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Ecos del futuro — capítulo 5

Por la noche después de la cena todos estaban nerviosos, su plan era una locura, pero si no lo conseguir cumplir el futuro seria el que habían visto, todos llenos de odio.Cuando la cena termino, Hermione y Ron cogiendo al ratón de los Wesleay, y se fueron a las mazmorras, cuando llegaron vieron que ya estaba Harry, con el profesor Dumbledore y Lupin.

−¿Qué pasa aquí?

−Pronto lo sabrá profesor Lupin. −Dijo la leona sonriendo.

−Ya estamos aquí. −Dijo Draco con Snape y el ministro.

−¿Qué hace el señor ministro aquí? −Pregunto el profesor Dumbledore.

−Todo a su tiempo. −Dijo Harry.

−Necesitamos un escudo, donde nadie pueda salir ni tampoco entrar.

−Eso es fácil. −Dijo Snape, que dijo un hechizo e apareció un escudo que se extendió por todo el aula y se hizo invisible.

−Profesor Dumbledore, hay otro invitado, pero por favor no le hagan nada. −Dijo Hermione.

−Nadie saldrá herido. −Dijo el director de la escuela.

Hermione y Harry miraron al profesor Lupin.

−Profesor sabemos que usted es amigo de Sirius Black y que él está aquí, necesitamos que lo llame.

−No os pongáis como locos, me duele la cabeza. −Dijo Harry, sonriendo. −El ahora nos explicara la verdad.

Al escuchar eso los chicos sonrieron, y de pronto una sombra apareció, Sirius Black salió de su escondite.

−Espero que os expliquéis sino todos iréis a parar a Azkaban. −Dijo el ministro.

−Claro que sí.

−Ron dásela.

−Sí. −El gryffindor le dio la rata a Sirius.− Aquí esta a quien buscas, Peter Petregrew.

−¿Cómo…? −Pregunto Sirius.

−¿Cómo sabemos tu plan? Mejor no te lo contamos, nunca nos creerías. −Dijo Harry sonriendo. −Sabemos que él es el traidor que entrego a mis padres al señor tenebroso.

Al escuchar eso la rata se asusto y mordió a Sirius en una mano e intento escaparse.

−Tan cobarde como siempre. −Dijo Sirius que cogió la varita de Remus y lanzó varios hechizos que le dieron de lleno a la rata, que de pronto se convirtió en un hombre.

−Remus, Sirius, profesor Dumbledore. −Dijo Petegrew que intento escapar por la puerta pero un escudo lo tiro para atrás.

−Ni lo intentes es mi escudo, ahora solo pueden salir los niños. −Dijo Snape.

−Ya lo tenéis, me voy, tengo una pila de deberes. −Dijo Hermione que se fue.

−Ah que no se os escape, no os ayudaremos de nuevo. −Dijo Draco.

−Tú siempre tan simpático Malfoy. −Dijo Harry riéndose.

−Claro, tengo muchas otras que hacer, que ir buscando asesinos psicópatas por toda la escuela. −Draco sonrío y se fue con sus amigos.

−¿Harry vamos?

−Espera. −El gryffindor se acerco al profesor Dumbledore y le dijo en un susurro para que nadie más lo escuchara. −El señor tenebroso se encuentra en los bosques de Albania esta ocultándose nadie más sabe que está allí, está totalmente solo.

−Gracias Harry, ya te puedes retirar, nosotros nos ocupamos de todo a partir de ahora.

−Sí. −El chico sonrío a los adultos y se fue.

Unos días después, los alumnos recibieron correspondencia de sus casas, Harry cogió el profeta de la lechuza de Ron y la leyó, sonriendo se levanto a ver al profesor Dumbledore y le enseño la noticia.

−Ya todo se ha terminado.

−¿Puedo?

−Claro, estarán contentos de escucharlo de ti.

Harry pidió silencio a todos.

−Escuchar.

Todos los miraron.

−Los aurores han matado al señor tenebroso, ya nunca más volverá y están atrapando a un montón de mortifagos.

Al escuchar eso, todos aplaudieron y se abrazaron entre ellos.

Ron y Hermione se levantaron y lo fueron a abrazar.

−Harry tienes una visita. −Dijo el profesor Lupin.

−¿Quién?

Las puertas del comedor se abrieron y apareció Sirius.

−Ves a hablar con él, es tu padrino.

−Sí, gracias profesor. −Harry se fue con Sirius.

−Vosotros ir a comer. −Dijo mirando a sus alumnos.

−Si profesor.

Por la tarde, Harry estaba con sus amigos y no dejaba de sonreír.

−¿Qué te pasa?

−Sirius me ha pedido que me vaya a vivir con él, que mis padres querían que viviera con mi padrino si algo les pasaba a ellos.

−Eso es una buena noticia.

−Mucho, me iré a vivir con él, y no tendré que ver de nuevo ni a mis tíos ni a mi primo.

−No, después de la caída del señor tenebroso esta es una gran noticia. −Dijo Hermione sonriendo.

−Sí.

−Serpientes a la vista.

Los leones vieron como los serpientes se acercaban.

−¿Granger podemos hablar? −Pregunto Draco.

−Claro. −Dijo la chica sonriendo y levantándose. −¿Qué tal estas? Ya me he enterado lo de tu padre. −Dijo Hermione cuando estuvieron alejados.

−Se ha entregado por propia voluntad, aunque cueste admitirlo, además está ayudando a atrapar a muchos otros mortifagos, eso hará que le caigan pocos años y como he ayudado a entregar al señor tenebroso eso también contara, creó que le quitaran la varita o algo así. Pero no te he llamado para eso.

−¿Para qué me has llamado?

−Se que hemos visto muchas cosas, en los últimos días, y que no somos amigos, pero lo podemos intentar. ¿Te parece bien?

Hermione lo abrazo sonriendo. −Tonto eso es lo que yo siempre he querido, ser amigos de todos.

−Sí que empiezan rápido a meterse mano.

−¡Ron! −Dijo Harry riéndose.

−¿Qué? Es la verdad.

−Dejarlos anda. −Dijo Pansy, y los miro. −¿Amigos?

−Amigos. −Dijo Harry sonriendo a los tres serpientes. −Además tenemos muchas cosas en común.

−Si a todos nos gusta el quidditch. −Dijo Ron.

Hermione y Draco se acercaron.

−¿De qué habláis?

−De quidditch.

−Pfff, no tenéis otra conversación más divertida.

−Pues no. −Dijo Harry riéndose.

Al escuchar la risa de su amigo, todos se contagiaron, por fin después de muchas pesadillas, al final eran libres, ya nunca más se tendrían que preocupar ni de mortifagos ni del señor tenebroso, y ese futuro que a ninguno les gustaba ya no existía.