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Una vida sin magia — capítulo 21
En central park, Draco, Sirius, Harry, Jack, Theo, Blaise, Taylor y Remus, miraban como las mujeres y los niños patinaban, aunque faltaba poco para el final de año, el parque estaba lleno de gente, todos querían celebrar el comienzo de año en ese lugar.Sirius miro a Harry. −¿Qué tal todo con los Wesleay?
El hombre los miro y suspiro. −Arthur, los gemelos, Charlie y Bill, están conmigo, para ellos Albus es su familia aunque este en slytherin, Percy ya sabéis como es, a ese solo le preocupan los resultados, dice que mientras haga lo que le piden no dirá nada, Ron es el que más me molesta, y Molly dice que no entiende como han podido enviar a Albus allí si todos llevan siglos en gryffindor, y entonces les dije que yo estuve a punto de entrar en slytherin, y nadie se lo ha creído, piensan que solo lo digo para defender a mi hijo. Les he hecho saber que si Albus no es bien recibido, ni Ginny ni yo, volveremos a ir.
−¿Y qué paso en navidades?
−Al final la pasamos con ellos, pero Ron no dejo de quejarse y poner malas caras, y James lo mismo.
−James es un niño, aun puede cambiar. −Sirius lo miro. −Igual no puedes ignorar a tu hijo por otro.
−Lo sé. −Harry lo miro. −Ginny y yo ya lo hemos hablado, esta vez se quedara así, pero vamos a apartar a James de Ron, él es quien le esta influenciando, no abandonaremos a los Wesleay, porque es nuestra familia, pero mantendremos las distancias.
−Eso está bien.
−Es lo mismo que pensamos nosotros.
−Faltan 20 minutos para final de año, quien quiera ver los fuegos artificiales, que vayan a las zonas verdes, se repartirán mantas y chocolate caliente a todos ellos. Gracias.
Draco los miro. −Ya habéis escuchado a los de megafonía, hay que avisar a los demás.
−Sí, pero haber como los encontramos. −Taylor miro a la pista, y vio que era imposible reconocer a nadie.
Pero antes de que nadie pudiera decir nada, los niños empezaron a salir y a acercarse.
−Papi, chocolate caliente. −Dijo Casiopea mirando a su padre.
−Yo también. −Dijo Lyra mirando a su padre.
Las madres sonriendo se acercaron a sus maridos y a sus hijos.
−Esto sí que ha sido rápido. −Dijo Sirius mirando a los niños.
−Queremos chocolate caliente. −Dijo Andrómeda.
−Primero nos quitaremos los patines, y luego tomaremos mucho chocolate caliente, mientras vemos los fuegos artificiales.
Los niños felices empezaron a saltar a su alrededor, cuando terminaron de recoger todo, se fueron a disfrutar de los fuegos artificiales para celebrar el año nuevo.
OOO
Hermione y Draco estaban preparándose para cenar, cuando llegaron Scorpius y Ariadna.
Al verlos a esa hora les extraño, después de terminar Hogwarts los dos se habían mudado cerca de la universidad de Harvard para estudiar empresariales y medicina, y los iban a visitar los fines de semana.
−¿Podemos cenar con vosotros?
La leona le sonrió. −Claro que sí, hay comida suficiente.
Los chicos se sentaron y Draco se fijo que estaban nerviosos.
−¿Qué pasa? −Pregunto a su hijo.
−Estoy embarazada. −Dijo Ariadna.
Hermione le sonrió. −Felicidades, serás una gran madre.
Al escuchar eso, la chica se puso a llorar.
La leona se levanto y la abrazo.
−Todo irá bien, no estás sola, nos tienes a nosotros.
Scorpius cogió la mano a su novia, y la chica lo miro. −Mis padres están con nosotros, ellos ya lo pasaron mal, cuando me estaban esperando a mí, no nos dejaran, son buenas personas.
−Lo sé, pero igual solo tengo 19 años.
−Y yo tenía 16. −Dijo Hermione sonriéndole. −Yo tuve a Draco siempre a mi lado, por desgracia no pude contar ni con mis amigos ni con mis padres, pero tu si, tienes a Scorpius, nos tienes a nosotros, y la familia estará contigo.
−No te preocupes. −Dijo Draco sonriéndole. −Todo irá bien, y me he llevado una sorpresa, soy joven para tener un nieto.
−Draco. −Protesto Hermione sonriéndole, y sentándose de nuevo en su silla. −Tú siempre serás joven para tener nietos.
−La verdad es que si. −Y sonrió a su hijo. −¿Qué vais a hacer? Estáis en vuestro segundo año, tú terminas el año que viene, pero a ella le queda 4 años aun.
−Hemos pensado en vivir aquí, si a vosotros no os importa, y que nos ayudéis con el bebe.
Draco les sonrió. −Claro que no, esta casa es muy grande. ¿Y los estudios?
−Seguiremos estudiando en Harvard este segundo año, y en tercero ya lo veremos.
−Ariadna no se puede aparecer muchas veces. −Dijo Hermione y sonrió a su nuera.
−Nos hemos aparecido esta noche, pero seguiremos viniendo y yendo en coche, es mucho mejor.
−¿Qué nombre le vais a poner? −Pregunto Draco llenando el tenedor y metiéndoselo en la boca.
−Papa, aun andamos en shock. −Dijo Scorpius sonriéndole.
−Se puede llamar Draco. −Dijo su padre sonriéndole.
−Dos Draco en la familia, que peligro. −Dijo Hermione riéndose.
−Oye. −Protesto su marido. −Mi nombre está muy bien.
−Mucho cariño. −La leona miro a su hijo. −No os precipitéis con la boda, de momento que Ariadna tenga su embarazado tranquilo, y cuando dé a luz ya pensareis en el siguiente paso. Nosotros nos casamos cuando tenías un año y nunca nos hemos arrepentido.
Scorpius le sonrió. −Si mama, no tenemos prisa queremos hacer las cosas tranquilamente y a vosotros os ha ido muy bien.
Draco cogió la mano a su mujer y le sonrió. −La verdad es que si que nos ha ido bien, tenemos tres maravillosos hijos, una gran compañía, amigos, una gran familia. −Miro y sonrió a Ariadna. −Una hermosa nuera y pronto un nieto, así que seguir nuestro ejemplo, las cosas con calma y cuando llegue el momento sabréis que es vuestro momento para casaros.
−Gracias. −Dijo Ariadna. −Tenía mucho miedo, pero ahora veo que no tenia porque tenerlo.
−Es normal, no todos los días te enteras de que tendrás un hijo. −Dijo Hermione sonriéndole.
Casiopea estaba mirando un escaparate, cuando sintió que la miraban, la chica miro a todos lados y vio a su tío Sirius con los demás.
−Tío Sirius. −Y lo abrazo, también abrazo a su tía Susan y a sus tíos Remus y Dora, aunque habían mas adultos los ignoro, no le caían bien ni los Potter ni los Wesleay.
−¿Has venido sola? −Pregunto Sirius sonriéndole.
−No, mis padres se han quedado en casa, les he dicho que no hacía falta que vinieran a ayudarme con los libros, he venido con Orión, pero se ha ido cinco minutos a comprar algo que le ha gustado, así que lo espero aquí. −Y le sonrió. −Mama y papa están en plan romántico. −Y suspiro. −A ver cuando maduran.
Sirius se rio. −Tus padres nunca maduraran.
−¿Quién no madurara? −Pregunto Orión acercándose.
−Nuestros padres. −Dijo Casiopea mirando a su hermano mayor.
−Nunca. −Y miro a sus tíos. −Espero que no os importe que nos hayamos adelantado, pero quería comprar algunas cosas, aunque en casa tenemos un callejón mágico, nunca he ido no me interesa, así que aprovecho para comprar todo aquí.
−No pasa nada. ¿Preparado para el primer día de universidad?
−Sí, un poco nervioso pero por el resto bien. −Y miro a su hermana. −Vamos a comprar lo que necesitaras.
−Sí.
−Vamos con vosotros que no hemos terminado.
−Sin problemas. −Y entraron en una librería a comprar los libros.
Casiopea se acerco a un chico y se pusieron a hablar, olvidándose del mundo entero.
−¿Quién es? −Pregunto Sirius mirando a su sobrino.
−Alexander Snape, el hijo mayor del profesor Snape. −Orión miro a su tío. −Es un buen chico, está en ultimo año, es muy agradable, me cae bien. −Y sonrió. −Es el nuevo príncipe de slytherin.
Todos miraron al chico que estaba hablando con Casiopea, sobre todo Remus y Sirius, la verdad es que no se parecía para nada a su padre.
Tenía el pelo oscuro y ojos negros, pero mientras su padre lo tenía todo grasiento, el lo llevaba corto y las puntas iban a todos lados, en un corte moderno.
−¿Quién es su madre?
−La nueva enfermera del colegio, cuando la señora Pomfrey se jubilo, contrataron a la señorita Juliana, es una mujer hermosa y muy simpática. −Y les sonrió. −Me gusta mucho, además de Alex tienen una niña que se llama Aura tiene 11 años este año será el primero en Hogwarts.
Casiopea se acerco con Alex, y este sonrió a Orión.
−Orión.
−Alex. −El chico le sonrió. −¿Preparado para el nuevo año escolar?
−Sí, ya me ha dicho mi padre, que me propusiste como capitán de slytherin.
−Eres el mejor de toda la casa, y tenemos que ganar a los leones.
Casiopea se rio. −Nunca. −Miro a Alex y luego a sus tíos. −Alex te quiero presentar a mis tíos, Sirius Black su mujer Susan, a Remus Lupin y su mujer Dora. −Y miro a los demás. −Ellos son los señores Potter y los señores Wesleay
El chico sonrió a Sirius y a Remus. −Ya mi padre me ha hablado de vosotros. −Y miro a Casiopea. −Me ha contado muchas cosas, ya te las explicare. −Y miro su reloj. −Me tengo que ir, mis padres me esperan.
Casiopea le dio un beso en la mejilla. −Nos vemos mañana en la estación.
−Sí. −Y miro a Orión. −Nos vemos pronto.
−Nos vemos.
Se despidió de todos y se fue.
La chica se lo quedo mirando, y suspiro.
Al ver eso todos la miraron.
−Veo que alguien se ha fijado en el príncipe. −Dijo Orión mirándola.
Casiopea se sonrojo y abrazo a su tío.
Sirius se rio y miro a Orión. −No digas eso que la pones en un apuro, y vamos que tenemos que seguir comprando.
−Vamos. −Y todos se fueron a seguir comprando.
Al día siguiente, en la estación de King cross, en el andén mágico, los Potter y los Wesleay llegaron y vieron a los Malfoy allí, al ver que Casiopea tenía en brazos a un niño se extrañaron.
−Malfoy. −Dijo Harry.
El rubio lo miro. −Potter, Wesleay.
−Buenos días Casi. −Dijo James.
−Buenos días Potter.
−Es James. −Protesto el chico.
Casiopea lo miro. −Que estemos en gryffindor no nos hace amigos, para mí siempre serás Potter.
−¿Qué te he hecho? −Pregunto James, nunca había entendido la frialdad de la chica.
La chica se rio. -Que poca vergüenza que tienes, no me caes bien, no solo tratas fatal a los serpientes incluido tu hermano Albus, sino que encima te pasas todo el día hablando de lo maravilloso que eres. Además no puedo ni ver ni a tus padres, ni a tus tíos.
Ginny, Harry y Ron agacharon la mirada, sabían de qué estaba hablando esa chica.
Al escuchar eso Hermione miro a su hija. −Casi, no seas así.
La chica la miro. −Lo sé, pero debe de ser la sangre de mi padre que corre por mis venas, que hace que los quiera bien lejos. −Y le sonrió. −Haré un esfuerzo por llevarme bien.
Draco sonriendo la miro. −Eres tan testaruda como tu madre, se que puedes hacer más que un esfuerzo.
−Igual no importa, el año que viene estudiare en Estados Unidos y ya no nos veremos nunca más.
Sirius sonrió a su sobrina. -Creí que te quedarías con tu Alex.
−¿Alex? −Pregunto Draco mirando a su hija.
Casiopea fulmino a su tío con la mirada y miro a su padre. −Alex Snape, es el hijo del profesor Snape.
Hermione sonrió a su hija, nunca le había visto con una sonrisa así. −¿Es agradable?
La leona asintió feliz mirando a su madre. −Es muy simpático, además muy buen estudiante, es el nuevo capitán del equipo de quidditch.
−Y el príncipe de las serpientes. −Dijo Lyra, y miro a su tío. −Como tú, tío Draco.
El hombre miro a su hija. −Espero que nos lo presentes, antes de que os caséis. −Y se rio al ver la cara que puso su hija.
−Papa, aun no me voy a casar, además solo tengo 16 años.
Hermione sonrió y miro a su hija. −¿Ya sabes lo que quieres estudiar?
La chica la miro. −Sí, quiero estudiar medicina, como Ariadna y tía Luna.
−Eso está muy bien, serás una gran doctora.
Casi sonrió asintiendo.
El niño que Casiopea tenía en brazos se puso a llorar, y Draco lo cogió en brazos, al sentir los brazos del adulto se tranquilizo y se apoyo en el hombro del hombre y cerró los ojos.
−Papa, quiero que me enseñes. −Dijo la chica. −Siempre se tranquiliza contigo.
Draco se rio. −Son años de experiencia.
−¿Malfoy quien es? −Pregunto Harry, que no le había quitado los ojos al niño.
El rubio lo miro y sonrió. −Es mi nieto Draco Sirius Malfoy, tiene 3 años, cuando pasasteis el año nuevo en Nueva York, Ariadna estaba de pocas semanas.
−¿Tu nieto? −Pregunto Ginny, sorprendida.
Nadie sabía que los hijos de Draco y Hermione hubieran tenido hijos.
−Sí, es el hijo de Scorpius y Ariadna.
−Es nuestro hijo. −Dijo Scorpius y sonrió a su mujer.
−Papa ya estoy. −Dijo Orión que llegaba corriendo.
−Tonto. −Dijo Casiopea y abrazo a su hermano.
−Lo siento, había un tráfico horrible. −Y miro a su padre. −He tenido que dejar el coche en un aparcamiento y aparecerme, si no, no hubiera llegado a tiempo.
−Lo importante es que estas aquí. −Dijo Draco.
−Sí. −Y miro a su hermana. −Este año tú serás la mejor de todas, has sacado el cerebro de nuestros padres, y el año que viene empezaras en la universidad.
−Sí. −Y sonrió. −Ya lo tengo todo decidido, viviré en la casa familiar e iré a la universidad, paso de apartamentos compartidos y campus universitarios.
Hermione sonrió a su marido. −Los tendremos a todos de nuevo con nosotros.
−Estos no se mueven hasta que tengan 50 años. −Dijo riéndose. −O hasta que Alex se la lleve.
Casiopea fulmino a su padre de nuevo.
−Oye.− Protesto Orión. −Creí que os gustaba que viviéramos con vosotros, tenemos esa mansión de más de 20 habitaciones, alguien las tiene que utilizar.
−¿Quién compro esa monstruosidad? −Pregunto Scorpius.
−Tu padre. −Dijo Herms riéndose.
Los chicos miraron a su padre. −Podríais haber comprado otra casa más pequeña.
−Oye. −Protesto Draco. −Tenía 19 años cuando la compre.
−Eso lo explica todo, cuando tenemos 19 años hacemos demasiadas tonterías. −Dijo Scorpius riéndose.
−Como tú. −Dijo Ariadna mirando a su marido.
Scorpius se rio y la abrazo. −Pero me sigues queriendo.
La chica suspiro. −Aun no se que vi en ti.
−Oye. −Protesto el chico.
−Son los ojos. −Dijo Hermione sonriendo a su nuera.
La chica lo miro y luego sonrió a su suegra. −Tienes razón, sus ojos. −Y beso a su marido. −Tonto.
−Mucho. −Dijo Scorpius sonriéndole y dándole un beso en la frente.
−Pasajeros al tren.
Las primas Black se despidieron de todos, Draco dejo a su nieto con su hijo y abrazo a su hija. −Diviértete es tu último año, y el año que viene serás una gran estudiante de medicina.
−Si papi. −Y le sonrió. −Te quiero.
−Yo también. −Y le dio un beso.
Las chicas subieron al tren, el expreso se puso en marcha y pronto salió de la estación.
−¿Qué vais a hacer ahora? −Pregunto Draco mirando a sus hijos.
−Tengo que ir a buscar el coche, y llevarlo a casa de mi tío, mañana tengo clase en la universidad, así que usare la chimenea. −Dijo Orión.
−Nosotros vamos con vosotros en avión, Ari no empieza hasta pasado mañana. −Dijo Scorpius sonriendo a su mujer.
−Saldremos esta tarde. −Dijo Draco y miró a Hermione. −¿O quieres quedarte más tiempo?
−No, vamos a casa. −Hermione le sonrió.
La familia se iba a ir, cuando Draco miro a Harry. −Potter no me mires así, yo no tengo ninguna culpa que mi hija no quiera ser amiga de tu hijo, nunca he tenido secretos con mis hijos, ni con el resto de la familia, que tu no le hayas querido decir la verdad, no es mi problema. −Y miro a Ron. −Y por nada del mundo, aceptaría en la familia a un sobrino de Wesleay-pis que ni siquiera acepta a los a los slytherin de su propia familia. −Y miro sus hijos. −Vámonos.
−Vamos. −Hermione le sonrió y se fueron.