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Enredos entre tu y yo — capítulo 34

El encuentro

Había pasado una semana ya desde el viaje a París de Hermione con su directora, los días iban lento y muy cómodos, el clima era mas agradable pues entraba abril de lleno, faltaba cada vez mas poco para su graduación, pero los chicos no querían pensar en eso, de cierta forma los entristecía pues el culminar con sus estudios significaba dejar el colegio, dejar atrás su niñez, su adolescencia, amigos, escuela, aulas, maestros, y dar inicio a lo que seria el resto de su vida. Era una especie de emoción y tristeza combinados.

Desde el viaje a París la noche a las afueras de la oficina de McGonagall, Hermione y Draco no se habían vuelto a dirigir la palabra. En el desayuno a Hermione una lechuza color dorado sin duda de las que pertenecía al colegio se posaba enfrente de ella con una nota dirigida hacia ella como aun era temprano, ella era de las primeras que había bajado a desayunar y casi nadie se encontraba en el comedor, más que algunos estudiantes de Revenclaw, sus amigos ni novio aún llegaba por lo que empezó a leer la nota sin miradas curiosas.

Hola

Habíamos**prometido que seriamos amigos estando en el colegio, creo que ninguno de los dos ha cumplido con esa parte, quisiera reunirme contigo a platicar ojala nos podamos ver lo mas pronto posible ¡hay muchas cosas que quisiera contarte!, espero tu respuesta citando la hora y lugar del encuentro. Que tengas buen día, hasta entonces.

D. M.

Al leer la nota por segunda vez la castaña sonrió, pero no tardo en aparecer la culpa, era cierto le había prometido a su Nuevo amigo Draco Malfoy ser amigos, pensaran lo que pensaran en el colegio, y duras apenas se habían dirigido miradas en cada comida y ciertas sonrisas a escondidas.

Pero ella era una Leona, y las Gryffindor siempre cumplen su palabra, saco una pluma y poca de tinta de su mochila y un pedazo de pergamino y comenzó a escribir.

Buen día

Me da mucho gusto recibir tu nota, y ya podre disculparme en persona por no haber hecho nada por verte, pero espero y tengas tiempo hoy por la tarde como a eso de las 6 estaré en la biblioteca hacienda mis deberes, si tu tienes, podríamos hacerlos juntos, ¿vale?, no es necesario que contestes, estaré ahí de cualquier forma. Un abrazo.

H. G

*La castaña observo como se iba en el aire de Nuevo la lechuza dorada, su día comenzó normal la mayoría de las clases las compartía con sus amigos y pareja.

-Perfecto ahora si podre dormir un poco antes de bajar a cenar. Repetía el pelirrojo Ronald en la sala común de Gryffindor al lado de sus amigos Neville, Semus, Harry, Ginny, Hermione y Harry.

-Tu a lo único que subirás a tu habitación será por tu escoba, que en una hora nos vamos al entrenamiento, y no quiero pretextos Ronald. Decía con determinación la menor de los Weasley. -Esta bien capitán. Respondió seriamente Ron.


-¿Qué? ¿No nos acompañas al entrenamiento querida? - Preguntaba cierto azabache al observar que Hermione se paraba y cogía su mochila al hombro. -Lo siento, tengo varias tareas pendientes y hay que terminarlas. -Esta bien amor, nos vemos para la cena, entonces. Se despidió el azabache saliendo por el retrato junto al resto del equipo de quidditch. Por su parte Hermione se sobresalto al ver que eran las 6 con 7 minutos, salió disparada hacía la biblioteca, llegó casi corriendo entrando saludo a la encargada de ahí, y buscando donde sentarse, en el fondo en una mesa pequeña estaba cierto rubio pegado hasta la nariz en un libro de transformación avanzada.  Con cierta discreción se acomodo en la silla desocupada frente al rubio, el se percato de que alguien se sentaba ahí y comenzó a decir. -Lo siento, la silla esta apart… Pero no pudo terminar la frase porque vio quien era la persona que llegaba. -Hola Malfoy. Sonrió la castaña, -Hola Hermione. Se limito a decir el chico.

-¿Te pasa algo? Inquirio curiosa la Gryffindor extendiendo su pergamino y disponiendose a escribir.

-Sí, me preguntaba el por que, cierta chica no me ha hablado en una semana. Dijó haciendo aparecer una sonrisa maliciosa.

-Ah pues me la he encontrado y me ha dicho que ella no dio el primer paso, por que tú tampoco fuiste para acercarte un poco siquiera.

-Vale, hazle saber que desde ahora lo haré si ella lo desea. Dijo el rubio.

-Bien, se lo comunicare, pero dime ¿qué tal ha estado tu semana?. Repitió la castaña.

-Estupenda, ya sabes no tengo muchos amigos, pero los pocos que tengo me la he pasado más que bien, puedo decir que hasta tengo un mejor amigo, es Theo. Exclamó emocionado el slytherin

Hermione como respuesta solo sonrió, y poco a poco fueron surgiendo temas parecidos sobre su semana, reían a lo bajo pues la biblioteca no era lugar de charlas, terminaron sus deberes. Daban las 8 con 15.

-Maldición, que ya pasa la hora de la cena. Dijo alarmada la chica.

-Es Buena hora aún no te preocupes el Weasley aun no termina con todo.

-Ja ja no es eso Draco, lo que pasa que he quedado con Harry de cenar y ya pasa la hora acordada- Dijo Hermione con dulzura. -Bueno es mejor que nos vayamos.

-Si, claro, pero dime ¿nos volveremos a reunir? Preguntó el rubio.

-¡Claro!, me podrías mandar una lechuza como hoy cuando puedas, ya nos pondremos de acuerdo, ¿vas a comer verdad?.

-Perfecto, y si vamos, oye por cierto ten, he sacado una copia para mí, ya que solo nos tomamos un juego. Exclamo el rubio extendiéndole una serie de fotografía de ellos dos. (Había sido tomada en París durante el recorrido en el bus, durante el ultimo día de viaje).

Hermione se emocionó mucho, ha ser sinceros ya no recordaba aquellas fotos, le dio las gracias y para cuando menos lo pensaron ya estaban entrando en el gran comedor, pasaron casi desapercibidos. Cada quien tomo su lado, ella llego como si nada extraño pasara, sentándose al lado de Harry saludo. -Hola chicos, ¿qué tal el entrenamiento?

-Pues vaya que ha sido Bueno, pero te lo perdiste, ha vale ¿qué hacías con Malfoy?. Inquirió el pelirrojo algo molesto.

-Me lo he topado en biblioteca y charlamos un poco, pero a ti que te importa Ronald.  Se defendió la castaña. En eso intervino Harry diciendo. -Bueno vale, no es para que se peleen, Ron, y no seas exagerado, que ya hemos dejado esas riñas tontas, aparte sabemos que Hermione tiene algo así como "Amistad" con él. Aunque suene tan retorcida e imposible esa idea, hay que aceptarla. Soltó con paciencia el chico de gafas. Hermione más que complacida con la respuesta de su chico, finalizada la cena cada quien se retiró a su habitación el par dio su recorrido y se retiro a dormir a su habitación. Como a la media hora que ya cada quien se había retirado a dormir, se escucho el rechinar de la puerta y una voz grave dijo -¿Qué no puedo dormir solo, me das un campo en tu cama?. Dijo el azabache a su novia que ya estaba sonriendo y removiendo la manta para que pudiera acomodarse. Y así durmieron uno abrazado al otro.

Pero mientras ellos dormían en la torre de astronomía se daba algo diferente

-Basta Ronald deja el cabello mío, solo logras enredar más. Decía Luna enfadada.

-Pero ¿cómo quieres que logre peinar a nuestras hijas, si no me dejas practicar contigo?. Decía divertido el chico.

-Ja las peinare yo, no te preocupes.

-Los dos, y veras les haré unas tren-citas hermosas en sus cabellos rubios.

-Pero Ron, quizás saquen tu cabello.

-No, quiero que sean tu viva imagen, sea hombre o mujer, quiero que sean perfectos, algo así como tú. Exclamo el pelirrojo suspirando.

*Luna como si lo que acabaran de decir fuera lo mas hermoso del mundo lo abrazo mas fuerte y le susurro al oído. -¿Oye y no quieres ir practicando para tener uno?, el chico se puso mas rojo de lo que era su cabello y la comenzó a besar de una forma no tan inocente, y poco a poco la temperatura subió en aquel lugar que sería por segunda vez testigo de su cariño.

Entre la acción y besos, Ron divertido dijo. -Oye pero solo estamos practicando, no quiero que un hijo nos salga ahorita, primero hay que casarnos, te comprare tu casa, viajaremos y luego, luego vendrán los bebes. Y se unió a ella de Nuevo en un mismo ser.

*Mientras ellos hacían sus cosas en una de las habitaciones grupales de slytherin, estaba un rubio observando algo que sostenía entre sus manos, ya todos dormían menos él. Estaba serio callado, sin embargo en sus ojos estaban perdidos en lo que miraban, tenían un brillo especial, al tiempo de mirar sin querer una lagrima rodó por la mejilla izquierda del chico rubio. Pegándose a lo que parecía una foto en el pecho se quedo dormido sin sentir.

UNA NOCHE VARIADA PARA CADA TIPO DE PERSONA, ESPERO LES HAYA GUSTADO EL CAPITULO! GRACIAS A LOS QUE COMENTAN, UN ABRAZO.

HASTA ENTONCES

CHICAGRANGER*