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Historia 172080 — capítulo 22
Hermione
El sol ya salió y nos da de lleno en la cara, haciendo que Harry cierre un ojo y se vea tierno. -Buenos días- Me saluda.-Hola. Me apoyo en un codo y lo miro. Le echo un mechón de cabello hacia atrás y él suspira.-¿Irás con Nette y Leo hoy, entonces?- Pregunta. -Sí, se los prometí, ¿qué hora es?Revisa en mi celular.-Las diez de la mañana. Hermione, ¿qué te parece si mañana por la noche cenamos con Ron, Luna, Neville y Ginny?Al recordar el beso de Ginny y Harry me da mal sabor de boca, mi nivel de celos aumenta al mil y pongo mala cara, así que trago con dificultad y pongo una sonrisa hipócrita.-Claro, será un placer.Me levanto de la cama y me pongo un albornoz, cubriéndome y saliendo del cuarto, azotando la puerta. ¿Por qué me dio un repentino arranque de celos? Voy al baño, cierro con pestillo y me miro al espejo: hay una bruja celosa al otro lado. Lanzo un gruñido de exasperación y recargo los codos en el lavabo, y después mi cabeza en mis manos. ¡Ya! Tienes que confiar en él, Hermione Jean Granger... oh, pero es casi imposible con Ginny y Cho detrás de él. Tocan a la puerta del baño.-¿Hermione?- Dice Harry.-¿Sí?- Respondo con la voz quebrada.-¿Estás bien?-Claro...- Miento. -Haré el desayuno.-Si. Oigo sus pasos caminar por el pasillo, y después salgo, asomándome en la puerta. Tengo el camino libre. Desaparezco y llego a mi casa, cojo ropa y vuelvo a Grimmauld Place.Escucho a Harry murmurar una canción, pero no distingo cuál. Subo las escaleras y me pongo mi ropa: Una blusa negra, lisa, un mini-suéter, de mangas largas negro, un short blanco y tenis negros con blanco. Me limpio la cara con una toalla y salgo al comedor.-El desayuno está listo- Exclama feliz. Voltea, y al ver mi cara de... ¿tristeza? se preocupa, deja el plato a un lado y va a abrazarme-. ¿Qué pasa, Herms?¿Cómo explicarle que ni siquiera yo sé? Sé que estoy celosa, enojada, triste y al mismo tiempo feliz, pero sigo tratando de averiguar porqué. Me acaricia la mejilla y lo miro a los ojos, las lágrimas empiezan a amenazar con salir, pero las trato de reprimir parpadeando rápido y mordiéndome la mejilla por dentro.Si le explico qué tengo, pensará que soy una estúpida y exagerada, y que no le tengo confianza y podría pasar lo peor. -Nada... no te preocupes, Harry.-Sé que tienes algo, ¿nervios por el trabajo? -Pues más o menos, es domingo e iré de fiesta, y trabajaré al día siguiente, no es algo muy cómodo, ¿verdad?Ríe por lo bajo y me atrae hacia él.-Te amo sólo a ti, lo sabes, ¿verdad Hermione?Suspiro y recargo mi cabeza en su pecho, sintiendo su respiración. Oh, de verdad quiero contestarle que yo también, pero no puedo, no me sale, ¿por qué? Sé que es verdad, que lo amo con toda mi alma... pero una pelirroja y una china me lo impiden.-Lo sé- Contesto, más seca de lo que quería.-No hay nadie más a quien ame, sólo tú. Me da un beso en la cabeza y le rodeo la cintura con mis brazos. -Desayunemos- Digo. Nos separamos y nos sentamos a la barra. -Hermione, estaba pensando en mudarnos de aquí.Me atraganto con el bocado y tomo agua, pero no es suficiente, toso y toso durante un enorme rato más.-¿QUÉ?- Pregunto finalmente.-Eso. Quiero que esta casa se la quede Ron, tú sabes... y quiero que tú y yo comencemos nuestra vida en algún otro lado, empezar desde cero. Podríamos ir a ver casas y...-Wow, wow, wow- Lo interrumpo alzando las manos-, para, espera. Vas un poco rápido. Primero debemos ver si funcionamos bien viviendo juntos, ¿verdad?-Yo sé que eres la mujer de mi vida, pero si quieres podemos ir despacio.No sé porqué, pero una sensación de que un cuchillo me atraviesa el cuerpo aparece. Presiento que pasará algo malo, lo sé, pero tengo que calmarme.-Harry, tú eres el hombre de mi vida también. Pero el punto es que somos demasiado jóvenes para mudarnos juntos o casarnos. -Pero no cambiaría nada, es lo mismo si nos quedamos aquí.Ah, carajo, si es cierto. ¿Y ahora qué digo? Todo se fue al caño desde que mencionó a la pelirroja Ginny. -Tienes razón- Es todo lo que consigo decir-, empecemos a ver casas desde mañana, entonces.
Harry
Ron está aprendiendo a usar el teléfono muggle desde que es novio de Luna, y su papá está muy contento. Le doy un beso a Hermione y me sonríe de lado, con la tristeza reflejada en sus ojos, y subo las escaleras, agarro el celular de mi novia y le marco a Luna.-¿Diga?- Contesta.-¡Luna!- Saludo-, ¿está Ron por ahí?-Sí, Harry, un momento. Oigo que pasa el teléfono y a mi amigo se le cae, después Luna le reprende en broma y Ron ríe. -¿HOLA?- Dice.-¡Cálmate, no hables tan alto!-LOO SiieEnto.-Tampoco subas y bajes el volumen así, Ronald. Habla normal.-Está bien. ¿Qué pasa?-¿Quieres salir de copas hoy?-¿QUÉ ES ESO?Me separo el celular de la oreja y cierro los ojos. Después me lo pongo de nuevo y le contesto:-Es como salir a un bar y divertirnos, ¿quieres ir conmigo?-Vale, me agrada la idea. ¿A qué hora nos vemos y dónde?-Yo paso por ti a las ocho.-Bien, hasta entonces.Y colgamos. Bueno, al menos yo. La desesperación me está ganando por no saber qué le sucede a Herms. Ya traté de preguntarle directamente, pero creo que esquivó mi pregunta. Es frustrante. Oigo música que viene de la planta de abajo. Hermione trajo su pequeño estéreo, con mucha potencia, y lo está usando. Bajo y la tomo por la cintura, y como la canción es lenta, bailamos. -¿Qué canción es?- Pregunto. -How's it going to be, de PT Walkey. Le sube y volvemos a bailar, ella apoyando su cabeza en mi hombro y yo escondiendo la mía en su cabello.
Hermione
Bueno, son las siete treinta de la noche, y estoy lista para salir. Me miro en el espejo de cuerpo completo y cierro los ojos un momento, pensando en que debo confiar en Harry. Suspiro, doy media vuelta y bajo las escaleras, cerrándome el negro abrigo. -Ya me voy- Le digo a Harry-, no me esperes despierto. -Si llegas antes y no estoy, tampoco te quedes despierta. Nos besamos un buen rato, después me separo, me limpio una lágrima fugada y desaparezco. Llego a la casa elegante de Nette, y toco la puerta. Su madre, tan pulcra como siempre y pareciendo de la realeza, me recibe con un abrazo.-¡Hermione!-Hola, buenas noches, vengo por Nette.-¡Annette!- Grita-, en seguida viene, linda. Pasa, por favor.Me conduce hasta la sala color crema y café y me hace tomar asiento. La asistenta me trae un vaso de agua y se retira.-Dime, ¿qué tal te va en la universidad?-Oh, lamento informarle que me salí por cuestiones un poco personales.Se lleva la mano a la boca y me mira con asombro.-¡Qué mal!-No, conseguí un buen empleo. -¿Y se puede saber dónde?-Si se lo digo, no me creería...-¡Hola Hermione!- Irrumpe Nette en la sala, ondeando su vestido de nieve-. ¿Nos vamos?Me levanto con elegancia y salimos de su enorme casa.-Empieza- Dice.-¿Con qué?-Te noto triste.Nos subimos a su coche y pone Round here, de PT Walkey también.-¿No pasaremos por Leo?- La cuestiono.-No, no podrá venir, y no me cambies el tema. Suspiro y veo por la ventana. La música es triste y hace que las lágrimas escapen.-Ni siquiera yo sé que me pasa, amiga, no me entiendo.-¿Por qué te empezaste a sentir así?Le cuento toooooooda la historia, desde el beso de Ginny y Harry. -Oh, pues es obvio que estés así.Apoyo mi cabeza en el respaldo y cierro los ojos, sintiendo el viento contra mi cara.
Harry Ron baja las escaleras de su casa frenético.-¡Se me hizo tarde, lo siento!Miro mi reloj: 8:15, no se tardó tanto. -Vámonos, Ron, tengo que contarte algo.Y desaparecemos, para llegar a un bar con luces neón y guardias de seguridad en la entrada. Les lanzamos un imperius discretamente y nos hacen pasar. Vamos hacia la barra y pedimos algo como un vodka, y brindamos, los tragamos y pedimos más. Música eletrónica suena de fondo, mientras bebemos. -¿Qué pasó, amigo?- Me pregunta. Le cuento rápidamente el extraño comportamiento de Hermione.-Oh, no, eso es malo- Dice.-Sí, lo sé, no sé porque actúa de esa....-¡No, bestia! Eso- Señala la puerta.Cho y sus amigas están entrando en el bar. Abro los ojos como platos y me volteo a la barra, fingiendo no haberla visto.Pero lamentablemente, una mano me toca el hombro, y cuando giro mi vista, ella está ahí. Trae una ombliguera y jeans, con tenis. -Hola chicos- Saluda coqueta.-Hola- Respondemos con sequedad. -¿Cómo están?- Se sienta junto a mí.-Emm... voy al baño.Me levanto y camino rápido hacia cualquier otro lugar, todo con tal de evitar un malentendido.
Hermione
La música está a tope cuando llegamos al bar y el cadenero nos deja entrar, ya nos conoce. La mayoría de las personas que están aquí, siempre están aquí (Eso sonó raro .___.) y ahora todos nos hablamos y nos caemos bien. Eddy, un chico con el cabello rosa y azul, viene y nos saluda y nos ofrece nuestras típicas bebidas. Brindamos y bebemos hasta el fondo.-¿Qué tal el día?- Pregunta. Él y Nette empiezan a charlar entre ellos, mientras yo me quedo viendo a algún punto en el vacío, pensando en Harry, ¿qué estará haciendo?
Harry
Estoy huyendo de Cho, quien no se ha cansado de perseguirme en toda la noche. Estoy debajo de una mesa, ¡qué estupidez! Veo que pasa de largo y lanzo un suspiro.
Hermione
No sé porqué, pero volteo y veo a Victor Krum con sus compañeros búlgaros. Me quedo sorprendida, me arreglo el cabello, la ropa, me aclaro la garganta y respiro.-¿Cómo me veo?- Pregunto.-Muy bien, sensual y atractiva- Me elogia Eddy. Es gay. -Bueno, ahorita vengo.Camino hasta donde está él y, cuando me ve y me reconoce, esboza su enorme sonrisa y corre a abrazarme. -¡Herrrmione!- Grita. Me da vueltas mientras me abraza, y cuando me baja,a debo apoyarme en su brazo para no caer.-¡Hola, Victor!-Veo que sigues igual de guapa que siemprrre, Herrms.Le sonrío de lado y lo beso en la mejilla, después lo abrazo.-Te extrrrañaba.-Yo también, cuéntame, ¿cómo te ha ido?
Harry
-¡Déjame en paz!- Le grito por enésima vez a Cho.-Ay, por favor, que si fuera tu novia no pondrías queja.-Exacto, NO-VIA, no tú. -Es casi lo mismo.-¡No, no se parece ni poquito!Me zafo de su agarre y desaparezco.
Hermione
Victor y yo hemos pasado los últimos minutos (u horas) conversando en un apartado, bebiendo y riendo. -Te felicito por obtenerrr el trrrabajo de Ministrra de Magia, Herrms. -Gracias, me alegro por ti también, por haber obtenido un puesto mejor en el Quidditch. ¿Dónde jugarás la próxima vez?-Irrremos a Venecia para el Mundial de Quidditch. -¡Oh, yo también iré! Con Harry.Pone mala cara.-¿Con Harrry? ¿So novios o algo parrecido? -Sí, novios. -Ya veo, me alegrrro porrr ustedes. -Gracias, ¿y tú qué tal vas en el amor?-Oh, muy mal, no encuentrrro a la indicada, nadie me ha gustado tanto como tú, mi Herrrms.Me ruborizo y bajo la mirada.
Tres horas después, a las 12 de la noche, me debo ir.-Nos veremos en el Mundial, Victor.Me toma la mano y la besa, como en cuarto año. -Hasta entonces, mi herrrmosa Herrrmione. Y desaparezco.