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Historia 170128 — capítulo 10

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Esa mañana se levanto con náuseas, hace ya tres días que tenia nauseas, pero no podía seguir faltando al trabajo pues ya había faltado dos días seguidos.

Para Victoire Weasley, ahora Lupin las cosas no eran muy difíciles. A sus tres meses de casada, Vic, llevaba una vida muy simple. Vivía junto a su esposo Teddy, en un acogedor departamento de Londres, tenia un trabajo en San Mungo como sanadora y trabajaba en  la parte de heridas y mordeduras mágicas. Decidió levantarse para hacer su desayuno, Teddy ya se había ido al cuartel y no llegaría hasta mucho mas tarde.

Media hora mas tarde estaba yendo por polvos flu hacia su preciado trabajo. El Hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas había tenido unas cuantas reformaciones, en el mostrador se encontraba Mery, la secretaria, una chica mas joven que Victoire de un hermoso pelo rubio con unos sencillos ojos cafes con una encantadora sonrisa que le dedico a Victoire cuando la vio llegar, la cual se la devolvió gustosa.

-¡Señorita Lupin!—sonrió, Victoire no se acostumbraba aun a su apellido de casada.-Me alegro que haya vuelto, nos hacia mucha falta.

-Creo que ya me siento mejor, así que gracias Mery—agradeció con una sonrisa la Señora Lupin. —Creo que ire a mi consultorio, cualquier cosa estoy ahí.

La mujer asintió, mientras Victoire se dirigía a su consultorio, el cual quedaba en el tercer piso. Subió por el ascensor junto a la Señora Débora, una compañera y otra mujer que no conocía. Su consultorio era la tercera puerta a la derecha, era blanca como el resto del edificio. Tenia una pequeña inscripción en letras doradas en donde se leía claramente "Dra. Lupin". Lentamente empujo la puerta entreabierta para poder entrar, abrió sus ojos como platos al ver lo que había adentro. No lo podía creer, era imposible.

-Vaya, vaya—puso una pequeña sonrisa en sus labios mientras sus ojos brillaban, aunque la rubia no sabia de que. -Nos volvemos a encontrar, Victoire Weasley.

Esa mañana en Hogwarts todo estaba mas que tranquilo, o bueno, eso pensaba Fred Weasley desayunando en la mesa de Gryffindor, junto a sus amigos y su queridísima prima Molly.

-¿Qué dices Fred?—pregunto Lorcan a su lado, aunque Fred no lo escuchaba. —¿Fred? ¿Me escuchas? ¡Fred!

-¿Eh? ¿Si? ¿Decías?—pregunto el pelirrojo volviendo a la realidad, Lorcan suspiro.

-Te pregunta que si te parece que me tire a esa de 6to, va a Ravenclaw, es morena y muy linda—explico el rubio con una sonrisa pervertida. El otro frunció el ceño ante las palabras de su amigo. -¿Qué dices?

-Creo…-suspiro pesadamente. -Creo que deberías dejar de buscar un remplazo de mi hermana, Lorcan. En vez de buscar fáciles, deberías tratar de conquistarla. Bueno, si de verdad la quieres…

-Pues claro que la quiero, estúpido—rugió Lorcan ofendido por las palabras de su amigo, mientras se levantaba y la mesa de Gryffindor se giraba a mirarlos.

-Pues no parece, si de verdad la quisieras, dejarías tus conquistas Locutor—respondió con una sonrisa el Weasley, Frank los miraba con el ceño fruncido mientras que Molls, a su lado rodaba los ojos.

-Tu no entiendes, ella no me quiere ni ver—exclamo Scarmader enojado.

-Tal vez porque cambias de chica como de calzones, o mejor dicho mas rápido—Fred ya estaba enojado por los gritos de su amigo hacia el, como si tuviera la culpa.

-¿Y tu que hablas?—pregunto enojado el oji-azul. -Hace un año que tratas de conquistar a una chica y no puedes, siempre te da la cara. Por lo menos a mi me habla, ¿Sabes?

-Eres un hj de tu madre Scarmader—grito Fred enojado abalanzándose para pagarle al rubio, cuando unas manos lo tomaron del brazo arrastrándolo fuera del comedor. -¿Pero quien mierda te crees? ¿No escuchaste lo que dijo?—grito enfadado Fred sin dignarse a mirar a la persona, tratando de volver hacia atrás.

-Si, y por eso mismo te saque de allí—Fred la miro, era Susan, su Susan, que le sonreía de una forma burlona. Por un momento Fred olvido a Lorcan y se sintió culpable por gritarle a la chica Wood.

-Lo siento—murmuro. -No quise gritarte—se disculpo.

-Esta bien—hizo un ademan con la mano restándole importancia. -Rose es peor, y Albus ni te cuento.

Ambos rieron para luego mirarse y sonreírse, era su momento, estaban juntos, al fin.

-Ni que lo digas—rio. -Aunque tu no conoces a Dominique enojada, eso si que da miedo.

-Dominique es togo un solg caguiño (Dominique es todo un sol cariño)—el acento francés de la chica era muy malo, por lo que el pelirrojo estallo en verdaderas carcajadas seguido de la chica.

-Vous devez étudier le français (Deberías estudiar francés)—exclamo el chico.

-Eh bien, non, je pense que je suis bon dans ce (Pues no, creo que lo hablo muy bien)—rio tranquilamente la castaña.

-tu sais parler français? (¿Sabes hablar francés?)—le dijo sorprendido, ella asintió riendo, su risa era hermosa y a Fred le producía un sentimiento que nunca había sentido.

-Je ne savais pas que vous avez fait votre (No sabia que tu lo hacías)—respondió encogiéndose de hombros.

-Dominique nos obligo a aprenderlo cuando teníamos ocho años, nos pasábamos todo el año aprendiendo Francés, fuimos a institutos y todo—explico vagamente. —James y yo hablamos Ingles, Francés, Alemán y algo de Español. A Dominique le gustan los idiomas.

-No lo sabia—murmuro lentamente la oji-verde. -A Katie le gusta el Francés y bueno, me gusto la idea de saber otro idioma, así que la acompañe a clases de ello.

-La próxima le diré a Dominique que te lleve a vos—dijo haciéndose el molesto, la chica rio.

-Debo irme, tengo clases—dijo mientras se levantaba mirando su celular. -¿Pero sabes algo Weasley?—Fred negó. -Eres mucho mejor de lo que pensaba.

Y se alejo cantoneando las caderas por el corredor, dejando a Fred con una tonta sonrisa en sus labios mientras la veía irse.

Ese mediodía el sol alumbraba los jardines de Hogwarts, y James Potter había decidido pasearse por allí, había perdido a Dominique atrás cuando se encontró con Natalie, y se había quedado solo porque no sabia donde se habían metido los merodeadores. Aunque últimamente James, se la pasaba solo. Mejor dicho desde lo ocurrido con Rose, no podía dejar de sentir culpa pero mas que culpa era que estaba confundido.

Le había gustado, eso estaba claro. Pero ¿Por qué? ¿Cómo? ¡Es su prima! ¡Merlin! No puede estar con su prima, seria algo inaudito. ¿O no?

El aire fresco le hacia bien, necesitaba salir, pensar, correr, James no sabia que necesitaba pero sabia que quería despejarse un rato.

Abrió los ojos como platos cuando vio al frente suyo a Rose, pero ese no era el problema ¡Estaba de la mano! ¡De la mano! ¡Con McLaggen! Con McLaggen, no podía aceptarlo.

-Rose—la llamo, haciendo que la chica se de vuelta y lo mirara con el ceño fruncido. -¿McLaggen? ¡Pero que sorpresa! No pensé encontrarte aquí, con mi primita y ¿de la mano?—comento risueño pasando un brazo por los hombros del ambos, separándolos.

-Potter—gruño. Ambos chicos siempre habían tenido cierta rivalidad, desde que entraron a Hogwarts, a pesar de ir a la misma casa. Pero James sabia que Logan nunca le haría nada estando Rose. Sonrió burlón.

-Me alegro que te acuerdes mi apellido, es un verdadero alago—le sonrió encantadoramente.

-Como olvidarlo—mascullo el rubio de ojos castaños. James solo sonrió, y se dirigió a Rose, que lo miraba con el ceño fruncido.

-Nos vemos a las 8:15pm en tu sala común, y esta vez llega temprano querida—le susurro lentamente y se marcho rápidamente, dejando a la pareja algo enfurruñada.

Ya eran las 8pm cuando Rose salió de la sala común esperando ver a James allí para sus rondas, ambos habían estado actuando extraño desde la noche anterior en la que casi se habían besado. Luego había aceptado salir con Logan, pues era verdaderamente encantador, pero en el fondo sabia que la razón era para no mezclar sus sentimientos, aunque no le estaba yendo nada bien. James no apareció hasta sino diez minutos después con su cabello alborotado recién lavado y su olor a palo de escoba recién lustrada tan característico de el. Le sonrió a Rose, mientras sus pasos eran mas rápidos y llego a ella dedicándole una corta mirada.

-James—murmuro, el solo le dirigió una mirada rápida dándole a entender que debían irse, y juntos se dirigieron hacia el quinto piso.

-Así que ahora sales con McLaggen—frunció el ceño. -¿Sabes que hay millones de chicos además de McLaggen?

-Yo puedo salir con quien quiera James. Logan es buen chico—el castaño bufo, mientras Rose lo miraba ceñuda. Era cierto que no sabia porque había aceptado salir con Logan, porque si es un chico encantador, atento y muy lindo hay que decir, pero no es nada de lo que Rose buscaba en un chico.

-Logan es una mierda—exclamo—Solo quiere tener sexo contigo, Rose ¡Abre los ojos!

-No es cierto—sus labios se habían convertido en una fina línea blanca, no le iba a dar la razón a su primo.

-Si lo es, y cuando eso pase yo no estaré ahí para salvarte.

-¿Quién te pidió que me rescates? ¡Nadie te pidió que te metas en mi vida! ¡No eres nada mío!—exploto la pelirroja. Un ráfaga de dolor cruzo por los ojos del chico Potter.

-Eres mi prim…-empezó a hablar James.

-No ¡No digas eso! No me quieres como tu prima eso lo se muy bien y tu también—el chico Potter se quedo estático ante esas palabras, no pensó que Rose le digiera algo como eso. Sabia que se refería al beso, aunque había sido un accidente.

-Sabes tienes razón, en todo—la chica sonrió con suficiencia—En todo…menos en una cosa. Yo no siento nada por ti, Rosebud—estaban demasiado cerca, sus respiraciones se mezclaban y sus labios estaban a centímetros, en la cabeza del castaño paso la idea de besarla, pero no quería, no podía…

-¿¿James?? ¿Rose?—ante su llamado se separaron simultáneamente muy sonrojados se giraron para ver de quien se trataba, Lily Potter, estaba parada allí con una cara de incredibilidad ante la escena—Lily—murmuro la oji-azul apenada—Espera, ¿Qué haces aquí? ¡Deberías estar en tu habitación, ya es tarde! Ven te llevare a tu sala común.

-No, deben explicarme que pasa aquí—dijo la pequeña pelirroja mirando a su hermano en busca de una explicación, soltándose del agarre de su prima.

-Nada Lilian, no es de tu incumbencia. Ahora ve a tu sala común—y sin despedirse de ambas chicas desapareció por el corredor.

-Ahora vamos Lily—repitió cansinamente Rose—Mañana me explicaras que haces a estas horas fuera de tu sala común—termino, por lo que Lily se sonrojo intensamente. Aunque Rose tenia peores problemas que ese. Al fin y al cabo todo era una terrible confusión.

Hola mis queridos lectores ¿Como andan? Espero que bien, ahora con el colegio no puedo escribir mucho, pero trato de dedicar mis ratos libres a ello.

En fin, espero que les guste el capitulo y que lo disfruten mucho. Y me alegro tanto de que hayan comentado el anterior, seriamente estaba pensando en dejarla pero veo que no, que quiero seguirla.

Recuerdense de los instagrams, hay uno nuevo 

Fred Weasley @freddie.weas

Dominique Weasley @weasleyd

James Potter @james.sirius4

Les dejo unos enormes abrazos a todos.

¡Nos leemos luego!

Guada