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El Pocionista y la Cantante — capítulo 50
En la mansión de los Malfoy, Draco aguardaba casi agazapado desde un rincón y su madre abrazándolo no dejaba de seguir con la mirada a Voldemort que se paseaba de un lado al otro con impaciencia al tiempo que Nagini lo seguía, ambos emitían susurros y siseos lo que les hacía comprender a madre e hijo que aquellos dos sostenían una extraña conversación en Pársel, más de pronto, aquel vestíbulo enorme, lúgubre y grisáceo se llenó con múltiples figuras etéreas que cada vez fueron adquiriendo más nitidez, Voldemort y Nagini se detuvieron en seco llevando su atención a los recién llegados que inmediatamente se quitaron las máscaras y bajaron las cabezas en señal de sumisión, Voldemort miraba entre ellos con avidez y las facciones del rostro cada vez más decepcionadas y furiosas
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¿Dónde está? ¿Lograron encontrarlo?
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Fue imposible señor - Respondió Snape con voz solemne, alzando la mirada y posándola con estoicismo sobre el señor oscuro, dando un paso al frente, detrás de él sus compañeros no dejaban de temblar y mirar al piso
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Lo dejaste escapar Snape - Bramó Voldemort con voz furibunda
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No señor…
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Dejaste que se fuera - Reprochó con voz sedosa el mago tenebroso y posteriormente movido por la rabia y la frustración que sentía se dispuso a castigar a Snape pero no lo hizo con un Cruciatos, sabía que alguien como él sufriría más si se le lastimaba el orgullo - Claro, si no pudiste siquiera retener a tu mujercita mucho menos ibas a capturar al elegido ¿No es así?
Snape sintió sus mejillas arder por la ira al escuchar aquellas palabras tan humillantes y todavía más al escuchar las risitas burlonas a su alrededor, en especial la de Roger Carter a quién deseaba destripar vivo
- ¡Señor! - Exclamó Snape intentando contenerse usando toda su fuerza de voluntad
Voldemort abrió mucho los ojos como esperando que se instigara pero Snape si bien no lo hizo tampoco se dejó amedrentar, siguió la conversación guiándola hacia otro terreno
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Potter no se encontraba ya en casa de los Weasley, hice revisar todos los rincones y no había ni rastros de él
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¿Y qué tal los otros chicos? - Inquirió Voldemort - La chica sangre sucia y el pelirrojo
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Tampoco estaban señor - Respondió Snape
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El pelirrojo si - Terció Roger Carter contento de poder rebatir a Snape (que lo fulminó con la mirada) y tomar relevancia en la reunión - Su padre, Arthur Weasley me mostró al chico recostado en su cama, tenía Espartergroit, estaba horrible, salí huyendo de esa buhardilla
Snape enarcó una ceja, estaba seguro de lo que había visto, los chicos habían huido de la fiesta y no solo eso, Emily también lo había hecho, afortunadamente al parecer fue el único en atisbar ese hecho, estaba preocupado ¿Cómo podría haber estado Ronald Weasley en su habitación entonces? Sólo podía tratarse de una astuta estratagema y otra interrogante imperó en su cabeza ¿Adónde iría a parar Emily junto a esos chicos arriesgándose tanto?
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Así que sólo anda con la chica - Dedujo Voldemort pensativo
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De todos modos Pius como infiltrado en el departamento de transporte mágico recibió hace unos minutos un reporte de actividad mágica en Tottenham Court Road, es posible que Potter se haya aparecido por allá - Dijo Yaxley
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Pero si ya es mayor de edad ¿cómo es posible que lo hayan detectado? - Preguntó Voldemort intrigado
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En realidad el rastreador de actividad mágica únicamente registró la actividad en sí y el punto de ubicación, desconocemos si se trata de Potter, de otro mago o de otra bruja, pero dado a que está estrictamente prohibido por el ministerio de magia aparecerse o desaparecerse en esa zona debido a la alta concurrencia de muggles podría tratarse del chico al huir de la fiesta, dadas estas circunstancias sugiero que sería mejor investigar - Respondió Pius Thicknesse que sostenía un extraño mapa en la mano derecha y que a ratos parpadeaba
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Dolohov y Rowle, quiero que vayan allá inmediatamente, ahora mismo - Tiene que tratarse de él
El par de mortífagos asintió y obedeció al instante
- Espero que lo traigan o de lo contrario se arrepentirán… ¿Alguna otra novedad?
El corazón de Snape latía con violencia, rezaba internamente porque Potter y los demás no fuesen encontrados
- Asesinamos al ministro y a su esposa - Volvió a Intervenir Snape desviando el tema aunque aquella aseveración no le hacía ninguna gracia además de que él no había participado directamente en el asunto, sin embargo pareció lograr el efecto deseado, Voldemort tuvo un fugaz asomo de avidez y esperanza en su rostro serpentino - Desde ahora puede tomar el poder si así lo desea.
La boca sin labios del señor tenebroso se curvo en una incipiente sonrisa de satisfacción y buenas expectativas, los ojos rojos recorrieron los rostros asustados de todos sus mortífagos (a excepción de Snape) deteniéndose en uno solo de ellos
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¡Pius Thicknesse! - Exclamó con júbilo - Creo que tú y nadie más que tú debes suplantar a Scrimgeour
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¿Yo señor? - Inquirió el mago con una sonrisa incrédula mientras los demás lo miraban con sorpresa, sobre todo Roger Carter que lo miraba con una mezcla entre odio y envidia - ¿Cree que soy el indicado?
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Con todo respeto mi lord - Terció Julieth adelantándose un paso mientras Lucius la tomaba de la mano para evitar su avance, Voldemort, dándole la espalda ni siquiera se giró para mirarla - Creo fervientemente que hay personas más cualificadas para ese puesto
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Es decir, que sugieres que me equivoco al elegir a Pius - Respondió Voldemort sin girarse todavía - ¿Me crees un imbécil?
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¡Oh! No señor ¿Cómo podría pensar eso de usted? - Preguntó la rubia bajando la cabeza en señal de sumisión, aterrada ante lo que Voldemort acababa de interpretar - Yo jamás…
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¿A quién sugieres entonces?... ¡Oh sí! Déjame adivinar… piensas que Severus podría ocuparlo ¿No es así? y que tú podrías ser una especie de… ¿Primera dama?
La mujer guardó silencio mientras algunas manchitas rosas aparecieron en sus mejillas conforme fue escuchando la risa colectiva de sus compañeros. Snape ni siquiera se inmuto, estaba molesto pero largos años de ser sometido a las burlas de Potter y sus amigos lo habían dotado de una gran capacidad de estoicismo pues sabía que si se enojaba reaccionando como los demás esperaban perdería la contienda.
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¡Silencio! - Ordenó Voldemort con voz certera logrando así un silencio sepulcral
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Yo…
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Déjame anunciarte que tengo mejores planes para Severus - Voldemort interrumpió a Julieth girándose al fin - Y también para ti, se acaba el verano y pronto comenzarán las clases, es preciso que retornes a Hogwarts Severus y esta vez… como el director
A su alrededor hubo murmullos apaciguados tras un siseo prolongado de Narcisa Malfoy que aterrada no dejaba de vigilar a Voldemort.
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Necesito que estés alerta allá Severus por si Harry Potter decide regresar y además necesito que limpies la impureza que dejó el indeseable de Dumbledore
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Nada me honraría más que acatar sus órdenes mi lord
Severus parpadeó un par de veces asintiendo con la cabeza, no sonreía pero cualquiera que lo contemplase creería que estaba complacido con la resolución del señor oscuro, sin embrago por dentro sentía ganas de acabar con todo y sobre todo de asesinar a Voldemort por tratar con tanto desprecio la memoria de Dumbledore.
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Lo sé Severus - Dijo Voldemort mirándolo a los ojos con insistencia, sin siquiera parpadear, Severus le sostuvo la mirada con asombrosa impavidez - Jamás te atreverías a defraudarme, a hacerme enojar y mucho menos a traicionarme… serás pues el nuevo director de Hogwarts ¡Ahh! Y eso me lleva a los nuevos nombramientos, hay algunas vacantes en Hogwarts ¿No es así? Tomando en cuenta que serás el nuevo director no creo que puedas continuar enseñando… - A este punto Voldemort volvió a sonreír con maldad - Defensa Contra las Artes Oscuras, no quiero escuchar más sobre esa asignatura, deberá ser solo Artes Oscuras y creo que el indicado para eso serías tú Amycus
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Impondré la disciplina como usted lo dese señor - Dijo Amycus
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Nadie mejor que tú para ese puesto Severus pero creo que como director me serás más útil, desde allí podrás sin dudas detectar lo que consideres anormal y me lo harás saber ¿No es así?
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Desde luego señor
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Otra cosa… Creo que les sorprenderá saber que es mi deseo que se continúe impartiendo clases de Estudios Muggles pero eso sí, estudiarlos de la forma correcta para que los pequeños se den cuenta y comprendan por qué son tan indeseables… Alecto ¿Te gustaría encargarte?
Los hermanos Carrow parecían hacer un enorme esfuerzo por contener la alegría y la emoción que les producía aquel nombramiento.
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Claro señor, lo que usted ordene será lo mejor para mí
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No creo que música sea de gran relevancia ¿O si Draco? - Preguntó Voldemort al muchacho que permanecía cabizbajo junto a sus padres, ocultando sus lágrimas de frustración, dolor y rabia al recordar a Emily
Voldemort avanzó hasta la familia Malfoy con pasos lentos pero grandes y ante la sorpresa e impotencia de Lucius y Narcisa, con la mano derecha sujetó los cabellos de Draco en la coronilla y tiró de él hacia atrás para obligarlo a levantar la cabeza.
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¡Mírame cuando te hable mocoso insolente! - Le ordenó mientras el chico esbozaba una mueca de dolor - ¿Me estás oyendo?
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Si… si… señor… perdone
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Por favor libérelo - Solicitó Narcisa con voz trémula, su rostro denotaba angustia y sus mejillas estaban bañadas por lágrimas
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¿Me estás dando una orden Narcisa?
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No señor, sólo le estoy suplicando que perdone a mi hijo y lo libere, ¡Por favor!
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¿Y tú Lucius? ¿Qué me dices tú?
Lucius tragó saliva con dificultad, temblaba todo y transpiraba pese a que la temperatura en aquella habitación era más bien baja, sabía que si demostraba más debilidad de la que ya había demostrado su hijo seguiría pagando las consecuencias, así que hizo de tripas corazón y respondió:
- Lo que usted decida está bien mi lord, Draco ya no es un niño sino un hombre que debe obedecerle
Voldemort sonrió una vez más, divertido y complacido, no era ningún tonto, sabía cuál era el juego de Malfoy, de modo que liberó al muchacho después de empujarlo con desdén, Narcisa fulminó con la mirada a su marido y se fue a acariciar a su hijo que en ese momento miraba con rabia a su padre, Lucius los miró y susurró un: "Luego hablamos" que nadie más pudo advertir.
Un par de figuras etéreas aparecieron de la nada en aquel vestíbulo, dos hombres vestidos de obreros muggles.
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¡Bienvenidos Rowle y Dolohov! - Exclamó Voldemort echándoles una mirada escrutadora a sus trajes
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No nos pregunte cómo pero de pronto nos encontramos vestidos de esta forma - Se excusó Dolohov bajando la cabeza
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¿Dónde está Potter? - Inquirió Voldemort de forma amenazante
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No… no lo sabemos señor - Explicó Rowle - No sabemos qué sucedió
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¡MALDITA SEA! - Gritó Voldemort furioso - ¿NO PUEDEN HACER NADA BIEN?
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Pero señor… le juro que llegamos al lugar con toda la intención de atrapar al muchacho pero luego nos encontramos en una cafetería muggle, como dormidos, sospechamos que fuimos víctimas de algún hechizo desmemorizante
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¡Draco, ven aquí! - Ordenó Voldemort sin mirarlo, el muchacho comprendió que debía obedecerle si no quería problemas de modo que se acercó, Voldemort tomó la mano del muchacho que sostenía la varita dirigiendola hacia Rowle que era quién había comenzado a excusarse - Demuéstrale a este bastardo lo mucho que me molesta su ineptitud
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Pero… có… ¿Cómo? - Preguntó el muchacho tembloroso mientras Voldemort se retiraba para contemplarlo mejor - ¿Aún desconoces mis métodos? ¿Prefieres que te los recuerde?
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Pero yo…
Voldemort de forma despiadada apuntó a Narcisa Malfoy con su varita.
- ¡Crucio!- Exclamó mientras la bruja se desplomaba en el suelo gritando y retorciéndose de dolor, Lucius intentó sujetarla pero Voldemort arremetió también contra él - ¡Crucio!
Draco estaba aterrado, sendas lágrimas de desesperación y angustia nublaron sus ojos al tiempo que Voldemort se regodeaba en su labor
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Lo haré señor - Dijo el muchacho con voz trémula y ahogada
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¿Qué dijiste? - Preguntó Voldemort sin dejar de apuntar alternativamente a los padres del muchacho que continuaban sumergidos en el paroxismo del sufrimiento
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Que lo haré señor…. ¡Cru…! ¡Crucio!- Exclamó mientras Rowle caía al suelo gritando, los Malfoy dejaron de sufrir pues Voldemort lo había dejado para contemplar al muchacho
Esa noche en Grimauld place Emily notó que Harry estaba algo extraño, parecía nervioso y meditabundo, respiraba agitadamente y comenzó a transpirar, ella junto a Ron y Hermione se había dado a la tarea de extender los sacos de dormir por el vestíbulo pero no dejaba de vigilar a Harry con el rabillo del ojo
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Voy al baño chicos, ya regreso - Se excusó, perdiéndose después detrás de una puerta
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Descuida -Dijo Ron
Harry no soportaba el dolor de su cicatriz así que se había dejado caer en el suelo presa del sufrimiento mientras contemplaba una extraña visión, Draco sollozante torturaba a un mortífago, uno de los que lo habían interceptad a él y a los demás en aquella cafetería muggle
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¿Quieres más Rowle? Eres un inepto ¿Cómo crees que pueda perdonar tu ineptitud, lo tuviste ahí, cerca de ti después del primer fracaso y no lo capturaste? - Preguntó Harry aunque sabía que aquella voz no le pertenecía y mucho menos aquella ira que estaba sintiendo
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Señor… ni siquiera sabemos si realmente era él - Intervino Dolohov y al instante se arrepintió de haber hablado pues Voldemort lo señaló con un dedo y luego miró a Draco
- Hazlo, hazlo muchacho
- Señor… por favor
- Hazlo o descargaré mi ira sobre ti y tu familia
Severus estaba asqueado, no soportaba un minuto más de aquello y lo peor es que no podía intervenir a favor de su ahijado.
- ¡Crucio! - Exclamó el muchacho haciendo un enorme esfuerzo por concentrarse en lo que debía sentir para darle efectividad al encantamiento
Dolohov comenzó a gritar de dolor.
Al culminar aquella reunión, todos los mortífagos se retiraron y Voldemort se adentró en sus aposentos, hacía algún tiempo que había decidido instalarse en Malfoy´s Manor, se dejó caer sobre la colcha pensando en lo ocurrido, su séquito no había logrado capturar a Harry Potter pero en cambio había alcanzado un logro que aseguraría su éxito futuro, habían asesinado al ministro de magia, lo que le daba luz verde para instalarse ante la aterrada comunidad mágica con la cual estaba seguro de que no encontraría resistencia, pero no podía hacerlo de forma impulsiva y descarada, alguien como él usaba mejores métodos, alguien como él no actuaba nunca por su cuenta, siempre tenía quién realizara el trabajo por él, de modo que Pius Thicknesse sería el encargado de presentarse ante lo que quedaba del Wizengamont y autoproclamarse nuevo ministro, y no sólo eso, en Hogwarts tendría a Severus Snape y otros de sus mortífagos, su plan ya estaba fraguado, Potter tarde o temprano caería en sus manos, sólo le hacía falta una cosa… estaba seguro de que su varita no funcionaba, después de múltiples torturas al viejo Ollivanders, encerrado en una de las mazmorras de esa mansión comprendió que el centro de su varita estaba compuesto por la pluma del mismo ave que proporcionó el centro de la de Potter y por esa razón no podría hacerle daño, pero tampoco había funcionado la de Lucius entonces la única solución sería
- ¡La vara letal! - Exclamó en un susurro allí mirando el techo mientras Nagini se hacía un ovillo en el piso
Había escuchado esto en tantas ocasiones pensando que tal vez se trataba de solo un cuento para niños pero el viejo fabricante de varitas había afirmado con voz agonizante que solo una varita tan poderosa como aquella podría resolver su problema, pero desgraciadamente no sabía su paradero, solo pudo darle el nombre de Gregorovich, el fabricante de varitas Búlgaro que como él era famoso por conocer acerca de la fabricación e historia de varitas.
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Creo que Harry no se encuentra bien - Dijo Emily colocando una mullida almohada sobre un saco de dormir
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¿A qué te refieres? - Preguntó Hermione nerviosa
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Parecía como si algo le doliera… tal vez son ideas mías pero no lucía bien
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Quizá le duela la cicatriz - Intervino Ron mirándolas con nerviosismo
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Si eso pasa quiere decir que Voldemort se está manifestando de alguna manera - Susurró Emily
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Tal vez esté furioso - Terció Hermione - Los mortífagos nos dejaron escapar ya en dos ocasiones, en la fista y luego en la cafetería muggle
Emily no dijo nada pero un estremecimiento de horror se apoderó de ella al imaginar que Voldemort pudiera estar castigando a Snape en ese momento, sin embargo sacudió su cabeza y trató de desechar el pensamiento sintiéndose además estúpida y hasta desleal con la memoria de Dumbledore, Severus se merecía cualquier castigo y ella solo debía lamentar el no poder presenciarlo
- Iré a ver cómo está - Sugirió Hermione
A la mañana siguiente, Harry, Ron y Hermione al despertar se pusieron muy nerviosos al no encontrar a Harry en ninguna de las habitaciones cercanas, hasta que Hermione lo encontró en la habitación de Sirius y Espina en la segunda planta, Ron y Emily corrieron a su encuentro hallandolo sentado en la cama con una carta y una foto en las manos. Emily se conmovió no sólo con la fotografía de Harry cuando era un bebé sino también con aquella carta que Harry leyó en voz alta. Lily Potter, estaba narrando orgullosa como transcurría la vida de su pequeño, y su esposo James se encontraba frustrado ante la idea permanecer ocultos, todo por culpa de Voldemort, de esa bestia sanguinaria que se cernía sobre ellos cada vez que tenían oportunidad. Emily tomó una foto que estaba sobre la cómoda que mostraba a Lily y a James el día de su boda y a Sirius junto a ellos como su padrino
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Eran muy guapos tus padres Harry - Dijo Emily sonriendo mientras se secaba una lágrima agradeciendo mentalmente el hecho de que Lily nunca se hubiese enamorado de Severus o de lo contrario hubiese sufrido la misma decepción y el mismo dolor que ella sentía desde que lo vio convertirse en asesino, no pudo salvarse de la muerte tras la ira de lord Voldemort pero al menos y pese a los sobresaltos tuvo una vida feliz junto a su bebé y al hombre que amaba y que la protegía hasta el punto de dar su vida por ella y por su hijo - No te preocupes Harry, no estás solo
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Y jamás lo vas a estar - Añadió Hermione abrazándolo con sendas lágrimas en sus ojos
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Siempre podrás contar con nosotros - Añadió Ron esbozando una débil sonrisa
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Gracias chicos, sin ustedes esta carga sería imposible de llevar - Respondió Harry conmovido
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Todo esto está patas arriba - Dijo Emily para cambiar de tema - Lo revolvieron todo, parece como si hubiesen estado buscando algo
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Y casi todas las habitaciones están así - Respondió Ron
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Fue Snape - Dijo Harry levantándose de la cama - Estoy casi seguro de que entró buscando información sobre la orden
Emily suspiró molesta ante la mención de aquel nombre
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Pero si ya debía tener la información que necesitaba Terció Hermione
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O tal vez sobre Dumbledore o la otra página de esta carta ¿Saben quién es Batilda Bagshot, esa mujer sobre la que hablaba mi mamá en la carta?
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Claro Harry, ella es la famosa historiadora, escribió casi todos los libros de Historia de la magia del colegio - Explicó Hermione
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Ella vive aún y es en Godric´s Hollow, cerca de la casa de mis padres, lo sé porque Muriel me lo comentó a mí y a Elphias Doge, ese mago que escribió el obituario de Dumbledore para El Profeta, me gustaría hablar con ella
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Podría ser peligroso Harry - Intervino Emily muy sensata - Acabamos de salvarnos por los pelos
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Siento que debo ir, si quieren no tienen que acompañarme
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No se trata de eso Harry - Respondió Emily - Te acompañaría hasta el fin del mundo en esta misión pero solo te pido tiempo, deja que pase un poco el tiempo para ver si se calman las cosas y podemos planear mejor una estrategia
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Si, además podrían sospechar que vas a ir allí - Añadió Hermione
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Es que Muriel dijo ciertas cosas sobre Dumbledore que no…
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Cosas ¿cómo qué? - Quiso saber Emily
Harry les relató todo lo que había contado Muriel en la fiesta, todo ese asunto de que Dumbledore al parecer se había sentido muy atraído por las artes oscuras y que al morir sus padres se vio en la obligación de cuidar de su hermana squib, Arianna y que al final había terminado matándola en un enfrentamiento con su ex amigo Grindelwald
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Eso no puede ser cierto - Respondió Emily muy ofendida y furiosa - Con todo respeto Ron pero tu tía Muriel es una arpía, una vieja embustera y malintencionada ¿Cómo pudo inventar una cosa así? Mi abuelito es incapaz de matar a alguien así sea durante un duelo, además… él no tuvo hermanos, no que yo supiera
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Tuvo dos - Afirmó Harry sacándola del error. Ella lo miró confundida - Me lo dijo Elphias antes de que llegara la tía de Ron ¿No leíste su artículo en el Profeta?
Emily negó con la cabeza
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No quise leer nada de él tras su muerte, todo me hacía daño
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Pues él me dijo que tuvo dos hermanos menores, Aberforth y Arianna quien al parecer era squib y a la que supuestamente, según Muriel, Kendra, la madre de Dumbledore encerró para que nadie se enterara
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Pero él nunca me dijo… jamás confió en mí
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No se trata de eso Emily, creo que si confiaba en ti y en Harry pero una etapa muy personal de su vida - Respondió Hermione para reconfortarla - Tal vez era una etapa que le hacía daño recordar
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No saben cuánto deseo verlo de nuevo - Dijo Emily mirándo por la ventana de la habitación a unos niños que jugaban en la plaza frente a la casona - Me sentaría horas a conversar con él