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Lo que me enamoró de ella — capítulo 2
En una elegante mansión a las tres de la madrugada reapareció el joven heredero de los malfoy. Después de hacerle una visita nocturna a su novia reapareció en la chimenea de la sala de estar, camino por el amplio y elegante vestíbulo, toda la mansión en sí era elegante,pero cierta parte de la misma estaba siendo remodelada, el joven quería un hogar diferente para el y su madre,había muchos recuerdos malos en mayoría. Subió las escaleras, y dobló a la izquierda,al llegar a su dormitorio lo primero que hizo fue tirarse en la cama a dormir, esa visita a Pansy lo había dejado muy agotado,no sabía si era amor lo que sentía por ella, ella lo amaba y para el era suficiente, con ella se sentía amado y en cierto modo feliz. Unas horas después en una colonia muggle de Londres,una joven bruja de cabello castaño desayunaba,muy contenta,regresaría a hogwarts,su hogar. Su padre y su madre estaban con ella, los había encontrado junto a su amigo Harry Potter,le debía mucho a ese chico. Nunca había sido tan feliz,había recuperado a sus padres,les había devuelto la memoria, y casi todo había vuelto a la normalidad. Lo que no sabía era como había quedado su relación con Ron, con el no había tenido mucho contacto desde la guerra,le enviaba cartas el chico pero el se limitaba a responder algo cortante,según Harry,ahora que había colaborado en la segunda guerra se creía la octava maravilla del mundo mágico. Todos estaban listos para volver,el rubio,el pelirrojo,la castaña del azabache,listos para una nueva aventura. Una joven madre observaba a su hijo preparar su equipaje para la escuela, estaba igual de guapa que siempre aunque su pálido rostro reflejaba algo de tristeza. -Parece que fue ayer cuando hacías tu equipaje por primera vez para ir a Hogwarts, eres todo un hombre Draco- dijo Narcisa, su hijo la abrazo contento que su madre decidiera abandonar su encierro. -Madre,me alegra que hayas salido de tu habitación, me has hecho falta- y seco las lágrimas de su madre de su hermoso y pálido rostro.-Si mi amor,lo sé no quería que te fueras sin verme recuperada, ya no volveré a encerrarme hijo,tu me necesitas y la casa también. Hijo no cometas mis errores casate por amor, no hagas lo que yo,que no sea por dinero ni por pureza de sangre. me lo prometes hijo? -terminó narcisa, el rubio sonrió de medio lado.-Te lo juro madre.-respondió el rubio. Narcisa lo miro fijamente y también sonrió, saco una cajita de terciopelo de su elegante túnica,se la puso entre las manos de su hijo- Toma cariño, es un anillo mágico,es de amor. Cuando te enamores de verdad cambiará de color,cuando eso pase deberás regalárselo a ella,a tu verdadero amor.-le besó la frente a Draco,el chico abrió la cajita dejando a la vista un hermoso anillo de diamantes.-Gracias madre,así será.- abrazo a su madre y guardo el anillo. -Úsalo bien hijo,yo nunca pude dárselo al hombre que amé-Draco iba a preguntar,pero su madre lo interrumpió- apresurate te espero en el comedor en diez minutos. La mujer salió de la habitación dejando al joven rubio con miles de preguntas.