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Historia 165872 — capítulo 57
Pov. Edward Remus "Teddy" Lupin.
Ahora cada vez que me despierto es por el ruido tonto y rechinante del despertador muggle que tuve que comprarme, porque de lo contario simplemente se me pegan las sabanas, nunca había sido tan haragán, es solo que ahora de verdad me cuesta levantadme eh ir al ministerio, entrar a la oficina de aurores y fingir que soy valiente.
Cuando salgo del cuarto de baño ya listo para a trabajar escucho a mi abuela moviendo trastos en la cocina, otra vez se levantó para hacerme el desayuno, le eh dicho que no hace falta pero una que otra vez ella insiste. Creo que soy el único de mi edad y auror que aún sigue viviendo con su abuela, pero es que siempre eh estado con ella y aunque todo en mi vida me parezca de mediocres, siento que solo aquí me siento más o menos bien.
-Buenos días Teddy. Saludo mi dulce y avejentada abuela, de verdad le amo mucho, le debo todo lo que soy.
-Buenos días, no tenías que despertarte tan temprano. Le dijo con el ceño fruncido y es que de verdad no quiero que se siga tomando molestias por mí.
-Hay Teddy déjame consentirte mientras pueda. Dijo Andromeda sonriendo de esa manera radiante que solo ella sabe hacer.
Cuando era más chico mi abuela siempre bromeaba con su edad, me decía que tenía que aprovecharla mientras estuviera, pues ella ya estaba vieja. Sé que ahora no se refiere a que la muerte le está llegando, ya que creo que pretende vivir más que yo, más bien lo que quiere decirme es que pronto desposare o algo así. A estas alturas de mi vida debería ya de tener planes de familia y todo eso, pero es que simplemente no puedo, no me siento listo para tanta responsabilidad.
Me como el desayuno de la abuela y me despido dándole un beso en la mejilla. Recuerdo que anoche me había ido a la cama molesto con ella, ahora casi siempre estoy molesto, pues había dejado sobre la mesa solo para que yo lo viera un periódico con apartamentos en renta cerca de la casa y eso me cabrío mucho, más bien me puso furico, claro que no le dije nada a ella, pero el punto es que me fui a la cama echando chispas. Sé que tal vez exagero un poco con todo esto, pero si se sintieran como yo, lo entenderían.
Siempre es lo mismo en vida, solo soy el chico patoso y metamorfago, ni siquiera puedo llenarme la boca diciendo que soy auror porque todo el mundo sabe que en realidad solo lleno los formularios y entiendo eso, en las misiones siempre era un desastre por lo despistado que soy, hay veces que me pregunto porque decidí ser auror, yo hubiera podido ser bueno para cualquier otra cosa. En Hogwarts fui un Hufflepuff y creo que supe que lo seria incluso antes de entrar a la escuela, nunca fui valiente y atrevido, siempre fui noble y humilde, así que no sé por qué demonios convertí mi vida en este constante recordatorio de mis pobres habilidades cuando pude haber hecho otra cosa de ella.
En realidad lo que me sucede es muy sencillo, yo ya no no soy un niño y no entiendo porque me sigo viendo como el mismo niño tonto que salió de Hogwarts años atrás, nada en mi ha cambiado y que porque cambiaria, si yo solo soy Teddy.
Una de las razones por las que ha empezado a darme flojera mi trabajo es por la hipocresía que se vive en todo el ministerio, antes me parecía algo normal, pero ahora me doy cuenta de que es ridículamente penosa, sería más fácil si todos camináramos siendo quienes somos y punto, pero es lo contrario, todos tenemos que dirigirnos miradas y saludo de respeto cuando nos pasamos por el lado, preguntarnos como nos encontramos aunque no nos importe y lo peor tenemos que fingir que el trabajo del otro es verdaderamente indispensable.
-Buenos días señor Lupin. Dice mi padrino Harry una vez nos encontramos en el ascensor.
-Buenos días señor Potter. Digo amablemente la verdad es que esta es otra cosa que me parece estúpida, porque no le llamo padrino y punto.
Lose, últimamente todo en mí alrededor me parece sin sentido y estúpido.
-Espero tenga un productivo día. Dijo mi padrino antes de salir del ascensor en nuestro piso con una sonrisa enorme.
Me quede un momento observando, observe a todos en realidad ya que desde allí tenía una buena visión, todos en el departamento de aurores se veían felices, radiantes, de verdad sentían que con su labor hacían la diferencia, lástima que yo no.
-Teddy. Me llamo mi padrino de manera casual, al parecer ya se había hartado de llamarme por mi apellido.
-Sí, señor Potter? Pregunte saliendo por fin del ascensor.
-Esta todo bien con usted señor Lupin? Pregunto mi padrino algo confuso.
-Claro, que tenga un buen día. Dije marchándome a la montaña de papeleo que me esperaba en mi pupitre.
A la hora del almuerzo preferí fingir que tenía mucho trabajo y que no saldría a almorzare para evitar que mi padrino me hiciese preguntas incomodas, la verdad es que no tengo deseos de contarle lo que me sucede y es que no creo que él me entienda, digo, si sé que muchos hombres en un momento de su vida empiezan a cuestionar sus decisiones y a sentirse vacíos, que más o menos es lo que me sucede, pero simplemente no quiero que nadie sepa que a mí me sucede.
Como no tengo hambre para comer y mucho menos ganas de trabajar decido ir a ver a mi primo muy lejano Draco Malfoy, a quien más bien veo como un tío lejano, cuando era niño hable con él un par de veces en las visitas que él y su madre le hacían a mi abuela, nunca fuimos muy cercanos como la relación que tengo con los Weasley, pero a pesar de su pasado lo considero familia ya que la abuela siempre lo quiso así, su hijo Scorpius y esposa Astoria son muy agradables, es como si ellos dos hubieran nacido para poner armonía en donde hubiese discordia.
-Hola. Le saludo al llegar a su departamento, donde siempre se queda para almorzar.
-Ted, mucho tiempo sin verte. Dijo sonriendo eh invitándome a sentar, esta no es la primera vez venia hablarle mientras almorzaba.
-Como va todo? Pregunte sin más.
-Bueno, además de que odio mi trabajo todo va bien. Dice echándose a reír.
Eso me gusta del nuevo Draco, porque todos dicen que antes no era así, aunque yo siempre lo eh conocido de esta manera, la cosa es que nunca tiene miedo a decir lo que piensa de su trabajo o del ministerio en general, él lo odia, aunque claro siempre que habla lo hace cuando nadie puede escucharlo, pero eso me hace sentir que no estoy solo en el mundo de los que piensan tener un trabajo mediocre.
Cuando vuelvo de regreso a mi pupitre estoy pensado en que tal vez debí trabajar en algún otro puesto del ministerio, pero luego me puse a pensar que sería lo mismo, solo llenaría papeles, la única diferencia es que en otros trabajos todos seriamos iguales. No termino de llegar bien a mi asiento cuando veo que se acercar la criatura más hermosa del mundo, pelo largo hasta la cintura, tan rubio que brilla como el oro, escultura esbelta, cintura bien definida y un caminar deslumbrador. La chica de tés blanca y mejillas hermosamente rosadas apresuro el paso y me beso en los labios.
-Te ha gustado mi sorpresa? Me pregunto Victorie alejándose.
-Si. Dije aunque sabía que no me gustaba la razón por la que había venido.
-Ya casi se acaba tu receso y pensé que podríamos hablar. Dijo Victoria acariciándome el rostro, me encanta que me toque con sus suaves y firmes manos.
-De qué quieres hablar? Pregunte aunque sabía la respuesta, Victoria quería saber porque eh estado raro.
-No se Teddy, solo quiero saber que hay en tu mente. Dijo mi novia besándome tiernamente el labio inferior.
-Pienso en lo bella que eres. Mentí.
La verdad es que Victorie si es bella y claro que pienso en eso en ocasiones, pero no es, nunca ha sido ni será mi prioridad, no fueron sus sensuales curvas las que me volvieron loco por ella más bien fue la nobleza de su corazón. Creo que algunos hombres se sorprenden de que no sea tan pasional con Victorie con lo buena que esta y lo sé por la forma en la que algunos se le quedan mirando cuando salimos juntos, es como si dijeran:
-Si fuera el, estaría en un motel en estos momentos y solo Dios sabe lo que le haría.
A veces de verdad me enojo cuando veo a algún fisgón observándola con lujuria, incluso una vez quise pegarle aun tipo, pero Victorie me detuvo sonriendo.
-Solo quiero apoyarte Teddy, saber que te pasa. Dijo Victorie encogiéndose de hombros.
-Es que no me sucede nada. Inquirí, no me gusta que Victorie me conozca tan bien, nunca puedo tener nada para mí con ella.
-Por favor Teddy, has estado de mal humor y pensativo muy seguido durante las últimas semanas.
-No tengo derecho a tener un mal día. Rugí.
-Claro que tienes derecho… tengo que regresar a San Mungo. Dijo Victorie después de una pausa.
Sé que este un pensamiento egoísta, pero a veces de verdad me molesta que Victorie y yo lo compartamos todo menos el hecho de que ella si se siente útil en todo.
-Adiós. Le dije besando dulcemente sus labios.
-Teddy, te acuerdas cuando ibas a empezar Hogwarts y yo tenía miedo de que te consiguierais mas amigos y no me quisieras hablar una vez estuvieras allí? Me pregunto Victorie mirándome a los ojos, claro que me acuerdo de aquello, más tarde clasifique todo el sentimiento de nostalgia que yo tenía aquel día por Victorie como una de las señales de mi enamoramiento esporádico.
-Si, que pasa? Pregunte alzando una ceja.
-Bueno, ese día me dijiste que jamás dejarías de ser mi amigo y dijiste que en caso de que yo no pudiera ir a Hogwarts por no tener magia tú saldrías de allí para estar conmigo. Dijo Victorie haciéndome sonrojar un poquito, las cosas que dicen los niños yo jamás hubiera dejado Hogwarts.
-Y que pasa con eso? Pregunte algo apenado.
-Es que pase lo que pase, yo lo dejaría todo para estar donde tú estés. Dijo mi hermosa Victorie dándome un cálido beso que me hizo sentir como si no me sucediese nada.
Pov. Yo.
En estos momentos en Hogwarts se está viviendo el estrés de los exámenes finales y nuestros conocidos de quinto año están combatiendo en contra de sus propios TIMOS, pero a pesar de eso la fresca brisa del verano junto al suave movimiento del agua en el lago nos hace sentir relajados a todos.
El ego de James ha aumentado de una manera exorbitante desde que gano la copa de quidditch siendo el nuevo capitán del equipo de Gryffindor, la verdad es que el joven no para de hablar de lo orgulloso que se siente por hoy día encontrarse donde está.
-Escríbelo si quieres Frank, mi nombre estará en todos los estantes de gloria de Hogwarts. Decia James una tarde. Dándoselas en el más guay.
-James por favor, concentrarte en tus deberes. Le pidió Frank riendo por las tonterías de su amigo.
Pero James no quería concentrarse ya que le importaban muy poco sus TIMOS, a pesar de que sabe que son importantes él prefiere ignorarlo ya que pensar en estos es como pensar en el futuro y eso es lo que el menos quiere.
Por otra parte, Fred y Annaebteh son dos ternuritas ahora que han reiniciado nuevamente su relación, Annabeth le dejo claro a Fred que no quiere más mentiras y que pues si él se avergüenza de que ella sea una Slytherin también se avergüenza de ella misma, pero nada de esto a Fred le importa a él solo le interesa estar junto a ella, besarla, hacerle mimos y lo que pase de aquí en adelante definitivamente no es su prioridad.
-Porque me amas Fred? Quiso saber Annabeth mientras ella y su novio hacían un picnic en la tarde del viernes.
-Esa es una pregunta extraña. Dijo Fred algo avergonzado.
-Porque? Me amas verdad? pregunto Annabeth con el ceño fruncido.
-Sí, pero yo no sé porque, solo sé que te amo, que te necesito. Dijo Fred con la cabeza baja.
-Yo te amo porque sería imposible no amarte. Dijo Annabeth sonriendo apenadamente.
-Yo, yo quiero amarte por siempre Annabeth. Dijo Fred mirando a su princesa a los ojos.
-Y yo quiero dejarte hacerlo. Dijo Annabeth dándole al hombre de su vida un caluroso beso.
Ahora que lo pienso a pesar de todo en Hogwarts el amor está haciendo estragos, incluso Ana Padma le comentó a Roxanne que se siente muy atraída por Bruce, casi tanto como se sentía por James, peor que a pesar de eso lo dejar sufrir un tiempo más.
Annabeth y Fred se volvieron una de las parejas principales en el cotilleo, pero eso jamás le quitaría el lugar de número uno a Camela Krum y Theodore Nott pues a pesar del tiempo que llevan saliendo a todo el mundo aún les sigue sorprendiendo, pues ambos son como agua y aceite.
Esta noche en la sala común de Slytherin Scorpius está luchando con todas sus fuerzas para no lanzarse en contra de Bonnie y Bendra que no han parado de hablar de su madre en toda la tarde. A Bonnie y Bendra las mega enemigas les Scorpius les parece gracioso burlarse de todo y hoy han escogido llamar estúpida a Astoria Greengras por haberse casado con un Malfoy.
-Escuché que cuando se casaron ni dinero tenían. Le decía Bonnie a su hermana, novio y amigos en forma de mofa.
-Qué asco, además de dormir con el miedo de que la matase, tenía que pasar hambre. Dijo Brenda siendo lo más hiriente que pudo y por supuesto Scorpius no aguanto más.
-Ya deja de hablar así de ella. Rugió el Rubio rojo de la furia.
-Tranquilo Scorpius lo detuvo Albus, a él también le parecían horribles lo comentarios de las hermanas Aggat pero ponerse a la defensiva siempre será peor.
-Porque tendrías que no decir la verdad sobre tu tonta madre. Inquirió Bonnie asiendo que Scorpius perdiera los estribos.
-Eres un ser despreciable. Rugió el rubio sacando su varita.
-Por lo menos nosotras no somos hijas de un asesino y de una mujer sin dignidad. Rugió Brenda echando atrás al novio de Bonnie cuando quería darle una paliza a Scorpius por el insulto.
-Todas las Greengras son unas chorras. Dijo Bonnie obviamente sin medir sus palabras.
Toda la sala común se fue acercando, todos querían ver que pasaba ahora a ustedes le parecerá raro esto, pero la verdad es que entre serpientes llenas de veneno se puede ser muy cruel.
-Que pasa? Le pregunto Nott a Annabeth una vez se acercó al barullo y vio a Scorpius intentando articular palabra.
-Ah bueno, creo que esto también va contigo. Dijo Annabeth algo apenada, la verdad es que tenía ganas de cachetear a las hermanas pues los Malfoy y Nott son su familia y aquello le aprecio desagradable.
-Que? Pregunto Nott sin siquiera darle importancia la verdad es que él es un hombre muy serio y silencioso.
-Dijo que….. que las Greengras son unas chorras. Dijo Annabeth haciendo que Bonnie se diese cuenta de que ahora Nott las miraba con atención.
Dapne Greengras es la madre de Nott y si, se casó con un hijo de mortifagos.
-Obvio no es por ti. Dijo Brenda con una sonrisa tonta, la verdad es que no quería tener problemas con Nott, este ya estaba en su último año y poseía una mirada completamente penetrante.
-Lo entiendo. Dijo Nott sin cambiar un solo rastro de su expresión pasible.
-Debe de ser triste que incluso, unas chorras como las Greengras y unos ex mortifagos como los Nott y Malfoy sean más importantes que los Aggat.
Estas palabras inmortalizaron a las dos hermanas y a todos los presentes, pues de eso se trata todo, de poder y a pesar de los años, del poco dinero o de los errores cometidos, los Malfoy y los Nott siguen teniendo más poder que otros y eso es sabido por el mundo.
-No se me hubiera podido ocurrir algo mejor. Dijo Scorpius tomando asiento una vez su primo salió de la sala común.
Una vez Nott salió de la sala fue al encuentro de su novia al lugar donde siempre se veían, el pasillo que llegaba tanto a Hufflepuff como a Slytherin a sus respectivas habitaciones, una vez Camela lo vio llegar se abalanzó sobre el de la manera que solo ella sabe hacerlo, como si quisiese comérselo a besos.
-Hoy me estas besando diferente, que paso? Pregunto Camela de una manera brusca, todo en ella era brusco pero ya Nott estaba acostumbrado, Camela lo conocía perfectamente bien, ella es la única persona con la que el mantiene una conversación de más de 3 minutos.
-Es que ha pasado algo en mi sala común, no es importante. Dijo Nott sonriendo sencillamente.
-Alguien busco lio contigo, porque puedo defenderte. Dijo Camela mientras tocaba suavemente el cabello de su novio.
-Se supone que te tengo que defender yo a ti. Dijo Nott.
-Pero soy más fuerte. Dijo Camela dándole un golpe en el bazo para probar su punto.
-Bien, pero aun así no necesito que me defiendas, tú eres más fuerte pero yo soy mejor con las palabras. Dijo Nott sarcásticamente, él y Camela sabe que él no habla nada.
-No sabía que eras tan gracioso. Dijo Camela en carcajadas.
-Yo te amo Camela. Soltó Nott de una manera sorpresiva para la chica.
-Y lamento ser poca cosa para ti.
-Tú no eres poca cosa, eres mi complemento. Dijo Camela volviéndole a besar como solo ella sabe.
todos tenemos un lugar en el mundo, una misión sobre nuestros hombros, ya sea amar incondicionalmente, ser defensores de algo o simplemente cambiar nuestro pelo de color y alegrar con eso la vida de alguien, la cosa es que justo cuando sientas que olvidas tu misión o que la has terminado empiezas a sentirte simplemente, Acabado.
Gracias por leer, pronto vuelvo con mas.