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Historia 172294 — capítulo 4
-¡Otro, otro!- exclamó alegre Vic. Aún llevando su vestido de flores todo machado de barro, su coleta casi desecha y suciedad en las manos y piernas, a Teddy le seguía pareciendo muy bonita. Se encontraban en La Madriguera haciéndole una visita a los abuelos. Como iba siendo ya una pequeña tradición, un fin de semana sí y otro no, ambos chicos se iban a pasar los tres días a casa del otro. A Bill y Fleur no le importaba y a Andrómeda, Harry y Ginny ni mucho menos, por lo que eso se llevaba haciendo desde casi 3 meses. A Teddy y Victoire les gustaba mucho estar en la compañía del otro y no se aburrían. O jugaban, o comían, o Teddy le leía a Vic (ya que esta ahora mismo estaba aprendiendo), o hacían cualquier cosa. Este fin de semana le tocaba a Bill y Fleur por lo que ambos habían decidido hacer la visita a los abuelos. Ahora, mientras los mayores hablaban, Teddy y Victoire habían decidido salir al jardín para poder jugar. Aunque después de estar media hora dando vueltas de un lado para otro, se habían casado y se habían sentado en el suelo, uno al lado del otro. -Vale- aceptó Teddy con una sonrisa. Cerró los ojos y rápidamente ocurrió. Su pelo había pasado de un tono amarillento a un rosa fuscia. Victoire soltó una risa y tocó el pelo de Teddy fascinada. ¡Le encantaba cuando Teddy hacía eso! Era muy divertido. -¡Otro, no me gusta!- exclamó la niña cuando vio que el rosa fuscia no le pegaba a Teddy. Teddy suspiró resignado. No sabía cuanto tiempo llevaban con ésto, podía llevar por lo menos con 25 cambios y, ya, la verdad, no se le ocurría ningún color mas. Hace poco tiempo, Teddy se había enterado de que era un metamorfomago o algo así y que era capaz de poder cambiar de apariencia cuando quisiera. En un principio Teddy lo hacía, pero no se daba cuenta y cuando estaba un día duchándose, de repente, el agua empezó a salir muy fría cogiéndolo desprevenido por lo que pegando un chillido tuvo que salirse rápidamente de la ducha. Al mirarse al espejo, para su sorpresa, tenía el pelor de color azul eléctrico. Se quedó asombrado cuando se vio en el espejo, no se movió en unos minutos, hasta que ya mas tranquilo, vio como poco a poco su pelo volvía a tener ese color cobre de siempre. Rápidamente fue a habar con su padrino y éste le explicó todo. Todavía recuerda con ternura la cara de Victoire cuando le explicó (y posteriormente le mostró) lo que podía hacer: sus ojos se habían agrandado, sus pupilas brillaban de entusiasmo y su boca se había abierto ligeramente. A partir de ahí, cada vez de Victoire se acordaba, le pedía a Teddy que cambiara de forma, cosa que a veces hacía muy gustoso y otras no tanto, pero no podía decirle que no a Vic.De repente se acordó. ¡Claro, ese azul eléctrico de la primera vez! Todavía no lo había intentado por lo que podía servir. Además, era su última vasa, ya no recordaba ningún otro color más que usar. Cuando escuchó el chillido de Victoire, abrió lentamente los ojos esperando el veredicto de Vic. No pudo ver más. De un salto, Victoire abrazó a Teddy. -¡Este, este, este!- canturreaba muy contenta. Se separó un poco de Teddy y eufórica tocó su pelo- Me gusta, te queda muy bien- le sonrió.Teddy se la correspondió. -¿Sí, te gusta?- preguntó Teddy cogiendo un mechó de su pelo para mirarlo de reojo por encima suya. El color no era feo. -¡Siiii!- rió Victoire y, entonces, a Teddy se le ocurrió una idea. -¿Mejor que mi antiguo pelo?- le preguntó con una sonrisa y observó como lo miraba frunciendo el ceño como si se estuviera pensando bien la respuesta. Finalmente, asintió con el rostro serio. -Este mejor -Muy bien, Vic. De ahora en adelante llevaré este color, ¿te gustaría?Los ojos de la niña se abrieron y con una enorme curvatura en sus labios, asintió repetidas veces. -¡Niños, la merienda!- se escuchó, de pronto, la voz de fondo de la abuela Molly. Rápidamente, Victoire se levantó y empezó a correr directo a la casa. Cuando vio que Teddy no lo seguía, se giró. -¡Vamos, Teddy! ¡A comer!- apremió y entró en la casa. Pero Teddy no lo hizo hasta 7 minutos después. Por un momento se había quedado embobado mirando fijamente como Victoire se marchaba, por un momento se había quedado pensando en lo mucho que le gustaba la sonrisa de Vic. ------------------------------------****¡Me encanta la forma que parece que ha llegado mi historia a vosotros, no sabéis lo feliz que me hace ver vuestro comentarios!****Y, por supuesto, ¿quién no se enamoraría de un Teddy tan mono? *-*****Otra preguntita: ¿A qué casa pertenecéis o cual es vuestra favorita?**Prox cap: Despedidas. Solo serán dos años.