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Estela de... — capítulo 33

Antes que nada quiero disculparme por haber roto mi promesa y no subir capítulo la semana pasada. Me castigaron el iPad y no pude escribir. Lo siento, pero en recompensa, un capi largo y dividido en dos. Pero bueno, el jueves salí de vacaciones así que los bombardearé de capítulos :3 Q prefieren, dos capítulos por semana o un maratón de capítulos (al final de cada semana). Espero que les guste, comenten y disfruten. L@S AMO!!!! Besosssss!!!! =* Según Clary, Tessa salió de la habitación y unos minutos después escuchó un grito proveniente de las escaleras. El rastro de sangre en éstas indica que un demonio (o ella) fue arrastrado por ahí y que iba gravemente herido. Si se sigue el camino se llega hasta un rellano en el mismo piso de la sala de entrenamiento. Sin embargo; el único rastro que queda de ese camino son unas gotas de sangre apenas perceptibles que se detienen en otro rellano y ahí acaba el rastro. Supongo que debería resultar muy raro. Pero, por alguna razón; no es así. Suena tonto, pero presiento que Tessa y el demonio están cerca. Trato de agudizar el oído y oír algo pero es inútil. Como en las películas; tengo tres opciones. El pasillo de la derecha, el de la izquierda y el que sigue derecho. ¿Cuál tomar? Tomo la estela que cuelga de mi cintura junto a la funda de un cuchillo y me pongo una runa de persuasión. Mientras espero pongo unas marcas en el suelo para poder regresar hasta aquí. Por fin, tomo una decisión. Lo más probable es que si el demonio estaba herido haya seguido derecho, pero algo me dice que el herido no era el. Además, hay sangre; no icor. Si Tessa estuviera tan herida trataría de despistar al demonio y no iría hacia enfrente, si no que a uno de los lados. ¿Pero si iba realmente herida? Entonces habría tomado cualquiera de los dos. Pero si estaba gravemente herida ¿por qué no regreso a donde estaba Clary o busco refuerzos? "¡Los niños!"; pienso. Por supuesto que no volvió con Clary porque ponía en peligro a los niños, he hizo que el demonio la siguiera hasta aquí para alejarlo de ellos. Y no buscó refuerzos porque no sabía donde estábamos. Pero eso no resuelve a dónde se fue. El rastro termina aquí, lo que solo puede significar dos cosas: 1) que el demonio se la llevo cargando o algo así. 2) que la mató aquí y luego se la llevo. Aparto la segunda opción de mis pensamientos. ¿Qué clase de demonio haría eso? Además, Tessa no puede morir. No así. Entonces se me ocurre algo. Ella se puede transformar en cualquier cosa. ¿Que tal que se convirtió en algún animal pequeño o un insecto y salió huyendo del demonio? Entonces la sangre que gotearía sería mucho más imperceptible. ¿Pero en todo caso, dónde está el demonio? Tal vez la siguió porque la vio transformarse. Ese es el menor de mis problemas. Ahora si que me quedo sin opciones. No hay manera de saber que pasillo siguió Tessa. Tendré que arriesgarme a elegir el incorrecto. Puf, que difícil. Elijo el pasillo derecho y voy corriendo. Antes de dar un sólo paso barro con la mirada todo el espacio y sigo así hasta que llego al final del corredor. ¡Mierda, este no era! Regreso corriendo más rápido y sigo por el que continúa derecho de donde acab el rastro. En este tengo que detenerme a examinar muchos pasillos, ya que me encuentro con tres rellanos. Pero ningún pasillo tiene nada. Mierda, mierda, mierda. Después de unos tres minutos de registro vuelvo a mi posición inicial y me dirijo al último pasillo: el de la izquierda. Doy gracias a Raziel por haber puesto las marcas. Corro más rápido que nunca y cuando llego al final del pasillo me encuentro con dos opciones. Mierda no puedo seguir así. Un error y Tessa podría morir. Es un riesgo que no tengo el lujo de permitirme. Entonces, en el que está a mi izquierda; reconozco una de las marcas que hice cuando estaba en el otro pasillo. Perfecto, ahora se cual debo seguir.  Giro hacia la derecha y salgo como una bala (o más rápido) buscando el menor indicio de Tessa. Nada. Sigo corriendo. Llego a otro rellano. Mierda, mierda, mierda. ¿Por qué el Instituto es tan grande? De pronto oigo un débil (casi inaudible) temido desesperado. "Tessa". Corro en su dirección y me encuentro el casi cadáver de Tessa y un enorme demonio encima de ella (como de unos tres o cuatro metros de alto).  Le lanzó una espada y chiflo para llamar su atención. Cuando voltea hacia mi su fea y asquerosa cara me mira confundido y después enojado. Se acerca a mi y en un movimiento le clavo la otra espada y saco las dos de su enorme cuerpo. Cojo un cuchillo de serafín y le corto un "brazo" para después clavarle la espada en donde; de ser humano, estaría su corazón. Chorros de icor me salpican pero no me importa. Sin embargo, algo anda mal. De ser un demonio normal ya estaría muerto. Pero éste no lo está. Además no reconozco nada en el de lo que estudiamos con Hodge. Es espeluznante, porque tiene una terrible forma humanoide. Su piel es blanca y en algunos lugares está hecha jirones; dejando entrever músculos rojizos con icor derramado. Huesos puntiagudos deforman su ya de por sí horrible figura y sus ojos son dos pequeñas y rasgadas aberturas de donde proviene un siniestro brillo negro. Su boca es enorme, (como del tamaño de mi antebrazo) y tiene unos colmillos puntiagudos, filosos y medio podridos; salpicados de lo que parece sangre. Entonces, veo en su frente un pequeño diamante dorado que emite una luz y poder inimaginables. Noto maldad y........... ¿Poder angelical? ¿Pero qué mierda? Ok, esto ya se puso DEMASIADO raro. Que va, es un fenómeno. Ni siquiera eso. Ahhhhhhhhhhhhh. Pero gracias a ese insignificante diamante ahora se lo que debo hacer.  Le lanzo un cuchillo de serafín al pecho y le rebano la rodilla izquierda; haciendo que se caiga hacia atrás y aplastando por poco a Tessa. Alza su enorme brazo y me apunta con sus puntiagudas uñas, para después lanzar lo que parecen cinco estacas hacia mi a la velocidad propia de un proyectil. Me agacho y evito tres uñas-estacas-lanzas-lo-que-sea; pero una me roza el costado (cortándome profundamente) y la otra se me clava en la piel cual flecha. Un punzante y abrazador dolor me recorre todo el cuerpo siendo más fuerte en el hombro y el costado derecho. Grito y caigo al suelo de rodillas.  Los oídos me zumban y la vista se me nubla poco a poco. Escucho un grito. Creo que es Tessa; pero no sabría decir con exactitud. Unas enormes ansias de dejarme llevar me invaden; pero en mi mente se visualizan demasiadas cosas como para hacerlo. Tessa. Clary. Sophie. Mathew. Iz. Alec. Max. Mayrise. Robert. Incluso Simon, Magnus, Damian, Sebastian y Maia. No es que ellos sean primordiales para mi, pero si importan. Si no mato a esta cosa todos morirán. Con un esfuerzo titánico y hasta la última fuerza de voluntad que me queda; me incorporo lentamente y sudando a mares y un profundo dolor (mayor que mi miedo) me saco la estaca del hombro. Si alguien alguna vez pensó que quitarse un curita* era doloroso; que se joda. Creo que estaba envenenada la estaca. Después de decir todas las groserías que me sé, levanto la cabeza para mirar al demonio; apretando la zona de herida con una mano y con la otra sosteniendo tambaleantemente la espada en su dirección. Grito y corro en su dirección, donde antes de llegar a el salto y le clavo de una estocada las dos espadas en cada uno de sus ojos. El demonios chilla (si a eso se le puede llamar chillido) y aprovecho esos cinco segundos de distracción para quitarle el diamante haciendo palanca con una daga. Después caigo hacia atrás cubriéndome la cabeza. Me aferro al cuchillo de serafín que tengo en la mano y alzo la cabeza buscando el diamante. Cuando lo localizo en frente de mi (a mitad del camino que nos separa a el demonio y a mí) me arrastro hacia el sacando fuerza de quien sabe donde. Sin embargo, no soy el único que trata de llegar hasta el; pues su dueño se sacó las espadas de los ojos y se tambalea hacia el. Trato de ir más rápido y cuando tengo el diamante le clavo el cuchillo que tengo en mi mano. De el se libera mucha energía; tanta que salgo despedido hacia atrás. Un grito inhumano resuena en mis oídos tan fuerte que siento que me voy a quedar sordo. Creo que es así porque después de una mini-explosión con una onda de una bomba atómica; comienzo a oír una música suave y relajada. ¿O será que me volví loco? Tal vez las dos. Después, nada. Me quiero quedar ahí tumbado y desangrarme lentamente. Pero, por muy tentador que sea; me obligo a sentarme y ponerme cinco runas de energía**. Los iratzes no importan ahorita. Me arrastro hacia Tessa y después de comprobar su pulso (lento pero constante) le dibujo millones de iratzes en los brazos y en las zonas de heridas. Espero unos minutos y después veo que sus párpados se mueven. Abre los ojos con su respiración agitada.

  • ¿Ja-Jace?- dice con la voz seca tratando de incorporarse. La ayudo y se apoya en la pared.- ¿Q-qué pasó? El demonio.......... No, no era......... ¡POR EL ÁNGEL, JACE! ¡TE ESTÁS DESANGRANDO!
  • Gracias por el comentario, no me había dado cuenta.- mascullo tratando de sonreír. Empieza a buscar una estela alrededor suyo y yo le tiendo la mía. Dejo que me ponga presurosa muchos iratzes y cuando me recuesta contra la pared no me quejo. Cierro los ojos. 
  • Vas a tener que explicarme muchas cosas. Asiento débilmente y sin abrir los ojos; comienzo a explicarle.