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Historia 169456 — capítulo 3
Infancia (Parte I)
-Bueno he vuelto.-dijo la chica Weasley mirando a cada uno de los presentes en la sala.-¿Tienen alguna duda?
-Si, si yo.-hablo una de las encapuchadas, que sacandose la capucha dejo ver su cabello oscuro y sus hermosos ojos grises platinados. Ginny parecia algo impresionada al verlo pero cambio rapidamente esa expresion aferrando mas a su bebe. Luego asintio levemente dandole a entender que podia preguntar.
-¿Es tu hijo?-pregunto finalmente, a lo que Ginny asintio feliz.-¿Y su nombre es?
-James Sirius.-dijo orgullosa la pelirroja, a lo que James y Sirius comenzaron a gritar "Le pusieron nuestro nombre, le pusieron nuestro nombre" de una forma muy infantil por lo que se llevaron un regaño de parte de Lily, y la risa de las encapuchadas.
-Es un lindo nombre.-le dijo una encapuchada.-¿Pero en serio estos dos son merecedores de tal honor?
Ginny rio, aunque ambos nombrados la miraron muy ofendidos por lo que las encapuchadas estallaron en carcajadas junto con Lily.
-Te aseguro que si.-le prometio Ginny.-Pero bueno, seguro se preguntaran que hago aqui.-a lo que todos asintieron.-Esta parte de la vida de Harry es muy dificil.-suspiro.-y yo se que se lo van a tomar algo mal pero deben terminar de ver las peliculas antes de juzgar, por favor.-
Todos asintieron, pero los merodeadores junto con Dumbledore tenian un muy mal presentemiento.
-¿Como que cosas pasaran?-pregunto algo curioso el Profesor Dumbledore.
-Ya lo veran.-respondio la chica Weasley y desaparecio de la pantalla.
El gato ya habia estado todo el dia en Privet Drive, parecia esperar algo o a alguien. De un momento a otra las luces de la calle se apagaron quedando a oscuras, pues ahi aparecio un viejo de barba que le llegaba casi al suelo, parecia tener lo que era una tunica. Algo que no se veia muy seguido por ahi. El hombre se acerco lentamente al gato tieso contra la pared.
-Profesora McGonagall, ¿Que hace por aqui?-saludo amablemente al gato que de un momento a otro se transformo en una esbelta mujer, que llevaba una tunica violeta y su moño en la cabeza bien armado.
-¿Como supo que era yo, Profesor Dumbledore?-hablo sorprendida la profesora. El viejo solo rio.
-Nunca habia visto un gato tan tieso.-
-Es cierto, ¿No? ¿Los Potter estan muertos?-una lagrima callo por su mejilla.
-Yo sabia que me queria Minnie, nunca lo dude.-le dijo James Potter giñandole un ojo, a lo que la mujer alli presente nego con la cabeza sabiendo que su alumno nunca cambiaria. Aunque estaba algo conpungida por el echo de que sus dos alumnos favoritos murieran.
-Si.-dijo algo apenado.-Pero sabes, su hijo sobrevivio.-
-¿Pero como? ¿Como pudo sobrevivir un bebe de solo un año?-se exalto la mujer.
-No lo se, no lo se.-respndio.-
-¿Y ahora donde esta?-
-Hagrid lo traera.-dijo.-Por cierto, debe de llegar en cualquier momento.-ella fruncio el ceño.
-¿Hagrid? ¿Como puede confiar tanto en Hagrid?-le pregunto.-Tiene un buen corazon pero es algo, ya sabes descuidado.-finalizo.
-A Hagrid le confiaria mi vida.-
En el Gran Comedor Hagrid empezó a llorar mientras el Profesor Flitwick lo consolaba.
-Oh muchísimas gracias Profesor Dumbledore.-lloraba Hagrid conmovido.-Gracias por confiar en mi.
-Oh no hay de que Hagrid, lo que dije ahí es totalmente cierto.-le sonrió el buen hombre.
Un ruido llamo la atención de las dos únicas personas que estaban allí, y pues rápidamente se dieron vuelta para ver quien era. Una motocicleta cayo del cielo y aterrizo justo en frente de ellos.
Un hombre gigante de barba negra bajo de ella, tenia el doble de altura que un hombre común y era cinco veces mas ancho.
-Hagrid.-dijo aliviado Dumbledore.-¿Lo tienes?
El hombre asintió, mostrando al bebe que tenia en sus brazos.
-¿De donde conseguiste esa motocicleta?-pregunto.
-Oh, el Joven Black me la presto.-
-¡¿Es mia?! Tengo una motocicleta James.-Sirius gritaba de alegría.- Tengo una motocicleta Remus, Tengo una motocicleta Pet… ¿Esperen donde esta Peter?-pregunto confundido por la falta de su amigo.
-Calmese Señor Black.-le dijo McGonagall algo enfadada.-Cuando la Señorita Weasley vuelva le preguntara.
-Bueno, me alegro que haya estado todo bien.
-Si, la casa estaba destruida pero pude sacarlo antes de que los muggles llegaran, ya sabe.-dijo el Semi-Gigante.-El pobre se durmió cuando volábamos sobre Bristrol.-Dumbledore asintió.
Tanto Dumbledore como McGonagall se inclinaron sobre las mantas para ver a un bebe con una mata de pelo azabache y una cicatriz en forma de rayo en la frente.
-¿Fue allí?-pregunto temerosa McGonagall. El viejo profesor asintió
-Tendra esa cicatriz para siempre.-
-¿Y usted no puede hacer nada?
-Aunque pudiera no lo haría, las cicatrices suelen ser útiles. Yo por ejemplo tengo una encima de mi rodilla izquierda que es un mapa perfecto del subterraneo de Londres. Pero ahora es mejor que terminemos con esto.
El hombre tomo a Harry en sus brazos y se dirigio hacia el 4 de Privet Drive.
-¿Puedo despedirme de el Señor?-pregunto un lloroso Hagrid, a lo que Dumbledore asintió. El sem gigante se hacerco al niño dándole un rasposo beso en la frente.
Todas las mujeres del Gran Comedor sonrieron enternecidas ante esa escena.
Hagrid seguía lloriqueando haciendo que McGonagall lo retara temiendo despertar a los muggles.
-Lo siento es que todo tan triste.-lloriqueaba.-Lily y James muertos y el pequeño Harry tendrá que vivir con muggles…
-Si lo se, lo se. Es todo muy triste.-le palmeo el brazo algo apenada por la situaciones anteriores. Mientras Dumbledore se encaminaba hacia la casa con el niño en brazos, suavemente lo deposito en la entrada y sacando una carta de su capa la deposito junto al niño.
-No puede dejarlo ahí.-chillo Lily enfadada.-Es solo un bebe.
-Se puede morir.-grito Evelyn Potter, también enfadada por la salud de su sobrino.
-O se puede enfermar.-agrego Ashley Finnigan sacando su capucha, también enfadada.
-Lo siento señoritas, pero recuerden que eso todavía no ocurrio.-les dijo Dumbledore. Las mujeres del Gran Comedor, incluso las Slytherin y los merodeadores siguieron refunfuñando por unos minutos mas hasta que pudieron continuar con la película.
-Suerte.-le susurro lentamente, sin saber que la necesitaría y mucho. Se alejo de allí yendo donde Hagrid y McGonagall.-Listo.-dijo mas para si mismo que para los demás.
-Bueno yo debo devolver esta moto.-hablo Hagrid subiendo a la moto, para luego arrancar e irse.
-Ahora me ire a festejar, esto no ocurre todos los días.-le dijo Dumbledore a McGonagall quien se notaba en puro desacuerdo.-Nos vemos luego Minerva.-y tras un saludo desganado de su parte ambos desaparecieron de ahí, dejando a Harry Potter con un largo camino que recorrer.
Todos en el Gran Comedor estaban algo cansados, pero no podían creer lo que habían visto. Menos que nadie Lily, ella conocía esa casa, era la casa de su hermana mayor, Petunia. Pero, ¿Por qué lo dejaron ahí? Existian miles de personas mas para cuidar a Harry, pero no. Lo llevaban con su hermana que la odia con toda su alma.
Miro a James, el le devolvió la mirada.
-Te prometo que eso no va a ocurrir Lils.-el beso su frente, Lily no estaba segura de nada pero iba a confiar en la palabra de su novio. Pues por algo iban a ver esto.
De pronto la pantalla se encendio de nuevo dejando ver a una mujer rubia de ojos celes que parecía tener unos 45 años de edad, ella sonrió levemente dejando a todos en un silencio sepulcral.
Bueno ¡Bienvenidos Nuevamente!
Me alegro de estar aqui nuevamente llenando de vida mis historias de nuevo, es algo que me llena de alegria certeramente y espero que les guste. Y tambien puedan leer mis otras historias.
Un fuerte abrazo
Guada.