← Historia 169238 · de
Historia 169238 — capítulo 11
(CAPRIE)
Más os vale no estar a pocos metros de mi porque no saldríais vivos. Estaba furiosa como nunca lo había estado, mi padre el divino me mandaba a cuidar a su hijo el favorito, Gaia tenía a mi perfecto novio y encima Percy y los demás son mejores que yo en todo, TODO. Tenía mi espada en la mano dispuesta a borrarle la sonrisa a la titán, pero Percy me paró.
-"Ingenua, no soy tan estúpida como aparecerme en persona, cuando lo haga temblareis de horror y desesperación"-dijo antes de desaparecer en la nada.
-Pienso matarla aunque sea lo último que haga-dije furiosa.
-De acuerdo,pero controlate,¿quieres?-dijo Percy.
-Tenemos que marcharnos al puerto venga-dijo Annabeth echando a correr hacia allí.
Nosotros tres la seguimos hasta el puerto y llegamos hasta el barco que había visto volar anteriormente. El Argo II echo por los hijos de Hefesto, idea de un tal Leo Valdez, me impresiona que se le haya ocurrido a un chaval de 16 años. Entramos en el interior, donde encontramos a los cuatro restantes de la misión suicida en una sala de reuniones.
-No lo sé-dijo el chico moreno lleno de grasa de motor.
-Chicos-les avisó la chica de la trenza, Piper.
-¿Ya habeis vuelto?-preguntó confuso un chico robusto y alto.
-Si, nos encontramos con esta, Caprie-dijo Percy señalandome a mi-Y luego apareció Gaia para decirle algo a ella-
-¿Que te ha dicho?-me preguntó Piper.-Si no te importa, claro-
Me senté en la mesa, enfrente de ella, dejando mi espada a un lado. Y suspiré resignada.
-Tiene a Nick, mi novio-dije agachando la cabeza.
-¿Tu novio?-preguntó sorprendido Jason.
-Si, y diferencia de nosotros, no es mestizo-dije preocupada por él.
-Entonces no verá nada extraño, pensará que es normal, no sufrirá-dijo Piper consolandome.
-Eso no es cierto,-dije con una mueca de disgusto-Nick puede verlo todo-
-¿Todo?-dijo el chico sucio de grasa.
-Todo-dije claramente.-Es como Rachel pero sin poderes-
-Lo siento mucho, de verdad-dijo Piper conmovida.
-Gracias Piper-dije con una leve sonrisa.
-¿Como sabes mi...?-dijo Piper confusa.
-¿Tu nombre?-dije divertida.-Me he informado-
-¿Como me llamo yo?-preguntó el rizitos.
-Leo Valdez, hijo de ¿Hefesto?-aventuré yo, y él hizo gesto afirmativo.
-En efecto-dijo sonriente.
-Me falta conocer a los dos semidioses romanos, sois vosotros ¿verdad?-les pregunté al chico robusto y a la chica del pelo rizado.
-Si, yo soy Hazel y él Frank-presentó Hazel.
-Encantada-dije con una amplia sonrisa.
-Tengo curiosidad,¿cuando descubriste que eras mestiza?-me preguntó Annabeth sentandose a mi lado.
-A los cuatro años, estaba tumbada en mi cama, me dormí y cuando desperté, lo hize en el techo de mi habitación-dije un poco avergonzada.
-Uau...-murmuró Annabeth.-Es increible-
-¿Por que?-dije yo confusa.
-Porque nuestros poderes o habilidades florecen a partir de los ocho años o incluso mas tarde-dijo Annabeth.
-Bueno la verdad es que a los doce años dejé de ser "mágica", mis poderes desaparecierón por un tiempo, a la edad de 18 años volvierón gracias a un incidente con la taza del café-dije sonriente.
-¿Como has sobrevivido tanto tiempo?-me preguntó Frank.
-Mi madre era mestiza, y mis tias creo que no son humanas-dije pensativa.
-Me hace gracia que hayas estado toda la vida con mestizos y que nunca hayas luchado con ningún monstruo-dijo Percy burlón.
-¡Si lo que he hecho ¿vale?!-dije roja de la vergüenza.
-Lo de hace un momento no vale-dijo Percy burlón.
-No me estoy enterando de nada-dijo Leo.
-Caprie, no ha luchado nunca con un monstruo, antes de encontrarla mató a un cíclope solamente-aclaró Percy.
-Percy...-le regañó Annabeth.
-¿No has luchado nunca?-me preguntó amablemente Piper.
-Si le dices luchar, a matar a un gigante, entonces si-dije resignada.
-Caprie,¿has matado a un gigante?-me preguntó Jason impresionado.
-Si con solo seis años-dije recordando.
-¿Como?-dijo emocionado Leo.
Suspiré intentando que las lágrimas reprimidas en mis ojos no salieran. Observé la mesa de madera con tristeza, porque la primera vez que luche con un monstruo fue la última vez que ví a mi madre con vida. Jason vió mi mirada de dolor y tristeza bajó varios mechones rubios de mi melena y me lanzó una mirada cálida, una mirada de hermanos.