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Harry Potter, el descendiente de Godric Gryffindor — capítulo 9

Harry se encontraba en la Sala Común con Ron, Hermione y Ginny, además de rodeado de libros. Por no decir que estaba rodeado de chicas que le veían y se reían sin ningún motivo.- Hola Harry.- Hola Neville.- Harry verás me preguntaba... ¿Podrías ayudarme con los deberes de DCAO? Es que no sé cómo hacerlos y...- Claro Neville. Termino los deberes de Encantamientos que me quedan cinco centímetros y te ayudo.- Gracias Harry.Neville se fue a sentar en una mesa donde se encontraba solo. Harry se llenó de rabia cuando se dio cuenta de eso. Neville era un gran muchacho, de un gran corazón, y nadie se acercaba a él. Pues eso iba a cambiar.Harry le explicó todo lo mejor que pudo, le ayudó a redactarlo y en media hora ya lo tenía terminado. - ¡Vaya Harry! Si lo explicas tú se me hace muy fácil.- Eso es porque eres un gran mago.- ¿Un gran mago? ¿Yo?- Harry asintió- pero si soy casi un squib.- Eso no es cierto. Recuerda las clases del E.D del año pasado.- Claro porque lo explicabas tú.- No. Yo solo te ayudé a sacar un poco de tu poder fuera de ti pero era todo cosa tuya.Neville se quedó pensando un rato y luego añadió en un susurro:- Si al menos siguiéramos con el E.D...Harry le miró divertido y sorprendido. No se lo esperaba.- Escucha Neville. No puedo seguir con el E.D. Tengo muchas cosas que hacer- y añadió en un susurro - además soy yo el que necesita entrenar y practicar. Si me vuelvo a enfrentar a Voldemort, cosa que no me sorprendería, necesito aprender nuevas cosas y hechizos, además de los reflejos y esas cosas.- Es por eso que sales a correr y hacer flexiones cada mañana ¿no?Harry asintió. Neville lo atendió pero aún así parecía deprimido y Harry supo que tenía la esperanza de seguir con el E.D.- Pero...- Neville levantó la cabeza y le miró con esperanza- te puedo ayudar a entrenarte, a hacer los deberes, a practicar... ¿Te gustaría?- Me encantaría. Gracias, muchas gracias, Harry.- No hay de qué. Pero hay varias condiciones.- ¿Cuáles?- Primero: que nadie, absolutamente nadie se entere. Ni tu novia, tus amigos... nadie. Segundo: va a ser duro así que no te puedes echar atrás, seguirás adelante. Tercero: harás lo que yo te diga, a la hora que te diga. Y cuarto: tendrás que confiar en mí.- Me parece justo.- Bien. Pues prepárate porque empezarás mañana- Neville asintió- ¿Seguimos con los deberes?- Sí.Harry y Neville siguieron con los deberes hasta que a Harry le trajeron un pergamino una chica morena que soltaba risitas cuando se acercó a él.- Harry- él la miró- me han dado esto para ti. Me han dicho que  es importante- dijo tendiéndole el pergamino.- Gracias- Harry lo tomó y lo leyó:*Señor Potter,**Necesito hablar con usted.**Le espero en mi despacho.**No tarde.**Un cordial saludo,*Minerva McGonagall

  • Lo siento, Neville. Pero la profesora McGonagall me llama y luego tengo cosas que hacer. Seguimos más tarde o mañana. Si tienes alguna duda o problema en lo que sea no dudes en decímerlo.- Claro, Harry. No hay ningún problema. Ve.Harry recogió y con un movimiento de varita hizo desaparecer sus cosas. Le dio una palmada en el hombro a Neville y salió por el retrato hacia el despacho de la profesora McGonagall.Harry llegó y tocó a la puerta.- Adelante- escuchó del otro lado.Harry entró y encontró a la profesora sentada detrás de su escritorio.- ¿Me había llamado, profesora?- Así es, Señor Potter. Siéntese, por favor.Harry tomo asiento enfrente de ella.- ¿Quiere un té?- Harry negó con la cabeza- ¿Una pasta o pastelito?- A eso Harry no se negó y cogió una pasta.- Gracias, profesora.- No es nada, Potter. Voy a ir al grano. Le he llamado porque nos hace falta un capitán para el equipo de quidditch.- Así es.- Bien. Pues he pensado que usted es perfecto para ser el capitán.- ¿Yo, profesora?- Sí, usted. Lleva muchos años en el equipo, es un buen jugador, un buen buscador, tiene iniciativa, carisma... en otras palabras, todo lo que un capitán necesita. ¿O es que no quiere el puesto?- Sí, claro que quiero. Me hace mucha ilusión.- Pues ya está. El puesto es suyo, Potter. Además, necesitamos terminar el equipo, solo tenemos al buscador, que es usted, y un cazador.- Lo organizaré todo para hacer las pruebas.- Bien. Eso es todo, Potter. Si necesita algo solo tiene que pedirlo, me tiene a su disposición para lo que sea y no me refiero solo al quidditch.- Gracias, profesora. Lo tendré en cuenta. Hasta luego.- Adiós, Potter.

Siento haber tardado tanto pero mi ordenador está roto y hasta que me pueda comprar otro... Este capítulo le estoy escribiendo desde la casa de mi prima, a la que dedico este capítulo para darle las gracias de esa forma.¡Gracias prima!Y gracias por los comentarios y los favoritos.No sé cuándo podré escribir el próximo capitulo, lo siento.Besos de chocolate.