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Una vida sin magia — capítulo 12
Hermione llego a las oficinas de su marido y vio a mucha gente, se acerco a recepción.−Ali.
−Herms.
−¿Qué pasa aquí? −Pregunto a toda la gente que estaba allí.
−Tabi, está buscando gente nueva.
−Ya me lo habían comentado, ¿pero a cuanta gente va a contratar?
−Son casi las 12, llevamos así desde las 9 desde que hemos abierto, y aun queda para rato.
−¿Esta mi marido?
−Sí, está en su oficina. −Dijo sonriendo.
−Voy a verlo, haber si quiere comer conmigo.
−Seguro que si, Ann ha llamado hace como 10 minutos diciéndome que ya casi estaba terminando su última reunión de la mañana.
−Pues lo voy a ver, seguro que no me espera. −Herms le sonrió y se fue a buscar el ascensor, cuando llego vio a Draco despidiéndose de dos hombres.
Cuando los hombres se fueron, Draco se le acerco, y la beso. −¿Y esta sorpresa?
−Vengo a secuestrarte un ratito.
−No tendrías que estar descansando. −Dijo poniendo una mano en su abultado vientre, ya faltaba poco para que tuvieran a su tercer hijo.
−Solo será un rato, quiero comer contigo.
−Está bien, tengo dos horas. −Dijo el chico sonriéndole. −Nunca rechazo la invitación de una mujer hermosa.
−Pues vamos.
−Draco me ha llamado Oliver, ya tiene a los nuevos guardias, quiere que te pases por su despacho. −Dijo Anna.
−Ahora vamos.
Draco y Hermione bajaron al despacho de Oliver y vio algunos hombres allí.
−Jefe. −Dijo Oliver.
Draco miro a los hombres, todos parecían fuertes y capaces de vigilar su empresa.
−¿Cuánta gente has visto? −Pregunto Draco.
−Alrededor de 50 personas.
−¿Cuántos vas a contratar al final?
−Por lo menos 2 guardias en cada planta, 4 en centralita, y otros 4 en la entrada.
Draco sonrió. −Me parece bien, nos faltaba seguridad.
−Sí.
−¿Has buscado al que cuidara de Hermione?
−Estoy en ello.
−No quiero que sea aburrido, me gusta hablar con la gente. −Dijo la leona sonriendo.
−Claro, no te preocupes yo me ocupo de todo. −Dijo Oliver sonriendo.
−Que sea de tu confianza, no quiero a nadie extraño cuidando de mi mujer. −Dijo Draco.
−Lo sé.
−Ahora nos vamos a comer, no iremos muy lejos, aun tengo mucho trabajo que hacer.
Oliver le paso las llaves del coche.
−Yo termino esto y también voy.
−Bien. −Draco cogió las llaves del coche y se fueron.
Sirius y Susan estaban con su hija, cuando tocaron a la puerta, entro Draco que los miro y se acostó en el sofá que estaba vacío.
−Veo que estas cansado.
−Si tío, siento no daros un beso, pero necesito coger aire.
−No te preocupes, veo que tu semana ha sido estresante.
−Mucho, por suerte ya hemos terminado de buscar nuevos contratos.
−¿Cuántos habéis conseguido al final?
−100.
−Eso son más del doble, que acostumbramos a coger. −Dijo Susan.
−Lo sé, tenemos trabajo para los próximos seis meses, algunos solo son páginas web, otros son juegos, otros programas de seguridad.
−Por lo que veo hay de todo.
−Si, además la empresa lleva toda la semana invadida por los nuevos empleados. −Draco miro a su tío que tenía a su bebe abrazada. −¿Qué tal estáis vosotros?
−Bien, ya Susan tiene ganas de trabajar. −Dijo Sirius sonriendo.
−Ya le he dicho que solo estaré 4 horas en la oficina, y me traeré el trabajo a casa, mientras Lyra duerme.
−Con solo eso me salvas la vida.
−Es que ha crecido muy rápido la empresa, poco a poco todo volverá a la normalidad. −Dijo Susan sonriendo.
−La verdad es que si. −Draco se levanto cogió a su prima y se volvió a sentar en el sofá.
−¿Te quieres quedar a cenar?
−Sí, ya he hablado con Herms, ella cenara con Pansy y Luna, noche de chicas, y los niños están con Blaise y Theo. −Draco miro a Susan. −Se que te han llamado.
−Sí, pero no me apetecía ir, para la próxima vez iré.
Draco le sonrió.
−Voy a empezar a preparar la cena, portaros bien. −Susan beso a su marido y se fue a la cocina.
−Estoy tan casando que ni siquiera tengo ganas de portarme mal.
−Dame que lo llevo a su cuarto, y así descansas un rato. −Dijo Sirius que se levanto para coger a su hija.
Draco le dio un beso y le dijo: −Quédate para siempre en bebe, la vida es mucho más fácil.
−Puede. −Dijo Sirius riéndose, y se fue al cuarto con su hija.
Cuando volvió vio que su sobrino se había quedado dormido, así que lo tapo con una manta y se fue a la cocina con Susan.
−Se ha quedado dormido.
−Es normal, ya Taylor me ha dicho que hay mucho trabajo, que tardaran varias semanas en poner todo en orden.
−Bueno ya el lunes empiezas, y les podrás ayudar.
Susan miro a su marido. −¿En serio no te importa?
−Claro que no, Lyra tiene 3 meses, trabajaras solo por la mañana, luego estaremos juntos, además tu también necesitas distraerte.
Susan le sonrió y siguió cocinando.
Un rato después, Sirius despertó a Draco.
−Despierta es la hora de la cena.
−Me he quedado dormido. −Dijo sentándose en el sofá.
−No pasa nada, cenas y te llevo a casa, no es aconsejable que conduzcas solo.
−Oliver me va a venir a buscar.
−Ahora le llamo para que no venga, ya te llevo yo. −Dijo Sirius sonriendo.
−Sí.
Después de la cena, Sirius le llevo a su casa que no estaba muy lejos, se fue directo a su cuarto y vio que Hermione aun no había regresado, y aunque la quería esperar despierto, los ojos se cerraban solos, así que se dio una ducha rápida y se acostó para dormir.
Al día siguiente, Draco miro el despertador y vio que eran más de las 10 mañana, se puso ropa cómoda y bajo al salón, donde vio a Hermione con los niños.
−Mi amor. −Dijo su leona, sonriendo.
−Siento haber dormido tanto. −Y se sentó en el gran sofá.
−No te preocupes por eso, necesitabas descansar, anoche Susan me llamo mientras cenaba con las chicas, me comento que te habías quedado dormido en su sofá.
−Ha sido una semana infernal, ya el lunes podré relajarme.
−Eso está bien. −Dijo Herms. −¿Qué te apetecer hacer hoy?
−Relajarme, estar con vosotros y nada más.
−Pues nos relajaremos. ¿Mejor hoy?
−Mucho mejor. −Dijo sonriendo. −La verdad es que si. −Había dormido como un bebe.
Scorpius miro a Draco. −¿Pintas conmigo?
−Pinto contigo. −El hombre sentó en el suelo a su lado y se pusieron a pintar.
Hermione que tenía a Orión en brazos sonrió.