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Historia 161312 — capítulo 44
Tercer Libro: Capitulo 7
-disculpen la interrupción - dijo Draco - pero tenemos que leer, aún queda tiempo para un capítulo más
-de acuerdo - dijo Harry - ¿Quién leerá ahora?
-yo - dijo Narcissa - el capítulo es "La Huida de la Señora Gorda"
-¿la señora gorda escapo? - pregunto James
-de seguro se fue de fiesta con algunos cuadros - dijo Sirius despreocupadamente - ya saben que le gusta irse de parranda
-señor Black muestre más respeto - le regaño McGonagall
-pero es cierto - se excusó el ojigris - todo el mundo lo sabe
-no importa, señora Malfoy comience
-está bien…
En muy poco tiempo, la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras se convirtió en la favorita de la mayoría. Sólo Draco Malfoy y su banda de Slytherincriticaban al profesor Lupin:
-Mira cómo lleva la túnica - solía decir Malfoy murmurando alto cuando pasaba el profesor - Viste como nuestro antiguo elfo doméstico.
-Lo siento mucho profesor - se disculpó Draco muy apenado
-no es necesario que te disculpes - le dijo sonriendo - no importa, tranquilo
Pero a nadie más le interesaba que la túnica del profesor Lupin estuviera remendada y raída. Sus siguientes clases fueron tan interesantes como la primera.
-obvio que sus clases son interesantes… - empezó James
-…es un merodeador, que más podrían esperar - termino Sirius
Después de los boggarts estudiaron a los gorros rojos, unas criaturas pequeñas y desagradables, parecidas a los duendes, que se escondían en cualquier sitio en el que hubiera habido derramamiento de sangre, en las mazmorras de los castillos, en los agujeros de las bombas de los campos de batalla, para dar una paliza a los que se extraviaban. De los gorros rojos pasaron a loskappas, unos repugnantes moradores del agua que parecían monos con escamas y con dedos palmeados, y que disfrutaban estrangulando a los que ignorantes que cruzaban sus estanques.
-es la primera vez que Harry recuerda lo que vimos en clase con lujo de detalles - dijo Hermione
-es que Remus es un gran profesor - Harry sonrió a Remus, que se sonrojo al ver como los demás chicos le sonreían asintiendo
-insisto, quiero que Remus sea mi profesor - dijo James cruzándose de brazos
-James, ya soy tu profesor - le dijo Remus, James le miro confuso - ¿Quién te explica cuando no entiendes algo en clase? O mejor dicho ¿Quién te explica lo que avanzamos en clase?
-cierto, lunático es nuestro profesor particular - asintió Sirius - de seguro aprendió a ser maestro con nosotros
Harry habría querido que sus otras clases fueran igual de entretenidas. La peor de todas era Pociones. Snape estaba aquellos días especialmente propenso a la revancha y todos sabían por qué. La historia del boggart que había adoptado la forma de Snape y el modo en que lo había dejado Neville, con el atuendo de su abuela, se había extendido por todo el colegio. Snape no lo encontraba divertido. A la primera mención del profesor Lupin, aparecía en sus ojos una expresión amenazadora. A Neville lo acosaba más que nunca.
Frank se tensó y apretó los puños con fuerza, estaba a casi nada de lanzarse a golpear a Severus; es que ¡¿porque tenía que atacar a su hijo?! Él no le había hecho nada, no entendía de donde había salido tanto resentimiento, ya, su hijo era Gryffindor, pero eso no era excusa para atacarlo, incluso lo atacaba más que a nadie ¡¿Qué diablos le pasaba?! Es cierto que también (gracias a Remus) Neville se había "vengado" de él "humillándolo", pero se lo tenía bien merecido, así que no había motivo para molestarse.
Harry también aborrecía las horas que pasaba en la agobiante sala de la torre norte de la profesora Trelawney, descifrando símbolos y formas confusas,procurando olvidar que los ojos de la profesora Trelawney se llenaban de lágrimas cada vez que lo miraba. No le podía gustar la profesora Trelawney, pormás que unos cuantos de la clase la trataran con un respeto que rayaba en la reverencia. Parvati Patil y Lavender Brown habían adoptado la costumbre derondar la sala de la torre de la profesora Trelawney a la hora de la comida, y siempre regresaban con un aire de superioridad que resultaba enojoso, como si supieran cosas que los demás ignoraban. Habían comenzado a hablarle a Harry en susurros, como si se encontrara en su lecho de muerte.
A nadie le gustaba realmente la asignatura sobre Cuidado de Criaturas Mágicas, que después de la primera clase tan movida se había convertido en algo extremadamente aburrido. Hagrid había perdido la confianza. Ahora pasaban lección tras lección aprendiendo a cuidar a los gusarajos, que tenían que contarse entre las más aburridas criaturas del universo.
-¿Por qué alguien se preocuparía de cuidarlos? - preguntó Ron tras pasar otra hora embutiendo las viscosas gargantas de los gusarajos con lechuga cortada en tiras.
-gracias Draco - le dijeron los merodeadores sarcásticamente
-ya, les prometo que les daré un hipogrifo, a ver si así se calman - susurro lo último, pero los merodeadores solo festejaban imaginándose en un futuro con su hipogrifo.
Algo diferente pasaba con los demás que miraban a Draco como si se hubiera vuelto loco, de hecho todos le lanzaban miradas de "¡Estás loco! Sabes lo que esos tres harán con un hipogrifo… ¡que Merlín nos proteja!"
A comienzos de octubre, sin embargo, hubo otra cosa que mantuvo ocupado a Harry, algo tan divertido que compensaba la insatisfacción dealgunas clases. Se aproximaba la temporada de quidditch y Oliver Wood, capitán del equipo de Gryffindor; convocó una reunión un jueves por la tarde para discutir las tácticas de la nueva temporada.
Oliver Wood era un fornido muchacho de diecisiete años que cursaba su séptimo y último curso. Había cierto tono de desesperación en su voz mientras se dirigía a sus compañeros de equipo en los fríos vestuarios del campo de quidditch que se iba quedando a oscuras.
-Es nuestra última oportunidad..., mi última oportunidad... de ganar la copa de quidditch - les dijo, paseándose con paso firme delante de ellos - Memarcharé al final de este curso, no volveré a tener otra oportunidad. Gryffindorno ha ganado ni una vez en los últimos siete años. De acuerdo, hemos tenido una suerte horrible: heridos..., cancelación del torneo el curso pasado... - Wood tragó saliva, como si el recuerdo aún le pusiera un nudo en la garganta - Pero también sabemos que contamos con el mejor... equipo... de este...colegio - añadió, golpeándose la palma de una mano con el puño de la otra y con el conocido brillo frenético en los ojos - Contamos con tres cazadorasestupendas - Wood señaló a Angelina Johnson, Katie Bell y Anto
-la última es más que estupenda - dijo Sirius - es magnífica, única, increíble…digo que más se puede esperar si salió igualita a mi
-vaya cuanta modestia - opino Alexis
-Tenemos dos golpeadores invencibles.
-son Weasley, llevan el quidditch en las venas - dijo Arthur
-Déjalo ya, Oliver; nos estás sacando los colores - dijeron Fred y George a la vez, haciendo como que se sonrojaban.
**-¡Y tenemos un buscador que nos ha hecho ganar todos los partidos!
- dijo Wood, con voz retumbante y mirando a Harry con orgullo incontenible**
-pero no está más orgulloso que yo - dijo James contento - mi hijo es el mejor buscador de Hogwarts ¿Qué más puedo pedir?
-Yestoy yo - añadió.
-Nosotros creemos que tú también eres muy bueno - dijo George.
-Un guardián muy chachi - confirmó Fred.
-La cuestión es - continuó Wood, reanudando los paseos - que la copa de quidditch debiera de haber llevado nuestro nombre estos dos últimos años.Desde que Harry se unió al equipo, he pensado que la cosa estaba chupada.Pero no lo hemos conseguido y este curso es la última oportunidad que tendremos para ver nuestro nombre grabado en ella...
Wood hablaba con tal desaliento que incluso a Fred y a George les dio pena.
-Oliver, éste será nuestro año - aseguró Fred.
-Lo conseguiremos, Oliver - dijo Angelina.
-Por supuesto - corroboró Harry.
Con la moral alta, el equipo comenzó las sesiones de entrenamiento, tres tardes a la semana. El tiempo se enfriaba y se hacía más húmedo, las nochesmás oscuras, pero no había barro, viento ni lluvia que pudieran empañar la ilusión de ganar por fin la enorme copa de plata.
-claro ustedes enférmense, si lo más importante es ganar la copa - dijo Lily con sarcasmo
-me alegra que lo entiendas pelirroja - le dijo James feliz, pero se le borro la sonrisa al ver como Lily lo fulminaba con la mirada
-¡estoy siendo sarcástica Potter! Y tu - señalo a su hijo, que la miro nervioso - no puedes preocuparte más por tu salud ¡pudiste pescar una neumonía o algo peor!
-mamá…es que… quidditch es quidditch - los demás fanáticos del deporte le dieron la razón a Harry, mientras que Lily solo se cruzó de brazos más molesta, de inmediato las demás mamás le dieron la razón, ganar la copa de quidditch no era tan importante como para arriesgar la salud
Una tarde, después del entrenamiento, Harry y Anto regresaron a la sala común de Gryffindor con frío y entumecidos, pero contentos por la manera en que se habíadesarrollado el entrenamiento, y encontraron la sala muy animada.
-¿Qué ha pasado? - preguntó Harry a Ron y Hermione, que estaban sentados al lado del fuego, en dos de las mejores sillas, terminando unos mapas del cielo para la clase de Astronomía.
-Primer fin de semana en Hogsmeade - le dijo Ron, señalando una nota que había aparecido en el viejo tablón de anuncios - Finales de octubre. Halloween.
-por primera vez esa noticia no me hace tan feliz - dijo James mirando a Harry - pero no te preocupes hijo, yo te llevare, y no solo a Hogsmeade, nos iremos a todas las comunidades mágicas de toda Europa
-Estupendo - dijo Fred, que había seguido a Harry por el agujero del retrato - Tengo que ir a la tienda de Zonko: casi no me quedan bombasfétidas.
-No te olvides que tú y George prometieron enseñarme la tienda - le recordó Anto
-Eso es lo primero que aremos cuando llegamos a Hogsmeade - le dijo abrazándola por los hombros
Harry se dejó caer en una silla, al lado de Ron, y la alegría lo abandonó. Hermione comprendió lo que le pasaba.
**-Harry, estoy segura de que podrás ir la próxima vez - le consoló
- Van a atrapar a Black enseguida. Ya lo han visto una vez.**
-Black no está tan loco como para intentar nada en Hogsmeade. Pregúntale a McGonagall si puedes ir ahora, Harry. Pueden pasar años hasta la próxima ocasión.
-Qué manera de levantar el ánimo - ironizo Sirius
-no estaba levantándole el ánimo a Harry, estaba convenciéndolo de hablar con McGonagall, y como Harry es terco tenía que usar cualquier método para convencerlo - aclaro Ron
-además las excursiones a Hogsmeade no se llevan por tanto tiempo - dijo Remus - no notaron que los estudiantes mayores salían cada cierto tiempo
-eh… no, digamos que no había tiempo para eso - dijo Hermione
-ya sabes lunático, profesores que planean robarse piedras mágicas, enormes serpientes petrificadoras de estudiantes, no dejan espacio para esas cosas - recordó James
-pero no teníamos tiempo para notar las salidas de los estudiantes - dijo Harry - fue Hermione la que me conto que cerca de Hogwarts había un poblado completamente mágico, me entere de las excursiones en la carta de Hogwarts de ese año
-mis hermanos solo me contaron de Hogsmeade, cuando me llego la autorización - dijo Ron cuando lo miraron
-¡Ron! - dijo Hermione - Harry tiene que permanecer en el colegio...
-No puede ser el único de tercero que no vaya. Vamos, Harry, pregúntale a McGonagall...
-Sí, lo haré - dijo Harry, decidiéndose.
Hermione abrió la boca para sostener la opinión contraria, pero en ese momento Crookshanks saltó con presteza a su regazo.
Una araña muerta y grande le colgaba de la boca.
Narcissa tuvo un escalofrió al solo imaginarse al gato con la araña muerta en la boca
-¿Tiene que comerse eso aquí delante? - preguntó Ron frunciendo el entrecejo.
-Sí, debe presumir su gran hazaña a su dueña - respondió Anto sentándose al lado de Ron y sacando pergamino y tinta de su mochila. Ron miro al gato con una mueca de asco
-Bravo, Crookshanks, ¿la has atrapado tú solito? - dijo Hermione. Crookshanks masticó y tragó despacio la araña, con los ojos insolentemente fijos en Ron.
**-No lo sueltes - pidió Ron irritado, volviendo a su mapa del cielo
- Scabbers está durmiendo en mi mochila.**
Harry bostezó. Le apetecía acostarse, pero antes tenía que terminar su mapa. Cogió la mochila, sacó pergamino, pluma y tinta, y empezó a trabajar.
-Si quieres, puedes copiar el mío - le dijo Ron, poniendo nombre a su última estrella con un ringorrango y acercándole el mapa a Harry.
-ese es un verdadero amigo - dijo James y Sirius le dio la razón - aquel que te entrega su trabajo para copiarte… ¡ay! no hay mejor prueba de amistad - McGonagall y Lily lo miraron con el ceño fruncido
-¿Esta vez no confundiste el nombre de las estrellas? - pregunto Anto quitándole el mapa y revisándolo
-No, esta vez me guie con el libro que me diste la anterior vez - respondió Ron contento
Crookshanks seguía mirando a Ron sin pestañear; sacudiendo el extremo de su peluda cola. Luego, sin previo aviso, dio un salto.
-¡EH! - gritó Ron, apoderándose de la mochila, al mismo tiempo que Crookshanks clavaba profundamente en ella sus garras y comenzaba a rasgarla con fiereza - ¡SUELTA, ESTÚPIDO ANIMAL!
Ron intentó arrebatar la mochila a Crookshanks, pero el gato siguió aferrándola con sus garras, bufando y rasgándola.
-¡No le hagas daño, Ron! - gritó Hermione. Todos los miraban. Ron dio vueltas a la mochila, con Crookshanks agarrado todavía a ella, y Scabbers salió dando un salto...
-¡SUJETEN A ESE GATO! —gritó Ron en el momento en que Crookshanks soltaba los restos de la mochila, saltaba sobre la mesa yperseguía a la aterrorizada Scabbers.
George Weasley se lanzó sobre Crookshanks, pero no lo atrapó; Scabbers pasó como un rayo entre veinte pares de piernas y se fue a ocultar bajo una vieja cómoda. Crookshanks patinó y frenó, se agachó y se puso a dar zarpazoscon una pata delantera.
Ron y Hermione se apresuraron a echarse sobre él. Hermione cogió aCrookshanks por el lomo y lo levantó. Ron se tendió en el suelo y sacó a Scabbers con alguna dificultad, tirando de la cola.
-¡Mírala! - le dijo a Hermione hecho una furia, poniéndole a Scabbers delante de los ojos - ¡Está en los huesos! Mantén a ese gato lejos de ella.
-¡Crookshanks no sabe lo que hace! - dijo la joven con voz temblorosa - ¡Todos los gatos persiguen a las ratas, Ron!
-¡Hay algo extraño en ese animal! - dijo Ron, que intentaba persuadir a la frenética Scabbers de que volviera a meterse en su bolsillo - Me oyó decir que Scabbers estaba en la mochila.
-al final tuve razón - susurro Ron a Harry, que asintió disimuladamente. En ese instante se escuchó el llanto de los pequeños
-qué suerte que se levantaran ahora - dijo Hermione levantándose con Ron - después no iban a querer dormir
-ahora volvemos - dijo Ron caminando tras Hermione
-Vaya, qué tontería - dijo Hermione, hartándose - Lo que pasa es que Crookshanks la olió. ¿Cómo si no crees que...?
**-¡Ese gato la ha tomado con Scabbers!
- dijo Ron, sin reparar en cuantos había a su alrededor; que empezaban a reírse
- Y Scabbers estaba aquí primero. Y está enferma.**
Ron se marchó enfadado, subiendo por las escaleras hacia los dormitorios de los chicos.
-¡Es un idiota! - dijo Hermione antes de tomar su mochila e irse corriendo a los dormitorios de las chicas
-Linda escena - exclamo Anto volviendo a su mapa - Supongo que ahora tendrán un nuevo motivo para pelear
-Eso parece - dijo Harry -¿Me ayudas con el mapa?
-De acuerdo
-Anto y tú se quedaron solos sentados en la mejor mesa cerca del fuego - dijo James - y no pudiste aprovechar para coquetear con ella
-ya tenías el mapa de Ron para copiarlo, para que perder el tiempo haciendo uno por tu cuenta - le reclamo Sirius - pudiste aprovechar ese tiempo para… ya sabes "como estuvo tu día", "que bonita te ves el día de hoy", "tus ojos tienen un lindo brillo bajo la luz del fuego"
-¿Quién dice que no aproche? - pregunto Harry, los demás lo miraron sin entender - si usaba el mapa de Ron, no iba a tener excusa de quedarme, también está que para ayudarme Anto tuvo que acercarse más a mí y darme toda su atención durante un largo rato, cada vez que Anto me ayudaba con los deberes nos quedábamos varias horas charlando y riendo - explico con una sonrisa de suficiencia
-viéndolo de ese modo, es una gran estrategia - reconoció James
-así que por eso me pedias ayuda constantemente - le dijo Anto a Harry - era tu estrategia de conquista
-al principio no, pero después…me di cuenta que era una buena excusa para pasar más tiempo juntos
-buena técnica - le dijo antes de besarlo
Al día siguiente, Ron seguía enfadado con Hermione. Apenas habló con ella durante la clase de Herbología, aunque Harry, Anto, Hermione y él trabajaban juntos con la misma Vainilla de viento.
-¿Cómo está Scabbers? - le preguntó Hermione acobardada, mientras arrancaban a la planta unas vainas gruesas y rosáceas, y vaciaban las brillantes habas en un balde de madera.
-Está escondida debajo de mi cama, sin dejar de temblar - dijo Ron malhumorado, errando la puntería y derramando las habas por el suelo del invernadero.
-¡Cuidado, Weasley, cuidado! - gritó la profesora Sprout, al ver que las habas retoñaban ante sus ojos.
Luego tuvieron Transformaciones. Harry, que estaba resuelto a pedirle después de clase a la profesora McGonagall que le dejara ir a Hogsmeade con los demás, se puso en la cola que había en la puerta, pensando en cómo convencerla. Lo distrajo un alboroto producido al principio de la hilera. Lavender Brown estaba llorando. Parvati la rodeaba con el brazo y explicaba algo a Seamus Finnigan y a Dean Thomas, que escuchaban muy serios.
-¿Qué ocurre, Lavender? - preguntó preocupada Hermione, cuando ella, Anto, Harry y Ron se acercaron al grupo.
-Esta mañana ha recibido una carta de casa - susurró Parvati - Se trata de su conejo Binky. Un zorro lo ha matado.
-¡Vaya! - dijo Hermione - Lo siento, Lavender.
**-¡Tendría que habérmelo imaginado! - dijo Lavender en tono trágico
- ¿Sabéis qué día es hoy?**
-Eh...
-¡16 de octubre! ¡«Eso que temes ocurrirá el viernes 16 de octubre»! ¿Os acordáis? ¡Tenía razón!
Toda la clase se acababa de reunir alrededor de Lavender. Seamus cabeceó con pesadumbre. Hermione titubeó. Luego dijo:
-Tú, tú... ¿temías que un zorro matara a Binky?
-Bueno, no necesariamente un zorro - dijo Lavender; alzando la mirada hacia Hermione y con los ojos llenos de lágrimas - Pero tenía miedo de que muriera.
-Vaya - dijo Hermione. Volvió a guardar silencio. Luego preguntó - ¿Era viejo?
-a veces tienes el tacto de Ron - le dijo Anto a Hermione. Harry y Ron solo asintieron
-¿Hermione puedo sostener a Jo? - le pregunto Neville, de inmediato Hermione le entrego a la niña sonriendo
-Ron dame a Teddy, es mi turno de sostenerlo - le pidió Draco a Ron, apenas Teddy estuvo en brazos de Draco cambio su pelo a rubio y sus ojos a un gris - te ves como todo un galán
-No... - dijo Lavender sollozando - ¡So... sólo era una cría!
Parvati le estrechó los hombros con más fuerza.
-Pero entonces, ¿por qué temías que muriera? - preguntó Hermione. Parvati la fulminó con la mirada - Bueno, miradlo lógicamente - añadió Hermione hacia el resto del grupo - Lo que quiero decir es que..., bueno, Binky ni siquiera ha muerto hoy. Hoy es cuando Lavender ha recibido la noticia... - Lavender gimió - Y no puede haberlo temido, porque la ha pillado completamente por sorpresa.
-No le hagas caso, Lavender - dijo Ron - Las mascotas de los demás no le importan en absoluto.
La profesora McGonagall abrió en ese momento la puerta del aula, lo que tal vez fue una suerte. Hermione y Ron se lanzaban ya miradas asesinas, y al entrar en el aula se sentaron a ambos lados de Harry y no se dirigieron la palabra en toda la hora.
Harry no había pensado aún qué le iba a decir a la profesora McGonagall cuando sonara el timbre al final de la clase, pero fue ella la primera en sacar el tema de Hogsmeade.
-¡Un momento, por favor! - dijo en voz alta, cuando los alumnos empezaban a salir - Dado que sois todos de Gryffindor; como yo, deberíais entregarme vuestras autorizaciones antes de Halloween. Sin autorización no hay visita al pueblo, así que no se os olvide.
Neville levantó la mano.
-Perdone, profesora. Yo... creo que he perdido...
-Tu abuela me la envió directamente, Longbottom - dijo la profesora McGonagall - Pensó que era más seguro.
-igual que yo - dijo Alice sonriendo
-¿tú también te olvidaste la autorización? - le pregunto Neville con un brillo en los ojos, mientras Jo jugaba con sus manos
-sí, mi madre le envió la autorización a la profesora - respondió riendo - a veces soy muy olvidadiza
-de seguro eso lo sacaste a ella - dijo Frank
-te recuerdo que tú también eres olvidadizo
-cofcof y torpe cofcof - "añadió" Sirius
-ERA torpe, con el tiempo empecé a arreglar eso - se defendió Frank recalcando el "era"
-al parecer herede muchas cosas de ustedes - dijo Neville riendo
-Bueno, eso es todo, podéis salir.
-Pregúntaselo ahora - susurró Ron a Harry
-Ah, pero... - fue a decir Hermione.
-Adelante, Harry - le incitó Ron con testarudez.
Harry aguardó a que saliera el resto de la clase y se acercó nervioso a la mesa de la profesora McGonagall.
-¿Sí, Potter?
Harry tomó aire.
-Profesora, mis tíos... olvidaron... firmarme la autorización - dijo.
La profesora McGonagall lo miró por encima de sus gafas cuadradas, pero no dijo nada.
-Y por eso... eh... ¿piensa que podría... esto... ir a Hogsmeade?
La profesora McGonagall bajó la vista y comenzó a revolver los papeles de su escritorio.
-Minnie está nerviosa - dijo Sirius - ella nunca desvía la mirada… sobre todo cuando es para negar algo y hablarte de las reglas
-Me temo que no, Potter. Ya has oído lo que dije. Sin autorización no hay visita al pueblo. Es la norma.
-Pero... mis tíos... ¿sabe?, son muggles. No entienden nada de... de las cosas de Hogwarts - explicó Harry, mientras Ron y Anto le hacían señas de ánimo - Si usted me diera permiso...
-Pero no te lo doy - dijo la profesora McGonagall poniéndose en pie y guardando ordenadamente sus papeles en un cajón - Solo el padre o tutor puede firmar - Se volvió para mirarlo, con una extraña expresión en el rostro. ¿Era de pena? - Lo siento, Potter; pero es mi última palabra. Lo mejor será que te des prisa o llegarás tarde a la próxima clase.
-lo siento, pero las reglas son claras - dijo McGonagall pidiendo disculpas con la mirada
No había nada que hacer. Ron llamó de todo a la profesora McGonagall, Anto decía que ya encontrarían la manera de llevarlo a Hogsmeade sin que nadie se diera cuenta, y eso le pareció muy mal a Hermione. Hermione puso cara de «mejor así», lo cual consiguió enfadar a Ron aún más, y Harry tuvo que aguantar que todos sus compañeros de clase comentaran en voz alta y muy contentos lo que harían al llegar a Hogsmeade.
-Por lo menos te queda el banquete. Ya sabes, el banquete de la noche de Halloween.
-Sí - aceptó Harry con tristeza - Genial.
-no te quejes, que es un gran banquete - le dijo Draco, que en ese instante tenia a Teddy jugando con su cabello, siendo sinceros era una escena muy graciosa, ya que Teddy estaba casi trepado en la cabeza de Draco
-sí, pero yo quería ir a Hogsmeade - dijo Harry cruzándose de brazos y haciendo un puchero como niño chiquito
-pero no crees que habría sido peor si también te perdieras el banquete - le dijo Draco aguantando la risa - digo ¿te imaginas si te hubieran puesto un toque de queda? - Draco y los demás soltaron una carcajada al ver la cara de espanto que puso Harry ante esa idea
El banquete de Halloween era siempre bueno, pero sabría mucho mejor si acudía a él después de haber pasado el día en Hogsmeade con todos los demás. Nada de lo que le dijeran le hacía resignarse. Dean Thomas, que era bueno con la pluma, se había ofrecido a falsificar la firma de tío Vernon, pero como Harry ya le había dicho a la profesora McGonagall que no se la habían firmado, no era posible probar aquello.
-debiste pensar en eso primero - le dijo Sirius - es algo simple y de principiantes, pero habría funcionado
-le recuerdo señor Black que las autorizaciones tienen un hechizo de protección ante firmas falsas - le recordó McGonagall lanzándole una mirada severa
-cierto, eso lo utilizamos en casa - se susurró a si mismo
Ron sugirió no muy convencido la capa invisible, pero Hermione rechazó de plano la posibilidad recordándole a Ron lo que les había dicho Dumbledore sobre que los dementores podían ver a través de ellas. A lo que Anto respondió diciendo:
**-¿Y? a nosotros no nos interesa los dementores, nos interesa los profesores, en especial McGonagall, y no creo que ella vea a través de la capa
- y así la capa volvió a ser una posibilidad, que no convencía del todo a Harry y Ron**
Una tarde Percy pronunció las palabras que probablemente le ayudaron menos a resignarse:
-Arman mucho revuelo con Hogsmeade, pero te puedo asegurar que no es para tanto - le dijo muy serio - Bueno, es verdad que la tienda de golosinas es bastante buena, pero la tienda de artículos de broma de Zonko es francamente peligrosa. Y la Casa de los Gritos merece la visita, pero aparte de eso no te pierdes nada.
-Que amable - dijo Sirius sarcásticamente
-Que amable - susurro Anto de forma sarcástica
Sirius y Anto se sonrieron ante la coincidencia
La mañana del día de Halloween, Harry se despertó al mismo tiempo que los demás y bajó a desayunar muy triste, pero tratando de disimularlo.
-Te traeremos un montón de golosinas de Honeydukes - le dijo Hermione, compadeciéndose de él.
-Sí, montones - dijo Ron. Por fin habían hecho las paces él y Hermione.
-Yo te traeré varios artículos de Zonko- dijo Anto pasando su brazo por los hombros de Harry
-eso es lo esencial - dijeron los merodeadores
-aunque los dulces también son muy importantes - agrego Remus - sobre todo si es chocolate
-No os preocupen por mí - dijo Harry con una voz que procuró que le saliera despreocupada - Ya nos veremos en el banquete. Diviértanse.
Los acompañó hasta el vestíbulo, donde Filch, el conserje, de pie en el lado interior de la puerta, señalaba los nombres en una lista, examinando detenida y recelosamente cada rostro y asegurándose de que nadie salía sin permiso.
-¿Te quedas aquí, Potter? - gritó Malfoy, que estaba en la cola, junto a Crabbe y a Goyle - ¿No te atreves a cruzarte con los dementores?
Harry no le hizo caso y volvió solo por las escaleras de mármol y los pasillos vacíos, anduvo sin entusiasmo hacia la biblioteca, pero a mitad de camino cambió de idea; no le apetecía trabajar.
-Habría sido una mala forma de pasar el rato - dijo James
-y yo te habría desheredado si te ibas a pasar todo el día ahí
-a muchos les gusta pasar el tiempo ahí Sirius - le dijo Lily con el ceño fruncido
-pero es el hijo de un merodeador no le puede gustar ese lugar - dijo Sirius con obviedad - además en los libros que hemos leído, no escuche que haya dicho que le guste ese lugar
Dio media vuelta y se topó de cara con Filch, que acababa de despedir al último de los visitantes de Hogsmeade.
-¿Qué haces? - le gruñó Filch, suspicaz.
-Nada - respondió Harry con franqueza.
-¿Nada? - le soltó Filch, con las mandíbulas temblando - ¡No me digas! Husmeando por ahí tú solo. ¿Por qué no estás en Hogsmeade, comprando bombas fétidas, polvos para eructar y gusanos silbantes, como el resto de tus desagradables amiguitos?
-¿de verdad salieron esas cosas? - pregunto James feliz
-sí, pero con la salida de nuevos productos, estos están desapareciendo - respondió Anto, y eso hizo que James sonriera más, las palabras "nuevos productos" le ponían de un excelente humor
Harry se encogió de hombros.
-Bueno, regresa a la sala común de tu colegio - dijo Filch, que siguió mirándolo fijamente hasta que Harry se perdió de vista.
Pero Harry no regresó a la sala común; subió una escalera, pensando en que tal vez podía ir a la pajarera de las lechuzas, e iba por otro pasillo cuando dijo una voz que salía del interior de un aula:
-¿Harry? - Harry retrocedió para ver quién lo llamaba y se encontró al profesor Lupin, que lo miraba desde la puerta de su despacho
-¡Lunático entra en acción! - dijeron James y Sirius
-¿Qué haces? - le preguntó Lupin en un tono muy diferente al de Filch - ¿Dónde están Anto, Ron y Hermione?
-En Hogsmeade - respondió Harry; con voz que fingía no dar importancia a lo que decía.
-Ah - dijo Lupin. Observó a Harry un momento - ¿Por qué no pasas? Acabo de recibir un grindylow para nuestra próxima clase.
-de seguro eso te hará olvidar el asunto de Hogsmeade - dijo Lily sonriendo - gracias Remus
-es mi sobrino - dijo Remus sonriendo a Harry
-¿Un qué? - preguntó Harry.
Entró en el despacho siguiendo a Lupin. En un rincón había un enorme depósito de agua. Una criatura de un color verde asqueroso, con pequeños cuernos afilados, pegaba la cara contra el cristal, haciendo muecas y doblando sus dedos largos y delgados.
-Es un demonio de agua - dijo Lupin, observando el grindylow ensimismado - No debería darnos muchas dificultades, sobre todo después de los kappas. El truco es deshacerse de su tenaza. ¿Te das cuenta de la extraordinaria longitud de sus dedos? Fuertes, pero muy quebradizos.
El grindylow enseñó sus dientes verdes y se metió en una espesura de algas que había en un rincón.
-¿Una taza de té? - le preguntó Lupin, buscando la tetera - Iba a prepararlo.
-Bueno - dijo Harry, algo embarazado.
Lupin dio a la tetera un golpecito con la varita y por el pitorro salió un chorro de vapor.
-Siéntate - dijo Lupin, destapando una caja polvorienta - Lo lamento, pero sólo tengo té en bolsitas. Aunque me imagino que estarás harto del té suelto.
Harry lo miró. A Lupin le brillaban los ojos.
Los merodeadores se sonrieron entre si
-¿Qué pasa? - pregunto Lily
-es que a ninguno nos gusta el té suelto - dijo Remus - preferimos los de bolsita
-yo también - dijo Harry sonriendo, especialmente a su padre - a tía Petunia le gusta el té suelto, lo servía siempre, por lo que a mi empezó a hartarme - Teddy y Jo miraron a Harry agitando sus brazos - así a Jo y Teddy tampoco les gusta el té suelto
-parece que eso está en los genes - dijo Anto, a ella tampoco le gustaba el té suelto, a su tía Cissy le gustaba ese té, lo bebía muy a menudo, y ella simplemente se hartó de beberlo
-¿Cómo lo sabe? - preguntó Harry
-Me lo ha dicho la profesora McGonagall - explicó Lupin, pasándole a Harry una taza descascarillada - No te preocupa, ¿verdad?
-No - respondió Harry
Pensó por un momento en contarle a Lupin lo del perro que había visto en la calle Magnolia, pero se contuvo. No quería que Lupin creyera que era uncobarde y menos desde que el profesor parecía suponer que no podíaenfrentarse a un boggart.
Algo de los pensamientos de Harry debió de reflejarse en su cara, porque Lupin dijo:
-¿Estás preocupado por algo, Harry?
-No - mintió Harry. Sorbió un poco de té y vio que el grindylow lo amenazaba con el puño - Sí - dijo de repente, dejando el té en el escritorio de Lupin - ¿Recuerda el día que nos enfrentamos al boggart?
-Sí - respondió Lupin.
-¿Por qué no me dejó enfrentarme a él? - le preguntó.
Lupin alzó las cejas.
-Creí que estaba claro - dijo sorprendido.
Harry, que había imaginado que Lupin lo negaría, se quedó atónito.
-¿Por qué? - volvió a preguntar.
-Bueno - respondió Lupin frunciendo un poco el entrecejo - pensé que si el boggart se enfrentaba contigo adoptaría la forma de lord Voldemort.
Harry se le quedó mirando, impresionado. No sólo era aquélla la respuesta que menos esperaba, sino que además Lupin había pronunciado el nombre de Voldemort. La única persona a la que había oído pronunciar ese nombre (aparte de él mismo) era el profesor Dumbledore.
-es que Remus es un valiente Gryffindor - dijeron James y Sirius, haciendo que Severus bufara
-Es evidente que estaba en un error - añadió Lupin, frunciendo el entrecejo - Pero no creí que fuera buena idea que Voldemort se materializase en la sala de profesores. Pensé que se aterrorizarían.
**-El primero en quien pensé fue Voldemort - dijo Harry con sinceridad
- Pero luego recordé a los dementores.**
-Ya veo - dijo Lupin pensativamente - Bien, bien..., estoy impresionado - Sonrió ligeramente ante la cara de sorpresa que ponía Harry - Eso sugiere que lo que más miedo te da es... el miedo. Muy sensato, Harry.
-¿a eso te referías, Alastor? - le pregunto Dumbledore
-sí, me impresiono la rapidez con la que cambio de Voldemort a los dementores - le conto Moody - luego entendí que le tenía miedo a los dementores porque le traían los recuerdos de aquella noche en el Valle de Godric, donde se enfrentó por primera vez con Voldemort, donde supongo sintió miedo por primera vez
Harry no supo qué contestar; de forma que dio otro sorbo al té.
-¿Así que pensabas que no te creía capaz de enfrentarte a un boggart? - dijo Lupin astutamente.
-Bueno..., sí - dijo Harry. Estaba mucho más contento - Profesor Lupin, usted conoce a los dementores...
-¿Qué le querías preguntar? - le pregunto Lily, Harry solo se encogió de hombros, y de inmediato Lily empezó a hacer teorías, conociendo a su hijo, tenían que ser ideas suicidas
Le interrumpieron unos golpes en la puerta.
-Adelante - dijo Lupin.
Se abrió la puerta y entró Snape.
-y Severus tenía que entrar a arruinar el momento - bufo Sirius
-pero a diferencia de ti, yo si participo en la vida de tu ahijado - le dijo Severus con frialdad, sabía que ese hecho molestaba mucho a Sirius
-cállate Quejicus - le gruño Sirius tratando de contenerse, Severus solo lo miro con suficiencia
Llevaba una copa de la que salía un poco de humo y se detuvo al ver a Harry. Entornó sus ojos negros.
-¡Ah, Severus! - dijo Lupin sonriendo - Muchas gracias. ¿Podrías dejarlo aquí, en el escritorio? - Snape posó la copa humeante. Sus ojos pasaban de Harry a Lupin - Estaba enseñando a Harry mi grindylow - dijo Lupin con cordialidad, señalando el depósito.
-Fascinante - comentó Snape, sin mirar a la criatura - Deberías tomártelo ya, Lupin.
-Sí, sí, enseguida - dijo Lupin.
-He hecho un caldero entero. Si necesitas más...
-Seguramente mañana tomaré otro poco. Muchas gracias, Severus.
-De nada - respondió Snape. Pero había en sus ojos una expresión que a Harry no le gustó. Salió del despacho retrocediendo, sin sonreír y receloso.
Harry miró la copa con curiosidad. Lupin sonrió.
-El profesor Snape, muy amablemente, me ha preparado esta poción - dijo - Nunca se me ha dado muy bien lo de preparar pociones y ésta es especialmente difícil. - cogió la copa y la olió - Es una pena que no admita azúcar
-¿azúcar o chocolate? - preguntaron James y Sirius
-ambos son dulces - dijo Remus bajando la mirada con un leve rubor
Añadió, tomando un sorbito y torciendo la boca.
-¿Por qué...? - comenzó Harry.
Lupin lo miró y respondió a la pregunta que Harry no había acabado de formular:
-No me he encontrado muy bien - dijo - Esta pociónes lo único que me sana. Es una suerte tener de compañero al profesor Snape; no hay muchos magos capaces de prepararla.
El profesor Lupin bebió otro sorbo y Harry tuvo el impulso de quitarle la copa de las manos.
-El profesor Snape está muy interesado por las Artes Oscuras - barbotó.
-¿De verdad? - preguntó Lupin, sin mucho interés, bebiendo otro trago de la poción.
-Hay quien piensa... - Harry dudó, pero se atrevió a seguir hablando - hay quien piensa que sería capaz de cualquier cosa para conseguir el puesto de profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras.
-¿estas insinuando que quiere envenenarlo? - pregunto Lily sin creérselo
-yo no descartaría esa idea del todo, pelirroja - dijo Sirius mirando fijamente a Severus - ¿Qué le hiciste beber a Remus?
-si ¿Qué clase de poción enfermiza le diste? - pregunto James empezando a alterarse, le hervía la sangre de solo pensar que Remus estaba en peligro
-¡No sean idiotas! - le grito Remus dándoles un zape a ambos - es obvio que es la poción…que Draco y Anto prepararon antes - los nombrados asintieron - además Snape no me envenenaría, al menos no con Dumbledore en el castillo
Lupin vació la copa e hizo un gesto de desagrado.
-Asqueroso - dijo - Bien, Harry. Tengo que seguir trabajando. Nos veremos en el banquete.
-De acuerdo - dijo Harry, dejando su taza de té. La copa, ya vacía, seguía echando humo.
-realmente es asquerosa - dijo Remus a nadie en particular
-¿a qué sabe? - le pregunto Narcissa con curiosidad
-es como beber lodo, No, el lodo sabría mejor - Narcissa solo hizo una mueca de asco
-Aquí tienes - dijo Ron - Hemos traído todos los que pudimos.
Un chaparrón de caramelos de brillantes colores cayó sobre las piernas de Harry. Ya había anochecido, y Anto, Ron y Hermione acababan de hacer su aparición en la sala común, con la cara enrojecida por el frío viento y con pinta de habérselo pasado mejor que en toda su vida.
-Aunque te abríamos traído más, si alguien nos hubiera ayudado - añadió Ron mirando a Anto
-Los que le prometieron dulces fueron ustedes, yo dije que le traería productos de Zonko, que aquí están - dijo mientras le pasaba una bolsa llena de productos, que Harry jamás había visto - Estas son las plumas de caramelo, así no te aburres en Adivinación; las pelotitas negras son las bombas fétidas, ya veremos a quien se las lanzamos; esto es tinta invisible y esta otro frasco tiene tinta reveladora, y estos son caramelos escupe-fuego
-esos caramelos suenan interesantes ¿verdad merodeadores? - pregunto James con una sonrisa maliciosa. Sirius y Remus asintieron igual con una sonrisa traviesa en el rostro.
Sin que nadie lo notara Lucius también sonreía y tenía un brillo especial en los ojos, ya deseaba ir a Zonko; ¿Qué? No por ser un mago sangre pura, educado, que fue Prefecto y Premio Anual en el colegio, quiere decir que no le guste divertirse y hacer una pequeña travesura de vez en cuando
-No te olvides del pin - le recordó Hermione
-Así... - y de su bolsillo saco un pin, y se lo entrego a Harry - nosotros también tenemos uno, la foto la tomamos a principios de año ¿recuerdas?
Harry asintió mientras veía el pin, era mediano (de unas 2 pulgadas)tenía el escudo de Gryffindor, y unos segundos después cambiaba a una foto de ellos cuatro, donde sonreían abrazados, fue un fin de semana que fueron a visitar a Hagrid, ahí él les tomo una foto como recuerdo del inicio de su tercer año
-Quiero ver el pin - pidió Alexis con los ojos emocionados
-te lo mostrare después mamá
-Gracias - dijo Harry sonriendo, guardando el pin en su bolsillo y cogiendo un paquete de pequeños y negros diablillos de pimienta - ¿Cómo es Hogsmeade? ¿Dónde habéis ido?
A juzgar por las apariencias, a todos los sitios. A Dervish y Banges, la tienda de artículos de brujería, a la tienda de artículos de broma de Zonko, a Las Tres Escobas, para tomarse unas cervezas de mantequilla caliente con espuma, y a otros muchos sitios...
-¡La oficina de correos, Harry! ¡Unas doscientas lechuzas, todas descansando en anaqueles, todas con claves de colores que indican la velocidad de cada una! Honeydukes tiene un nuevo caramelo: daban muestras gratis. Aquí tienes un poco, mira.
-Nos ha parecido ver un ogro. En Las Tres Escobas hay todo tipo de gente...
-Ojalá te hubiéramos traído cerveza de mantequilla. Realmente te reconforta.
-¿Y tú que has hecho? - le preguntó Hermione - ¿Has trabajado?
-No - respondió Harry - Lupin me invitó a un té en su despacho. Y entró Snape...
Les contó lo de la copa. Ron se quedó con la boca abierta.
-¿Y Lupin se la bebió? - exclamó - ¿Está loco?
-¡Ronald! Más respeto con tu profesor - le regaño Molly
-no hay problema Molly - le dijo Remus riendo - hasta mis amigos creen que estaba loco por aceptarlo
Hermione miró la hora.
-Será mejor que vayamos bajando El banquete empezará dentro de cinco minutos Pasaron por el retrato entre la multitud, todavía hablando de Snape.
-Pero si él..., ya sabéis... - Hermione bajó la voz, mirando a su alrededor con cautela - Si intentara envenenar a Lupin, no lo haría delante de Harry.
-No creo que Snape se capaz de eso - susurro Anto - al menos no con Dumbledore en el castillo, sabe que sería el primer sospechoso si algo le pasara a Lupin
Ambos, Remus y Severus, asintieron, aunque el segundo no le gustaba la idea de ser el primer sospechoso, ¿Cómo podían creer que él envenenaría a Lupin? no era tan vengativo ¿o sí?
-Sí, quizá tengan razón - dijo Harry mientras llegaban al vestíbulo donde Anto lo detuvo
-Ah… me olvide darte esto - dijo dándole un paquetito con varios dulces de colores - Son Caramelos de Sonidos, hace que el que lo coma imite los sonidos de los animales, varía según la forma del dulce, es un nuevo producto de Zonko… lo vi y pensé que te gustaría
-Gracias Anto, me encantaron, una tarde vamos al lago y comprobamos todos los sonidos ¿sí?
-Es una cita Potter - dijo tomándolo del brazo y juntos cruzaron el vestíbulo para entrar en el Gran Comedor.
-Uhhhh una cita - dijeron Lily y Alexis
-y al parecer entraron muy juntitos al gran comedor - dijo Remus
-aún éramos muy pequeños, no le dimos importancia - dijo Anto, mientras Harry asentía
-¿y porque dijiste cita? - le pregunto Sirius - ya tenías 13 años creo que ya tenías idea de lo que significa esa palabra - todos miraron a Anto esperando su respuesta, en especial Harry que tenía una enorme sonrisa en el rostro
-solo se me salió, fue…fue…
-un impulso - termino Harry abrazando a Anto, recordando que así llamo a las primeros acercamientos que tuvo con Anto, "impulso", como no sabía que es lo que pasaba con sus sentimientos (mejor dicho si lo sabía solo que no lo admitía) decidió ponerle ese nombre, porque para él esos momentos eran los impulsos de su corazón
Lo habían decorado con cientos de calabazas con velas dentro, una bandada de murciélagos vivos que revoloteaban y muchas serpentinas de color naranja brillante que caían del techo como culebras de río.
La comida fue deliciosa. Incluso Hermione, Anto y Ron, que estaban que reventaban de los dulces que habían comido en Honeydukes, repitieron. Harry no paraba de mirar a la mesa de los profesores. El profesor Lupin parecía alegre y más sano que nunca. Hablaba animadamente con el pequeñísimo profesor Flitwick, que impartía Encantamientos. Harry recorrió la mesa con la mirada hasta el lugar en que se sentaba Snape. ¿Se lo estaba imaginando o Snape miraba a Lupin y parpadeaba más de lo normal?
El banquete terminó con una actuación de los fantasmas de Hogwarts. Saltaron de los muros y de las mesas para llevar a cabo un pequeño vuelo en formación. Nick Casi Decapitado, el fantasma de Gryffindor; cosechó un gran éxito con una representación de su propia desastrosa decapitación.
-no creo que me guste ver eso mientras ceno - opino Lucius, Molly y Narcissa le dieron la razón
-no niego que a muchos si les quito el apetito - empezó Draco - pero fue un gran espectáculo
Fue una noche tan estupenda que Malfoy no pudo enturbiar el buen humor de Harry al gritarle por entre la multitud, cuando salían del Gran Comedor:
-¡Los dementores te envían recuerdos, Potter!
Harry, Anto, Ron y Hermione siguieron al resto de los de su casa por el camino de la torre de Gryffindor, pero cuando llegaron al corredor al final del cual estaba el retrato de la señora gorda, lo encontraron atestado de alumnos.
-¿Por qué no entran? - preguntó Hermione
-De seguro Neville volvió a olvidar la contraseña - respondió Ron
-¡Oye! - se quejó el nombrado
Al mismo tiempo que lo hacía Neville, todos soltaron varias carcajadas
-Oh! aquí estas - dijo Ron sorprendido
Harry miró delante de él, por encima de las cabezas. El retrato estaba cerrado.
-Déjenme pasar; por favor - dijo la voz de Percy. Se esforzaba por abrirse paso a través de la multitud, dándose importancia - ¿Qué es lo que ocurre? No es posible que nadie se acuerde de la contraseña. Dejadme pasar, soy el Premio Anual.
La multitud guardó silencio entonces, empezando por los de delante. Fue como si un aire frío se extendiera por el corredor. Oyeron que Percy decía con una voz repentinamente aguda:
-Que alguien vaya a buscar al profesor Dumbledore, rápido.
Las cabezas se volvieron. Los de atrás se ponían de puntillas.
-La señora gorda...no está - informo Ginny, bajando las gradas preocupada
-De seguro estará en un cuadro cercano - dijo Anto - Saben que le gusta ir a hablar con las demás damas de los cuadros
-que les dije, de seguro es eso - dijo Sirius tranquilo, aunque al ver la cara de los chicos empezó a preocuparse - ¿no fue eso?
-empiezo a tener mis sospechas - dijo James mirando a Sirius disimuladamente mientras pensaba "Sirius Black… ¡te voy a matar!"
-No, no entienden….
Al cabo de un instante hizo su aparición el profesor Dumbledore, dirigiéndose velozmente hacia el retrato. Los alumnos de Gryffindor se apretujaban para dejarle paso, y Harry, Anto, Ron y Hermione se acercaron un poco para ver qué sucedía.
-¡Anda, mi madr...! - exclamó Hermione, cogiéndose al brazo de Harry.
La señora gorda había desaparecido del retrato, tal como dijo Ginny, pero también el cuadro había sido rajado tan ferozmente que algunas tiras del lienzo habían caído al suelo. Faltaban varios trozos grandes.
Mientras todos se quedaban con la boca abierta completamente preocupados e incrédulos, James y Remus miraban mal a Sirius, ¡¿es que este tipo era idiota o qué?! Ambos merodeadores le lanzaban miradas de "¡Eres un idiota Black!"
Dumbledore dirigió una rápida mirada al retrato estropeado y se volvió.Con ojos entristecidos vio a los profesores McGonagall, Lupin y Snape, que se acercaban a toda prisa.
-Hay que encontrarla - dijo Dumbledore - Por favor; profesora McGonagall, dígale enseguida al señor Filch que busque a la señora gorda por todos los cuadros del castillo.
-¡Apañados vais! - dijo una voz socarrona.
Era Peeves, que revoloteaba por encima de la multitud y estaba encantado, como cada vez que veía a los demás preocupados por algún problema.
-¿Qué quieres decir, Peeves? - le preguntó Dumbledore tranquilamente. La sonrisa de Peeves desapareció. No se atrevía a burlarse de Dumbledore. Adoptó una voz empalagosa que no era mejor que su risa.
**-Le da vergüenza, señor director. No quiere que la vean. Es un desastre de mujer. La vi correr por el paisaje, hacia el cuarto piso, señor; esquivando los árboles y gritando algo terrible - dijo con alegría - Pobrecita
- añadió sin convicción.**
-¿Dijo quién lo ha hecho? - preguntó Dumbledore en voz baja.
-Sí, señor director - dijo Peeves, con pinta de estar meciendo una bomba en sus brazos - Se enfadó con ella porque no le permitió entrar, ¿sabe? - Peeves dio una vuelta de campana y dirigió a Dumbledore una sonrisa por entre sus propias piernas - Ese Sirius Black tiene un genio insoportable.
-¡SIRIUS! -le gritaron todos los del comedor (excepto los del futuro, que de hecho trataban de no reírse)
-¡Acaso estas demente!...- le gritaba James, él y Remus se habían parado y ahora regañaban a Sirius
-¡cómo se te ocurre hacer eso!...
-¡cuántas veces te dije que dejes de ser tan impulsivo!...
-¡y sobre todo que empieces a controlar tu mal genio!
-¡Ya, Ya, Paren! - se hartó Sirius - saben, aún no he hecho nada de eso, ¿Por qué me gritan ahora que soy inocente?
-es como una advertencia - le dijo Remus con simpleza - es una manera de evitar que hagas semejante estupidez
Para fortuna de Sirius (al parecer todos querían reñirle) Kreacher apareció con la cena, y todos se concentraron más en comer que en reñirle
La cena rápidamente se transformó en una muy tranquila y divertida, sobre todo al ver la lucha de Draco y Neville para hacer comer a los pequeños, más bien parecía que los niños eran los que le hacían comer a ellos; por suerte sus madres se apiadaron de ellos y les ayudaron con eso. Tal como lo prometió Anto le mostro el Pin a su madre, que al final paso por las manos de todos, les gusto el diseño y la fotografía que habían elegido; como Harry lo explico en el libro el pin tenía como primera imagen el escudo de Griffindor, pero después de unos segundos cambiaba a una imagen de los cuatro amigos abrazados sonriendo que en poco tiempo empezaron a reír a carcajadas (de seguro porque Hagrid debió hacer algo detrás de la cámara) para luego volver al escudo de Griffindor.
-estos pines están muy bonitos, yo quiero uno de nosotras Lily - le pidió Alexis mientras se iban a dormir
-está bien, los buscaremos en nuestra próxima visita a Hogsmeade - dijo Lily antes de perderse de la vista de los merodeadores
-¿Remus, no te importa si los niños duermen hoy conmigo?
-claro que no Hermione, además creo que nosotros tenemos una charla pendiente con Sirius - el aludido solo bufo, le parecía una exageración de sus amigos; los chicos solo sonrieron divertidos y se despidieron de él deseándole suerte. Apenas los tres merodeadores se quedaron solos, Sirius grito:
-¡Serpiente el último en llegar! - y salió corriendo a su cama seguido de sus amigos que le gritaban
-¡no seas cobarde Black!
Pero los tres amigos frenaron de golpe al escuchar una conversación en la cama de Harry
-¿estás seguro que quieres contarles? - pregunto la voz de Anto
-si - respondió un Harry muy decidido
-sabes que cuando se enteren nos van a bombardear con preguntas, habrá gritos y conociendo a nuestros padres…es posible que también hayan algunos desmayos
-claro que lo sé, pero eso no me hace desistir - se notaba mucha seguridad y alegría en la voz de Harry - además tu y yo planeamos esto desde hace mucho tiempo, y ya llevamos dos meses…
-¿Qué están haciendo? - pregunto Draco espantándolos e impidiéndoles seguir escuchando
-Draco que susto… - le dijo Remus cuando su corazón se calmo
-no fue mi intención, pero ¿Qué hacen aquí? ya es tarde deberían estar en sus camas
-eso te preguntamos nosotros a ti ¿de dónde vienes? - le cuestiono James
-del baño - respondió con simpleza - alto… acaso ustedes… ¿están espiando a Harry… y Anto? - añadió lo último acercándose a ver
-no fue a propósito - dijo Remus rápidamente - fue por una simple y mera casualidad
-bueno… es mejor irnos ya
-no yo quiero seguir escuchando, no entiendo nada - dijo Sirius
-tenemos que irnos, no saben el problema en que nos meteremos con Anto, no le gusta que le espíen, y créeme Sirius… saco tu mal genio
-entonces ya nos vamos, buenas noches Draco - dijo James mientras él y Remus tomaban a Sirius y se iban a la cama de James
Pero para los merodeadores iba a ser una noche muy larga tenían muchas preguntas y dudas: ¿Qué les ocultaban Harry y Anto?, ¿Por qué decían que los iban a bombardear con preguntas?, aunque como no hacerles preguntas si… ¡les ocultan muchas cosas y cuando dicen algo solo son verdades a medias! ¡Es muy frustrante!; pero… ¿Por qué decían que habrá gritos? ¿Serian de terror o emoción?, ¿Por qué dicen que ellos se desmayaran?, ¿es una mala noticia?, Harry se veía muy seguro, dijo que lo habían planeado desde hace tiempo y que llevaban dos meses de… ¿de qué? Esa era la pregunta principal…. ¡AH! ¡MALDITOS SECRETOS!
Holaaa…. ¿hay alguien ahí?... ¡AHHH! Por favor no me maten…NOO!!! (Ok no) pero es que me amenazaron con lanzarme un Avada si no actualizaba pronto (solo te digo micafernandez que si lo haces ya no habrá quien actualice ojo). MIL DISCULPAS por la tardanza, ya sé que no tengo perdón, fueron 4 meses de desaparición, no hay excusa, bueno si…. ¡no tenía inspiración! La muy desgraciada se volvió a ir, aunque vino pero… para otra historia.
Les explico mejor, muchas deben saber que cuando planeas una historia muchas ideas vienen a la mente, y cuando las pones en orden descubres que también hay ideas para otras historias, y… eso fue lo que me paso, de hecho tengo varias ideas para más fics (y no solo de Harry Potter) pero justo una de ellas se metió en mi cabeza y la planee durante un largo tiempo (ya saben personajes, argumento y todo eso) hasta que por fin la ice, la publique aquí mismo se llama"Nuestro Presente es su Futuro"y habla sobre la visita de la tercera generación, que cuenta con más personajes, y un final muy diferente al del libro (no tengo corazón para matar a estos increíbles personajes), y sobre todo cuenta con varios secretos y misterios (sin esos no hay drama XD) acá les dejo el link: http://www.potterfics.com/historias/185512 por si quieren darle un vistazo ;)
Muchísimas gracias a todas esas personas quepusieron en favoritos, me esperarony en especial a esas personas que se tomaron el tiempo de dejar un comentario, les mando un enorme abrazo psicológico a: Yanoris, albo_xavier, Roseta Dorea Black, lavida13, YessiHoran, micafernandez, aldu_potter y BriSha, gracias por su comentario, ustedes me inspiraron para actualizar. Les prometo que tratare de no tardar tanto en actualizar (ya estoy planeando un horario de actualización para las dos historias)
Gracias por la espera. Les mando muchos besos merodeadores.Nos leemos pronto