Tituladas 15.2% · 30,268 de 199,415 descubiertas
Rescatado 25.2% · 23,803 de 94,296 páginas identificadas · 23,797/24,457 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 165872 · de

Historia 165872 — capítulo 76

-Albus, Pomfrey dijo que puedes regresar a tu sala común. Dijo Rose acercándose junto a Scorpius a la cama de Albus después de la cena.

-Ya lo sé, estaba a punto de largarme de aquí. Dijo Albus con una gran sonrisa en el rostro mientras se ponía de pie de un salto.

-Cuidado no te vayas a lastimar. Le advirtió Rose poniéndole atención al cabestrillo que Albus traía colgado del cuello, el cual permitiría que el brazo izquierdo descansara por unos días, pues con la caída se le había torcido.

-Estoy bien Rose. Dijo Albus ignorando  a su prima y empezando a caminar hacia afuera de la enfermería.

-No entiendo cómo puedes estar tan feliz, te acaban de herir. Comento Scorpius mientras caminaba junto  a su amigo.

-Cierto, la pobre Lily dejo de llorar justo hasta la cena. Dijo Rose.

-Lo cual me recuerda que Rose me dejo cenando solo. Dijo Scorpius de mala gana.

-No podía quedarme contigo si Albus no estaba. Rugió Rose en su defensa.

-Se supone que yo soy tu novio. Inquirió Scorpius haciendo sentir a Albus algo incómodo por la pelea que obviamente viene en camino.

-Esto no se trata de nosotros, ya no hablemos más. Dijo Rose cruzándose de brazos y mirando a su novio justo a los ojos.

-Bien. Soltó Scorpius enojado.

-Entonces, porque estas tan feliz? Pregunto Rose más para dejar atrás el mal momento.

-Es que Alice estuvo aquí… y nos besamos. Dijo Albus con un hermoso brillo en los ojos.

-Estamos hablando de la misma Alice. Comento Rose deteniéndose en seco.

-Acaso hay otra. Dijo Scorpius con una sonrisa en el rostro.

-Yo creo que ya somos novios. Dijo Albus sin más.

-No, espera se lo has pedido? Quiso saber el rubio.

-Pues no, pero ella me ha dicho que le gusto y yo le dije que me gusta y nos hemos besado, la verdad es que solo me ataco porque creyó que la bese por el reto de James. Se explicó Albus.

-Bien, pero de todos modos tienes que pedirle que sean novios. Inquirió Scorpius.

-Lamento decir que Scorpius tiene razón, las Ravenclaw y las Hufflepuff necesitan de los protocolos. Comento Rose.

-Si, son unas santas. Dijo Scorpius como resumiendo todo lo que Rose dijo anteriormente.

-Alice no es una santa. Dijo Albus retomando su camino y algo confundido pues nunca pensó que de verdad le gustaran las santas.

-Oh si lo es, sabía que ese era tu tipo. Dijo Scorpius siguiéndole el paso.

-El punto es que tienes que pedírselo, formalmente. Dijo Rose haciendo que los chicos volvieran a detenerse.

-Me parece innecesario, nosotros nos queremos. Replico Albus.´

-Pero ella puede ofenderse si lo das por hecho. Comento Scorpius.

-Solo pídeselo. Inquirió Rose.

-Bien, le pediré a Alice que sea mi novia. Soltó Albus sin más, la verdad es que él está claro de que lo que siente ahora por Alice no se puede describir con un simple novios, es algo mucho más valioso.

-Esto es…. balbuceo Scorpius echándose a reír sin parar.

-Que es lo gracioso? Pregunto Rose.

-Pues esto, Albus está enamorado y feliz. Dijo Scorpius como si fuera obvio.

-Pues claro. Dijo Rose también empezando a reír,

-Yo aun no entiendo. Dijo Albus sin más.

-Que no te das cuenta, Albus y felicidad empiezan a estar en la misma oración. Dijo Rose abrazando a su primo justo antes de que este también empezara a reír a carcajadas.

Tanto Scorpius como Rose están sorprendidos con  los sentimientos de Albus pero al mismo tiempo no pueden evitar estar felices por él, ya que ellos nunca lo habían visto sonreír tanto, nunca lo habían visto tan confiado ya que esto es algo que al parecer solo Alice ha logrado.

-Scorpius, ¿alguna vez te imaginaste que yo podría amar a Alice? Le pregunto Albus al rubio mientras ambos intentaban dormirse en el dormitorio.

-La verdad es que no, aunque confieso que debí habérmelo imaginado. Dijo Scorpius girándose sobre sí mismo para ver la cara de su amigo.

-Porque no? Quiso saber Albus haciendo lo mismo.

-Es que tú eres muy aburrido Albus, siempre pensé que harías mejor pareja con alguien más divertido, como Marlene. Dijo Scorpius riendo.

-Justo eso pensé que dirías. Dijo Albus también riendo.

-Si pero debí darme cuenta de que a quien querías era a Alice, tu siempre estabas demasiado pendiente de sus cosas.

-Claro que no, yo sentía que la odiaba. Dijo Albus incrédulo.

-Aparentemente sí, pero más que eso era como si la quisieras tener cerca porque tu sabias que le molestaba y aun así lo hacías, como si quisieras que se acercara a regañarte. Se explicó el rubio.

-Tal vez la amo desde siempre. Dijo Albus en un susurro.

-Puede ser, uno siempre está enamorado aunque no nos demos cuenta de ello. Dijo Scorpius quedándose dormido.

Entre Albus y Alice un día como cualquiera y con una simple mirada comenzó una historia, una historia que algo me dice que será hermosa y duradera. Como es la de Annabeth y Fred pues la pareja se la pasa de maravilla, se quieren, se entienden, se conocen cada día más y por supuesto se aman.

-Te amo, te amo, te amo. Le decía Fred Annabeth mientras se la comía a beso la mañana del sábado siguiente.

-Estoy segura de que yo te amo más. Dijo Annabeth dejándose llevar por los beso.

-Quieres competir. Dijo Fred haciéndole cosquillas en las costillas y lanzándola al suelo.

-Ya para, nos amamos con la misma intensidad. Dijo Annabeth mientras descansaba en el césped de los jardines de Hogwarts y Fred se encontraba sobre ella.

-De aquí hasta cuando Merlín quiera. Dijo Fred besando los labios de su novia con una pasión indescriptible.

-Te amo Fred. Balbuceo Annabeth mas enloquecida por lo besos que por otra cosa.

Ambos se besaban con lujuria. Con el tiempo su relación se ha vuelto muy pasional y ninguno de los dos puede ocultar lo que siente.

-Disculpen. Rugió Roxanne interrumpiendo a la pareja.

-Hola, nos vemos luego. Saludo y se despidió una Annabeth muy avergonzada mientras se paraba del suelo.

-Adiós. Dijeron Fred y Roxanna al unísono.

-Que tal todo? Le pregunto Fred a su hermana como si nada.

-Solo te voy a pedir que no tengas sexo en Hogwarts. Inquirió Roxanne sentándose junto  a su hermano.

-Que? Acaso estás loca. Grito Fred sin saber de dónde su hermana sacaba estas cosas.

-Yo solo te advierto. Dijo Roxanna sin más.

-Ya para, Annabeth no es de esas. Dijo el pelirrojo seguro de que su novia no es de las que se acuestan en todos lados, además el esta fielmente consiente de que aunque haya beses en las que solo quiera sexo aun no es momento para pasar a ese nivel.

-De las que tienen sexo o de las que tienen sexo en Hogwarts? Pregunto Roxanne pícaramente.

-Ya no hablemos de eso, por favor. Dijo Fred sintiéndose incapaz de describir a su novia en ese momento.

-Como quieras. Dijo Roxanne recostándose hacia tras.

-Esos dos no paran de discutir. Dijo Fred señalando a Victor Krum y su novia, que desde hace unos días se la pasan peleando.

-Ana Padma dice que es imposible que terminen, según ella él está locamente enamorado e incluso la mira con deseo. Dijo Roxanne también contemplando a la pareja.

-Y como demonios ella sabe eso? Quiso saber Fred.

-Pues ha intentado hacerse amiga de Victor o algo así. Dijo Roxanne sin más.

-No será que ella se le está metiendo por los ojos a Victor. Dijo Fred con una hermosa cara de malicia en el rostro.

-No, Ana Padma no haría eso nunca, además ella sale con Bruce. Dijo Roxanne cruzándose de brazos.

-Si tú lo dices. Dijo Fred sonriendo.

-Ya me voy, hoy empieza la temporada de quidditch y está todo el mundo loco. Dijo Roxanne poniéndose de pie.

-Espera, veamos el partido juntos, Ravenclaw contra Slytherin eran nuestros favoritos. Dijo Fred también poniéndose de pie.

-Es que no se, seguro quieres verlo con Annabeth y los demás. Dijo Roxanna sintiéndose sin ganas de ver el partido.

-Bueno todos estarán allí, pero eres mi hermana y quisiera verlo contigo. Dijo Fred reconociendo que extraña mucho a su hermana.

-Está bien, pero si tu novia me habla de chicos le lanzare un hechizo. Dijo Roxanne dándole un golpe en el hombro a su hermano y reconociendo que aunque Annabeth ya no le cae tan mal no es su persona favorita.

-No te preocupes que si te habla de chicos hasta yo la hechizo. Dijo Fred abrazando a su hermana.

-Mentiroso. Dijo Roxanne mientras empezaban a caminar juntos.

Cuando Albus bajo a desayunar Alice se encontraba esperando justo enfrente de la puerta del gran comedor, la chica no había podido dejar de soñar en ese segundo beso y ahora que sabe que ambos se quieren se siente mucho más culpable por haberlo lastimado.

-Hola. Dijo Albus acerándose.

-Hola. Dijo Alice sonriendo tímidamente.

-Nos adelantamos a la mesa. Dijo Rose dejando a la pareja solos.

-Puedo ayudarte con tus cosas? pregunto Alice al ver como Albus intentaba llevar sus libros en una sola mano.

-Está bien, solo tengo que devolverlos a la biblioteca.

-Déjame ayudarte con ellos. Pidió Alice.

-No hace falta, yo debería ayudarte con tus libros. Dijo Albus sonriendo.

-Tu estas así por mi culpa, lamentó que no puedas jugar quiddicth. Dijo Alice con la cabeza baja.

-Está bien, Goyle ha decido no sacarme del equipo aunque ya tenía razones para hacerlo. Dijo Albus sintiendo las mariposas en su estómago nuevamente.

-Bueno, nos vemos después. Dijo Alice ya sintiéndose muy rara allí como para quedarse más tiempo.

-Espera, desayunemos juntos. Le propuso Albus con la sensación de que no quiere dejar de verla nunca.

-Yo ya desayune, nos vemos después. Dijo Alice alejándose angelicalmente.

-Scorpius no podemos estar enojados por siempre. Dijo Rose mientras Albus se acercaba a la mesa, al parecer la pareja aún sigue enojada por lo sucedido anoche.

-Eso no está en mis planes, tal vez si en los tuyos. Escupió Scorpius.

-No entiendo que quieres de mí. Rugió Rose.

-Quiero que ya dejes de actuar como si fuera un desconocido. Soltó Scorpius antes de que Albus tomara asiento junto a ellos.

-Albus come algo, necesitas reunir fuerzas. Dijo Rose lazándole una fría mirada a su novio.

-Y ya se lo pediste a Alice? Quiso saber Scorpius.

-Aun no, creo que tal vez mas tarde. Dijo Albus tomando algo de jugo.

-Bueno me voy, veré el partido con algunas amigas. Dijo Rose poniéndose de pie.

-Pero hoy yo jugare, y cuando juego tu siempre lo vez de nuestro lado. Inquirió Scorpius.

-Eso es porque Albus también juega. Dijo Rose más para ser hiriente que para otra cosa.

-Al diablo. Escupió Scorpius sintiéndose megamente enojado.

-Scorpius tú le has dicho a Rose lo que me dijiste de tu padre? Pregunto Albus.

-Obviamente no, si le digo eso seguro se ofende, no sé porque tu no estas ofendido. Dijo Scorpius.

-Es que creo que ella tiene que saberlo. Dijo Albus sintiendo que si Rose sabe esto se sentirá en la obligación de decirle a Scorpius la razón por la que aun quiere seguir manteniendo lo de ellos en secreto.

-Estás loco, Rose no tiene que saber lo que le hace daño, además me da vergüenza que sepa quién es mi padre. Se explicó el rubio.

-Mira yo solo sé que si le dices ella también te dirá lo que te oculta.

-Rose me oculta algo, ¿qué es? Dijo el rubio acercándose aún más a su amigo.

-No debería de tener esta conversación contigo, la última vez que te dije algo se puso como loca. Dijo Albus sintiendo que debería de estar callado

-Por favor dime que oculta.

-Scorpius, solo dile lo que piensa tu padre. Dijo Albus mirándolo justamente a los ojos.

-Me voy a prepararme para el partido. Dijo Scorpius en cuanto un gran grupo de estudiantes se dirigía a salir del comedor con pancartas y trompetas para apoyar  a sus equipos.

La fiebre del quidditch tiene a varias personas locas, todo el mundo está ansioso por que ya empiece el partido y por supuesto la gran temporada. Mientras Albus se dirija a salir para tomar su lugar en la audiencia alcanzo a ver a Alice también salir, así que sin pensarlo dos beses se acercó corriendo a ella.

-Alice. le llamo Albus.

-Hola. Dijo Alice sonriendo.

-Oye, yo…… quiero pedirte que seas mi novia. Soltó Albus sin más y con la sensación de que el corazón se le salía por la boca.

-Yo pensé que ya éramos novios. Dijo Alice con una notaría desilusión.

-Ah yo… balbuceo Albus sin entender nada.

-Es que tú y yo ya nos hemos dado dos besos y no es correcto que beses a alguien si no es tu novio y luego tú me dijiste que me querías y pues yo te quiero, se explicó Alice en medio de una completa confusión, si aún no es novia de Albus es como que no tienen nada.

-Claro, olvida lo que te he dicho, tú y yo sí que somos novios. Dijo Albus sonriendo, es novio de Alice acaso puede a ver algo mejor.

-Si, lo somos. Dijo Alice también sintiendo mariposas en la panza.

-Bien, porque de verdad me gustas. Dijo Albus sintiendo como se le subían los colores.

-Tú también me gustas, pero aun no vas  a poder hablar con mi padre para hacer la relación formal. Dijo Alice tomando asiento en un banco cercano.

-Hablar con tu padre, eso que significa? Pregunto Albus también sentándose.

-Pues que por ahora él no puede saber lo nuestro.

-Estas diciendo, que tengamos una relación en secreto.

-Por supuesto que no, eso es incorrecto, solo digo que todavía no podrás hablar con mi padre, porque yo le he mentido al decirle que no siento nada por ti, así que tengo que esperar un tiempo para decirle. Se explicó Alice.

-Creo que entiendo. Dijo Albus la verdad sin entender nada.

-Pero tú y yo estaremos bien, ¿verdad? Pregunto el muchacho.

-Claro, tenemos una relación ahora. Dijo Alice mirándolo justo a los ojos.

-Excelente. Dijo Albus entrelazando su mano derecha con la izquierda de la chica.

El partido de quidditch termino dándole la victoria a Slytherin lo cual puso muy feliz a Albus y a todas las serpientes, ganar el primer partido de la temporada es una gran señal. Pero para Scorpius las cosas no están como para celebrar, en estos omentos lo único que quiere es arreglar las cosas con Rose, el ya está cansado de que ambos vivan peleando por lo mismo y pues no ha podido sacarse de la mente la idea de que Albus tiene razón y el tiene que hablarle a Rose con la verdad.

-Rose podemos hablar. Dijo Scorpius acercándose justo a la puerta de la sala común de la chica.

-Si, ya no quiero seguir pelando. Dijo Rose con ganas de abrazarlo pero conteniéndose por miedo a que alguien la pueda ver.

-Yo tampoco, vamos a otro lugar. Propuso Scorpius indicándole a Rose que caminara delante de él.

-Creo que me estoy enojando muy rápido. Dijo Scorpius mientras llegaban al lago.

-Y yo solo te doy razones para enojarte. Dijo Rose reconociendo que ambos tiene la culpa en todo esto.

-Rose, yo tengo que decirte una gran verdad. Dijo Scorpius deteniéndose en seco.

-Que pasa? Pregunto Rose.

-Es sobre mi padre, el… se podría decir que odia a tu familia. Dijo Scorpius antes de empezar a contarle a Rose lo que escucho decir a Draco sobre los Weasley.

-Yo de verdad lo lamento Rose, mi padre es una mala persona que está llena de odio y de resentimiento. Dijo Scorpius una vez termino de contarlo todo.

-No, él no es una mala persona. Dijo Rose pensativamente.

-Que dices, Rose el odia a tu familia sin ninguna razón justa. Rugió Scorpius.´

-Eso no quiere decir que sea una mala persona. Dijo Rose con una lagrima en el rostro.

-No llores, si hubiera sabido que te haría tanto daño, no te hubiera dicho nada. Dijo Scorpius secando las lágrimas de la cara de su chica.

-No me duele lo que ha dicho tu padre, me duele que lo creas un monstruo. Se explicó Rose.

-No entiendo.

-Es que si tu papa es un monstruo por odiar a mi familia, el mío también lo es por odiar a  la tuya, toda mi familia odia a la tuya. Dijo Rose antes de empezar a explicar que para Ronald Weasley la peor de las ofensas seria que Rose amara a un Malfoy.

-Nuestros padres están llenos de odio Scorpius.

-Pero yo te amo, aunque el mundo este encontrar, dijo Scorpius abrazando fuertemente  a su pelirroja.

-Y yo te amo, aunque parezca un pecado. Dijo Rose sintiéndose segura en los brazos del rubio.

La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar, hoy Albus ha encontrado a quien amar, mientras a muchos otros no les queda otra que esperar, pues a todos algún día nos llega La Felicidad.

Gracias por leer, y por esperar pacientemente. Últimamente mi vida se ha vuelto una locura y por eso no he podido escribir, pero les juro que aunque me tarde la vida entera esta historia será terminada.