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Historia 161312 — capítulo 41
Tercer Libro: Capitulo 5
-Yo - dijo Alice, Frank le paso el libro - bien el capítulo es… Posos de Té y Garras de Hipogrifo
-Adivinación y Cuidado de Criaturas Mágicas ¿Verdad? - pregunto Alexis, Antares solo asintió
-¿Cómo es que siempre repruebas adivinación? - pregunto Remus
-supongo que no le agrado a la profesora - respondió encogiéndose de hombros
-no hable así de su profesora señorita Betancourt - la regaño McGonagall
-perdón profesora… inicia Alice por favor
-de acuerdo
Cuando Harry, Anto, Ron y Hermione entraron en el Gran Comedor para desayunar al día siguiente, lo primero que vieron fue a Draco Malfoy, que entretenía a un grupo de gente de Slytherin con una historia muy divertida. Al pasar por su lado, Malfoy hizo una parodia de desmayo, coreado por una carcajada general.
-¡Eh, Potter! - gritó Pansy Parkinson, una chica de Slytherin que tenía la cara como un dogo - ¡Potter! ¡Que vienen los dementores, Potter! ¡Uuuuuuuuuh!
-¡Eh, Parkinson! - grito Anto - ¡Escóndete, que ahí vienen los troll a recuperar su cerebro!
-jajajajajaja Esa es mi Canutita!!!! - exclamo Sirius feliz, mientras los demás se reían
Todos los que estaban alrededor soltaron una carcajada, incluso algunos de Slytherin aunque lo disimulaban con una tos, Pansy Parkinson se giró completamente furiosa
Harry se dejó caer sobre un asiento de la mesa de Gryffindor; de inmediato le apareció una chocolatada caliente.
-No le hagas caso - le dijo Hermione, sentándose a lado de él - Tú, ni el menor caso. No merece la pena... - Harry asintió y se giró para su desayuno
-¡Anto! - gruño Harry al ver que su querida amiga se estaba tomando su chocolatada - esa era MI chocolatada
-Pero como tú estabas hablando con Mione, me dije: Es una pena que se enfrié esa rica y deliciosa chocolatada. Y como a ti no te gusta fría yo…
-Te la tomaste - interrumpió Harry aun molesto
-¡Ay Potter, Aprende a compartir!
-típica pelea - dijeron Ron y Remus
-James y Sirius pelean mucho por la comida - aclaro Remus sonriendo
-al igual que Harry y Anto - dijo Ron - siempre pelean sobretodo porque Anto no tiene llenadera
-mira quien habla - dijo Anto
-pero es cierto - interrumpió Draco - no sé dónde te puede caber tanta comida, si a simple vista eres pequeña
-estoy en etapa de desarrollo - se excuso
-dirás, ESTABAS en etapa de desarrollo - corrigió Hermione
-Chicos… - susurro Hermione mirando hacia al frente
Harry subió la vista y se encontró con la mirada de la profesora McGonagall, pensó que los miraría severamente y que les diría algo sobre no gritar en el gran comedor, pero en vez de eso los miraba con una sonrisa nostálgica, como si recordara algo en especial, y les dijo:
-Los nuevos horarios de Tercero - les pasó unos pergaminos y se fue
- de seguro se acordó de nosotros - dijo Sirius
-no lo dude señor Black - respondió McGonagall
-sí, es que Sirius no tiene llenadera - dijo James - siempre se quiere comer MI desayuno
-no es mi culpa que tu comas lento cuernitos - se encogió de hombros Sirius
-Eso fue extraño - dijo Anto
-Más que extraño - dijo Fred Weasley sentándose delante de ellos, junto con su hermano gemelo George - pensé que les diría algo sobre no gritar en el gran comedor
-Yo también - confirmo Harry, pero su mirada se desvió hacia Malfoy que volvía a repetir su pantomima
-¿Qué pasa Harry? - pregunto George siguiendo su mirada hacia Malfoy - oh Ese imbécil, no estaba tan gallito ayer en el tren, casi se moja encima cuando vino a nuestro compartimento
-No le hagas caso. De cualquier modo, veremos lo contento que se pone Malfoy después del primer partido de quidditch - dijo Fred - Gryffindor contra Slytherin, primer partido de la temporada, ¿recuerdas?
La única ocasión en que Harry y Malfoy se habían enfrentado en un partido de quidditch, Malfoy había llevado las de perder. Un poco más contento, Harry se sirvió salchichas y tomate frito.
Hermione se aprendía su nuevo horario:
-Bien, hoy comenzamos asignaturas nuevas - dijo alegremente.
-Hermione - dijo Ron frunciendo el entrecejo y mirando detrás de ella - debe haber un error en tu horario. Te han apuntado por lo menos diez asignaturas al día. No hay tiempo suficiente.
-Ya me arreglare. Lo he concertado con la profesora McGonagall.
-Pero mira - dijo Ron riendo - ¿ves la mañana de hoy? A las nueve Adivinación, Estudios Muggles y... - Ron se acercó más al horario, sin podérselo creer - mira, Runas Antiguas, todo a las nueve. Sé que eres muy buena estudiante, Hermione, pero no hay nadie capaz de tanto. ¿Cómo vas a estar en tres clases a la vez?
-No seas tonto - dijo Hermione bruscamente - por supuesto que no voy a estar en tres clases a la vez.
-Bueno, entonces...
-Pásame la mermelada - le pidió Hermione.
-Pero...
-¿Y a ti qué te importa si mi horario está un poco apretado, Ron? - dijo Hermione - Ya te he dicho que lo he arreglado todo con la profesora McGonagall.
En ese momento entró Hagrid en el Gran Comedor. Llevaba puesto su abrigo largo de ratina y de una de sus enormes manos colgaba un turón muerto, que se balanceaba.
-¿Va todo bien? - dijo con entusiasmo, deteniéndose camino de la mesa de los profesores - ¡Estáis en mi primera clase! ¡Inmediatamente después del almuerzo! Me he levantado a las cinco para prepararlo todo. Espero que esté bien... Yo, profesor..., francamente...
Les dirigió una amplia sonrisa y se fue hacia la mesa de los profesores, balanceando el turón.
-¡Hagrid estaba muy emocionado! - dijo Alice feliz
-y quien no lo estaría - dio Remus feliz - en especial si Hagrid siempre quiso ser uno
-Me pregunto qué habrá preparado - dijo Ron con curiosidad.
El Gran Comedor se vaciaba a medida que la gente se marchaba a la primera clase. Ron comprobó el horario.
-Lo mejor será que vayamos ya. Mirad, el aula de Adivinación está en el último piso de la torre norte. Tardaremos unos diez minutos en llegar...
Terminaron aprisa el desayuno, se despidieron de Fred y de George, y volvieron a atravesar el Gran Comedor. Al pasar al lado de la mesa de Slytherin, Malfoy volvió a repetir la pantomima. Las estruendosas carcajadas acompañaron a Harry hasta el vestíbulo.
El trayecto hasta la torre norte era largo. Los dos años que llevaban en Hogwarts no habían bastado para conocer todo el castillo, y ni siquiera habían estado nunca en el interior de la torre norte.
-Tiene... que... haber... un atajo - dijo Ron jadeando, mientras ascendían la séptima larga escalera y salían a un rellano que veían por primera vez y donde lo único que había era un cuadro grande que representaba únicamente un campo de hierba.
-Me parece que es por aquí - dijo Hermione, echando un vistazo al corredor desierto que había a la derecha.
-No lo creo - dijo Anto apoyándose en Ron para recuperar el aire - por la ventana se ve el lago… de seguro se dirige hacia el sur
-Yo igual me cansaba mucho al ir a clases sobre todo cuando estas estaban en las torres más altas por eso creamos el…. - Sirius tapo la boca de James antes de que diga algo más
-Cállate Potter - gruño Sirius
-Creo que vamos a repasar sobre el significado de "secreto"
- susurro Remus a sus amigos
-Pgwegdhon (Perdón) - balbuceo James en la mano de Sirius
-Wacalas!! Me llenaste de Baba Potter - dijo Sirius soltando a James y limpiando su mano en la túnica de James
- Pgwegdhon
-James, ya no tienes la mano de Sirius - le aclaro Remus
-ya lo sé - respondió con una sonrisa - continua Alice
Harry observó el cuadro. Un grueso caballo tordo acababa de entrar en el campo y pacía despreocupadamente. Harry estaba acostumbrado a que los cuadros de Hogwarts tuvieran movimiento y a que los personajes se salieran del marco para ir a visitarse unos a otros, pero siempre se había divertido viéndolos. Un momento después, haciendo un ruido metálico, entró en el cuadro un caballero rechoncho y bajito, vestido con armadura, persiguiendo al caballo. A juzgar por las manchas de hierba que había en sus rodilleras de hierro, acababa de caerse.
-Sir Cadogan - murmuro Frank - es un buen "guía" Cuando quiere, claro
-siempre está dispuesto a ayudar - dijo Neville - supongo que se aburre de estar todo el tiempo solo
-¡Pardiez! - gritó, viendo a Harry, Anto, Ron y Hermione - ¿Quiénes son estos villanos que osan internarse en mis dominios? ¿Acaso os mofáis de mi caída? ¡Desenvainad, bellacos!
Se asombraron al ver que el pequeño caballero sacaba la espada de la vaina y la blandía con violencia, saltando furiosamente arriba y abajo. Pero la espada era demasiado larga para él. Un movimiento demasiado violento le hizo perder el equilibrio y cayó de bruces en la hierba.
-¿Se encuentra usted bien? - le preguntó Harry, acercándose al cuadro.
-¡Atrás, vil bellaco! ¡Atrás, malandrín!
El caballero volvió a empuñar la espada y la utilizó para incorporarse, pero la hoja se hundió profundamente en el suelo, y aunque tiró de ella con todas sus fuerzas, no pudo sacarla. Finalmente, se dejó caer en la hierba y se levantó la visera del casco para limpiarse la cara empapada en sudor.
-Disculpe - dijo Harry, aprovechando que el caballero estaba exhausto - estamos buscando la torre norte. ¿Por casualidad conoce usted el camino?
-¡Una empresa! - La ira del caballero desapareció al instante. Se puso de pie haciendo un ruido metálico y exclamó - Vamos, seguidme, queridos amigos, y hallaremos lo que buscamos o pereceremos en el empeño! - Volvió a tirar de la espada sin ningún resultado, intentó pero no pudo montar en el caballo, y exclamó - ¡A pie, pues, bravos caballeros y gentiles señoras! ¡Vamos!
Y corrió por el lado izquierdo del marco, haciendo un fuerte ruido metálico. Corrieron tras él por el pasillo, siguiendo el sonido de su armadura. De vez en cuando lo localizaban delante de ellos, cruzando un cuadro.
-¡Endureced vuestros corazones, lo peor está aún por llegar! - gritó el caballero, y lo volvieron a ver enfrente de un grupo alarmado de mujeres con miriñaque, cuyo cuadro colgaba en el muro de una estrecha escalera de caracol.
Jadeando, Harry, Anto, Ron y Hermione ascendieron los escalones mareándose cada vez más, hasta que oyeron un murmullo de voces por encima de ellos y se dieron cuenta de que habían llegado al aula.
-¡Adiós! - gritó el caballero asomando la cabeza por el cuadro de unos monjes de aspecto siniestro - ¡Adiós, compañeros de armas! ¡Si en alguna ocasión necesitáis un corazón noble y un temple de acero, llamad a sir Cadogan!
-Sí, lo haremos - murmuró Ron cuando desapareció el caballero - si alguna vez necesitamos a un chiflado.
-no seas malo Ron - lo regaño Molly - les ayudo a llegar después de todo
-si lose pero, se fue por cominos muy complicados, que me marearon rápido
Subieron los escalones que quedaban y salieron a un rellano diminuto en el que ya aguardaba la mayoría de la clase. No había ninguna puerta en el rellano; Ron golpeó a Harry con el codo y señaló al techo, donde había una trampilla circular con una placa de bronce.
-Sybill Trelawney, profesora de Adivinación- leyó Harry - ¿Cómo vamos a subir ahí?
Como en respuesta a su pregunta, la trampilla se abrió de repente y una escalera plateada descendió hasta los pies de Harry. Todos se quedaron en silencio.
-Tú primero Anto - dijo Ron con una sonrisa
-Tan caballeroso como siempre Ron - respondió Anto con sarcasmo mientras le dirigía una mirada fría a Ron
-No yo lo hago - Harry tomo el brazo de Anto impidiéndole continuar y empezó a subir por la escalera delante de los demás.
-Que caballero - dijo Alice en un suspiro
-Harry siempre es un caballero - dijo Anto
-igual que el padre - agrego James
-solo cuando Lily/Anto está cerca - dijeron Sirius y Ron al mismo tiempo
-yo siempre soy un caballero - dijeron James y Harry, los demás solo se rieron
Fue a dar al aula de aspecto más extraño que había visto en su vida. No se parecía en nada a un aula; era algo a medio camino entre un ático y un viejo salón de té. Al menos veinte mesas circulares, redondas y pequeñas, se apretujaban dentro del aula, todas rodeadas de sillones tapizados con tela de colores y de cojines pequeños y redondos. Todo es taba iluminado con una luz tenue y roja. Había cortinas en todas las ventanas y las numerosas lámparas estaban tapadas con pañoletas rojas. Hacía un calor agobiante, y el fuego que ardía en la chimenea, bajo una repisa abarrotada de cosas, calentaba una tetera grande de cobre y emanaba una especie de perfume denso. Las estanterías de las paredes circulares estaban llenas de plumas polvorientas, cabos de vela, muchas barajas viejas, infinitas bolas de cristal y una gran cantidad de tazas de té.
Ron fue a su lado mientras la clase se iba congregando alrededor; entre murmullos.
-¿Dónde está la profesora? - preguntó Ron. De repente salió de las sombras una voz suave:
-Bienvenidos mis niños
La inmediata impresión de Harry fue que se trataba de un insecto grande y brillante. La profesora Trelawney se acercó a la chimenea y vieron que era sumamente delgada. Sus grandes gafas aumentaban varias veces el tamaño de sus ojos y llevaba puesto un chal de gasa con lentejuelas. De su cuello largo y delgado colgaban innumerables collares de cuentas, y tenía las manos llenas de anillos y los brazos de pulseras.
-Y yo que me hice ilusiones al ver que cambiaron de profesora - dijo Alexis - pero al parecer ¿Sybill? Esta tan cuerda como la de ahora
-¿no es la niña de Ravenclaw? - pregunto Remus a Lily
-¿la que pillamos cerca del aula de adivinación la otra noche? - Remus asintió - sí, creo que sí, nos dijo que se apellidaba Trelawney
-Creo que es la tataranieta de - dijo Severus - oh bueno eso me dijo el profesor Slughorn
-¿la niña del club de las eminencias? - pregunto Alexis, Severus solo asintió - si ahora la recuerdo, pobrecitos de ustedes - dijo mirando a los chicos del futuro - un día me "leyó" las hojas de té y dijo que moriría a finales de ese año
-Sentaos, niños míos, sentaos - dijo, y todos se encaramaron torpemente a los sillones o se hundieron en los cojines - en esta habitación exploraran el bello arte de la adivinación, en esta habitación ustedes descubrirán si poseen el don - la profesora Trelawney, se había sentado en un sillón de orejas, delante del fuego - Hola, soy la profesora Trelawney ¡juntos viajaremos hacia el futuro!
Nadie dijo nada ante esta extraordinaria declaración. Con movimientos delicados, la profesora Trelawney se puso bien el chal y continuó hablando:
-Debo advertiros desde el principio de que si no poseen la Vista, no podré enseñarles prácticamente nada. Los libros tampoco les ayudarán mucho en este terreno… - Al oír estas palabras, Harry y Ron miraron con una sonrisa burlona a Hermione, que parecía asustada al oír que los libros no iban a ser de mucha utilidad en aquella asignatura, Anto les lanzo una mirada de advertencia que les decía "No molesten a Mione, que ese es mi trabajo"
-que consuelo - dijo sarcásticamente Hermione
-pero ese es mi trabajo - dijo jugando con Teddy y Jo que estaban sentados en las piernas de ella y Harry
-tranquila Hermione - dijo Draco - que preferirías que te moleste Anto o Ron y Harry
-Anto
-entonces, no te quejes
-Durante este curso estudiaremos los métodos básicos de adivinación. Dedicaremos el primer trimestre a la Tesomancia. El segundo nos ocuparemos en Quiromancia. A propósito, querida mía - le soltó de pronto a Parvati Patil - ten cuidado con cierto pelirrojo.
Parvati miró con un sobresalto a Ron, que estaba inmediatamente detrás de ella, y alejó de él su sillón.
-Durante el último trimestre - continuó la profesora Trelawney - pasaremos a la bola de cristal si la interpretación de las llamas nos deja tiempo. Por desgracia, un desagradable brote de gripe interrumpirá las clases en febrero. Yo misma perderé la voz. Y en torno a Semana Santa, uno de vosotros nos abandonará para siempre - Un silencio muy tenso siguió a este comentario, pero la profesora Trelawney no pareció notarlo - Querida - añadió dirigiéndose a Lavender Brown, que era quien estaba más cerca de ella y que se hundió contra el respaldo del sillón - ¿me podrías pasar la tetera grande de plata?
Lavender dio un suspiro de alivio, se levantó, cogió una enorme tetera de la estantería y la puso sobre la mesa, ante la profesora Trelawney.
**-Gracias, querida. A propósito, eso que temes sucederá el viernes 16 de octubre - Lavender tembló
- Ahora en este curso estudiaremos la Tesomancia, que es la lectura de las hojas de té, quiero que se pongan por parejas. Cojan una taza de la estantería, venid a mí y se las llenaré. Luego siéntense y beban hasta que sólo queden los posos. Removed entonces los posos agitando la taza tres veces con la mano izquierda y poned luego la taza boca abajo en el plato. Esperad a que haya caído la última gota de té y pasad la taza a vuestro compañero, para que la lea. Interpretaréis los dibujos dejados por los posos utilizando las páginas 5 y 6 de**Disipar las nieblas del futuro . Yo pasaré a ayudarles y a darles instrucciones.
Cuando Harry y Ron llenaron las tazas de té, se fueron a una mesa y se tomaron rápidamente la ardiente infusión.
Removieron los posos como les había indicado la profesora Trelawney, y después secaron las tazas y las intercambiaron.
-Bien - dijo Ron, después de abrir los libros por las páginas 5 y 6 - ¿Qué ves en la mía?
-Una masa marrón y empapada - respondió Harry. El humo fuertemente perfumado de la habitación lo adormecía y atontaba.
-igual que yo - dijo Lily emocionada, Harry la miro feliz - yo solo veía una "masa marrón y empapada" en esa taza al principio
-¿Qué ven? - pregunto la profesora Trelawney sumida en la penumbra - la verdad esta oculta como la frase de un libro esperando que la lean
-Quien entiende a esta profesora ¿No que en esta materia no se aceptan libros? - murmuro Anto, que estaba sentada con Hermione en la mesa al lado de Harry
-La misma pregunta que hizo Alexis - dijo Lily - sabes Alex, no me ayudabas mucho, a cada rato me desconcentrabas
-eh… ¿perdón?
-Es una metáfora Antares - respondió Hermione, también en un susurro
-Pero primero - continúo la profesora - deben abrir sus mentes y deben mirar más allá
Harry intentó recobrarse:
-Bueno, hay una especie de cruz torcida... - dijo consultandoDisipar las nieblas del futuro - Eso significa que vas a pasar penalidades y sufrimientos... Lo siento... Pero hay algo que podría ser el sol. Espera, eso significa mucha felicidad... Así que vas a sufrir; pero vas a ser muy feliz...
-Si te interesa mi opinión, tendrían que revisarte el ojo interior - dijo Ron
-los Potter's tienen serios problemas con los ojos - dijo Sirius, todos lo miraron confuso - pues, para empezar cegatones de nacimiento, y también les tienen que revisar el ojo interior - Remus se mató de risa
-Jajajaja canuto no me digas que sigues enfadado solo por esa predicción que James te hizo en tercero jajajaja - se burló Remus
-tu tampoco olvidarías semejante cosa - dijo enfadado, lo cual aumento la risa de James y Remus
-¿Qué predicción te hizo? - pregunto Alexis, pero Sirius se negó a contar
-Supuestamente James vio una mariposa - empezó a contar Remus ante la negativa de Sirius - y mientras giraba la taza "veía" como la mariposa se convertía en una oruga. Así que James dedujo que en ese entonces Sirius era tan bello como una mariposa y que con el tiempo se iría convirtiendo en una persona fea, es decir a la oruga, y que le daba como máximo 2 años antes de transformarse en alguien tan feo como Filch. Ya se imaginaran la cara de indignación que puso Sirius, le dijo que era el cegatón más grande que había conocido, no solo era miope sino que también le fallaba el ojo interior; ah y como se le ocurría pensar que semejante belleza se acabaría algún día
Para entonces todos estaban riéndose a carcajada limpia, no podían creer lo exagerado y sobre todo lo ególatra que podía ser Sirius
-No es gracioso - todos se rieron más - y mira Potter sigo tan bello como esa vez, te dije que tenías un pésimo ojo interior
-jajaja…esta…está bien canuto comprobaste tu punto jajaja… ahora… ahora continuemos
Y tuvieron que contener la risa cuando la profesora Trelawney los miró.
-¡Miren más allá! - exclamó acercándose a Neville - ¿tu abuela está bien?
-¡Ah! Cre-creo que si - respondió Neville
-Pues yo no estaría tan segura, dáme la taza - Dean, que era compañero de Neville, se la dio. La profesora empezó a girar la taza mientras la observaba - lastima
Neville asustado empezó a buscar en el libro, lo que la profesora había visto
-Abran sus mentes - dijo mientras caminaba cerca de Harry y Ron
-Ahora me toca a mí... - dijo Ron mirando con detenimiento la taza de Harry, arrugando la frente a causa del esfuerzo - Hay una mancha en forma de sombrero hongo - dijo - A lo mejor vas a trabajar para el Ministerio de Magia... - Volvió la taza - Pero por este lado parece más bien como una bellota... ¿Qué es eso? - Cotejó su ejemplar deDisipar las nieblas del futuro - Oro inesperado, como caído del cielo. Estupendo, me podrás prestar. Y aquí hay algo - volvió a girar la taza - que parece un animal. Sí, si esto es su cabeza... parece una oveja...
-Sombrero hongo, bellota, oveja? - pregunto Sirius - ese no es un presagio que la profesora aceptaría
- a ella le gustan los malos augurios - completo James
La profesora Trelawney dio media vuelta al oír la carcajada de Harry.
-Déjame ver eso, querido - le dijo a Ron, en tono recriminatorio, y le quitó la taza de Harry. Todos se quedaron en silencio, expectantes.
La profesora Trelawney miraba fijamente la taza de té, girándola en sentido contrario a las agujas del reloj.
-El halcón... querido, tienes un enemigo mortal.
-Eso lo debe saber todo el mundo - dijo Lily, todos la miraron - todos deben saber sobre la serpiente esa
-Eso lo sabe todo el mundo - dijo Hermione en un susurro alto. La profesora Trelawney la miró fijamente - Todo el mundo sabe lo de Harry y Quien Usted Sabe.
-que les dije - dijo Lily con una sonrisa
Harry y Ron la miraron con una mezcla de asombro y admiración. Nunca la habían visto hablar así a un profesor. La profesora Trelawney prefirió no contestar. Volvió a bajar sus grandes ojos hacia la taza de Harry y continuó girándola.
-El escarabajo… perderás a alguien…Vaya, vaya... no es una taza muy alegre...
-Creí que era un sombrero hongo - reconoció Ron con vergüenza.
-La calavera... peligro en tu camino...
Toda la clase escuchaba con atención, sin moverse. La profesora Trelawney dio una última vuelta a la taza, se quedó boquiabierta y gritó.
-Muchacho… mi niño… no...Es mejor no decir...no...No me preguntes...
-¿Qué es, profesora? - dijo inmediatamente Dean Thomas. Todos se habían puesto de pie y rodearon la mesa para poder ver la taza de Harry.
-Querido mío - dejo la taza en la mesa y abrió completamente sus grandes ojos - aparece el Grim
-¿Yo? - pregunto Sirius pero James le dio un codazo en las costillas - es decir ¿el Grim?
-En serio necesito repasar el significado de "secreto" con ellos - murmuro Remus
Estaba claro que había otros que tampoco comprendían; porque de inmediato Seamus pregunto:
-¿El trim? ¿Qué es el trim?
-No es el trim tonto, el Grim - Dijo un chico mirando su libro - Es un perro gigante y espectral, el peor augurio de nuestro mundo, es un augurio…de muerte
El estómago le dio un vuelco a Harry. Aquel perro de la cubierta del libroAugurios de muerte , en Flourish y Blotts, el perro entre las sombras de la calle Magnolia... Ahora también Lavender Brown se llevó las manos a la boca. Todos miraron a Harry; todos excepto Hermione, que se había levantado y se había acercado a la mesa.
-No creo que se parezca a un Grim - dijo Hermione rotundamente. La profesora Trelawney examinó a Hermione con creciente desagrado.
-Perdona que te lo diga, querida, pero percibo muy poca aura a tu alrededor. Muy poca receptividad a las resonancias del futuro.
-Mione tiene razón - afirmo Anto agarrando la taza - de hecho parece una liebre
-¿liebre? - pregunto Sirius molesto
Seamus Finnigan movía la cabeza de un lado a otro.
-Parece un Grim si miras así - decía con los ojos casi cerrados - pero así parece un burro - añadió inclinándose a la izquierda.
-¿Burro? - volvió a preguntar más molesto, James y Remus solo se reían del pobre; mientras los otros los miraban sin entender
-¡Cuando hayáis terminado de decidir si voy a morir o no...! - dijo Harry, sorprendiéndose incluso a sí mismo. Nadie quería mirarlo.
-No te preocupes Harry - le dijo Anto poniendo su mano en su hombro y dedicándole una sonrisa - estoy segura de que no todos los Grim son augurios de muerte - le guiño un ojo y le susurro - yo conozco uno que en realidad trae la buena suerte
Sirius y Anto se guiñaron el ojo cómplices
-Creo que hemos concluido por hoy - dijo la profesora Trelawney con su voz más leve - Sí... por favor; recoged vuestras cosas...
Silenciosamente, los alumnos entregaron las tazas de té a la profesora Trelawney, recogieron los libros y cerraron las mochilas. Incluso Ron evitó los ojos de Harry.
-Hasta que nos veamos de nuevo - dijo débilmente la profes ora Trelawney - que la buena suerte os acompañe. Ah, querido... - señaló a Neville - llegarás tarde a la próxima clase, así que tendrás que trabajar un poco más para recuperar el tiempo perdido.
Harry, Anto, Ron y Hermione bajaron en silencio la escalera de mano del aula y luego la escalera de caracol, y luego se dirigieron a la clase de Transformaciones de la profesora McGonagall. Tardaron tanto en encontrar el aula que, aunque habían salido de la clase de Adivinación antes de la hora, llegaron con el tiempo justo.
Harry eligió un asiento que estaba al final del aula, sintiéndose el centro de atención: el resto de la clase no dejaba de dirigirle miradas furtivas, como si estuviera a punto de caerse muerto. Apenas oía lo que la profesora McGonagall les decía sobre los animagos (brujos que pueden transformarse a voluntad en animales, o eso le había dicho Anto en los anteriores años), y no prestaba la menor atención cuando ella se transformó ante los ojos de todos en una gata atigrada con marcas de gafas alrededor de los ojos.
-¡¿Cómo que no prestaste atención a la transformación de la profesora?! - preguntaron Lily y James
-¡eso es lo más emocionante del área de transformación! - grito James
-Perdón estaba afectado por la clase de adivinación
-esa profesora y sus manías de ver mal augurios - dijo James, estaba un poco molesto por que a su hijo, los animagos no le llamaba la atención tanto como a él, vamos hasta ahora eran idénticos, pero bien decía Lily "no siempre Harry se parecerá a ti, también es mi hijo por si te olvidaste"
-¿Qué os pasa hoy? - preguntó la profesora McGonagall, recuperando la normalidad con un pequeño estallido y mirándolos - No es que tenga importancia, pero es la primera vez que mi transformación no consigue arrancar un aplauso de la clase.
Todos se volvieron hacia Harry, pero nadie dijo nada. Hermione levantó la mano.
-Por favor; profesora. Acabamos de salir de nuestra primera clase de Adivinación y... hemos estado leyendo las hojas de té y...
-¡Ah, claro! - exclamó la profesora McGonagall, frunciendo el entrecejo de repente - No tiene que decir nada más, señorita Granger. Decidme, ¿quién de vosotros morirá este año?
Todos la miraron fijamente.
-Yo - respondió por fin Harry
-Ya veo - dijo la profesora McGonagall, clavando en Harry sus ojos brillantes y redondos como canicas - Pues tendrías que saber, Potter, que Sybill Trelawney, desde que llegó a este colegio, predice la muerte de un alumno cada año. Ninguno ha muerto todavía. Ver augurios de muerte es su forma favorita de dar la bienvenida a una nueva promoción de alumnos.
-pues vaya manera de dar la bienvenida - bufo Lily
-hasta prefiero la de Snape - dijo Sirius, todos lo miraron incrédulos - ¿Qué? ¿Tiene algo de malo lo que dije?
-….No…. creo - dijo James un poco confundido
-Si no fuera porque nunca hablo mal de mis colegas…- La profesora McGonagall se detuvo en mitad de la frase y los alumnos vieron que su nariz se había puesto blanca. Prosiguió con más calma - La adivinación es una de las ramas más imprecisas de la magia. No os ocultaré que la adivinación me hace perder la paciencia. Los verdaderos videntes son muy escasos, y la profesora Trelawney…- Volvió a detenerse y añadió en tono práctico - Me parece que tienes una salud estupenda, Potter; así que me disculparás que no te perdone hoy los deberes de mañana. Te aseguro que si te mueres no necesitarás entregarlos.
Hermione se echó a reír. Harry se sintió un poco mejor. Lejos del aula tenuemente iluminada por una luz roja y del perfume agobiante, era más difícil aterrorizarse por unas cuantas hojas de té.
Cuando terminó la clase de Transformaciones, se unieron a la multitud que se dirigía bulliciosamente al Gran Comedor; para el almuerzo.
Ron se sirvió estofado con una cuchara y cogió su tenedor; pero no empezó a comer.
-Harry - dijo en voz baja y grave - tú no has visto en ningún sitio un perro negro y grande, ¿verdad?
-Sí, lo he visto - dijo Harry - Lo vi la noche que abandoné la casa de los Dursley.
Anto miro con mucho interés a Harry y Ron dejó caer el tenedor; que hizo mucho ruido.
-Probablemente, un perro callejero - dijo Hermione muy tranquila.
-¡Hermione Jean Granger Watson! Que ofensas son esas ¿acaso yo alguna vez te eh insultado?
-No - respondió Hermione sonriendo - perdón
-espero que no se vuelva a repetir señorita
-Canuto… me hiciste recuerdo a Minnie, cuando nos regañó por primera vez - dijo James mirando a su mejor amigo
-¿la ves que discutimos con esos Slytherin's o esos minutos antes de entrar a la selección de casas? - pregunto Remus
-la vez de la selección - dijo James - tuvimos suerte esa vez, como no teníamos casa aun no podía quitarnos puntos
-oh yo siempre tome como primera la de las discusión con los Slytherin's - dijo Remus
-qué tal si dejamos de discutir sobre cuál fue el primer regaño de la profesora, y continuamos con la lectura - sugirió Alexis
Mientras Anto miraba a Hermione como ofendida, Ron la miraba como si se hubiera vuelto loca.
**-Hermione, si Harry ha visto un Grim, eso es... eso es terrible - aseguró
- Mi tío Bilius vio uno y... ¡Murió veinticuatro horas más tarde!**
-Casualidad - arguyó Hermione sin darle importancia, sirviéndose zumo de calabaza.
-¡No sabes lo que dices! - dijo Ron empezando a enfadarse - Los Grims ponen los pelos de punta a la mayoría de los brujos.
-Y ¿Cómo explicas que yo siga aquí? - pregunto Anto, Ron la miro confundido - cuando era pequeña vi un Grim, de hecho lo vi varias veces
-Ahí tienes la prueba - dijo Hermione en tono de superioridad - Algunos magos ven al Grim y se mueren de miedo. El Grim no es un augurio, ¡es la causa de la muerte! Y Harry todavía está con nosotros porque al igual que Anto, no es lo bastante tonto como para ver uno y pensar: «¡Me marcho al otro barrio!»
-estoy de acuerdo con la señorita Granger - dijo McGonagall
- no es lógico creer en esos supuestos malos augurios
-pero muchos confían ciegamente en esos augurios Minerva - dijo Dumbledore - yo creo que más que ignorarlos o creer en ellos, deberíamos tomarlos como un consejo, que más adelante puede servir o no
-supongo - dijo McGonagall no tan convencida
Ron movió los labios sin pronunciar nada, para que Hermione comprendiera sin que Harry se enterase. Hermione abrió la mochila, sacó su libro de Runas Antiguas y lo apoyó abierto en la jarra de zumo.
-Creo que la adivinación es algo muy impreciso - dijo buscando una página - Pero Runas Antiguas, esa clase sí que es interesante
-Espera - dijo Ron frunciendo el entrecejo - no es posible, Runas Antiguas es a la misma hora que Adivinación, no puedes estar en las dos al mismo tiempo
**-No seas tonto Ron - respondió Hermione sin apartar la vista del libro
- Anto me explico Runas ayer, además ¿cómo podría estar en dos clases al mismo tiempo?**
-Abre tu mente, usa tu ojo interior para ver el futuro - dijo Anto como la profesora Trelawney - No seas como Mione, que tiene muy poca receptividad a las resonancias del futuro - Ron y Anto empezaron a reírse.
-Cierto, la profesora Trelawney dijo que no tenía un aura adecuada para la adivinación - Hermione los miro enfadada, Ron la miro y continuo - Lo que pasa es que no te gusta no ser la primera de la clase.
Acababa de poner el dedo en la llaga. Hermione golpeó la mesa con el libro con tanta fuerza que salpicó carne y zanahoria por todos lados.
-Si ser buena en Adivinación significa que tengo que hacer como que veo augurios de muerte en los posos del té, no estoy segura de que vaya a seguir estudiando mucho tiempo esa asignatura - Cogió la mochila y se fue sin despedirse.
-¡Que delicada, Granger! - grito Anto - ¿Es que ya no tolera las bromas?
-No las de ese tipo
-pero fue una simple bromita - se excusó Anto
-pero no me gusto
-ya conoces como son Anto y Ron - dijo Harry - dejemos ese tema por la paz
Ron solo se encogió de hombros y siguió comiendo
-¿Anto, Enserio viste a un Grim? - pregunto Harry, noto como Ron se tensaba
-Sí y fue lo mejor que me paso - respondió con una sonrisa - así que ya no te preocupes Harry, de seguro al igual que a mí solo te traerá buena suerte.
-¿Es cierto que le explicaste runas a Hermione? - pregunto Ron cambiando de tema
-Sí, aprendí Runas cuando era niña, mi tía Cissy me enseño, decía que así en Hogwarts podría concentrarme en las otras materias, y que a una dama nunca le viene mal aprender nuevas cosas
-y es cierto - dijo Narcissa - una dama debe saber runas, pociones, idiomas, etiqueta, danza….
-y todo eso me enseñaste - dijo Anto, Narcissa la miro no tan convencida - aprendí runas por lo cual ya no di esa clase, fui excelente en pociones, se hablar francés, búlgaro…
-¡Cissy! - de un grito Sirius interrumpió a su hija, lo que espanto a todos sobre todo a Narcissa - como osas enseñarle todo eso a mi hija, es una suerte que mis genes sean tan fuertes, así pudo hacer bromas en Hogwarts y continuar con el legado Black
-Sir, Anto necesita aprender todo lo necesario para ser una dama, en especial si es la última descendiente directa de los Black, además…
-a mí me vale todo esos títulos y leyes sangre puras, yo quiero que mi hija…
-¡ya basta! - grito Anto - creo que no es ocasión para peleas, sobre todo las que tienen que ver con mi educación, ¿les parece bien si continuamos?
-está bien - dijo Sirius - aunque aclaro que no me gusta que me digan "Sir"…
-Orión - interrumpieron Alexis y Anto
-ya me callo… que agresivas… continua Alice
A Harry le encantó salir del castillo después del almuerzo. La lluvia del día anterior había terminado; el cielo era de un gris pálido, y la hierba estaba mullida y húmeda bajo sus pies cuando se pusieron en camino hacia su primera clase de Cuidado de Criaturas Mágicas.
Hermione no le dirigí la palabra a Ron y Anto. Harry caminaba a su lado, en silencio, mientras descendían por el césped hacia la cabaña de Hagrid, en el límite del bosque prohibido.
-comprobado - dijo James - los Potter's somos la encarnación de la paz - todos lo miraron encarnando una ceja - cada vez que Sirius y Remus pelean, yo solo estoy a su lado en silencio
-es mejor así - apoyo Harry - no me gustaría que por intervenir se enojaran mas
-exacto, que les dije los Potter's somos la paz en persona - todos miraron a James no tan convencidos
Sólo cuando vio delante tres espaldas que le resultaban muy familiares, se dio cuenta de que debían de compartir aquellas clases con los de Slytherin. Malfoy decía algo animadamente a Crabbe y Goyle, que se reían a carcajadas. Harry creía saber de qué hablaban.
Hagrid aguardaba a sus alumnos en la puerta de la cabaña. Estaba impaciente por empezar; cubierto con su abrigo de ratina, y con Fang, el perro jabalinero, a sus pies.
-¡Acérquense más, vengan! - gritó a medida que se aproximaban sus alumnos - ¡Les tengo una gran sorpresa hoy, una gran lección! ¡Síganme!
Durante un desagradable instante, Harry temió que Hagrid los condujera al bosque
-¿cómo puedes temer eso? - pregunto Sirius
-yo estaría feliz - dijo James risueño
-señores Black y Potter, limítense en dar sus comentarios - dijo McGonagall
Harry había vivido en aquel lugar experiencias tan desagradables que nunca podría olvidarlas. Sin embargo, Hagrid anduvo por el límite de los árboles y cinco minutos después se hallaron ante un prado donde no había nada.
**-¡Bien chicos menos charla, formen un grupo delante de la cerca! - gritó
- abran su libro en la página nueve**
-¿Y cómo abrimos esto? - pregunto Malfoy. Sacó su ejemplar deEl monstruoso libro de los monstruos , que había atado con una cuerda. Otros lo imitaron. Unos, como Harry, habían atado el libro con un cinturón; otros lo habían metido muy apretado en la mochila o lo habían sujetado con pinzas.
-Pues tienes que acariciarle el lomo - dijo Hagrid, como si fuera lo más obvio del mundo - Espérenme aquí
Se alejó de ellos, penetró en el bosque y se perdió de vista.
-Creo que son divertidos - dijo Hermione a Harry
-Oh si muy divertidos, hilarantes - dijo Malfoy con sarcasmo
-Cierra la boca Dragón - gruño Anto, pero como siempre Malfoy no le hizo caso
-como siempre
-ya perdón - dijo Draco, sabía que si no se obedecía lo que Antares decía, esta se enfadaba más que la señora Weasley, y por lo tanto daba más miedo
-Dios, este lugar es una cochinada, le diré a mi padre que Dumbledore tiene a ese tonto dando clases
-Cállate Malfoy - le dijo Harry
-Cuidado, Potter; hay un dementor detrás de ti.
-¡Uuuuuh! - gritó Lavender Brown, señalando hacia la otra parte del prado.
Trotando en dirección a ellos se acercaba una docena de criaturas, las más extrañas que Harry había visto en su vida. Tenían el cuerpo, las patas traseras y la cola de caballo, pero las patas delanteras, las alas y la cabeza de águila gigante. El pico era del color del acero y los ojos de un naranja brillante. Las garras de las patas delanteras eran de quince centímetros cada una y parecían armas mortales.
-¡¡¡Hipogrifos!!!
- gritaron James , Remus, Sirius y Frank completamente emocionados
-yo quiero que mi profesor sea Hagrid - pidió James
-cuernitos tiene razón - dijo Sirius - nosotros solo vimos a los hipogrifos en cuarto año
-y eso que los vimos solo en libros - añadió Frank
Cada bestia llevaba un collar de cuero grueso alrededor del cuello, atado a una larga cadena. Hagrid sostenía en sus grandes manos el extremo de todas las cadenas. Se acercaba corriendo por el prado, detrás de las criaturas.
-¡Id para allá! - les gritaba, sacudiendo las cadenas y forzando a las bestias a ir hacia la cerca, donde estaban los alumnos. Todos se echaron un poco hacia atrás cuando Hagrid llegó donde estaban ellos y ató los animales a la cerca
-¿Hagrid, que animal es? - pregunto Ron
-Son hipogrifos ¿A que son hermosos? - dijo Hagrid frotándose las manos y sonriéndoles
Harry pudo comprender que Hagrid los llamara hermosos. En cuanto uno se recuperaba del susto que producía ver algo que era mitad pájaro y mitad caballo, podía empezar a apreciar el brillo externo del animal, que cambiaba paulatinamente de la pluma al pelo. Todos tenían colores diferentes: gris fuerte, bronce, ruano rosáceo, castaño brillante y negro tinta.
-Lo primero que deben saber sobre ellos es que son criaturas muy orgullosas - dijo Hagrid - se molestan con facilidad, No deben ofender a un hipogrifo porque sería lo último que harían
Malfoy, Crabbe y Goyle no escuchaban
-¡Draco Malfoy! - grito Narcissa enojada, Draco miro asustado a su mamá, pocas veces había visto a su mamá así de molesta - luego hablamos
-al igual que tú y yo - dijo Lily mirando a Harry, que estaba empezando a reír por la cara de Draco
-eso también va para ti Ron - Ron, que también se estaba riendo, se calló de inmediato mirando a su mamá
-espero que no se te haya olvidado la charla pendiente que tenemos señorita - dijo Alexis mirando a Anto, ella solo tragó saliva
-ayyy que suerte el ser buena estudiante ¿no crees Neville?
-estoy completamente de acuerdo Hermione - dijo Neville feliz, si bien él no tenía las mejores notas, el sí ponía toda su atención en clases
Hablaban en voz baja y Harry tuvo la desagradable sensación de que estaban tramando la mejor manera de incordiar.
-Bien, ¿quién quiere ser el primero en saludarlos? - ofreció Hagrid, pero de inmediato se giró hacia los hipogrifos porque algunos sacudían sus feroces cabezas y desplegaban sus poderosas alas; parecía que no les gustaba estar atados. Cuando termino de calmarlos volvió a girar a la clase - Eso es Harry
Harry volteo atrás, y descubrió que todos habían retrocedido menos él
-primera y última unión Griffindor y Slytherin - dijo Anto riendo
-¿y tuvo que ser contra mí?
-contra quien más Potter - dijo Draco, chocando los cinco con su prima
Giro hacia Hagrid y sintió que alguien le empujaba.
-Ese fue Ron - dijo Anto
-Traidora - dijo Ron
-primero delato a Hermione y ahora a Ron - dijo Neville - ¿puedo saber a quién no delataras?
-a mi - respondió con una sonrisa digna de una Black
Así que se armó de valor y salto la cerca
-¡Buen chico, Harry! - gritó Hagrid - Veamos cómo te llevas con Buckbeak .
Soltó la cadena, separó al hipogrifo gris de sus compañeros y le desprendió el collar de cuero. Los alumnos, al otro lado de la cerca, contenían la respiración. Malfoy entornaba los ojos con malicia.
-Tranquilo ahora, Harry - dijo Hagrid en voz baja - Primero mírale a los ojos. Procura no parpadear. Los hipogrifos no confían en ti si parpadeas demasiado...
A Harry empezaron a irritársele los ojos, pero no los cerró. Buckbeak había vuelto la cabeza grande y afilada, y miraba a Harry fijamente con un ojo terrible de color naranja.
-Eso es - dijo Hagrid - Eso es, Harry. Ahora inclina la cabeza...
A Harry no le hacía gracia presentarle la nuca a Buckbeak, pero hizo lo que Hagrid le decía. Se inclinó brevemente y levantó la mirada. El hipogrifo seguía mirándolo fijamente y con altivez. No se movió.
Lily solo se puso pálida y nerviosa, había leído lo suficiente para saber lo peligroso que podía ser un hipogrifo si no devolvía el saludo
-Ah - dijo Hagrid, preocupado - Bien, vete hacia atrás, tranquilo, despacio...
Pero entonces, ante la sorpresa de Harry, el hipogrifo dobló las arrugadas rodillas delanteras y se inclinó profundamente.
-¡Bien hecho, Harry! - dijo Hagrid, eufórico - ¡Bien, puedes tocarlo! Dale unas palmadas en el pico, vamos.
Pensando que habría preferido como premio poder irse, Harry se acercó al hipogrifo lentamente y alargó el brazo. Le dio unas palmadas en el pico y el hipogrifo cerró los ojos para dar a entender que le gustaba.
La clase rompió en aplausos. Todos excepto Malfoy, Crabbe y Goyle, que parecían muy decepcionados.
-Bien, Harry - dijo Hagrid - ¡Creo que ahora dejara que lo montes!
-¡¿pudo montar a un hipogrifo?! - grito Sirius, los chicos del futuro solo asintieron - oh cornamenta esto es tan injusto
-sí, sobretodo porque nosotros solo tuvimos que conformarnos con mirar unas simples y odiosas fotografías
-la vida es tan cruel - dijo Remus uniéndose a l lamento de sus amigos
-ni que lo digas mi querido Remus - dijo Frank. Los demás solo rodaron los ojos
-será que puedo continuar, o es que tengo que esperar a que este cuarteto de lloronas deje de quejarse
Aquello era más de lo que Harry había esperado. Estaba acostumbrado a la escoba; pero no estaba seguro de que un hipogrifo se le pareciera.
-Súbete ahí, atrás de las alas - dijo Hagrid - no le arranques las plumas porque no le gustara
Harry puso el pie sobre el ala de Buckbeak y se subió en el lomo. Buckbeak se levantó. Harry no sabía dónde debía agarrarse: delante de él todo estaba cubierto de plumas.
-¡Vamos! - gritó Hagrid, dándole una palmada al hipogrifo en los cuartos traseros.
A cada lado de Harry, sin previo aviso, se abrieron unas alas de más de tres metros de longitud. Apenas le dio tiempo a agarrarse del cuello del hipogrifo antes de remontar el vuelo. No tenía ningún parecido con una escoba y Harry tuvo muy claro cuál prefería. Muy incómodamente para él, las alas del hipogrifo batían debajo de sus piernas. Sus dedos resbalaban en las brillantes plumas y no se atrevía a asirse con más fuerza. En vez del movimiento suave de su Nimbus 2.000, sentía el zarandeo hacia atrás y hacia delante, porque los cuartos traseros del hipogrifo se movían con las alas.
Buckbeak sobrevoló el prado y descendió. Era lo que Harry había temido. Se echó hacia atrás conforme el hipogrifo se inclinaba hacia abajo. Le dio la impresión de que iba a resbalar por el pico. Luego sintió un fuerte golpe al aterrizar el animal con sus cuatro patas revueltas, y se las arregló para sujetarse y volver a incorporarse.
-¡Muy bien, Harry! - gritó Hagrid, mientras lo vitoreaban todos menos Malfoy, Crabbe y Goyle - ¡Bueno!, ¿quién más quiere probar?
Envalentonados por el éxito de Harry, los demás saltaron al prado con cautela. Hagrid desató uno por uno los hipogrifos y, al cabo de poco rato, los alumnos hacían timoratas reverencias por todo el prado. Neville retrocedió corriendo en varias ocasiones porque su hipogrifo no parecía querer doblar las rodillas.
-está en tus venas hijo - dijo Alice
-¿Por qué lo dices Mamá?
-digamos que yo no tenga una buena relación con los animales mágicos - Frank empezó a reírse pero se calló al recibir un codazo de Alice - me llevo mejor con las plantas
-yo también prefiero las plantas - dijo Neville feliz de tener eso en común con su mamá. Pero al ver como su papá se reía silenciosamente lo miro interrogante, pero Frank solo le hizo señas de "después te cuento"
Harry observaba como Ron y Hermione practicaban con el de color castaño y Anto acariciaba al de color negro.
Malfoy, Crabbe y Goyle habían escogido a Buckbeak. Había inclinado la cabeza ante Malfoy, que le daba palmaditas en el pico con expresión desdeñosa.
-Esto es muy fácil - dijo Malfoy, arrastrando las sílabas y con voz lo bastante alta para que Harry lo oyera - Tenía que ser fácil, si Potter fue capaz... ¿A que no eres peligroso? - le dijo al hipogrifo - ¿Lo eres, bestia asquerosa?
Sucedió en un destello de garras de acero. Malfoy emitió un grito agudísimo y un instante después Hagrid se esforzaba por volver a ponerle el collar a Buckbeak, que quería alcanzar a un Malfoy que yacía encogido en la hierba y con sangre en la ropa.
-¡DRACO! - gritaron Narcissa y Lucius, en un segundo Draco tenía el brazo derecho expuesto que era revisado minuciosamente por sus padres
-estoy bien tranquilos - dijo Draco sacando su brazo de las manos de sus padres
-pues aun no estoy tan convencida dame tu brazo - exigió Narcissa
-pero mamá, ya dije que estoy bien
-Draco Lucius Malfoy Black, dame ese brazo
-hazle caso a tu madre, Draco - dijo Lucius, Draco a regañadientes le entrego el brazo a su mamá. Los demás (en especial los del futuro) solo reían de la cara de Draco, así que decidieron continuar con la lectura
-¡Me muero! - gritó Malfoy, mientras cundía el pánico - ¡Me muero, mirad! ¡Me ha matado!
**-No te estás muriendo - le dijo Hagrid, que se había puesto muy pálido
- Que alguien me ayude, tengo que sacarlo de aquí...**
Hermione se apresuró a abrir la puerta de la cerca mientras Hagrid levantaba con facilidad a Malfoy.
-Se arrepentirán - dijo Malfoy, mirando a Harry, desde los brazos de Hagrid- Tú y tu maldito pollo
-La clase acabo - confirmo Hagrid desde la cerca
-¡Antares, ven! - grito Malfoy cuando Hagrid empezó a correr hacia el castillo - ¡Te necesito a mi lado prima!
-¿No iras? - le pregunto Harry a Anto, cuando vio que no se movía
-Ahora voy - dijo cansada - De seguro quiere escribir su testamento - le susurro poniendo los ojos en blanco
-¡Y lo hizo! - dijo mientras lanzaba un peluche pequeño de Jo hacia Draco, la niña de inmediato se puso a llorar - ya tranquila bebe… Dragón pásame el peluche… aquí lo tienes princesa - la niña se calmó, y de inmediato Anto miro furiosa a Draco - ¡Metro y medio Dragón! ¡Metro y medio! Como se te ocurre dejar un testamento tan largo y sobre todo hacerme escribir a ¡MI!
-¿para que un testamento tan largo? - pregunto Neville
-tengo muchas cosas - respondió Draco encogiéndose de hombros
-¡y muchos herederos! - añadió Anto molesta - Solo te faltaba dejar algo para Hogwarts, ah no espera ¡también dejaste algo para Hogwarts!
-¿así? - Pregunto Dumbledore interesado - puedo saber que nos dejó el señor Malfoy - pidió saber divertido por las ocurrencias de Draco
-les dejo su piano - respondio Anto - ¿Cómo fue que dijo?... así ya me acorde… "… mi piano de cola, la dejo para la casa de Slytherin, así mis amigos podrán recordarme cada vez que toquen hermosas melodías…"
-recuerda eran hermosas melodías en MI honor - dijo Draco - tienes mala memoria primita - Anto solo lo miro más furiosa, los demás solo se rieron
-Draco me dio una gran idea - dijo Sirius - gracias sobrino - añadió mirando a Draco - Cornamenta, Lunático pergaminos, plumas y mucha tinta vamos a iniciar con mi testamento, es mejor iniciar ahora, como mi querido sobrino yo también tengo muchas cosas y herederos - Remus y James se miraron preocupados, conociendo a Sirius iban a terminar con las manos adoloridas y sin poderlas mover en mucho, pero mucho tiempo
-eso déjalo para después, primero la lectura - dijo Alexis
Los demás alumnos los seguían temblorosos y más despacio. Todos los de Slytherin echaban la culpa a Hagrid.
-¡Deberían despedirlo inmediatamente! - exclamó Pansy Parkinson, con lágrimas en los ojos.
-¡La culpa fue de Malfoy! - lo defendió Dean Thomas. Crabbe y Goyle flexionaron los músculos amenazadoramente. Subieron los escalones de piedra hasta el desierto vestíbulo.
-¡Voy a ver si se encuentra bien! - dijo Pansy
-¡Tú no vas a ningún lado, Parkinson! - grito Anto - ya lo escuchaste me necesita a mí a su lado
-¡Tú, no puedes impedirme nada!
-Si puedo, Yo soy su prima, y soy la única con derecho de estar con él en este momento - le dijo mientras se acercaba a Pansy - así que…apártate cerebro de Troll - la aparto de su camino de un tirón, y la vieron subir corriendo por la escalera de mármol.
Los de Slytherin se alejaron hacia su sala común subterránea, sin dejar de murmurar contra Hagrid; Harry, Ron y Hermione continuaron subiendo escaleras hasta la torre de Gryffindor.
-¿Creen que se pondrá bien? - pregunto Hermione asustada.
-Por supuesto que sí. Madame Pomfrey puede curar heridas en menos de un segundo - dijo Harry, que había sufrido heridas mucho peores y la enfermera se las había curado con magia.
-Es lamentable que esto haya pasado en la primera clase de Hagrid, ¿no les parece? - comentó Ron preocupado - Es muy típico de Malfoy eso de complicar las cosas...
Fueron de los primeros en llegar al Gran Comedor para la cena. Harry observaba la mesa de Slytherin. Un grupo prieto y numeroso, en el que figuraban Crabbe y Goyle, estaba sumido en una conversación secreta. Harry estaba seguro de que preparaban su propia versión del percance sufrido por Malfoy. Pero Anto que acababa de llegar golpeo a todos en sus cabezas.
-¡El súper zape! - gritaron Sirius y Anto - capaz de golpear a más de cinco a la vez
-no te digo nada solo porque estaban conspirando contra Hagrid - dijo Alexis
-Por si se les ocurre hablar mal de Hagrid
-¿Crees que nos das miedo Black? - pregunto un Slytherin con aire burlón
-Si yo fuera tu sentiría miedo - respondió mirando directamente al Slytherin - no sabes hasta donde puede alcanzar la ira de una Black - empezó a caminar hacia Harry, Ron y Hermione
-¿Cómo se encuentra Malfoy? - preguntó Hermione cuando Anto se sentó - No habrá sido nada serio, supongo.
**-Madame Pomfrey lo ha curado aunque ahora está todo cubierto de vendas
- respondió Anto - pero él se seguía quejando, así que Madame Pomfrey le ha dado una poción para que duerma**
-¡Quejica! - le grito Anto a Draco, este solo le saco la lengua
-¿Y han despedido a Hagrid? - preguntó Ron - Esperábamos encontrar a Hagrid aquí, pero no está.
-Por suerte no - respondió seria y preocupada - pero mi tío Lucius está furioso, no va a dejar las cosas así. De seguro ya informo a los del Consejo Escolar
-por supuesto - dijo Lucius
-pero fue mi culpa - dijo Draco - yo no hice caso a la explicación de Hagrid
-aun así - Lucius jamás iba a tolerar que alguien hiciera daño a Draco, por más que su hijo se lo mereciera
-¡Pero, Toda la culpa es de Malfoy! - dijo Harry
-Lo sé, pero eso no evitara que Hagrid tenga problemas - Harry iba a preguntarle sobre cómo estaba Hagrid, pero Anto que adivino sus pensamientos continuo - Hagrid estaba muy preocupado, pero le asegurare de que lo ayudaríamos. Ahora está en su cabaña supongo que durmiendo, Madame Pomfrey le dio una fuerte pócima para dormir
Hermione iba a decir algo, pero Seamus entro corriendo al comedor con un periódico en las manos
-¡Lo vieron, lo vieron! - grito poniendo el periódico delante de Dean y Neville
-¿A Quién? - pregunto Ron
-A Sirius Black
-¿A mí? - pregunto Sirius
-cuantas veces debo repetírtelo canuto - dijo James - lo mejor que puedes es quedarte como ya sabemos
-Cornamenta ya te dije que ante esa idea yo solo tengo una queja
-¿Cuál?
-que las pulgas, son la muerte - de inmediato James y Remus se pusieron a reír - claro ríanse del pobre Sirius
Respondió, y eso basto para que todos los Gryffindor's y algunos Ravenclaw's, que estaban cerca, se acercaran al periódico
-¡Tachdaun! eso está muy cerca - exclamo Hermione después de leer
-¿No vendrá a Hogwarts o sí? - pregunto Neville con miedo
-Hay dementores en las entradas - dijo un Ravenclaw
-Dementores ya los pudo engañar antes - recordó Seamus - creo que podrá hacerlo ahora
-Es cierto Black podría entrar - apoyo un Gryffindor de sexto año - Detener a Black es como detener la lluvia con las manos
-Que exagerados - interrumpió Anto, que se había quedado en su lugar cenando, todos la miraron sorprendidos - solo porque el profeta dice que lo vieron cerca de aquí se van a poner así de paranoicos, bah patéticos
-¿Qué te pasa Antares? - le pregunto Seamus - Sirius Black es un asesino que fue visto cerca de Hogwarts, eso es suficiente para preocuparnos
-Huy si como Sirius Black es tan peligroso y loco, que nos matara a todos en un segundo - dijo poniendo los ojos en blanco
-Ella no está preocupada porque sabe que Black no le hará daño - dijo una Ravenclaw - como son familia - de inmediato todos empezaron a murmurar
-Si, como lo oyen - dijo en voz alta - Sirius Black y yo somos familia
-¿No que nadie podía saber eso? - pregunto Severus
-Es que me hartaron - respondió Anto - miren yo podre ser traviesa, impulsiva, terca, molestosa, eh…
-caprichosa - sugirió Draco
-caprichosa, eh…
-gritona - dijo Neville
-Gritona, eh…
-irritable - añadió Hermione
-irritable, eh…
-Busca problemas - opino Harry
-Busca problemas, aunque tú también pecas de eso Potter, ¿qué más soy?
-Ataja Sirius - dijo Ron
-¿ataja Sirius? - pregunto James
-Anto no permitía que ninguna persona, excepto ella y Harry, se acercaran a Sirius - explico Hermione
-es que eso era necesario - dijo Anto - es que todos querían tener un papá tan genial como el mío así que tuve que protegerlo, a Harry le deje porque después de todo era su padrino, pero después no, a mí no me gusta compartir
-ven - dijo Ron, mientras James y Remus miraban ceñudos a Anto, no les gustaba la idea de "Ataja Sirius" él era SU Sirius, en cambio Sirius solo miraba sonriente a su hija, él estaba más que de acuerdo a la idea de "solo se aceptan Harry y Anto"
-regresando al tema, sé que podre ser así y más - dijo Anto - pero jamás he de soportar que hablen mal de mi papá, primero me dejo de llamar Antares Cassiopeia Black Betancourt antes que permitir que alguien se atreva a hacerlo
-¡esa es mi ahijada! -grito James - nadie habla mal de un merodeador y vive para contarlo
**-Ahora lo que deben descubrir es que tipo de lazo familiar me une a el
- se levantó de la mesa - ahí se los dejo de tarea - y salió con la frente en alto, del gran comedor**
Apenas salió del comedor empezaron a murmurar "Debe ser tan peligrosa como Black", "Yo sabía que no era de fiar, es una Black después de todo", "De seguro va a ayudar a Black a entrar al colegio". Pero todos fueron callados por Ron
-¡Ya basta! Sí, es una Black, y eso que - dijo antes de dirigirse a la puerta, Hermione le agarró del brazo - ¿Acaso se les olvido lo que dijo mi madre en las vacaciones? Antares nos necesita - se soltó de Hermione y se fue
-Ron tiene razón, Hermione - dijo Harry mirándola, Hermione asintió, y juntos se fueron tras Ron y Antares.
-fin del capítulo - dijo Alice
-¡hora de comer! - gritaron Frank y Ron
-Frank/Ron para ti siempre es hora de comer - dijeron Alice y Hermione
-pero es que es hora de comer - dijo Arthur
-Tú también Arthur
-Lo siento Molly, pero el apetito Weasley está en los genes
-también en el Black - dijo Anto - Kreacher, trae la comida por favor
-aquí esta ama - dijo el elfo - le prepare su comida favorita
-¿con pastel de limón como postre? - pregunto con ojitos brillantes
-sí, de hecho doble ración para usted
-ay Kreacher por eso te adoro - dijo abrazándolo
-¿Kreacher será que para la cena puedes preparar pastel de chocolate? - pidió Remus
-será un placer señor Lupin - dijo -con permiso - desapareció con un crack
- para la noche tendré mi pastel de chocolate nananana - cantaba Remus feliz comiendo, los demás lo miraban extrañados
-se emociona al saber que tendrá un pastel, sobre todo si este será de chocolate - dijo James encogiéndose de hombros
-asi que en vez de poner esa cara únanse a la fiesta - dijo Sirius y de inmediato los merodeadores se pusieron a cantar con Remus
-Para la noche…
Tendremos…
Un rico pastel….
De chocolate….
Del que comeremos….
Triple ración…
Nananana…
Holaaa (no me maten…apaguen esas antorchas y guarden esas varitas… por favor) sé que no tengo perdón, seis meses sin actualizar pero hubo problemas, para empezar como eran fechas de fiesta de fin de año mi familia me prohibió la compuL , según ellos me la paso más ahí que ningún otro lado (y tienen razón) silencio JodeIrUs; luego pase por la etapa de falta de inspiración, por más que me releí toda la historia que publique, o que repase el cuaderno donde anoto las ideas que tengo para cada año de Hogwarts (aunque sirvió para ponerle más ideas a los siguientes años XD), aun así la cochina inspiración no se animaba a llegar. Y cuando por fin llegaba había tareas y más tareas, así que esta se volvía a ir de vacaciones. Por suerte aquí en mi país pusieron una película de Harry Potter cada fin de semana (mucho tiempo entre cada películaL ) y así la inspiración volvió a mi (Aleluya, aleluya) y aquí está su precioso capitulo (de 26 páginas si me permiten presumir)
También estoy molesta descubrí que una chica copio mi historia sin pedirme permiso, pensó que con cambiar de personaje (Antares Black) no me daría cuenta GRRRR, hay que rabia pero no se preocupen ya tome cartas en el asunto. Y esto no va a afectar a que yo continúe subiendo capítulos (de hecho ya tengo el siguiente casi listo aunque no sé cuándo lo subiré, será antes de fin de semana palabra).
Les dedico este capítulo a las hermosas chicas y chicos (si hay) que me han esperado, perdón. Nos leemos a la siguiente actualización, que será antes de fin de semana, donde les tengo una sorpresita. Adiosito les mando millones de besitos merodeadores.