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Solo... ¿Amigos? — capítulo 2
Disclaimer: Algunos de los personajes nombrados aquí son obra de J.K. Rowling el uso de dichos personajes no tienen el propósito de herir u ofender a nadie.
Rose & Scorpius
Los niños estaban inquietos y nerviosos por la elección de las casa.
Más atrás Rose y Albus trataban de visualizar a sus primos mayores en busca de una ayuda o sólo una mirada tranquilizadora.
—Mira ahí esta James —Dijo Rose apuntando con la mano hacia el James que estaba en la mesa de Gryffindor.
—Oh ya lo veo, maldito nos dejó solos en el tren y solo apareció para molestar.
De repente el sombrero seleccionador carraspeo y todos voltearon para escucharlo atentamente.
Hace tal vez mil años
Que me cortaron, ahormaron y cosieron.
Había entonces cuatro magos de fama
De los que la memoria los nombres guarda:
El valeroso Gryffindor venía del páramo;
La bella Ravenclaw, de la cañada;
Del ancho valle procedía Hufflepuff la suave;
Y el astuto Slytherin, de los pantanos.
Compartían un deseo, una esperanza, un sueño:
Idearon en común acuerdo un atrevido plan de estudios
Para educar jóvenes brujos.
Así nació Hogwarts, este colegio.
Luego, cada uno de aquellos cuatro fundadores
Fundó una casa diferente
Para los diferentes caracteres
De su alumnado:
Para Gryffindor
El valor era lo mejor;
Para Ravenclaw,
La inteligencia
Y para Hufflepuff el mayor mérito de todos
Era romperse los codos.
El ambicioso Slytherin
Ambicionaba alumnos ambiciosos.
Estando aún con vida
Se repartieron a cuantos venían
Pero ¿cómo seguir escogiendo
Cuando los cuatro estuvieran muertos
Y en el hoyo?
Fue Gryffindor el que halló el modo:
Me levanto de su cabeza,
Y los cuatro en mi metieron algo de su sesera
Para que pudiera elegirlos a mi manera a la primavera.
Ahora ponme sobre las orejas.
No me equivoco nunca:
Echaré un vistazo a tu mente
¡Y te diré de qué casa eres!"
La sala se llenó de aplausos silbidos y algunos que otros comentarios llenos de entusiasmo al escuchar la -no tan entonada- canción del sombrero seleccionador.
—Bien, conforme valla nombrándolos pasaran al frente y se pondrán el sobrero para ser elegidos a alguna de las 4 casas — Informo el profesor Neville.
—Anderson Adeleine.
Una chica de cabello negro azulado y ojos azul celeste camino hacia el banquito y se subió torpemente.
— ¡Ravenclaw! —Grito el sombrero seleccionador.
—AppleWithe Hawes.
Después de un rato el sombrero lo nombro Gryffindor.
Una chica llamada Mila fue enviada a Hufflepuff, un chico llamado Alexander fue enviado a Gryffindor, 2 Chicos a Slytherin y otra chica a Ravenclaw.
—Johnson Katherine.
Rose le sonrió a Kate diciéndole ''Vas a estar bien''
Kate se sentó en el banquito y al ponerle el sobrero este le tapo los ojos.
«Mmm,…. Una gran inteligencian y sabiduría, pero también tienes muchas ambiciones, y eres… Valiente…Eres digna de una ser Ravenclaw entonces…»
— ¡Ravenclaw! —La mesa de Ravenclaw se puso a aplaudir y festejar al recibir al recibir a Katherin.
Un Gryffindor, 3 Hufflepuffs.
-Malfoy Scorpius.
La sala se llenó de murmullos al escuchar el nombre de Scorpius.
«Ahhh, un Malfoy, aún recuerdo cuando estuve en la cabeza de tu padre, él era totalmente digno de un Slytherin, pero tú, tú tienes algo que el no, inteligencia y eres amable»
— ''Yo no soy amable'' —Pensó Scorpius.
*«*Claro que lo eres chico, yo lo sé todo, pero así como eres amable eres arrogante y astuto, así que… ¿En qué casa debería de ponerte? ¿Ravenclaw o Slytherin?»
— ¡Ravenclaw! —Gritó antes de que el muchacho pudiera responder.
En la mesa de Ravenclaw hubo aplausos pero no como los que hubo cuando llego Kate.
5 Hufflepuff, 3 Griffindor's, 3 Ravenclaw's 2 Slytherin's.
— ¡Potter Albus!
Otra vez la sala se llenó de murmullos por todos lados por segunda vez y Albus se puso nervioso al sentir tantos ojos sobre él.
Cuando Albus camino hacia el banquillo torpemente y con la cabeza baja.
«Parece que hoy tendré muchas cabezas conocidas hoy, veamos Mmm…. Veo inquietudes en ti, no quieres ir a Slytherin, pero aun así eres digno de estas ahí»
«Slytherin no, Slytherin no, Slytherin no» - pensaba Albus en su cabeza.
« ¿Slytherin no? ¿Estás seguro? Serias una persona grande si fueras a esa casa, pero si tanto insistes»
-¡Gryffindor!- Gritó el sobrero.
Albus se quitó el sombrero y fue directo a la mesa de Gryffindor y se sentó al lado de James quien le dio unas palmadas en la espalda para felicitarlo.
-¡Weasley Rose!
Y por tercera vez todos comenzaron a murmurar cosas.
Rose sintió como sus piernas se adormecías así que camino lento hacia el banquillo, cuando le pusieron el sobrero a Rose este le tapo los ojos y como si sintiera que alguien le habla al oído escucho:
« ¡Si! Lo sabía hoy encontraría cabezas interesantes, una Weasley, cada Weasley ha pasado por aquí con su cabello rojo»
«Bien veamos, tienes la inteligencia de tu madre, tu mente esta privilegiada de muchos datos, y libros de magia pequeña, oh pero también tienes valentía, y que más veo, darías cualquier cosa por tus amigos, pero Mmm… imaginación, pero que interesante mente tienes pequeña»
« ¡Cuando tu madre paso por aquí también la tuve difícil eh, así que ya sé a qué casa debes ir!»
-¡Ravenclaw!- Y de nuevo la mesa se llenó de aplausos.
Rose corrió hacia la mesa de Ravenclaw y se sentó al lado de Scorpius y Kate.
Cuando terminó la selección de casa la Profesora McGonagall se paró y dio un discurso
—Bienvenidos al colegio Hogwarts de magia y hechicería, aquí les enseñaremos a controlar su magia hasta que se gradúen, si tienen alguna incomodidad o cualquier problema, no duden en informarme, haré todo lo posible para resolverlo. Y dicho esto ¡A comer todos! —La profesora alzó los brazos al aire y las mesas se llenaron de comida de todo tipo.
—Rose, pásame las papas —Pidió Kate.
— Sí, ¿Quieres papás Scorpius? —Pregunté, pero este tenía la mirada perdida— ¿Scorpius? ¿Scor? —Pasé una mano delante de sus ojos.
Scorpius volteo hacia mí como si nada y dijo '' ¿Qué?'' bruscamente
— ¿Qué si quieres papas? —Preguntó de nuevo con la mejor sonrisa que podía poner.
—Ah, sí gracias. —Tomó las papas puso algunas en su plato y me las paso de vuelta y yo se las pase a Kate.
— ¿Estás bien? —Preguntó levantando la pelirroja levantando las cejas.
—Si…- Se volteó de nuevo comió un poco y se volvió a quedar estancado en sus pensamientos.
—Scorpius ¿Enserio estas bien?
—Sí, ya te lo dije —Murmuro por lo bajo—. Tengo una pregunta —Asentí dándole a entender que siguiera— ¿Por qué eres tan amable conmigo? Prácticamente aquí todos me miran raro, y si te juntas conmigo, no solo a mí me miraran así, si no a ti también.
Rose miro a su alrededor y efectivamente, Rose, Albus y Scorpius eran el centro de atención, ¿Así que eso se sentía de cerca ser los hijos de los héroes de la guerra?
—Es… ¿Cómo decirlo? Rebeldía —Eso sonó más como una pregunta— Mi padre, te odia, bueno, odia a tu familia, incluso antes de venir aquí me dijo que no hablara contigo, y que te ganara en los exámenes y todo eso…— Calló para esperar una respuesta pero nunca llego así que continuó—Me resulta agobiante ser la hija de mis padres, los quiero naturalmente, pero todos me mirar como si esperan que sea igual que ellos. —Explicó Rose.
—Así que te ofreciste a ser mi amiga solo por que querías desobedecer a tus padres —Levantó las cejas.
—No y si…. ¿Más o menos? —Rio por lo bajo—En cierto punto es verdad, pero también quiero ser tu amiga porque me caes bien, eres amable, no eres tan malo como piensas. —La chica le dedico una sonrisa cálida.
—Vale, es la segunda vez que escucho eso en todo el día —Resoplo, pero aun así una pequeña sonrisa se escapó de sus labios.
— ¿Quien fue la otra persona que te lo dijo?
—No fue una persona, fue un sombrero, un gran y sabio sobrero —Recalcó sabio.
Cuando el banquete hubo acabado Kate, Scorpius y yo seguimos a los prefectos a nuestros dormitorios.
—Chicos, para entrar a los dormitorios tienen que contestar la adivinanza que hace el águila… ¿Alguien quiere participar?
— ¿Qué es esa cosa, que entre más grande sea... menos se verá?
Rose lo pensó un rato, quizá porque no podía dejar de lado una pregunta sin resolver, levantó la mano captando la atención de todos, la miraron esperando una respuesta, Rose tragó saliva y dijo con una voz baja pero suficientemente alta para ser escuchada.
—La oscuridad —Contestó Rose.
—Esa respuesta es correcta —Hablo la estatua de la águila mientras había sus alas y los dejaba pasar.
—Valla, sabias la respuesta —Susurró Kate al oído de Rose.
Esta se ruborizo y desvió la mirada.
Era una sala grande, tenía cortinas de suave seda color azul y bronce, el techo estaba lleno de estrellas que brillaban e iluminaban la sala, el papel tapiz tenía un Unicornio, el cielo era oscuro y también empapado de estrellas también había diversas estatuas una de Rowena Ravenclaw.
—Qué lindo —Dijo Rose admirando la que ahora era su Sala Común.
—Sí, es verdad—Coincidió Kate.
—Esos son los dormitorios de las chicas —Apuntó el prefecto.
—Vamos, Kate —Rose tomó de la mano a su nueva amiga y la llevo hacia los dormitorios.
Kate y Rose subieron las escaleras para entrar a los dormitorios de chicas había cinco camas, el estampado de las sabanas era azul con bronce.
— ¿Hola? —Dijo alguien detrás de las chicas haciendo que ambas se sobresaltaran.
—Oh lo siento por obstruirte la entrada —Se disculpó Rose— Tú fuiste la primera que paso a ser seleccionada ¿cierto? —Pregunté con curiosidad— Pero tu cabello, es blanco y antes era negro azulado.
—Ah, sí soy metamorfomaga, pero aun así es algo difícil controlarlo, cuando pase al frente mi cabello se volvió de un negro azulado, el blanco es el color de mi cabello natural, ¿gracioso no? Sin color ni nada —Dijo— Mi cabello cambia por mis emociones o sentimientos, y no puedo controlarlo porque nací con el cabello blanco así que se refleja. —Explicó.
—Genial ¡Cambia tu cabello a color purpura! —Exclamó Kate con entusiasmo.
La chica cerró los ojos concentrándose y de repente su cabello blanco se hizo purpura.
—Si mi estado de ánimo cambia se hará de otro color reflejando mis emociones— suspiró —es algo cansado.
—Tengo un primo llamado Ted y él también es metamorfomago, pero él lo puede controlar —Dijo Rose mirando el cabello de la chica con curiosidad.
—Sí, bueno normalmente todos pueden controlarlos.
—Ejem…
Alguien carraspeo detrás de la metamorfomaga, esta dio un respingo, y su cabello se volvió azul.
—Ven —tomo uno de sus mechones y lo mostro. Cerró los ojos y su cabello se volvió blanco pero esta vez tenía mechas azul claro en las puntas —Así está mejor.
Yo y Kate reímos y miramos a las chicas que estaban detrás de Adeleine.
—Soy Megan Nott, y ella es Claver Green —Presentó
Megan tenía el cabello café oscuro y ondulado, ojos grandes y verdes esmeralda, una boca pequeña y pómulos levantados.
Claver era muy delgada con cabello corto y rubio, ojos avellana y unas pestañas largas.
—Hola yo soy Adeleine, soy metamorfomaga —Se presentó con una sonrisa de oreja a oreja.
—Yo soy Kate, y desafortunadamente, no soy metamorfomaga pero soy pelirroja —Sonrió con una sonrisa grande en su rostro.
—Y yo, soy Rose Weasley, también pelirroja —Dijo la pelirroja sonriendo de lado.
—Bien, emm Claver toma- Le dio su bolso a la chica y esta lo cargo de mala gana— Yo quiero esa cama —Apunto la cama del fondo—Claver tu toma la que está al lado izquierdo.
—No —Murmuro y soltó el bolso de la chica en una cama— no soy tu elfo domestico para que me trates así.
—Tú haces lo que yo diga y yo digo que duermas ahí —Ordenó.
Sin embargo Claver se dio medio vuelta y dijo.
—Hola soy Claver, rubia natural —hizo una seña de amor y paz y ladeo su cabeza—Espero llevarnos bien.
—Igualmente —Dijimos las tres al mismo tiempo.
— ¿Bien, que camas quieren? —Preguntó
— ¡Claver hazme caso! ¡Te ordeno que hagas lo que yo digo! — Exclamó la morena.
Sin embargo esta la volvió a ignorar.
—Yo quiero esa —dijo Rose apuntando la que estaba al lado de la ventana.
—Entonces yo quiero la que está al lado —Señaló Kate.
—Bien entonces yo la que está a la derecha de Nott —Eligió Adeleine guiñándole el ojo a Claver.
—Bien entonces yo la que sobra —Y se sentó en la cama que estaba al lado de la puerta.
— ¡Claver! —chilló Megan.
—Ya déjala en paz, no puedes mandarla —Dijo Adeleine mientras buscaba ropa para dormir en su baúl.
—Quien te crees para hablarme así —le espetó Megan— No eres más que una chica emocionalmente inestable por lo que veo.
Adeleine se ruborizó y su cabello cambio de color a un rosa chillón.
— ¡Ja! ¿Vez? —Se burló Megan.
—Ya detente —Le dije con todo cortante— No puedes tratarnos así, no puedes tratar a nadie así solo porque te plazca.