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Amor despechado — capítulo 7
Un día después de clase, los slytherin salieron de su clase, cuando se escucho un Sectumsempra que le dio de lleno en el pecho a Draco.Todos los alumnos lo miraron horrorizados como se llenaba de cortes y se caía al suelo perdiendo mucha sangre.
Pansy sin perder tiempo se arrodillo a su lado y dijo: −Vulnera Sanentum.
Lo dijo hasta que las heridas se cerraron, para entonces los profesores se acercaron y se llevaron a Draco a la enfermería.
Hermione salía de clase, cuando unos alumnos llegaron corriendo. −Han atacado a Malfoy, está en la enfermería.
Al escuchar eso, todos se fueron corriendo, Herms al ver a su marido en la camilla se acerco llorando.
−Señorita Granger está bien, gracias a Pansy, necesita descansar -Dijo la sr Pomfrey.
−Potter las puertas. −Dijo Blaise.
−Sí. −Entre los dos cerraron las puertas dejando a todos los alumnos fuera.
−Sabemos que es un slytherin el que ha atacado a Draco. −Dijo Theo.
−¿Un slytherin?
−Si, Snape solo enseño ese maleficio a los mortifagos de slytherin, Potter tu lo aprendiste del libro, pero sabemos que no has sido tú.
Hermione que estaba sentada al lado de su marido los miro. −¿Creéis que ha sido alguien que se quiere vengar, porque en el último momento abandono la batalla?
−No lo sabemos, pero tenemos que ir borrando sospechosos.
−Ahora el señor Malfoy necesita descansar así que todos fuera, señorita Granger se puede quedar pero los demás a clase. -Dijo la sra Pomfrey.
−Sí.
−Voy a enviarle un mensaje al señor Malfoy, para que averigüe cosas sobre los slytherin, si alguien tiene algo contra Draco. −Dijo Zabini antes de irse.
Todos lo siguieron, dejando a los chicos solos.
Hermione estaba dormida, cuando una mano le acaricio la cabeza, la chica se despertó y sonrió.
−¿Cómo estás?
−Mejor, la sra Pomfrey me ha dicho que tendré que estar un par de días en cama.
−Pansy te ha salvado la vida.
−Sí, me lo ha dicho también la enfermera. ¿Cómo estas tu?
Herms le cogió la mano y le sonrió. −Ahora que estas despierto mucho mejor.
−Te quiero.
−Yo también te quiero.
Unos días después, todos estaban en el gran comedor, cuando entro Lucius con unos aurores.
Al ver eso todos lo miraron.
El señor Malfoy se acerco a la mesa de los slytherin.
−Astoria Greengass quedas detenida, por intento de asesinato a Draco y Hermione Malfoy. −Dijo uno de los aurores.
−¿Has sido tú? -Pregunto el slytherin acercándose a ella, y mirándola confundido. −¿Por qué, que te he hecho?
−¿Qué me has hecho? Nosotros nos íbamos a casar, pero esa sangre sucia se ha puesto en medio y lo ha estropeado todo. −Dijo la chica con odio en la mirada.
−¿Qué boda? Ni siquiera te conozco.
−Nosotros estábamos prometidos, hasta que un día dijiste que te habías casado con esa sangre sucia, yo siempre te he querido pero tú nunca me has hecho caso, y encima mi lugar lo ocupa esa apestosa de la sangre sucia, si hubiera sido una sangre limpia no me hubiera importado, pero nunca con ella.
−¿Papa? -Pregunto el chico, mirando a Lucius.
−Tiene razón, vosotros estabais prometidos, pero se rompió cuando hablamos con el ministro.
−¿Por qué nunca lo he sabido?
−Te lo íbamos a decir cuando las cosas se hubieran tranquilizado, pero al final se rompió, y ya no había razón para contártelo.
Los aurores se acercaron a la chica y después de esposarla, se la llevaron.
−¡Nunca serás feliz, yo misma me ocupare de mataros a los dos y a ese bastardo al que llamas hijo! −Grito la chica cuando estaba a punto de salir del gran comedor.
−Profesora McGonagall a partir de ahora, ya no habrán más ataques. −Dijo Lucius. −Ya puedes estar tranquilo. −Dijo el señor Malfoy mirando a su hijo antes de irse.
Hermione se acerco a su marido y lo abrazo llorando.
−Vamos fuera. −Dijo Draco que estaba conmocionado.
Los dos chicos salieron fuera, y Herms no dejaba de llorar estaba muy asustada.
−Todo es mi culpa. −Dijo el slytherin.
−No es tu culpa.
−Sí lo es, si hubiera hecho bien las cosas desde el principio, no habría gente sufriendo.
Herms abrazo a su marido. −Sea lo que sea siempre estaré contigo, te quiero.
Draco se apartó de ella. −¿Cómo me puedes querer? Siempre te he tratado mal, y si el ministro no me hubiera obligado a casarme contigo, seguiría despreciándote.
La leona le cogió de la cara para que lo mirara. −Lo sé, se todo esto, por eso te quiero, siempre has sido sincero conmigo, desde que me despreciabas, hasta que empezaste a cambiar y saber que te preocupamos, y que serás un buen padre, para nuestro hijo.
El chico la abrazo. −¿Herms como puedes seguir queriéndome? No merezco tu amor.
−Claro que lo mereces, cuando una chica se enamora, lo hace en serio, y tu mereces todo el amor que tengo para ti.
−No me abandones, no lo podría soportar.
−Nunca, estaremos juntos para siempre.
−¿Me lo prometes?
−Por nuestro hijo.
−Me gusta cómo suena eso, por nuestro hijo.
−Sí.
Unos días después, se supo que a Astoria Greengass había abandonado el país exiliada, como aun era menor de edad no la meterían en Azkaban, pero si volvía a poner un pies en Inglaterra, tendría que cumplir una condena de 20 años.
Al escuchar eso Draco y Hermione pudieron respirar tranquilos, sabían que ya no les volverían a hacer daño.