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La Maldicion de las Parcas: Leyendo Percy Jackson — capítulo 2

---Accidental mente evaporice a mi profesora de algebra --- varias risas del futuro se escucharon, unas más fuertes que otras

--- Ya quiero escuchar eso --- dijo Daniela riéndose a carcajadas --- solo se lo que me platico, era problemático.

--- ¡NO TE MUERDAS LA LENGUA! --- gritaron Diego y Nico al mismo tiempo, mientras ella se sonrojaba.

--- ¿Cómo alguien puede evaporizar a su profesora? --- pregunto Annabeth,  mirando a Percy, quien se encogió de hombros.

--- Es Percy --- dijeron los del futuro con una media sonrisa

--- Hestia empieza a leer --- demando Zeus

Mira, yo no quería ser un mestizo.


Quien quiere --- dijeron todos, absolutamente todos los Semi Dioses, un Dios completo.

Algunos Dioses, entre ellos Poseidón, Atenea, Deméter y hasta Hefesto bajaron la cabeza apenados.

Si estás leyendo esto porque crees que podrías estar en la misma situación, mi consejo es éste:


Oh, Percy dando un consejo --- dijo Nico con voz dramática --- todos a esconderse.


No, primero hay que tomarle la temperatura --- dijo Daniela


Después huir antes que algún idiota le siga el consejo --- dijo Thalia con una sonrisa, Percy los fulmino con la mirada, mientras los demás reían.


No sean malos chicos --- dijo Rachel --- un buen consejo de los millones de malos debe tener --- Percy quien iba a agradecerle mejor la fulmino con la mirada.


No ayudes --- murmuro muy bajito.

Cierra el libro inmediatamente. Créete la mentira que tu padre o tu madre te contaran sobre tu nacimiento, e intenta llevar una vida normal.


Chicos, ese es un buen consejo --- dijo Piper encogiéndose de hombros.


Aun así no sirve --- dijo Diego negando --- no importa que tanto finjas ser normal, nunca vas a lograrlo.

Ser mestizo es peligroso.


No me digas Einstein --- dijo Daniela rodeando los ojos --- hasta yo corro peligros.


claro, eres una mestiza --- dijo Poseidón como si dos más dos fueran cuatro.


Hey, bocaza, cierra tu boquita por favor ---- dijo Diego poniéndose su dedo angular en los labios.

Asusta. La mayor parte del tiempo sólo sirve para que te maten de manera horrible y dolorosa.

Varios Mestizos se estremecieron al igual varios Dioses y Sally. Quien miraba a su hijo asustada.

Si eres un niño normal, que está leyendo esto porque cree que es ficción,


Tienes mucha suerte --- dijeron todos los chicos y varios Dioses bajaron la cabeza.

Fantástico. Sigue leyendo. Te envidio por ser capaz de creer que nada de esto sucedió.


Queremos ser normales --- se quejaron todos al unismo, los Dioses volvieron a mirarlos con pena.

Pero si te reconoces en estas páginas —si sientes que algo se remueve en tu interior—, deja de leer al instante. Podrías ser uno de nosotros. Y en cuanto lo sepas, sólo es cuestión de tiempo que también ellos lo presientan, y entonces irán por ti. No digas que no estás avisado. Me llamo Percy Jackson. Tengo doce años. Hasta hace unos meses estudiaba interno en la academia Yancy, un colegio privado para niños con problemas, en el norte del estado de Nueva York. ¿Soy un niño con problemas?


Sí --- dijeron todos los del futuro hasta el mismo Percy, y Sally.

Sí. Podríamos llamarlo así. Podría empezar en cualquier punto de mi corta y triste vida para dar prueba de ello, pero las cosas comenzaron a ir realmente mal en mayo del año pasado, cuando los alumnos de sexto curso fuimos de excursión a Manhattan: veintiocho críos tarados y dos profesores en un autobús escolar amarillo, en dirección al Museo Metropolitano de Arte a ver cosas griegas y romanas.


Suena a tortura --- dijeron Percy, Poseidón y Teseo.

Daniela, Atenea, y Annabeth negaron aterradas. La Diosa de la sabiduría vio a la chica pensando que tal vez era su hija.

Ya lo sé: suena a tortura.


Ustedes son la tortura, por eso los hijos de Poseidón quedan mal --- dijo cruzándose de brazos Daniela mientras Teseo y Percy se reía de su reacción.


Mejor cállate --- dijo Thalía rodeando los ojos, pero aliviada de que al parecer nadie había relacionado hijos de Poseidón y Percy

La mayoría de las excursiones de Yancy lo eran. Pero el señor Brunner, nuestro profesor de latín, dirigía la excursión, así que tenía esperanzas.

--- ¿Señor Brunner? --- pregunto Diego levantando una ceja a Quirón el cual asintió --- peor nombre no se te ocurrió.

--- Lo sé, nosotros dándole una lista para camuflarse y elige el que le dio Hércules --- dijo Teseo señalando al fortachón a lado de su amigo Perseo.

Quirón solamente se encogió de hombros, aguantando una risa.

El señor Brunner era un tipo de mediana edad que iba en silla de ruedas motorizada. Le clareaba el cabello, lucía una barba desaliñada y una chaqueta de tweed raída que siempre olía a café. Con ese aspecto, imposible adivinar que era guay, pero contaba historias y chistes y nos dejaba jugar en clase.

--- No queda duda, es nuestro viejo profesor --- dijeron Perseo, Diego, Sebastián y Teseo para risa de los demás campistas.

--- Pues nadie se los negó --- dijeron Daniela, Thalía y Nico.

Varios rieron, mientras los otros se volvían de color carmesí, excepto Diego que negaba divertido ante lo dicho por su NOVIA.

También tenía una colección alucinante de armaduras y armas romanas, así que era el único profesor con el que no me dormía en clase.

--- Con ninguno deberías dormirte --- dijeron Daniela, Annabeth y Atenea.

--- Vamos Sirenita --- le dijo Diego en el oído --- no me digas que no te duermes en clases --- Daniela se sonrojo y pidió a Hestia que continuara bajando la cabeza para risa de los del futuro.

Esperaba que el viaje saliera bien. Esperaba, por una vez, no meterme en problemas.

--- Muy difícil viniendo de ti --- dijeron casi todos los del futuro, además de Sally y Grover.

--- Hey, dejen de meterse conmigo --- dijo molesto Percy

Nico, Thalía y Daniela se miraron entre sí con una sonrisa macabra en su rostro, para volver a donde estaba Percy y decirle:

--- ¡NO! --- después se echaron a reír.

Anda que no estaba equivocado. Verás, en las excursiones me pasan cosas malas.

--- A la mayoría de los que son Mestizos --- dijo Clarisse --- aunque no en excursiones, sino en toda su vida.

Varios asintieron. Los Dioses que tenían hijos se miraron preocupados, a la vez que Hestia y Sally.

Como cuando en quinto fui al campo de batalla de Saratoga, donde tuve aquel accidente con el cañón de la guerra de la Independencia americana. Yo no estaba apuntando al autobús del colegio, pero por supuesto me expulsaron igualmente.

---- Jajajajaja, solamente a ti te pasa eso --- dijo Thalía mientras varios reían con ella

Y antes de aquello, en cuarto curso, durante la visita a las instalaciones de la piscina para tiburones en Marine World, le di a la palanca equivocada en la pasarela y nuestra clase acabó dándose un chapuzón inesperado. Y la anterior… Bueno, te haces una idea, ¿verdad?

--- Me gustaría saber más --- dijeron varios, mientras Sally lo miraba con la ceja levantada.

--- En mi defensa mamá, culpo a la Dislexia y al TDH --- dijo Percy, su madre solo sonrió negando.

En aquella excursión estaba decidido a portarme bien.

--- Eso quiere decir que no lo harás --- dijeron Nico y Thalia para que él les sacara la lengua.

Durante todo el viaje a la ciudad soporté a Nancy Bobofit, la pelirroja pecosa y cleptómana que le lanzaba a mi mejor amigo, Grover, trocitos de sándwich de mantequilla de cacahuete y kétchup al cogote.

Todos los del futuro, además de Annabeth, Luck y Percy gruñeron molestos. Todos los Dioses miraron a Hermes.

--- ¡NO ES MI HIJA! --- se justificó el Dios mientras Luck suspiraba, no le gustaba como sonaba esa descripción y menos que molestaran a un viejo amigo de él.

Grover era un blanco fácil. Era canijo y lloraba cuando se sentía frustrado. Debía de haber repetido varios cursos, porque era el único en sexto con acné y una pelusilla incipiente en la barbilla.

--- Tuvo que repetir varios cursos Percy --- le dijo Annabeth con una sonrisa --- es el encargado de encontrarnos.

--- ¿Sabes que le estás hablando a un libro listilla? --- dijo mirándola con las dos cejas levantadas --- y que eso ya paso.

Le saco la lengua Annabeth viéndose inmadura. Los del futuro sonrieron ante tales encantadores recuerdos.

--- Ah miren --- dijo Daniela en un murmullo a sus amigos --- sí hasta ya se pusieron los motes y todo eso.

Los chicos del futuro rieron a carcajadas dejando a los Dioses sobre todo a Apolo y Hermes confundidos.

--- ¿Qué nos perdimos? --- pregunto Hermes queriendo formar parte del chiste.

--- Nada, algo del futuro --- dijeron todos a la vez.

Además, estaba lisiado. Tenía un justificante que lo eximía de la clase de Educación Física durante el resto de su vida, ya que padecía una enfermedad muscular en las piernas.

--- Llamadas pesuñas --- dijeron todos los chicos haciendo sonrojar a Grover y reír a los demás.

Caminaba raro, como si cada paso le doliera; pero que eso no te engañe: tendrías que verlo correr el día que tocaba enchilada en la cafetería.

--- No me gustan las enchiladas --- dijo Daniela haciendo una mueca --- pero me trajeron antes de comer así que tengo hambre.

Hestia trono los dedos y puso sándwich para todos los semi Dioses y para Diego, además de Sally.

--- ¿Pueden ser azules? --- preguntaron los del futuro junto con Percy, Sally sonrió nostálgica.

Hestia con un chasquido lo volvió todo azul. Comieron mientras ella restauraba la lectura.

En cualquier caso, Nancy Bobofit estaba tirándole trocitos de sándwich que se le quedaban pegados en el pelo castaño y rizado, y sabía que yo no podía hacer nada porque ya estaba en periodo de prueba. El director me había amenazado

--- ¿Cómo se atreve a amenazarlo? --- rugió Poseidón enojado mientras Percy se sorprendía, Daniela solo sonrió con la cabeza agachada.

Teseo miro a su padre asombrado, ¿Por qué su padre defendía demasiado a ese chico?, lo miro mejor, tal vez tratando de encontrar la respuesta.

Con expulsión temporal si algo malo, vergonzoso o siquiera medianamente entretenido sucedía en aquella salida.

--- Eso quiere decir que te expulsaron --- dijo Teseo mirándolo. Percy asintió encogiéndose de hombros.

--- Pero si quieres una ilusión no fue por el viaje, fue por otra cosa --- dijo mientras su madre negaba algo divertida por la mirada inocente de su hijo.

—Voy a matarla —murmuré.

--- Sí, mátala --- dijeron Clarisse y Ares junto con Daniela.

--- Hey, no digas estupideces --- la reprendió Diego molesto.

Ares la miro, preguntándose si esa chica era su hija. Podía ser, tenía una mirada y carácter de mil demonios, además se notaba que le gustaban las peleas, ¿Por qué no?, el libro se lo diría.

Grover intentó calmarme. —No pasa nada. Me gusta la mantequilla de cacahuete.

--- Pero no en tu cabeza ---dijeron todos los jóvenes en la sala.

Grove se sonrojo por tanto apoyo.

Esquivó otro pedazo del almuerzo de Nancy.

—Hasta aquí hemos llegado. —Empecé a ponerme en pie, pero Grover volvió a hundirme en mi asiento.

—Ya estás en periodo de prueba —me recordó

--- Grover lo hubieras dejado --- dijeron todos mientras el sátiro se sonrojaba más.

—. Sabes a quién van a culpar si pasa algo. Echando la vista atrás, ojalá hubiera tumbado a Nancy Bobofit de un tortazo en aquel preciso instante.

La expulsión temporal no habría sido nada en comparación con el lío en que estaba a punto de meterme.

--- Tú metiéndote en líos... --- empezó Daniela sonriendo de lado mirando a Percy--- no te creo.

--- ¿Quién inundo gran Bretaña Dan? --- pregunto Thalía con tono de niña pequeña y con sarcasmo mientras ella se sonrojaba --- a ver dime.

--- Fue Percy --- dijo mordiéndose el labio.

--- ¿Con ayuda de quién? --- pregunto Nico.

Daniela miro a Hestia con una sonrisa suplicante, la Diosa asintió para retomar la lectura. Poseidón se removió incomodo en su trono, esa niña NO PODÍA ser su hija, él solo rompió el tratado una vez cuando vino Percy al mundo, él se acordaría si tuviera "una aventura" ¿no?

El señor Brunner conducía la visita al museo. Él iba delante, en su silla de ruedas, guiándonos por las enormes y resonantes galerías, a través de estatuas de mármol y vitrinas de cristal llenas de cerámica roja y negra súper vieja. Me parecía flipante que todo aquello hubiese sobrevivido más de dos mil o tres mil años.

--- Pues créelo --- dijeron Atenea con su hija y Daniela rodeando los ojos.

Atenea no se lo pudo callar mucho más tiempo y mirándola le pregunto.

--- ¿Soy tu madre verdad? --- Daniela negó --- no tienes que seguir ocultándolo es obvio, eres tan idéntica a mí.

--- Haber, repita lo que dijo.--- dijo Nico mientras Leo le pasaba su celular. --- pero despacio y mirando a la cámara.

--- Que estoy segura que Daniela es mi hija por que se parece demasiado a mí --- dijo la diosa mirando mal al hijo de Hades.

Los del futuro echaron una risa mientras Daniela hacia una mueca desagradable, dejando a la diosa confundida, sí esa chica tan inteligente no era su hija ¿de quién es?

Nos reunió alrededor de una columna de piedra de casi cuatro metros de altura con una gran esfinge encima, y empezó a contarnos que había sido un monumento mortuorio, una estela, de una chica de nuestra edad. Nos habló de los relieves de sus costados. Yo intentaba prestar atención, porque parecía realmente interesante, pero los demás hablaban sin parar, y cuando les decía que se callaran, la otra profesora acompañante, la señora Dodds, me miraba mal. La señora Dodds era una profesora de matemáticas procedente de Georgia que siempre llevaba cazadora de cuero, aunque era menuda y rondaba los cincuenta años. Tenía un aspecto tan fiero que parecía dispuesta a plantarte la Harley en la taquilla.

Hades, Diego y Nico la reconocieron de inmediato, al igual Perséfone que seguía mirando de su hijo a su hijastro.

--- Esa descripción la conozco --- dijeron Teseo y Perseo pensativos.

--- Obvio que la conocen --- dijo Diego rodeando los ojos --- piensen un poco, a ver si su cerebro sigue funcionando.

--- Sí es algún monstruo, es posible que yo lo haya derrotado --- se jaqueo Heracles con arrogancia mientras la mayoría de la habitación rodeaban los ojos.

Había llegado a Yancy a mitad de curso, cuando nuestra anterior profesora de matemáticas sufrió un ataque de nervios. Desde el primer día, la señora Dodds adoró a Nancy Bobofit y a mí me clasificó como un engendro del demonio. Me señalaba con un dedo retorcido y me decía «y ahora, cariño», súper dulce, y yo sabía que a continuación me castigaría a quedarme después de clase. Una vez, tras haberme obligado a borrar respuestas de viejos libros de ejercicios de matemáticas hasta medianoche, le dije a Grover que no creía que la señora Dodds fuera humana. Se quedó mirándome, muy serio, y me respondió: «Tienes toda la razón.»

--- Sí eso dice Grover quiere decir que es un monstruo --- dijo Annabeth mirando a Percy.

El señor Brunner seguía hablando del arte funerario griego. Al final, Nancy Bobofit se burló de una figura desnuda cincelada en la estela

--- Que grosera es esa niña --- dijo Artemisa --- primera mujer que en verdad es peor que un hombre.

--- De acuerdo contigo --- dijeron varias Semi Diosas y las Diosas.

--- ¡Hey! --- dijeron los hombres.

Y yo le espeté: — ¿Te quieres callar?

--- Sí, vamos Percy cállala --- dijeron Jasón y Leo riéndose, mientras Percy se encogía de hombros.

Me salió más alto de lo que pretendía. El grupo entero soltó risitas y el profesor interrumpió su disertación. —Señor Jackson —dijo—, ¿tiene algún comentario que hacer? Me puse como un tomate y contesté: —No, señor. El señor Brunner señaló una de las imágenes de la estela. —A lo mejor puede decirnos qué representa esa imagen. Miré el relieve y sentí alivio porque de hecho lo reconocía. —Ése es Cronos devorando a sus hijos, ¿no? —Sí —repuso él—. E hizo tal cosa por… —Bueno…—Escarbé en mi cerebro—. Cronos era el rey dios y…

--- ¿¡REY DE LOS DIOSES!? --- Grito todo el olimpo, mientras Percy se encogían en su lugar.

--- Tranquilos, se corrigió al final --- comento Quirón rodeando los ojos.

--- Ja, ¿Qué le dijiste a tu profesor Daniela? --- pregunto Diego.

--- Diego, mejor cállate --- demando Daniela rodeando los ojos.

— ¿Dios?

—Titán —me corregí

--- ¿Ven? --- dijo Percy sonriendo con inocencia --- al final me corregí.

--- Un error lo tiene cualquiera --- admitió Poseidón en defensa de su hijo.

Zeus y Hades lo fulminaron con la mirada.

—. Y… y no confiaba en sus hijos, que eran dioses. Así que Cronos… esto… se los comió, ¿no? Pero su mujer escondió al pequeño Zeus y le dio a cambio una piedra. Y después, cuando Zeus creció, engañó a su padre para que vomitara a sus hermanos y hermanas… — ¡Puaj! —dijo una chica a mis espaldas. —… así que hubo una gran lucha entre dioses y titanes —proseguí—, y los dioses ganaron

--- Espera, espera, espera --- detuvo Daniela la lectura mirando con incredulidad al chico --- millones y millones de libros, un sinfín de historiadores, no sé cuántos artículos, monografías y páginas de internet con la historia de los Dioses, yo tarde miles de horas en aprenderme los árboles genealógicos, ver películas ir a museos para que venga este ---lo señalo molesta --- y lo resuma en menos de dos oraciones. ¡No es justo!

--- Hasta para mí es un ultraje, ---- dijo Ares cruzándose de brazos --- diez años de una maravillosa guerra y viene este a resumirlo en dos minutos.

Algunas risitas. Detrás de mí, Nancy Bobofit cuchicheó con una amiga: —Menudo rollo. ¿Para qué va a servirnos en la vida real? Ni que en nuestras solicitudes de empleo fuera a poner: «Por favor, explique por qué Cronos se comió a sus hijos.» — ¿Y para qué, señor Jackson —insistió Brunner, parafraseando la excelente pregunta de la señorita Bobofit—, hay que saber esto en la vida real?

--- ¡ATRAPADA! --- gritaron la mayoría

—Te han pillado —murmuró Grover.

Muchos rieron por la coincidencia de palabras.

—Cierra el pico —siseó Nancy, con la cara aún más roja que su pelo. Por lo menos habían pillado también a Nancy. El señor Brunner era el único que la sorprendía diciendo maldades. Tenía radares por orejas.

--- Ja, eso pasa cuando tienes orejas de caballo --- dijeron todos los Semi Dioses, mientras Quirón se ponía rojo de vergüenza.

Pensé en su pregunta y me encogí de hombros. —No lo sé, señor.

--- Respuesta universal de Percy --- dijeron Daniela y Diego al mismo tiempo.

Ambos se sonrieron por la coincidencia. Hades pensó que tal vez era su hija, por cómo se llevaba con ambos chicos. Pero, no se acordaba a ver roto el tratado, pero entonces, ¿de quién era hija ella?

—Ya veo. —Brunner pareció decepcionado—. Bueno, señor Jackson, ha salido medio airoso. Es cierto que Zeus le dio a Cronos una mezcla de mostaza y vino que le hizo expulsar a sus otros cinco hijos, que al ser dioses inmortales habían estado viviendo y creciendo sin ser digeridos en el estómago del titán.

--- Que agradable infancia --- dijeron los cinco Dioses estremeciéndose.

--- La misma que estar como marioneta de los Olimpos --- dijo Diegos chasqueando la lengua.

--- Te dimos todo mal agradecido --- le dijo Zeus molesto --- educación, ropa y nuestras bendiciones, que no supieras...

--- Sí supe, pero cuando ya no les servían se decidieron de mi --- dijo Diego rodando los ojos mirando a su padre quien bajo la cabeza.

Hestia al ver a su sobrino y lo molesto que estaba decidió que lo más prudente es continuar con la lectura.

Los dioses derrotaron a su padre, lo cortaron en pedazos con su propia hoz y desperdigaron los restos por el Tártaro, la parte más oscura del inframundo. Bien, ya es la hora del almuerzo. Señora Dodds, ¿podría conducirnos a la salida? La clase empezó a salir, las chicas conteniéndose el estómago, y los chicos a empujones y actuando como merluzos.

--- Que chiquillos tan irrespetuosos --- dijo Deméter rodeando los ojos, mientras la mayoría de las mujeres asintieron ---- si me entero que uno de mis hijos se comportó a sí estarían en grandes problemas.

Grover y yo nos disponíamos a seguirlos cuando el profesor exclamó: — ¡Señor Jackson!

- Lo sabía. Le dije a Grover que se fuera y me volví hacia Brunner. — ¿Señor? —Tenía una mirada que no te dejaba escapar: ojos castaño intenso que podrían tener mil años y haberlo visto todo.

--- No eh visto todo Percy --- lo corrigió Quirón con una sonrisa a Percy mientras este asentía.

--- Pero casi todo --- dijeron todos los campistas del futuro y los del Eliseo.

—Debes aprender la respuesta a mi pregunta —me dijo.

--- Pero si la contesto correcta --- dijo Poseidón mirando al centauro, mientras Quirón se encogía de hombros.

--- No me refiero a esa pregunta --- dijo mientras Poseidón asía una exclamación de asombrado.

— ¿La de los titanes?

—La de la vida real. Y también cómo se aplican a ella tus estudios.

—Ah.

--- ¿Ahora sí me la puedes contestar? --- pregunto Quirón y Percy negó muy apenado --- es algo muy importante que debería saber, ¿alguien que pueda ilustrar a Percy?

Daniela levanto la mano con una sonrisa. Quirón le dio la palabra.

--- Lo de los Griegos me ayuda a comprender mejor el pasado de mi padre y los obstáculos de mis hermanos, eso me ayuda a no cometer los mismos errores y no caer en las mismas trampas --- dijo ella mientras se sobaba la mano con arrogancia.

--- Por cierto, ¿Por qué no vino Clarisse? --- pregunto Leo como si Daniela o Quirón nunca hubiesen hablado

--- ¿Qué pasa conmigo? --- pregunto con voz osca la mencionada

--- Contigo nada --- dijeron todos los del futuro, Piper murmuro --- queremos a la Clarisse no tan gruñona.

--- Huy se nos va armar cuando lleguemos al campamento --- dijo Daniela moviendo sus manos --- porque la dejamos sola.

--- Espero que llegue pronto --- dijo Leo --- las bromas no son divertidas sin ella.

--- Estoy aquí --- demando Clarisse rodeando los ojos.

--- Sí, pero yo quiero a mi Clarisse --- dijo Leo como niño pequeño, Afrodita sonrió pensando en que eran pareja en el futuro.

—Lo que vas a aprender de mí es de importancia vital. Espero que lo trates como se merece. Sólo voy a aceptar de ti lo mejor, Percy Jackson.

--- Guau, nunca le había exigido tanto a nadie desde Heracles --- dijo Teseo mirando a su primo quien frunció el ceño.

--- Yo soy más importante que ese niñato --- dijo enojado.

--- Te equivocas --- dijeron Diego y Daniela, Diego continuo --- Percy llego hacer más que tú e incluso tomo mejores decisiones, logrando lo que tú ni en mil años lograrías.

--- Por favor, estas celoso porque Quirón me prefirió a mí, al igual que la bella doncella de Zoë --- bramo

--- No te envidio Heracles, al contrario me das lastima --- le dijo Diego.

--- ¿Por qué?

--- Porque yo logre algo que tú no --- todos lo miraron, esperando que admitiera que en el futuro él se queda con Zoë, hasta Artemisa lo imploraba por que la otra razón por la cual su doncella no fuera su teniente era una peor --- la "bella dama" como tú le dices es una vieja y querida amiga para mí, nada más, desde hace años --- miro a Daniela, quien estaba con la cabeza agachada por la mención de su vieja amiga, Artemisa sintió dolor en su estómago al saber que su teniente debía estar muerta --- Sirena te elegí a ti por encima de todo, ¿te acuerdas?

--- Sí, pero no me digas sirena --- dijo ella con una media sonrisa

En eso una luz naranja apareció dejando a lo que era un chico demasiado guapo, sin contar con esa horrible cicatriz en todo su bello rostro. Lo miraron espantados tanto Teseo como Perseo

--- ¿Qué es una reunión de muertos? --- pregunto sin tacto.

--- Sí, es nuestro Sebastian --- dijo Perseo mirando a Sebastia que estaba más concentrado en los chicos que conocían.

--- Preséntate --- demando Zeus rodeando los ojos, otro muerto no muerto,

--- Sebastia hijo de Afrodita --- anuncio, sintiendo la mirada de todos en su rosto

--- ¡Sebas! --- grito Daniela corriendo a sus brazos, él la abrazo con fuerza,

--- Tranquila, todo está bien ---- Sebas le acaricio el pelo

--- ¿Qué te paso? --- preguntaron todos los del pasado

--- Luego hablamos. --- demando Sebas mientras Diego asentía

--- No es lo que crees --- dijo Diego rodeando los ojos --- siéntate.


¿Cómo te hiciste eso? --- pregunto Afrodita mirando el rostro de su hijo favorito.

--- Un gigante, o era yo o era... ---- miro a Daniela en sus brazos --- ella --- Poseidón abrió los ojos --- esta cicatriz me la dejaron los gigantes, es la marca de la traición.

--- ¿De qué hablas? --- pregunto Teseo, mientras Diego apretaba los puños.

--- Se dirá más adelante --- dijeron todos los del futuro

--- Dan --- murmuro Diego, ella volteo la cara al pecho de Sebas.

--- Gracias Sebas, no lo pude agradecer --- Dio Diego apretando los puños, Daniela corrió a abrazarlo mientras él la envolvió en sus brazos con demasiada fuerza, escondiendo su cara en su pelo --- lo siento.

--- Esta bien, los errores lo tienen cualquiera --- dijo Thalía también apretando los puños --- ¿tú estás bien? --- Sebas asintió

Daniela y Diego se besaron, fue algo corto pero que saco alegría en Afrodita, Piper y Sebastián, mientras que otros Dioses entre ellos Poseidón y Ares apretaban los puños, al igual que Percy y Teseo. Quienes sentían la necesidad de protegerla. Hades miro a la chica definitivamente no era su hija, que alivio le embargo de repente

--- ¡No pueden estar juntos! --- grito Poseidón sintiéndose sobreprotector, varios lo miraron sin entender (sin contar a los del futuro) --- Es que... pueden ser familia ¿no?

Todos rompieron a reír a carcajada, hasta los del pasado, pasado, era algo increíble tanta hipocresía de parte de ese Dios solo por defender a alguien que no se sabía de quien era hija.

--- Padre, mi tío --- Teseo señalo a Hades ---- se casó con la hija de su hermana.

--- Mi padre --- dijo Perseo señalando a Zeus --- se casó con su misma hermana.

--- ¡Somos una familia llena de incestos! --- gritaron todos los mestizos mientras los Dioses se miraban incomodos.

--- Poseidón. Lo que importa es mi felicidad, eso fue lo que me dijiste --- le recordó Daniela a él besándole la mejilla y dejando a varios sorprendidos --- por favor, no es tan malo.

--- Pero sí hace un momento... --- dijo mirando a Sebas quien ya estaba sentado platicando con Thalía --- y luego este llega...y...

--- Las mujeres son difíciles de comprender --- dijo Hermes rodeando los ojos.

Luck miraba a todos evaluando, no decía nada y se ocultaba de los futuristas por obvias razones. Solamente esperaba que nadie se diera cuenta de su presencia.

Hestia continúo con la lectura ante una mirada de Zeus, quien se aburrió de tanto drama televisivo. Daniela se sentó a lado de Diego quien la abrazo por los hombros. Todo bien (por el momento).

Quería enfadarme, pues aquel tipo sabía cómo presionarme de verdad.

--- Percy, los buenos profesores son aquellos que te presionan --- dijo Sally mirando a su hijo --- son los que quieren más para tu bien.

--- Lo sé mamá --- dijo Percy sonriéndole, mientras su yo pasado se encogía de hombros.

Verás, quiero decir que sí, que molaban los días de competición, esos en que se disfrazaba con una armadura romana y gritaba « ¡Adelante!», y nos desafiaba, espada contra tiza, a que corriéramos a la pizarra y nombráramos a todas las personas griegas y romanas que vivieron alguna vez, a sus madres y a los dioses que adoraban.

--- Me hubiese gustado tener una clase así --- dijo Daniela mordiéndose el labio, mientras varios Semi Dioses asentían.

Pero Brunner esperaba que yo lo hiciera tan bien como los demás, a pesar de que soy disléxico y poseo un trastorno por déficit de atención y jamás he pasado de un aprobado… No; no esperaba que fuera tan bueno como los demás: esperaba que fuera mejor.

--- Claro Percy --- dijo Rachel con una sonrisa de lado --- pero no solo lo espera de ti, sino de todos sus alumnos.

--- Es por eso que es un buen profesor --- dijo Annabeth rodeando los ojos, seguía algo molesta por ser empapada, pero aun así estaba mirando la mejor estrategia, regresando al campamento tendrían la búsqueda de la bandera y Percy será su arma secreta.

Y yo simplemente no podía aprenderme todos aquellos nombres y hechos, y mucho menos deletrearlos correctamente.

---- Ahora te lo sabes sesos de algas --- dijo Thalía mientras Percy la miraba confundido --- es tu sobrenombre, aunque solamente te gusta que te lo diga cierta persona... ----- Percy la miro esperando a que continuara --- ni lo pienses, eso saldrá en el libro.

Murmuré algo acerca de esforzarme más mientras él dedicaba una triste mirada a la estela, como si hubiera estado en el funeral de la chica.

--- Estuve, estuvo --- dijeron Diego, Quirón, y Teseo cabizbajos.

Me dijo que saliera y tomase mi almuerzo. La clase se reunió en la escalinata de la fachada, desde donde se podía contemplar el tráfico de la Quinta Avenida. Se avecinaba una enorme tormenta, con las nubes más negras que había visto nunca sobre la ciudad. Supuse que sería efecto del calentamiento global o algo así, porque el tiempo en Nueva York había sido más bien rarito desde Navidad. Habíamos sufrido brutales tormentas de nieve, inundaciones e incendios provocados por rayos. No me habría sorprendido que fuese un huracán.

Todos miraron a ambos Dioses, quienes se empezaron a fulminar con la mirada. Hades solamente rodeo los ojos.

--- Cuando me devuelvas mi rayo terminare con eso --- dijo Zeus cruzándose de hombros.

--- Por millonésima vez YO NO ROBE TU ESTUPIDO RAYO --- grito Poseidón poniéndose recto.

--- ¡NO DIGAS ESTUPIDO A MI RAYO! --- una tormenta adentro de la habitación de empezó a formar con rayos y centellas, el viento era demasiado fuerte por lo que los Semi Dioses y algunos Dioses corrieron a refugiarse.

--- ¡ES UN ESTUPIDO RAYO POR QUE ME DICES LADRON CUANDO NO LO SOY!

--- ¡CLARO QUE ERES UN MALDITO LADRON DE RAYOS! ¡DEVULBEMELO!

--- ¡ES SUFICIENTE! ---grito una Diosa saliendo de una habitación, tomo a ambos Dioses de las orejas y los mando a un rincón --- ¡AHÍ SE QUEDAN HASTA QUE DEJEN DE COMPORTARSE COMO MORTALES!

---MAMA --- Protestaron ambos para diversión de muchos, entre ellos Hades.

--- Eh dicho y me quedare aquí hasta ver que maduraron --- dijo la Diosa Rea sentándose en medio de sus hijas Hera y Deméter --- ¿Qué están haciendo?

--- Estamos leyendo un libro de él abuela --- dijo Hermes señalando a Percy, todos regresaron a su lugar --- ¿quieres que te lo explique?

--- No, está bien --- dijo Rea rodeando los ojos --- me daré una idea --- Poseidón y Zeus se iban a regresar a sus lugares --- ¡SE QUEDAN DONDE ESTAN!, ¡ESTAN CASTIGADOS!

Los hijos de ambos contando a Daniela y Percy empezaron a reírse en murmullo para disgusto de ellos dos. Hasta Jasón se empezó a reír y eso que era un romano.

Nadie más pareció reparar en ello. Algunos chicos apedreaban palomas con trocitos de cookies. Nancy Bobofit intentaba robar algo del monedero de una mujer

Todos voltearon a ver a Hermes quien negó efusivamente.

--- No es mi hija, lo juro --- dijo mientras varios asentían.

Y, evidentemente, la señora Dodds hacía la vista gorda.

--- Eso es ser una mala profesora --- dijo Atenea.

--- Que va, es genial tener a alguien que te deje robar --- dijo Hermes sobándose las manos, recibió malas miradas de Artemisa, Atenea, Deméter, Perséfone y Rea --- quiero decir, niños robar es malo no lo hagan --- varios semi Dioses se rieron de lo ocurrido.

Grover y yo estábamos sentados en el borde de una fuente, alejados de los demás. Pensábamos que así no todo el mundo sabría que pertenecíamos a aquella escuela: la escuela de los pringados y los raritos que no encajaban en ningún otro sitio.

--- ¿Por qué estabas en esa escuela? --- quiso saber Rea mirando al tal Percy.

--- Se me acabaron las opciones --- dijo Sally encogiéndose de hombros --- Percy había sido expulsado de varias escuelas, era una de las pocas que me quedaban en la lista, para mantenerlo a salvo, pero no tan lejos.

--- Lo siento mamá --- dijo Percy cabizbajo. Dejando a varias Diosas entre ellas a Artemisa sorprendidas.

--- No fue tu culpa --- le tranquilizó Sally.

— ¿Castigado? —me preguntó Grover.

—Qué va. Brunner no me castiga. Pero me gustaría que aflojara de vez en cuando. Quiero decir… no soy ningún genio.

Grover guardó silencio. Entonces, cuando pensé que iba a soltarme algún reconfortante comentario filosófico, me preguntó:

— ¿Puedo comerme tu manzana?

Todos se echaron a reír mientras el Sátiro se sonrojaba hasta sus cuernos, sintiendo sus mejillas calientes.

--- Tenía hambre --- murmuro muy bajito solamente escuchado por Percy y Sally.

Tampoco tenía demasiado apetito, así que se la di.

--- Que buen amigo --- aprobaron Deméter, Hestia, Rea y Afrodita con una sonrisa de cordialidad.

Observé la corriente de taxis que bajaban por la Quinta Avenida y pensé en el apartamento de mi madre, a sólo unas calles de allí. No la veía desde Navidad. Me entraron ganas de subir a un taxi que me llevara a casa. Me abrazaría y se alegraría de verme, pero también se sentiría decepcionada y me miraría de aquella manera.

--- Oh Percy --- dijo Sally mientras el chico se sonrojaba --- claro que me daría mucho gusto verte, pero es por tu seguridad.

--- Ahora lo sé --- dijo Percy encogiéndose de hombros --- lo siento mamá.

--- No importa hijo, ahora estas a salvo y es lo único que debe interesarme --- las Diosas le sonrieron a Sally.

--- Deberíamos encontrar una manera de que los chicos estén más seguros y puedan permanecer con sus padres --- dijo Rea sintiéndose mal por sus nietos y bisnietos.

--- Oh, mi padre encontró una manera, aunque es algo costosa --- dijo Daniela enseñando una cadena de Oro Olímpico --- sirve para alejar a los monstruos pero ya no hay en existencia.

Todos los Dioses miraron la cadena asombrados, hasta los dos castigados (POBRECITOS XD), ahora solamente había cuatro opciones, Hermes quien tenía un poco cantidad de oro robado a los Titanes, Poseidón, Hades y Zeus quienes eran los únicos portadores del oro Puro como ellos le decía. Pero Hades era descartado por que su hijo era novio de ella. Entonces ¿De quién era hija?, si ninguno de los otros tres se acordaban haberla tenido, El candidato más propio era Hermes.

--- No lo van a averiguar --- dijo Diego mirando la encrucijada de todos --- ella es un caso especial.

---Continuemos --- demando Hera que ya quería cavar con esto.

Me devolvería directamente a Yancy, me recordaría que tenía que esforzarme más, aunque aquélla era mi sexta escuela en seis años y probablemente fueran a expulsarme otra vez. Era incapaz de volver a soportar esa mirada. El señor Brunner aparcó su vehículo al final de la rampa para paralíticos. Masticaba apio mientras leía una novela en rústica. En la parte trasera de la silla tenía encajada una sombrilla roja, lo que la hacía parecer una mesita de terraza motorizada.

--- Eso sería genial de hacer --- apunto Leo con una sonrisa mientras lo anotaba en su liberta TODO LO TIENE --- mesita de terraza motorizada, para llevar a donde quieras.

--- Sí la construyes yo quiero probarla --- dijo Daniela guiñándole un ojo, Leo se sonrojo, mientras asentía y miraba a Diego con miedo.

Me disponía a abrir mi sándwich cuando Nancy Bobofit apareció con sus desagradables amigas — supongo que se habría cansado de desplumar a los turistas—, y tiró la mitad de su almuerzo a medio comer sobre el regazo de Grover.

---- Estúpida niña --- rugieron todos los amigos de Grover y algunos Dioses.

—Vaya, mira quién está aquí. —Me sonrió con los dientes torcidos. Tenía pecas naranja, como si alguien le hubiera pintado las mejillas con espray.

--- Que preciosidad --- rugieron con sarcasmo Afrodita y Piper, mientras varios veían de una a la otra.

--- ¿Qué? --- demando Piper, mientras Jasón negaba con la cabeza confundido.

Intenté mantener la calma. El consejero de la escuela me había dicho un millón de veces: «Cuenta hasta diez, controla tu mal genio.» Pero yo estaba tan cabreado que me quedé en blanco. Y a continuación oí un revuelo y estrépito de agua

Todas las cabezas se fueron a parar a Poseidón quien estaba más entretenido contando las manchas de la pared de enfrente. Como sabían que no iban a obtener respuestas siguieron leyendo.

"Que no sea hijo de él" imploraba Annabeth aunque todo ella sabía que sí era su hijo.

No recuerdo haberla tocado, pero lo siguiente que vi fue a Nancy sentada de culo en medio de la fuente, gritando:

— ¡Percy me ha empujado! ¡Ha sido él!

La señora Dodds se materializó a nuestro lado. Algunos chicos cuchicheaban:

— ¿Has visto…?

—… el agua…

—…la ha arrastrado…

No sabía de qué hablaban, pero sí sabía que había vuelto a meterme en problemas.

--- Es fácil saber cuándo estas en problemas --- dijo Daniela mirando a Percy con una sonrisa --- yo también asía eso.

Todos voltearon a Daniela y luego a Poseidón, después a ella, cómo esperaban que confesara el crimen más atroz del mundo. Sally sonrió de lado.

--- ¡Espera! --- grito Poseidón --- yo no tengo más hijos que...

--- Lo sé --- dijo Daniela antes que metiera la pata y le guiño un ojo --- lo tengo muy en claro.

En cuanto la profesora se aseguró de que la pobrecita Nancy estaba bien y le hubo prometido una camiseta nueva en la tienda del museo, se centró en mí. Había un resplandor triunfal en sus ojos, como si por fin yo hubiese hecho algo que ella llevaba esperando todo el semestre.

—Y ahora, cariño…

—Lo sé —musité—. Un mes borrando libros de ejercicios.

--- ¡NO! --- gritaron Luck, Leo, Daniela, Hermes y Apolo --- nunca intentes adivinar tu castigo.

Todos los miraron mientras tiraban una carcajada limpia, estaban divertidos ante tales demostraciones de horror fingido.

"Tal vez es mi hermana" pensó Luck mirándola mejor "Sí es así, voy a matar a ese idiota"

—Pero no acerté.

—Ven conmigo —ordenó la mujer.

— ¡Espere! —Intervino Grover—. He sido yo. Yo la he empujado.

--- Eso es ser un buen amigo --- dijeron Hestia y Sally sonriéndole con agrado

Me quedé mirándolo, perplejo. No podía creer que intentara encubrirme. A Grover la señora Dodds le daba un miedo de muerte.

--- Sí me daba un miedo terrible --- demando el sátiro estremeciéndose --- pero eres mi mejor amigo, debía hacer lo posible,

Muchas Diosas miraron con agrado a Grover que estaba algo sonrojado ante tantas miradas.

Ella lo miró con tanto desdén que a Grover le tembló la barbilla.

—Me parece que no, señor Underwood —replicó.

—Pero…

—Usted-se-queda-aquí.

Grover me miró con desesperación.

--- Buen intento --- le dijo Thalía sonriéndole.

—No te preocupes —le dije—. Gracias por intentarlo.

—Bien, cariño —ladró la profesora—. ¡En marcha!

Nancy Bobofit dejó escapar una risita. Yo le lancé mi mirada de luego-te-asesino

Los futuristas hasta Sebas se estremecieron, mientras todos veían a Percy, con una cara inocente. ¿Cómo ese niño podía hacer algo que asustara a tantos?

--- No creo que sea mala --- dijo Luck encogiéndose de hombros

--- Tienes razón --- le dijo Nico y Luck sonrió arrogante --- ¡Es peor!

Y me volví dispuesto a enfrentarme a aquella bruja, pero ya no estaba allí. Se hallaba en la entrada del museo, en lo alto de la escalinata, dándome prisas con gestos de impaciencia. ¿Cómo había llegado allí tan rápido? Suelo tener momentos como ése, cuando mi cerebro parece quedarse dormido, y lo siguiente que ocurre es que me he perdido algo, como si una pieza de puzzle se hubiera caído del universo y me dejara mirando el vacío detrás.

--- ¡HADES! --- rugió Poseidón por fin entendiendo de que monstruo se hablaba --- ¿¡Cómo te atreves!?

--- ¿De qué te preocupas? --- pregunto Hades en tono inocente --- después de todo no es tú hijo.

Poseidón se tuvo que callar en ese instante, como le encantaría reclamar a Percy para poder defenderlo, pero tenía que esperarse. Tenía que aguardad al tiempo.

El consejero del colegio me dijo que era una consecuencia del THDA, Trastorno Hiperactivo del Déficit de Atención: mi cerebro malinterpretando las cosas. Yo no estaba tan seguro.

--- Claro que no --- dijeron todos los Semi Dioses.

Me dirigí hacia la señora Dodds. A mitad de camino me volví para mirar a Grover. Estaba pálido, dejándose los ojos entre el señor Brunner y yo, como si quisiera que éste reparara en lo que estaba sucediendo, pero Brunner seguía absorto en su novela.

--- Quirón --- se quejaron varios.

--- Lo siento, era un buen libro --- dijo pidiendo disculpas con su mirada a Percy y a Sally.

--- Esta bien --- dijeron ambos.

--- Madre, nos portaremos bien --- dijeron Poseidón y Zeus --- ¿nos dejas sentarnos con ustedes?

--- Bien, pero una tonta pelea más y están castigados por eones de años --- dijo ella mirándolos sentarse.

Miré de nuevo hacia arriba. La muy bruja había vuelto a desaparecer. Ya estaba dentro del edificio, al final del vestíbulo. «Vale —pensé—. Me obligará a comprarle a Nancy una camiseta nueva en la tienda de regalos.»

--- Deja de tratar de adivinar tú castigo --- dijeron Luck y Daniela rodeando los ojos.

Percy veía de Luck a Dan y de ella a él, no le gustaba que tuvieran muchas coincidencias no sabía por qué, pero sentía que Daniela era importante en su futuro.

Enorme friso de mármol de los dioses griegos. Hacía un ruido muy raro con la garganta, como si gruñera. Pero incluso sin ese ruido yo habría estado nervioso. Ya es bastante malo quedarse a solas con un profesor, no digamos con la señora Dodds. Había algo en la manera en que miraba el friso, como si quisiera pulverizarlo… —Has estado dándonos problemas, cariño —dijo. Opté por la opción segura y respondí: —Sí, señora.

--- ¿Cómo es posible eso? --- quiso saber Sebas mientras todos volteaban --- ¿Cómo le tiene respecto a eso?

--- Bueno, Percy es raro --- dijeron Thalía y Rachel echándose a reír, al igual que Leo.

Se estiró los puños de la cazadora de cuero. — ¿Creías realmente que te saldrías con la tuya? —Su mirada iba más allá del enfado. Era perversa. «Es una profesora —pensé nervioso—, así que no puede hacerme daño.» —Me… me esforzaré más, señora —dije. Un trueno sacudió el edificio.

--- Lo siento --- se disculpó Zeus ante la mirada de su madre, no le gustaba que ella estuviera leyendo con ellos.

—No somos idiotas, Percy Jackson —prosiguió ella—. Descubrirte sólo era cuestión de tiempo. Confiesa, y sufrirás menos dolor.

--- ¿Qué quieren que confiese? --- pregunto Poseidón sintiéndose preocupado.

--- Que se robó el rayo --- dijo Diego.

--- Pero él no lo hizo --- dijeron Poseidón y Atenea a la vez, al verse hicieron una mueca.

--- Pero ahí no lo saben --- dijo Daniela rodeando los ojos.

¿De qué hablaba? Quizá los profesores habían encontrado el alijo ilegal de caramelos que vendía en mi dormitorio.

--- Buen niño --- dijeron Apolo y Hermes

--- Dejen de dar mal ejemplo a sus hijos --- les regaño Rea.

--- Lo sentimos Abuela --- dijeron ambos mientras bajaban la cabeza.

O quizá se habían dado cuenta de que había sacado la redacción sobre Tom Sawyer de internet sin leerme siquiera el libro y ahora iban a quitarme la nota. O peor aún, me harían leer el libro. —

--- Es un excelente libro --- dijeron Atenea, Annabeth y Daniela rodeando los ojos.

--- Para ustedes --- contestaron Leo, Jasón, Percy y Poseidón.

¿Y bien? —insistió. —Señora, yo no… —Se te ha acabado el tiempo —siseó entre dientes. Entonces ocurrió la cosa más rara del mundo: los ojos empezaron a brillarle como carbones en una barbacoa, se le alargaron los dedos y se transformaron en garras, su cazadora se derritió hasta convertirse en enormes alas coriáceas… Me quedé estupefacto. Aquella mujer no era humana. Era una criatura horripilante con alas de murciélago, zarpas y la boca llena de colmillos amarillentos,

--- ¡Una furia! --- gritaron los del Eliseo

--- Yo la derrote --- dijo Hércules con arrogancia.

--- De echo fue Perseo --- dijo Diego rodeando los ojos --- tú saliste corriendo.

Todos se echaron a reír carcajadas, mientras Hércules fulminaba a Diego y Perseo que se chocaron las manos.

--- ¿Por qué no sabía que su primer monstruo fue una furia? --- rugió Thalía mirando a todos, quienes miraban a todos lados --- ¿lo sabían?

--- Percy me lo platico --- dijo Daniela encogiéndose de hombros.

--- Alecto siempre nos dice que sí puede matarlo --- dijeron Diego y Nico encogiéndose de hombros.

--- Annabeth lo platico una vez, tú estabas con las cazadoras --- dijeron Rachel y Piper mientras Leo y Jasón asentían.

--- Genial, soy la única que no lo sabía --- dijo Thalía cruzándose de brazos.

— ¡Agárralo, Percy! —gritó. La señora Dodds se abalanzó sobre mí. Con un gemido, la esquivé y sentí sus garras rasgar el aire junto a mi oreja. Atrapé el bolígrafo al vuelo y en ese momento se convirtió en una espada. Era la espada de bronce del señor Brunner, la que usaba el día de las competiciones.

---- ¡ESA ES MI ESPADA! --- grito Heracles furioso.

--- No más --- dijeron Diego y Sebas con burla, Diego continuo --- acostúmbrate a ya no ser uno del favorito Hércules.

--- Cállate --- rugió molesto mientras los veía a los dos.

La señora Dodds se volvió hacia mí con una mirada asesina. Mis rodillas parecían de gelatina y las manos me temblaban tanto que casi se me cae la espada. — ¡Muere, cariño!

--- De perdido es amable --- dijo Daniela recibiendo miradas fulminantes de Poseidón y Percy, muchos se estremecieron, pero ella solo sonrió con nostalgia.

—rugió, y voló directamente hacia mí. Me invadió el pánico e instintivamente blandí la espada.

--- ¿Sus movimientos son naturales? --- pregunto Annabeth sorprendida mientras Clarisse también veía al libro con suspicacia.

--- Sí, Percy es el mejor espadachín de entre los 300 años --- dijo Rachel con voz de orgullo.

--- Ese es el título de Luck --- dijo Annabeth mientras Luck asentía.

--- Ya no más --- dijeron Thalía y Nico.

La hoja de metal le dio en el hombro y atravesó su cuerpo como si estuviera relleno de aire. ¡Chsss! La señora Dodds explotó en una nube de polvo amarillo y se volatilizó en el acto, sin dejar nada aparte de un intenso olor a azufre, un alarido moribundo y un frío malvado alrededor, como si sus ojos encendidos siguieran observándome. Estaba solo. Y en mi mano sólo tenía un bolígrafo. El señor Brunner había desaparecido. No había nadie excepto yo. Aún me temblaban las manos. Mi almuerzo debía de estar contaminado con hongos alucinógenos o algo así. ¿Me lo había imaginado todo? Regresé fuera. Había empezado a lloviznar. Grover seguía sentado junto a la fuente, con un mapa del museo extendido sobre su cabeza. Nancy Bobofit también estaba allí, aún empapada por su bañito en la fuente, cuchicheando con sus compinches. Cuando me vio, me dijo: —Espero que la señora Kerr te haya dado unos buenos azotes en el culo.

---- ¿Quién? --- preguntaron todos a la vez.

— ¿Quién?

--- Pensamos igual a Percy --- dijeron los futuristas con burla, mientras él los veía mal.

--- Tranquilo hijo, ellos serán tus amigos --- le murmuro Sally a su hijo, quien la miro asintiendo.

—pregunté. —Nuestra profesora, lumbrera. Parpadeé. No teníamos ninguna profesora que se llamara así. Le dije de qué estaba hablando, pero ella se limitó a poner los ojos en blanco y darse la vuelta. Le pregunté a Grover por la señora Dodds. — ¿Quién? —preguntó, y como vaciló un instante y no me miró a los ojos, pensé que pretendía tomarme el pelo

--- Necesitamos enseñarle a mentir --- dijeron Apolo y Hermes mirando al sátiro.

--- Ni se les ocurra --- dijeron Hera, Hestia, Rea y Dionisio.

—No es gracioso, tío —le dije—. Esto es grave. Resonaron truenos sobre nuestras cabezas. El señor Brunner seguía sentado bajo su sombrilla roja, leyendo su libro, como si no se hubiera movido. Me acerqué a él. Levantó la mirada, algo distraído. —Ah, mi bolígrafo. Le agradecería, señor Jackson, que en el futuro trajera su propio utensilio de escritura.

---- Oh Quirón, nos llenas de orgullo --- dijeron los dos Dioses bromistas, mientras recibían una mirada fulminante de su madrastra.

--- Yo le enseñe a mentir --- dijo Diego, pero se arrepintió al ver la mirada de su madre --- quiero decir, Sebastián le enseño.

--- Ja, no lo arregles --- dijeron Sebas, Dan, Teseo y Perseo divertidos.

Se lo tendí. Ni siquiera había reparado en que seguía sosteniéndolo. —Señor —dije—, ¿dónde está la señora Dodds? El me miró con aire inexpresivo. — ¿Quién? —La otra acompañante. La señora Dodds, la profesora de introducción al álgebra. Frunció el entrecejo y se inclinó hacia delante, con gesto de ligera preocupación. —Percy, no hay ninguna señora Dodds en esta excursión. Que yo sepa, jamás ha habido ninguna señora Dodds en la academia Yancy. ¿Te encuentras bien?

--- Lo harás sentir un idiota --- dijo Artemisa, mientras varios volteaban a verla --- ¿Qué?, mientras no demuestre ser un cerdo --- miro a los de Eliseo y a sus hermanos --- no tengo por qué odiarlo.

--- Oye --- se quejaron a los que miro mal, pues la descripción de cerdo iba para ellos.

--- Bueno, ya se acabó el capítulo --- dijo Hestia cerrando el libro --- ¿alguien se anima a leer?

--- Creo que yo --- dijo Apolo al ver que nadie levantaba la mano --- El hijo del Dios de la Muerte.Espero que Comenten, recuerden:¡EL FUTURO DEL OLIMPO ESTA EN SUS MANOS!