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Historia 165872 — capítulo 53

Fred ignoro todos los intentos de Frank para mediar entre él y James y se levantó muy temprano en la mañana siguiente para ir a buscar a su Annabeth, pues sin duda no importa que se te caiga el mundo encima mientras tengas a tu lado a la persona que amas.

-Annabeth mi amor. Se acercó Fred rodeándola con los brazos.

-Suéltame cerdo. Grito Annabeth empujando al chico atrás.

-Mi amor que te pasa? Le cuestiono Fred confundido.

-Pues que no quiero verte, me das asco. Grito Annabeth empujando fuertemente a Fred.

Fred se sorprendió mucho al ver esta actitud de su chica, cuando él se fue por las vacaciones de pascua la dejo muy bien y ahora parece poseída, parece que le sale fuego por la nariz de lo enojada que esta.

-No entiendo que te pasa. Dijo Fred bastante mosqueado.

-Tu solo déjame en paz. Dijo Annabeth intentado seguir su camino.

-No espera. Dijo Fred tomándola por la cintura y acorralándole con sus brazos en la pared.

-Mi amor yo te extrañe mucho.

-Suéltame maldito, suéltame. Grito Annabeth intentando zafarse del agarre.

-Pero qué demonios te sucede? Rugió Fred ya harto de este juego.

-Que no soy tan tonta como tú te piensas, a mí ya no me veras la cara. Inquirió Annabeth con desprecio.

-Pero de que hablas, yo te amo. Afirmo Fred.

-No me vengas con que nos amas a las dos. Dijo Annabeth en una carcajada hiriente.

-Las dos? Le cuestiono Fred.

-Pues que ya se tu secretito, ya sé que yo soy tu amante. Rugió Annabeth con una mirada completamente asesina.

Como ustedes saben Annabeth estuvo investigando e intentando encontrar una explicación para el comportamiento de Fred mientras este estuvo en la madriguera, Annabeth no se encontró con nada además de puras evasivas y dudas. Ella y sus amigas les estuvieron preguntando a algunos Gryffindor si conocían a la novia de Fred Weasley y cada uno de los entrevistados dio un nombre diferente como respuesta, la cosa es que ninguno de esos nombres fue el de Annabeth.  Así que después de todo la chica de ojos verdes termino dejándose convencer por sus amigas, llegando así a la conclusión de que ella no es más que la amante, el juguete de diversión del pelirrojo y que por hay, solo Dios sabe dónde está la verdadera novia igual de ciega.

-Pero de dónde has sacado eso. Inquirió Fred más confundido que antes.

-Y me lo vas a seguir negando, que crees que soy idiota. Rugió Annabeth tan enojada que sus ojos empezaban a humedecerse.

A nuestra princesa de Slytherin le costó mucho convencerse de que Fred no la ama y de que todo lo que han vivido es una mentira, pero al fin y al cabo termino por creerlo y duele horriblemente el creerse engañada.

-Claro que te lo niego porque no es cierto. Inquirió Fred.

-Deja de mentir puerco, ya lo sé todo. Dijo Annabeth queriendo retirarse nuevamente.

-No espérame porque no sabes nada y de aquí no te vas hasta que no tengas claro que tú eres la única que yo amo. Dijo Fred sin saber que hacer para que Annabeth dejara esta tonta idea atrás.

-Nada de lo que me digas me va hacer volver a ponerme la venda que tenía en los ojos. Dijo firme Annabeth.

-No es que te pongas una venda, es que creas en mí, en lo que siento cuando te beso, en lo que tú sientes cuando me miras.

-Yo sé perfectamente lo que siento, todo es una mentira, una maldita mentira en la que tú me has envuelto para verme la cara.

-Annabeth yo te amo y no tienes razón para dudar.

-Claro que la tengo, acaso no me mentiste respecto a tu hermana, acaso no nos escondemos para vernos como si fuéramos rateros. Inquirió la Slytherin.

-Eso no tiene nada que ver. Dijo Fred a la defensiva.

-Claro que lo tiene, porque todas tus mentiras, tus evasiones y tu falta de interés por formalizar no son más que porque tienes otra, a quien si amas. Rugió Annabeth con una lágrima rebelde en el rostro.

-Eso no es así, a quien amo es a ti. Dijo Fred con el corazón en la mano por ver a su amada en ese estado.

-Ya deja de insistir, no te creo nada. Dijo Annabeth dispuesta a irse y dejar a Fred atrás.

-Annabeth no te vayas, yo te diré toda la verdad. dijo Fred al borde de la desesperación.

-Haber, y cuál es tu verdad? pregunto Annabeth deseando que todo este infierno sea una mentira.

Annabeth ama a Fred locamente pero tienen orgullo, así que lo que más desea es que Fred tenga una excusa muy buena y menos dolorosa la cual ella pueda perdonar y volver con el ciegamente. Pero no creo yo que lo que Fred esta apuntó de decirle sea lo que ella espera.

-La verdad es que si te eh mentido sobre muchas cosas, sobre mi hermana, primos, padres incluso sobre mí mismo, pero otra verdad es que no tengo otra porque es a ti a quien amo. Dijo Fred tomando de las manos a la chica.

-Si no tienes nada mejor que decir ya me voy. Dijo Annabeth soltándole las manos.

-No, yo te diré la verdad. afirmo el pelirrojo.

-Pues dila ya.

-La razón por la que no quiero que nadie nos vea juntos es porque…. Eres una Slytherin. Soltó Fred sin más.

-Que estás diciendo. Inquirió Annabeth confundida por completo.

-Déjame que te explique, mira yo soy un león y tu una serpiente, definitivamente no somos compatibles y pues no tenemos la misma fe. Empezó a explicarse Fred pero Annabeth estaba muy lejos de entender.

-En primer lugar esta el hecho de yo y mi familia somos defensores de los Muggles, creemos en Dumbledore y en mi tío Harry,  en segunda parte yo le prometí a mi primo James que jamás me fijaría en alguien como tú, pero me enamore y sé que tú no eres como las demás serpientes pero aun así soy un cobarde. Concluyo Fred.

-Púdrete. Dijo Annabeth azotándole una enorme cachetada en el rostro.

-Mi amor.

-No me llames mi amor, te odio, eres un hipócrita. Dijo Annabeth ya sin poder ocultar las lágrimas.

-Cuando me ibas a besar por primera vez y yo te pregunte si eras un sangre pura, te ofendiste conmigo y gritaste todo lo que se te vino en gana, tú me odiaste y juzgaste por pensar que yo era una Anti Muggles, y una prejuiciosa, pero aquí el único prejuicioso eres tú. Escupió Annabeth.

-Eso no es así, entiéndeme.

-No tengo nada que entender, te avergüenzas de mí porque yo soy una Serpiente, porque tú y tu familia son una bola de resentidos que no creen que alguien pueda ser diferente. Dijo Annabeth entre sollozos.

-No, yo sé que eres diferente. Dijo Fred queriendo tocarla.

-No me toques que me das asco, sabes que prefiero ser mil veces una serpiente que un león con prejuicio, engreído e idiota como tú.

-Annabeth por favor.

-Olvídalo Fred, te hare las cosas más fáciles y seré yo quien acabe con esta estupidez para que no tengas que seguir agachando la cabeza. Escupió Annabeth antes de alejarse corriendo.

Annabeth hubiera preferido creer que Fred le era infiel a esto, pues esta verdad sin duda rompe con todo lo que ella admira de Fred, lo que más enamoro a Annabeth es sin duda la osadía de Fred al acercarse y el valor que tubo para defender sus creencias una vez que pensó que ella creía en lo mismo que Salazar, en ese momento Fred fue firme, protector, imponente, todo lo que Annabeth necesitaba para sentirse locamente enamorada. Pero ahora todo aquello no fue más que una mentira, es imposible que Fred quiera ser justo con los muggles y tan cabeza hueca con los Slytherin, es imposible que alguien tenga el valor para pelear por sus creencias, pero la cobardía para juzgarte sin mirarse al espejo antes. Annabeth llegó con sus amigas hecha un manojo de nervios, sin duda Fred cruzo la línea.

Por otra parte y tal vez menos triste, Scorpius no puede esperar la hora de estar solito con Rose y darle todos los besos que no se pudieron dar mientras ella estuvo en la madriguera, este rubio ha extrañado a su pelirroja como a nadie.

-Ven siéntate, te extrañe mucho. Dijo Scorpius invitando a su chica a tomar asiento en el patio trasero de Hogwarts ya que allí habían organizado un bonito Picnic.

-Yo también te extrañe. Dijo Rose sonriendo pero con una mirada muy apagada.

-Te gusta esto, fui a la cocina y le pedí a los elfos que prepararan tu postre favorito. Dijo Scorpius acercándose y acomodando un poco del enmarañado cabello de su novia detrás de la oreja.

-Si, aunque no tenías que hacerlo, ya los elfos tienen mucho que hacer. Dijo Rose. Tomando de las manos a su novio.

-Pero es que ellos son felices sirviendo, no sé porque mi padre dice que en los elfos no se puede confiar.

-Eres un buen novio. Dijo Rose sin más.

-Porque me dices eso. Dijo Scorpius algo avergonzado.

-Porque es la verdad, te veo y me convenzo de que eres todo lo que soñé. Dijo Rose acercándose a besar en los labios a su amado.

-Tú también eres todo lo que soñé. Dijo Scorpius antes de dejarse envolver en un apasionado beso.

-Entonces Bonnie y Brenda se la pasaron diciéndome de cosas y Snape me pregunto por Albus, yo creo que lo extraño….me estas prestando atención? Le cuestiono Scorpius a su distraída novia después de que se habían acabado casi toda la comida del cesto.

-Claro, dime como te portaste, no anduviste de cusco verdad? inquirió Rose.

-Pero por quien me tomas. Dijo Scorpius girando los ojos.

-Tenía que confirmar. Dijo Rose con la mirada perdida.

-Rose que te pasa? Desde que volviste has estado ida y pensativa. Pregunto Scorpius.

-No me hagas caso. Dijo Rose angelicalmente.

-Como no si me doy cuenta de que está preocupada, dime que te pasa. Dijo Scorpius tomándole de las manos.

-Bueno es que ahora que estuve con mi abuela, mi mama me dijo algo muy grave. Dijo Rose con la cabeza baja.

-Que te dijo? Confía en mí.

-Es que mi ama me dijo que…….. el cáncer de mi abuelo empeoro, ya no quedan muchas esperanzas. Dijo Rose con una lagrima en la mejilla.

-No llores mi amor, explícame cómo es eso, tú me habías dicho que esa enfermedad estaba siendo controlada por los sanadores muggles. Dijo Scorpius secándole la lágrima a su novia.

-Sí, pero nadie se explica cómo paso, y lo peor es que ya mi abuelo se rindió. Dijo Rose algo exasperada.

-Como así?

-Pues eso, mi abuelo dice que ya no quiere seguir viviendo y que no ve la hora de que la muerte llegue por él.

-Rose cálmate si, tu mama debe de estar muy triste. Dijo Scorpius abrazando a su novia.

-Pues sí, se hace fuerte como siempre y ella y mi abuela solo trata de convencer a mi abuelo de que siga luchando pero yo ya no sé qué vaya a pasar. Dijo Rose entre sollozos.

-Rose, no pierdas la fe. Dijo Scorpius la verdad sin saber qué hacer para que su amada no sufra tanto estos momentos.

Pues la verdad es que ya es muy poco lo que puede pasar, el señor Granger está listo para encontrarse a la muerte como una vieja amiga, aunque a Hermione y a todos nosotros estos nos desbarate el corazón. El señor Granger fue diagnosticado con Cáncer hace algunos meses y aunque con el tratamiento y las quimios los doctores prometían una recuperación al parecer el destino ya tiene escrito otra cosa.

-Gracias por tu apoyo, aunque entiendes muy poco de todo esto siempre me dices algo bonito. Dijo Rose zafándose un poco del abrazo.

-Pues como no, solo quiero verte bien, si el mundo fuera mío te lo daría, Hasta mi fe la cambiaría por tu felicidad. Dijo Scorpius besando dulcemente los labios de su chica.

-Yo también lo daría todo por tu felicidad, solo quiero llenarte de amor el alma. Dijo Rose correspondiendo a cada beso.

La verdad es que la vida cada día nos quita algo o a alguien y pues bueno, las heridas del corazón solo se pueden curar con amor, pues el arco iris no sale únicamente cuando hay lluvia, también lo hace cuando hay lágrimas, pero siempre indicando que detrás viene el Sol.

Después de que Fred entendió que Annabeth está muy herida y que para ella todo está terminado, sintió un escalofrió enorme, y como si el mundo entero se hubiera detenido, es que acaso es posible que él tenga tanta mala suerte, primero pierde a James su mejor amigo a quien extraña a mares y ahora a su amada Annabeth, definitivamente no sabe cómo salir de esto.

- Fred estuve pensando y aquí te tengo una lista de las razones por las que tienes que volver a llevarte con James. Dijo Frank sentándose junto al pelirrojo.

-No me hables del ahora. Rugió Fred sin saber qué hacer para recuperar al amor de su vida.

-Oye que te pasa? Quiso saber Frank.

-Me pasa que Annabeth ya lo sabe todo y me termino. Grito Fred.

-Hey cálmate, tu sabias que esto pasaría a las chicas no les gustan las mentiras. Dijo Frank sin medir sus palabras.

-Cállate la boca. Rugió Fred queriendo comerse a su amigo.

-Perdón, yo estoy de tu lado. Inquirió Frank.

-Pues no parece.

-Fred, tu amas a Annabeth? Le pregunto directamente Frank.

-Si, al principio solo era  una chica más, pero después de pocos días ya era alguien especial, sin hablarme, sin tocarme, Algo dentro se encendió. Dijo Fred con la mayor sinceridad posible.

-Pues lucha por ella. Sugirió Frank.

-No creo que me perdone, fui un idiota y ella piensa que yo me avergüenzo de su persona. Dijo Fred algo rendido.

-Idiota serias si te quedas aquí dejándola pensar todo eso, lucha por ella sin importar los prejuicios y esas estupideces porque al fin y al cabo solo importa tu felicidad. Rugió Frank.

-Cuando te volviste tan romántico? Le cuestiono Fred.

-No es romanticismos, es sentido común. Dijo Frank dándole un golpe en la cabeza, aunque la verdad es que el perfectamente sabe que por lo que uno quiere se lucha a menos que ese algo no te quiera a ti.

-Tal vez tienes razón. Dijo Fred pensando en que un adiós no existe para él y para Annabeth ya que ambos se necesitan.

Una vez escuche que el mundo está lleno de sueños que no llegaron a hacerse realidad, porque sus dueños se dieron por vencidos antes de tiempo, y creo que eso es verdad así que los quiero invitar a que luchen con todas sus fuerzas por sus sueños y mucho más si ese sueño es el del amor, pues el amor es esencial y al fin y al cabo, los ganadores tienen metas, y los perdedores tienen excusas para seguir, Siendo Cobardes.

Quiero felicitar a Tefichu, porque es la ganadora de nuestro juego Capitulo 50. Así que todos brindemos con nuestras cervezas de mantequilla por ella, gracias por participar. Por favor ganadora comunícate conmigo.

Espero que les guste este capítulo y no se muevan de ahí porque vamos por más.