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Harry Potter, el descendiente de Godric Gryffindor — capítulo 24
Harry se encontraba en casa de Neville tomando algo junto con la abuela del último.- ¡Vaya Harry! Me alegro de que aprobases- dijo Neville.- Gracias Nev. Es un alivio ser mayor de edad, puedo hacer magia fuera del colegio, por no hablar de que tengo muchas cosas de hacer y no quiero dar explicaciones a nadie.- Por cierto, ¿cómo te van las cosas? Tenías muchas cosas que hacer...- Bien, aún me queda algo pero eso va a tardar un poco. Necesito ayuda, Neville, y no sé a quién acudir.- Yo te puedo ayudar- susurró el muchacho, tan bajo que casi no se le escuchó.- Tú no puedes ayudar, por eso no te lo he pedido.- No te preocupes, sé que no valgo mucho.- Deja de decir tonterías. Es porque tú, al igual que yo, vas a estar dentro del colegio. Necesito alguien fuera. Confío completamente en ti, eso te lo aseguro.- Lo siento, no debí decir eso. Tú confías en mí y yo en ti.- Tranquilo.- Yo puedo ayudarte, joven- dijo la abuela de Neville, Augusta, entrando con unas cervezas de mantequilla y unas pastas y galletitas.- ¿Usted? Pero si ni siquiera sabe qué clase de ayuda necesito.- No importa. Y no hace falta que me llame de usted, soy Augusta.- Sólo si usted me llama Harry.La señora Longbottom asintió sonriendo. Harry sabía que era de confianza así que le contó todo. En ese momento apareció un patronus con forma de lobo que hablaba con la voz de Tonks.- Harry atacan Hogsmeade- y el patronus desapareció.- Me tengo que ir- dijo Harry levantándose- ¡Expecto Patronus!- Un ciervo plateado salió de la varita y se quedó enfrente del moreno- Remus hay un ataque en Hogsmeade pero no vayas por favor, hay luna llena.- ¿Sabes hacer un patronus hablador?- preguntó Neville viendo salir al ciervo.- Sí, te enseñaré no te preocupes. Me tengo que ir.- Te acompaño.- ¿Estás seguro?- Completamente.Harry miró su rostro, tenía una seguridad que él nunca le había visto. Asintió. Se despidieron de Augusta y tomando el brazo de su amigo se desaparecieron, apareciendo en mitad de la pelea.- ¡Protego!- dijo Harry en cuanto llegaron.Echó un vistazo a su alrededor.Los comerciantes se enfrentaban a los mortífagos al igual que los autores. Había niños aterrorizados, pegados a la pared de miedo. También estaban los profesores luchando.- Hay mucha gente- dijo Neville.- Sí pero hay que ser prácticos. Protege a los niños. Y ten cuidado- Neville asintió y fue hacia los muchachos- ¡Desmaius!- le dio en el pecho a uno de los mortífagos.De repente se vio rodeado por tres de ellos.- Mirad a quién tenemos aquí- dijo uno.- Es Potter, ¡Stupefy!Harry lo esquivó.- ¡Crucio!- dijo el otro. Volvió a esquivar el ataque.- ¡Locomotor Mortis! ¡Desmaius!- dijo Harry. El mortífagos cayó.- ¡Crucio! - Harry lo esquivó y le dio al otro mortífagos que quedaba, el cual empezó a gritar. Era Lucius Malfoy.- ¡Stupefy! ¡Incarcerus!- el mortífago quedó atado- ¡Petrificus Totalus!- el último cayó.Harry vio que Bellatrix apuntaba a un niño y corrió hacia allí.- ¡Avada Kedavra!- gritó ella.Quitó de en medio al niño que lloraba, chocando contra el suelo. El pequeño soltó un quejido. El Elegido se levantó rápidamente y encaró a Bellatrix que se estaba riendo, protegió al niño poniéndose delante.- Pero mira quién tenemos aquí, si es el niño Potter. ¿Dónde está tu padrinito?- Harry sonrió- ¡Crucio!Harry no lo podía esquivar así que gritó:- ¡Espejus!- la maldición rebotó a ella que apenas lo pudo esquivar- ¡Expelliarmus! ¡Incarcerus!Bellatrix quedó atada y sin varita, gritando contra Harry. El moreno cogió al pequeño y le metió en la primera tienda que encontró.- Quédate aquí, no te muevas- el niño asintió.Harry fue hacia Voldemort que acababa de llegar.- Hola Tom.- Harry Potter estás aquí. Bien, empecemos. ¡Crucio!Harry le esquivó y atacó.- ¡Stupefy!Empezaron una lucha que después de quince minutos seguían luchando. Los mortífagos habían caído casi todos. Neville luchaba bien pero se estaba cansando, el mortífago no paraba de lanzarle maldiciones asesinas y él las esquivaba como podía.- ¡Nos vamos! - dijo Voldemort- ya nos veremos Potter. Has mejorado pero no lo suficiente.Desapareció llevándose con él a Bellatrix Lestrange. Harry fue corriendo hacia Neville para ayudarle. - ¡Expulso!- le dio en el pecho al mortífago que chocó contra la pared y se desmayó.- Gracias Harry.-No hay de qué. Ata a todos los que puedas. Por desgracia Voldemort se ha llevado a Bellatrix pero tengo a Malfoy.- Genial. Vamos a por él- Harry estuvo de acuerdo.Malfoy estaba intentando quitarse las cuerdas, sin éxito.- ¡Suéltame Potter! - No. Pensaba que estabas en Azkabán.- Mi amo me liberó.- Sí y mira para qué le ha servido. Vas a volver allí.Los aurores se llevaron a siete mortífagos, cuatro gracias a Harry. Los padres buscaban a los niños hasta que los encontraban y se iban, todos excepto uno que seguía buscando a su hijo.Harry se acordó del niño que había metido en la tienda y fue a por él. Le cogió y se le dio a sus padres que ya estaban llorando de desesperación.- Lo siento- se disculpó- me había olvidado de él. Le metí en la tienda y le dije que no saliera.- No se preocupe, Señor Potter- dijo el padre- Gracias por ayudarle, muchas gracias.- Gracias Señor- dijo el niño.- De nada pequeñajo- Harry le revolvió el pelo- me tengo que ir.- Muchas gracias de verdad- dijo la mujer.- Harry debemos irnos- intervino Neville- ya es de noche.- Sí debo irme. Por cierto, creo que el brazo le tiene roto. Le he dado un fuerte golpe cuando le tiré al suelo. No siento mucho. Adiós.- No se preocupe, eso se cura- le contestó la mujer- Adiós y gracias de nuevo.- Adiós Señor.Harry le sonrió, agarró a Neville y se desparecieron.