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La vida de una Mestiza de Apolo — capítulo 5
P.V.Clairé
Despierto cuando una ola gigante alcanza las rocas a las que me encontraba tomando solo, lo primero que hago es levantar mi Ipod para que no se mojara
-¡Hey tu!- me grita el novio de Sally.- ¿planeas estar todo el día ahí?
-No, solo hasta el atardecer
-Baja ya.- me ofrece su mano para ayudarme a bajar
-¿Qué hacemos?-digo dejando el Ipod en donde estaba Sally y mi madre
-Carrera hasta el fondo ¿sabes nadar?
-Si es que se, mi segundo nombre es nadar.- el me empuja suavemente y sonríe.
-Bueno eso lo veremos.- dijo desafiante pero a la vez muy gracioso
Corrimos hasta la orilla donde Sally que sostenía a Percy en brazos nos dio la partida, llegamos casi al mismo tiempo y comenzamos a reír sin parar, cada vez nos adentrábamos más en el mar y comenzó a hacerme preguntas acerca de mi vida en Phoenix y yo le pregunte sobre las cosas que hacía en Nueva York, me dijo que comenzaría a hacer clases de natación en alguna escuela cercana cuando terminara el verano, así estuvimos mucho tiempo hasta que comenzó a atardecer.
Habíamos vuelto a la casa luego de un gran día, era más o menos las 12 de la noche y mi madre con Sally habían salido a un lugar cercano a tener una "noche de chicas". Estaba en la sala junto a Poseidón y Percy con la televisión prendida, aunque nadie le estaba poniendo atención ya que yo jugaba con Percy que estaba sentado en mis piernas y Poseidón leía un libro de Hernest Hemingway, "El viejo y el mar". Cuando Percy se durmió se lo pase a Poseidón para que lo llevara a su habitación mientras yo me fui al balcón a escuchar música saque mi Ipod y vi un botón que no había visto antes, lo presiono y veo que el Ipod comienza a cambiar de forma y toma la de una espada de más o menos unas 70 centímetros que resplandecía mucho y era dorada, como si estuviese hecha de oro, en el mango tenía unos soles con relieve y en el filo unas letras griegas, podía leerlas perfectamente, no como cuando intentaba leer algo en español, logre deducir que decía algo como Febos Apolo (Ἀπόλλων), pero en ese mismo instante sentí un fuerte grito, como el de un águila pero mucho más agudo y fuerte, cuando levanto la vista veo que por la ventana estaba entrado una especie de pájaro gigante con cara de anciana pero con unas piernas demasiado tonificadas, era una cosa fea y bastante extraña, voló hasta donde me encontraba y como si siempre lo hubiera hecho la envestí con la espada la acorrale contra la pared, cuando me di cuenta que le costaba moverse empuñe mis espada en su cabeza y un montón de polvo salió de ella, en realidad ya no estaba el monstruo si no una montaña de polvo entre los colores dorado y negro que salió volando por la venta, me quede helada de miedo y sentí unas manos que me tomaban la espalda y me ayudaban a sentarme, era Poseidón.
-
Debes irte ahora.- dijo muy seriamente
-
¿Dónde?, ¿Qué era esa cosa? ¿Lo viste vedad?- comencé a hacer preguntas sin descanso.
-
Escucha, debes llamar a Gregor para que te espere en el terminal de Long Island y…
-
¿Gregor, porque Gregor?- lo interrumpí ¿y cómo lo conoces?
-
Es tu protector, debes irte ya, guarda tu espada y toma esto.-dijo sacando de su billetera 25 dólares.- para el pasaje, ahora vete, todo lo que necesitas saber te lo explicara Gregor cuando llegues, y no digas que yo te mande.
Me fui del lugar corriendo rápidamente y sentía como si el camino se hacía cada vez más largo y mis piernas más pesadas, hasta que pude llegar a un terminal de buses, tome el primer boleto a Long Island que había y por suerte el bus estaba por salir, me senté en la tercera fila y pude respirar tranquila, bueno casi porque después empecé a preguntarme sobre lo que había ocurrido hace algunos minutos en el balcón con aquella cosa quizás Poseidón sabía algo y no me lo quería decir, también pensé en el incidente del circo y sobre la historia de la espada, todo era tan confuso, ¿qué estaba pasando?, un sonido hace que me desconcentre y me percato que la señora que iba sentado a mi lado, me pide que le pase un bolso que estaba guardado en la parte de arriba del bus, cuando se lo entrego sin querer le paso a llevar unos lentes de sol que llevaba y me doy cuenta que tenía unas pupilas completamente amarillas y el lugar en donde debería estar el iris solo había una línea negra, parecían ojos de lagarto, me tire para atrás sorprendida y la mujer me quedo mirando seriamente, me puse de pie y le pedí al conductor que por favor parara el auto bus, cuando lo hizo me baje rápidamente, comencé a correr sin parar y cuando miro hacia atrás me doy cuenta de que la anciana me estaba siguiendo y poco a poco iba transformándose en una especie de serpiente con una larga y gruesa cola que la movía de manera muy ligera, al igual que en mi sueño, ¿esto estaba pasando enserio? Desearía que esto fuera un sueño. Me meto en una especie de bosque que hay a un lado de la carretera y trato de ganar tiempo pasando por entremedio de algunos pastizales para que la gran serpiente que iba tras de mí se enredara, pero no resulto muy bien ya que mujer podía derribar todo aquello que se pusiera delante con su gruesa cola, de un momento a otro escucho una voz que me llama:
*-Corre Clairé, no te detengas. - Decía una voz muy familiar, eso era exactamente lo que hacía pero cada vez estaba más cerca de mí.-*Corre no mires atrás, solo corre.- era la voz de Gregor.
-**¿Dónde vamos?- dije sin parar de correr, en realidad preguntaba al aire por que no había nadie a mi lado.
*-*Solo corre.- decía la voz de Gregor muy angustiada, mientras me tomaba de la mano y me hacía correr más rápido, luego me di cuenta de que estaba viviendo ese maldito sueño que había tenido la mañana de mi cumpleaños, en un instante pierdo el equilibrio y caigo, es el momento en que la mujer aprovecha para atraparme, me tomo del cuello y comenzó a ahorcarme contra un árbol, no tenia manera de zafarme y tampoco podía tomar la espada, en eso momento Gregor entra en acción.
- ¡Oye tu, cosa fea con cola de serpiente, por aquí!*-*la mujer vuelve su vista a Gregor igual que yo y me doy cuenta de que ahora tenía ¿piernas de llama?, la mujer me suelta y va tras Gregor, cuando logro reponerme saco el Ipod y lo transformo en espada, me acerco rápidamente tras de ella y le clavo mi espada en la espalda, al igual que el pájaro gigante que entro por mi ventana, se transformo en polvo, me tire exhausta al piso igual que mi amigo.
*-*Debemos seguir, tu padre está por reconocerte y mas monstruos vendrán.- dijo ayudándome a ponerme de pie para seguir caminando, un poco más tranquilos
*-*Como tú digas niño llama
- Es cabra, soy un sátiro
-
Tienes que explicarme muchas cosas ¿sabes?
-
Ya llegaremos y te explicare todo… ¡Clairé!- me grita cuando vemos unas serpientes nos seguían, eran casi 100 y había a parecido de los restos de la anciana, este es un mal momento para decirlo pero le tengo fobia a las serpientes.
-
¡Corre!- fue lo único que le dije a Gregor, antes de que fuera muy tarde, corrimos si cesar hasta un arco que tenía las letras escritas "Campamento Mestizo" en griego, en ese lugar las serpientes se detuvieron y caímos juntos, ambos chocamos al no poder decidir quién podía entrar primero por ese arco.
-
Bienvenida a Campamento Mestizo.- escucho una voz tras de mí