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Las Parcas se han vuelto Locas — capítulo 4
A la mañana siguiente todos se despertaron pronto para poder seguir leyendo. Apolo se encargó de ello, metiendo un rayo de luz en cada una de las habitaciones, despertando a todo el mundo. Todos se sentaron a la mesa del comedor, pero hubo una pequeña sorpresa. Las últimas que llegaron fueron Artemisa y Thalia, y esta última en vez de llevar su corona de plata vestía shorts y camiseta del Campamento. -He renunciado a ser Cazadora-explicó. Nico fue corriendo a besar a su novia. Zeus gruñó,y el cielo se llenó de rayos. -Papa, mi relacion con Nico va a durar muuuchoooo tiempo, mejor que te vayas acostumbrando-dijo Thalia. El desayuno fue entretenido. En el, los semidioses relataron la guerra contra Cronos, y los del futuro les explicaron lo de Gea. Sobra decir que cada Dios tubo que tomarse un calmante. Al terminar, volvieron a la sala del trono. -¿Quién le?-preguntó Zeus. Rachel se presentó voluntaria. -Capitulo seis "Aqua y la llegada al Campamento". -Otro de mi hija, menos mal-suspiró Percy.
Sentía la cabeza como si un millón de bombas hubieran estallado en ella.
-Conozco esa sensacion-murmuró Zeus recordando el nacimiento de Atenea.
Me dolían todos los musculos del cuerpo, incluso me dolían los parpados. Sin embargo, como masoquista que soy, los abrí. Me encontraba en una especia de enfermeria, tumbada en una camilla. A mi lado, descansaban mis amigos. -Ya has despertado. A mi izquierda, había una chica. Tenía el pelo rubio y los ojos dorados. Vestía una camiseta naranja donde se podía leer "Campamento Mestizo". La chica me sonrió, parecia alguien amable.
Los Dioses se preguntaron de quien sería hija/nieta.
La chica rubia cogió un liquido naranja y me lo dió. -Tranquila, te sentiras mejor-me prometió.
-Bebelo-le ordenó Percy al libro. -No te puede oír sesos de alga-le explicó su novia, mientras lo besaba en la megilla.
Lo bebí. Sabía muy bien, al chocolate de mi hermano. Me sentí con fuerzas nuevamente, y me fijé que en una de las mesas había un carcaj y un arco de oro.
-Es una de mis hijas-gritó Apolo-arco y flechas, oro, esta curando a la gente, más claro luz.
-¿Que es?-le pregunté mientras me sentaba. -Ambrosía-me contestó-ya os lo explico más adelante, cuando esteis todos despiertos. Como te llamas? -¿Aqua Jackson, y tu? La chica parecio sorprenderse por un momento, pero luego volvió a sonreír. -Soy Emily Solece, pero llamame Amy.
-JA, MI DESCENDIENTE-gritó Apolo. El Dios se levanto, fue hacia su shockeado hijo y lo abrazó. -Aquí todo el mundo se casa-dijo Rachel. -Si, solo faltan los Stoll. -Nunca-dijo Connor. -Nosotros somos espírituos libres-continuó Travis. Aunque no lo sabía, un corazón se había roto por culpa de esa frase.
-De quién eres hija? -No creo que lo conozcas, mi padre es Will Solece.
Will parecia que necesitaba uno (o tres) calmantes.
-¿Y tú madre? Amy bajó la cabeza, sombría, y Aqua comprendió. Tema complicado.
-¿Complicado? ¿Como que complicado?-preguntó el hijo de Apolo. -Siendo uno de mis hijos a saber en que lios te has metido-dijo el Dios sonriendo.
Uno a uno mis amigos se fueron despertanto. Amy se presentó a todos, y noté como más de uno se le quedaba mirando.
Will miró a sus amigos. -Que vuestros hijos no se acerquen a mi hija.
Sentí que Amy podía ser una buena amiga. -¿Donde estamos?-le pregunté. -Bienvenidos al Campamento Mestizo ¿Una pregunta, alguien sabe algo sobre dioses? -En la clase de mitología es en la única en la que prestamos atención. -Pues bien, porque todos esos mitos, son hechos reales. ¿¿¿Qué??? Imposible ¿¿¿Es que acaso era una broma??? ¿¿¿Como iban a ser los Dioses reales???
-Somos reales-se quejaron algunos.
-¿Que?-pregunté.
-Es igual a ti Percy-dijeron Travis y Connor.
-Yo soy, en realidad, la nieta de Apolo. -¿El que acosó a la ninfa hasta que esta se tuvo que convertir en arbol para huír de el?
En la sala todos (menos Hera, Zeus y Apolo) se hecharon a reir. -¿Mas de 3000 años y esa es mi historia más famosa?-se indignó el Dios- ¡Y yo no acosaba a esa ninfa! Artemisa reía por que su hermano estuviera tan molesto. -Misa, ayuda-le pidió el Dios a su hermana.
-Si te apetece mirarlo de esa manera si, soy la nieta del Dios de los Acosadores.
-No es cierto, no soy un acosador-volvió a gritar Apolo.
-Estas flechas de oro me las regalo mi abuelo. -Entonces, nosotros somos...-comencé a decir. -Semidioses, venir, os voy a enseñar el Camapamento.
-Ha terminado-dijo Rachel. -Dejame el libro de nuevo-pidió Apolo. -Ah no, ahora leo yo-se lo quitó su hermana-capítulo siete, "Edmund y la ladrona de Tormenta". -¿A que se referirá?-le pregunto Jason a Piper. Ella se encogió de hombros.
Si me hubieran dicho hoy a la mañana que era un semidios hubiera pensado que esa persona estba loca, pero despues de lo ocurrido, era algo difícil de creer. Amy nos enseñó el Campamento, desde la pared de escalada al comedor, y de la Casa Grande hasta los cultivos de fresa. Lo último de todo fue las cabañas. Nos explicó que había 20 cabañas.
-¿20?-Preguntaron los Dioses. -Cuando Percy venció a Cronos-comenzó a explicar Jason-los Dioses le ofrecieron ser inmortal, pero lo rechazó. -Y una vez mas se demuestra la gran "inteligencia" de Percy Jackson-se burló Clarisse. -Como regalo-prosiguió Jason-les pidió a los Dioses que reconocieran a sus hijos a los 13, y los Dioses menores, Hestia y Hades tenían que tener sus propias cabañas. -¿De verdad hiciste eso?-preguntaron Thalia y Nico. -Siempre ese tono de sorpresa.
-Ahora viene algo complicado-comenzó a decir Amy-si no me equivoco, Aqua, eres la hija de Percy Jackson, Edmund, tu eres de Jason Grace y Charles de Leo Valdez. -¿Como lo sabes? -Porque vuestros hermanos estan aqui-nos solto-Aqua, tu padre es hijo de Poseidon, Charles, tu padre hijo de Hefesto y Edmund, tu padre hijo de Jupiter. Yo no dije nada. Corrí hacia la cabaña de Zeus. Entré de golpe. Mi hermana estaba en la cama, leyendo (si, le gusta leer) y mi hermano escuchando musica.
-Afrodita, creo que tu nieta me caerá bien-confirmó Atenea. Los dos se sorprendieron al verme. -¿Edmund, que haces aquí?-me preguntó Silena. -Por que no me dijisteis que era un semidios, un descendiente de Jupiter, que es romano, y aquí todos son griegos! Y mama de quién es hija? -De Afrodita-dijo Eliot-y papa, al estar en este Campamento, se sintió en casa, así que decidio quedarse.
-Al parecer no vas a voler al Campamento Jupiter-observó Frank con tristeza. -Eso parece.
-Debería haberlo sabido, me ha arañado un león en el museo. -Estas bien?-me preguntó mi hermana, acercandose a mi. -¿Y cuando le pido las cosas a la gente y ella me las da? ¿Eso que es? -Se llama Encanto, Silena y mama tambien lo tienen-explicó Eliot. Iban a decir algo mas, pero era demasiado para tan poco tiempo y volví con el resto. Solo estban Amy, Bianca y Nathan. -¿Y vosotros de quienes sois nietos?-les pregunté. -Nuestro padre es hijo de Hades, y nuestra madre hija de Zeus. -Dos de los Tres Grandes, es increíble. La cabaña de Hades esta vacía, las otras tres estan ocupadas por vuestros hermanos ¿En cual vais a dormir? -En la de Hades-contestaron los dos a la vez.
-Mi cabaña es mejor-dijo Hades de manera arrogante. Zeus, como es una persona seria de miles de años de antiguedad, le sacó la lengua infantilmente.
-De acuerdo, entonces solo quedara vacía la de Hera.
-¿Como que solo la de Hera?-preguntaron algunos Dioses.
-Quiero presentaros a alguien. Robin, Luna, venir aqui. Dos chicos que estaban hablando se acercaron. El chico era moreno y de ojos azules, pero de un azul diferente al mio. Era un azul salvaje, como una noche estrellada. Llevaba tambien un carcaj y flechas, pero no eran de oro. La otra chica, Luna, tenía el pelo castaño y con dos mechas rojas. Sus ojos eras de un color naranja, y parecia que en ellos ardía el fuego. Cerca del iris, había aun color verde. -Os presento a Luna, jefa de la cabaña 16, la de Hestia.
En la sala todos miraron a Hestia. Esta se escondía detras de su fuego ¿Como podía tener hijos?
-Encantada-le dijo Luna, sonriendo. -¿Cuantos sois en vuestra cabaña?-preguntó Bianca. -Somos 4, no demasiados, pero da igual. -¿Y tú quien eres? -Yo soy Robin Granger, hijo de Artemisa.
-¿QUÉ?-grito la Diosa en la sala. Todos habían apartado la mirada de Hestia para mirarla a ella, porque Artemisa, la Diosa que nunca dejaba de quejarse de los chicos, tenía uno-SI FUERA NIÑA, TAL VEZ TENDRÍA UN PASE, PERO ES UN NIÑO! NO PUEDO, NO PUEDE SER MI HIJO ¡QUIERO UNA PRUEBA DE ADN! -No tenemos ADN-le recordó su hermano riendose. Artemisa siguio leyendo, para ver si había alguna explicación.
Amy siguió hacia delante, explicandonos todos sobre las cabañas. Yo me para sobre una. Tenia un símbolo muy raro, una especie de vara con dos serpientes enroscadas.
-Ya entiendo el título-Hermes puso la cara entre sus manos-si no quieres que te roben no te pares en frente de mi cabaña.
Cuando iba a irme sentí que algo se vaciaba en mi bolsillo. Metí la mano y mi canica, vamos, mi espada, no estaba ¿Qué clase de Campamento es este? Busque con la mirada, y ví que alguien se metía en el bosque. Lo seguí hasta llegar a un claro, pero allí ya no había nadie. -Por lo que veo no eres muy bueno protegiendo tus cosas. Me gire. Encima de un arbol, había una chica. Tenia el pelo marron y los ojos azul oscuro. Era muy gupa, tenía que admitirlo, pero no me fijé en ello, ya que tenia mi espada en su mano. -¿De donde la has sacado?-me preguntó. -Me la dio mi abuelo. -Otro hijo de Jupiter, por lo que veo. Yo iba a decirle algo como: Oh, en serio, no me habia dado cuenta. -Tormenta. -¿Qué?-le pregunté. -La espada, se llama Tormenta.
-Ah, ahora tiene sentido-dijeron los semidioses.
-¿Me la devuelves? -Creo que no. Sabes lo difícil que es conseguir algo asi por aqui? -Dejame adivinarlo, hija de Hermes. -Nieta de Hermes-me corrigió-y jefa de su cabaña.
Hermes sonrió. -Tambien sale mi nieta. Fastidiate Ares, no salen tus nietos.
-Tambien soy la mejor bromista y ladrona de todo el Campamento. Y supe, que yo era el proximo objetivo de sus bromas.
-Bien-Hermes se levanto del trono y aplaudio, pero porque su nieta era la mayor bromista.
Yo estba dispuesto a recuperar mi espada, me daba igual de quién fuera hija, nieta o prima. Asi que, en un plan desesperado, cogí un palo de madera e intente darle en la mano, para que soltara la espada y yo pudiera cogerla. Desgraciadamente, ella si sabía usar una espada, por lo que de mi palito solo quedaron astillas. -Hay que mirar mejor los planes. Pensé en lo que me había dicho mi hermano. Tal vez el Encanto pudiera funcionar. -Oh venga, dejate de juegos y dame la espada-dije, intentando sonar lo mas encantador posible.
-Mi nieto es mas poderoso Hermes.
Ella pareció empezar a dudar. -Sabes que es lo mejor, luego ya podras gastarle una broma a mis hermanos, pero ahora dama la espada. Y funcionó. Al final, me la dió. Empezaba a guastarme eso del Encanto. -Muy listo-me dijo-usas el Encanto, debería haberlo sabido. Se acerco a mi, quedando a tan solo unos centimetros de mi cara. Sonrió, de una manera que, en mi opinion, podia causar mas efecto que cualquier encanto vocal.
-Hermes, tu nieta tiene los encantos de mis hijas-dijo Afrodita, emocionada. -Si,puede que parezca que ha ganado Edmund, pero estaba claro que esa chica lo había planeado todo-explicó Apolo.
-Me caes bien Edmund, quien sabe, tal vez te conviertas en mi complice en vez de mi objetivo. Yo estaba muy ocupado preocupando de si estaba rojo o no. Nunca había estado tan cerca de una chica. Bueno, si, de Bianca, pero es mi prima y no cuenta.
-Espero que lo siga teniendo en cuenta-murmuró Nico. Thalia, al oírlo, le dio en la cabeza. -¿Cómo puedes pensar eso? -Porque todo en esta generación es muy complicado, y está claro que Afrodita no desaprovechará la oportunidad. La Diosa sonrió. En realidad, hace una década, cuando estaba harta de las mismas historias, escribió unos retos que tenía que llevar a cabao en dos siglos o perdía la apuesta que hizo con Hermes. Y no pensaba desaprovechar la oportunidad.
-¿Espera, como te llamas? -Rose, Rose Stoll Gardern, hija de Travis y Katie.
-Katie-los gemelos miraron a Katie. Esta estaba roja. Hermes se levantó del trono, fue a junto su hijo y le dio una palmada en la espalda. -Así se hace hijo mio, todo un conquistador, como su abuelo. -Pero...pero... -Si es Travis, no me puedo casar con Travis-dijo Katie. -¿Es que no soy lo suficientemente bueno para ti?-le contesto él. -No es eso, tan solo es imposible imaginarte con esposa. -Es que no has pensado que tal vez este enamorado de ti? No se te ha ocurrido la idea? -Que estas que? Travis, al que no se le daban bien las palabras, se acercó a Katie y la beso. -¿Ahora lo entiendes?-le preguntó cuando se separaron. Ella sonrió a modo de respuesta, mientras que Connor fingía llorar. -Mama, estas bien?-le preguntó Katie a Demeter. Ella tenía las uñas clavadas en el trono y una sonrisa forzada. -Claro que si, si eres feliz me parece bien. Estaba claro que Travis no le gustaba, he intentaba aguantar las ganas de convertilo en cereal.
Iba a preguntarles quienes eran, pero salió corriendo, dejandome con la palabra en la boca. Y eso fue lo ultimo que hice antes de darme cuenta de que me había robado el reloj.
Los semidioses, junto con Apolo, se habían hechado a reir. Jason era el único que estaba de brazos cruzados, por el hecho de que le habian robado a su hijo. Hermes y los Stoll se habían puesto de pie y estaban aplaudiendo. -Esta claro que es mi hija-Travis le hecho la lengua a su hermano. -Aquí termina el capitulo-anunció Artemisa, aun malhumorada porque tenia hijos. -Mi turno-Hestia agarró el libro. Queria saber si salía algo más sobre sus hijos-capítulo ocho "Bianca y el paseo por el Mestizo"..............................Espero que les gustara el capítulo.¿Cuales creen que serán las parejas de Afrodita?