Enredos entre tu y yo — capítulo 37
El obsequio perfecto
Los días pasaron Hermione se miraba de vez en cuando con Draco, aunque sus pláticas no eran tan largas como el rubio quisiera, al menos tenía la dicha de pasar unos minutos de vez en cuando a su lado. Ya daba 1ero de mayo y con esto se cumplían 5 meses de novios la pareja Granger Potter, Hermione estaba muy emocionada, quería darle algo especial a Harry, si apenas cumplían 5 meses no eran la gran cosa, pero sin duda habían sido los meses más feliz para ella. Y a eso le sumaba el esfuerzo que hacia el por aceptar cuando ella se retiraba a platicar con Malfoy, ya lo tenía decidido el obsequio perfecto para él, y no solo para él, si no igual para ella.
Amaneció el día perfecto el clima emanaba un calor agradable y una brisa que refrescaba a cualquiera, salió de su baño ya cambiada para asistir a clases, pero ya lo tenía todo preparado, solo sus mejores amigas sabrían cuál sería ese obsequio. Ellas estaban igual de emocionadas que ella. Bajo a la sala común de ambos y ahí se encontraba el, esperándola con un hermoso ramo de alcatraces y fuegos artificiales minúsculos (sin duda de los sortilegios Weasley) alrededor de el
-Oh Harry es precioso, no tenías por qué molestarte.
-Nada es suficiente para ti hermosa, sé que 5 meses no es mucho, pero te adoro, y no podía dejar al menos darte un detalle por lo feliz que me haces. Exclamo el azabache extendiéndole el ramo y dándole un beso en los labios.
Ella se aferró a su cuerpo abrazándole, y le susurró al oído. -Gracias por todo, esta noche te daré tu obsequio aún no está listo, pero espero que te guste.
-¿Qué es? Pregunto curioso el chico.
-Es una sorpresa, no seas desesperado anda vámonos, que se hace tarde para clases.
Y salieron antes de que el pudiera renegar. Las horas pasaron lentamente, pero fue un buen día, ellos estaban felices, pues se tenían el uno al otro. Casi todo el día se la pasaron entre ellos. A lo lejos una mirada curiosa y con cierto rencor y envidia miraba de lejos, si eran esos ojos grises de Draco, perdido en su pensamiento. -Vaya, en verdad no pensé que diría esto, pero quisiera ser Potter, él la puede tener como yo no puedo, pero en fin, solo me queda aceptar la realidad.
Llego la noche, Hermione no llego a la cena, Harry estaba cenando al lado de Seamus, Ginny y Luna, vaya ¿dónde estarán Hermione y Ron?, preguntaba Harry.
-Ron… Está haciendo el deber de pociones, el burro flojo aún no termina los 3 pergaminos, y Hermione… ella no sé dónde está. Exclamaba Luna.
-Hay que tonta soy, toma Harry, Hermione me dio esta nota para ti. Dijo la pelirroja extendiéndole un pedazo de pergamino con la caligrafía de Hermione.
Harry
Cuando termines tu cena, te espero en nuestra torre, creo que para cuando leas la nota ya estará listo tu regalo, te espero.
Hermione
Harry se atraganto lo más rápido que pudo de la cena, y despidiéndose de sus amigos salió, las chicas se despidieron con él con sonrisitas maliciosas, cosa que extraño a Harry, de seguro que ellas ya sabían que se tramaba la castaña, dejo rápido esos pensamientos y entro cauteloso a la pequeña sala común de su torre. Vio que esta estaba vacía, pero en la mesita de estudio había otra nota que decía.
Si llegas, estoy arriba alistándome, sube por favor para darte tu sorpresa, te quiero.
el chico algo desconcertado puesto que ella no era de las que se demoraban, subió y abrió con cuidado la puerta y que fue lo que encontró. Sus ojos verde esmeralda se abrieron inmensamente.
Ella estaba ahí recostada sobre su cama con una blusa semitransparente y un bóxer pegado color rosa palo, con sus risos perfectamente definidos que caían sobre su rostro ligeramente maquillado y con cierto rubor en sus mejillas, estaba sonriendo y con voz algo tímida le dijo. -Tu regalo soy yo, esta noche soy yo para ti Harry.
Él sorprendido no sabía ni que decir, el azabache sabía que a lo que se refería la castaña ella le estaba entregando su regalo más preciado, su virginidad. Él igual de temeroso que ella se acercó lentamente, ella al ver la indecisión y nervios de su novio, lo tiro a la cama y se acercó a él, comenzaron con besos tiernos los cuales fueron tomando el camino que ambos deseaban, primero cayo la camisa y corbata de Harry, después los pantalones, quedando en calzoncillos, se detuvieron se observaron como si fuera la primera vez que se miraran -Te amo, dice el chico.-Te amo más, dice ella sonriendo. Y se volvieron a fundir en otro beso. Cuando empezó a estorbar la ropa interior y se empezaron a desprender de ella, el susurro las últimas palabras que se dirían en esos momentos. -Sé que soy el primero en tu vida Hermione, debes saber también que tú eres la primera en la mía, y quiero que seas la última.
Y así se convirtieron en un solo ser, ahora ya se habían demostrado su amor en la forma más dulce, con nervios, emoción e inexperiencia, juntos esa noche descubrieron nuevas sensaciones. Y con los primeros rayos del sol saliendo, quedaron dormidos abrazados uno del otro envueltos en las sabanas de seda color beige.
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OJALA LES HAYA GUSTADO EL CAPITULO, ESPERO SUS COMENTARIOS, UN ABRAZO, HASTA ENTONCES.
CHICAGRANGER*