se callera y yo también, un tipo de mas o menos unos 30 años, de cabello rubio, alto y que pareciera que fuera al gimnasio iba en la dirección opuesta a mí y nuestros audífonos se enredaron.

-Oh! Lo siento.- dijo el tipo ayudándome a ponerme de pie.

-       - No te preocupes.- dije mientras intentaba prender el Ipod, cosa que no dio resultado.

-       - Creo que se rompió.- dijo el tipo mirando mi destrozado equipo de música.- toma quédate con el mío.

-       - No gracias, no te preocupes puedo comprar otro.

-       - Tómalo.- dijo ofreciéndome un lindo Ipod completamente dorado y que tenía unos audífonos blancos con terminaciones también en dorado.- Es como un regalo de cumpleaños de mi parte.

-      -  Gracias…espera ¿Cómo sabes que es mi cumpleaños?- dije muy sorprendida ante la seguridad en sus palabras.

-       - No sé, creo que lo adivine, mis sentidos psíquicos dicen que cumples 13 verdad.- asentí con la cabeza el solo me regalo una sonrisa, era muy blanca y brillante pareciera que iluminara el piso con ella.- Me presento soy Apolo ¿y tú?

-      - Mmm... Apolo…es un nombre algo fuera de lo común ¿no crees?, soy Clairé, no me digas Clary por favor.

-       -Digamos que Clairé no es muy común, pero es muy lindo, me gusta.

-       -Gracias.- después de un incomodo segundo de silencio él hablo.

-       -Bueno debo irme, un gusto conocerte Clairé espero nos volvamos a ver muy pronto.

-       - Lo mismo digo, nos vemos.- dije despidiéndome con la mano y alejándome del lugar, fue un encuentro realmente extraño con aquel tipo, me dio su Ipod, sabía que estaba de cumpleaños y encontró mi nombre lindo, eso escapa aún más de lo común.

Camine hasta encontrar el cajero en donde estaba mi madre, después de encontrarla fuimos a comprar un helado y seguir comprando más y más cosas, llegamos a casa cargadas de obsequios y fuimos a preparar las maletas, estaba segura que esta sería la semana más maravillosa de mi vida.

***** P.V.Sally***

Sería una semana fantástica mi prima Elizabeth vendría desde Arizona para conocer a mi bebe y obviamente a Poseidón, ella fue a la primera que le conté que estaba saliendo con él y claro la primera y única que supo que era un dios, porque cuando ella salía con uno yo fui la primera en saber, a pesar que en ese tiempo solo tenía 10 años, creo que ella se sentía confiada al contarme sus secretos, así que cuando Poseidón me conto que era el dios del mar no me sorprendió tanto como imaginaba, ya que antes había conocido al del sol, pero eso ya es otra historia.

Este último tiempo estaba viviendo con Poseidón en una linda casa de Nueva York, más bien en la playa de Montauk algo alejada del centro, pero que para nosotros era perfecta, a veces me preguntaba si Poseidón me dejaría igual como Apolo hizo con Elizabeth, pero prefería no pensar mucho en eso y solo trataba de disfrutar cada momento que tenía a su lado.

-       - ¿Qué haces?- dice Poseidón entando a la cocina y tomándome por la cintura.

-      - Un regalo para mi sobrina.- le digo mientras termino de decorar el pastel de cumpleaños que le estaba haciendo a Clairé

-       - ¿La mestiza?

-       -No le digas así, no suena bonito.- lo alejo y le pego un golpecito en el hombro

-       -Jajaja, lo siento, pero de esa manera se les llama. ¿Cuántos años cumple?

-       -13

-       -¿13? Y aún no ha ido al campamento

-      - ¿Qué campamento?- pregunto interesada.

-      -Es un lugar donde los mestizos van cuando cumplen una edad en que los monstruos comienzan a detectarlos y sus padres divinos los reconocen, algún día Percy también deberá ir allá.- Lo mire algo decepcionada, aún faltaba mucho tiempo para que Percy fuera al campamento, pero sentía como si el tiempo se aceleraba cada segundo, Poseidón notos angustia en mis ojos y tomando mi cara me dijo.- No te preocupes por eso ahora, aún falta mucho tiempo.- y me beso en la comisura de los labios, ese beso se hubiera prolongado aún más si el llanto de Percy no nos hubiese interrumpido.

-       -Ok, creo que te toca.- dije mientras empujaba a Poseidón de la cocina, después de un rato volvió a entrar pero con Percy en los brazos.

-      - Creo que deberíamos ir a ver algún regalo para tu Clairé, que de cierta manera también es mi sobrina.-

Poseidón me llevo a un lugar algo extraño donde no vendían cosas normales o como él decía "mortales", aún así todas era hermosas, pero no lograron distraerme de la idea que en algún momento tendría que dejar a Percy para siempre.