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Solo... ¿Amigos? — capítulo 29

Disclaimer: Algunos de los personajes nombrados aquí son obra de J.K. Rowling el uso de dichos personajes no tienen el propósito de herir u ofender a nadie.

Rose & Scorpius

La cabeza de Scorpius, podía explotar en cualquier momento, no había momento en que no peleara con Rose, y ella no ayudaba en nada, tenía que estudiar para los T.I.M.O. de ese año, lo cual era aún más estresante, y la situación empeoraba cada vez más.

Tiempo a solas, era lo que necesitaba, pero no había momento para ello, pues, cada paso que daba, alguien se le acercaba a hacer una pregunta sobre los exámenes, lo cual era molesto, el rubio, se limitaba a decir la respuesta de mala gana y se iba inmediatamente del lugar.

Se encontraba en los campos de Quidditch, estudiando, 'Historia de la Magia' pues, era la asignatura en la que más fallaba. El sol le daba en la frente, suspiro y cerro el libro.

Era tiempo de descansar, llevaba al menos 8 horas de estudio por día, ¿Por qué tanta obsesión por esto? si era lo suficiente listo para pasar los exámenes sin estudiar, pero si lo hiciera así, tendría una calificación mediocre, o eso pensaba.

La persona mas estresada del castillo, debía ser Rose Weasley, que estudiaba y se preocupaba por corregir a los demás, se enojaba con su primo, Albus, que lo único que hacía, era jugar y distraer a Adeleine en sus estudios. Por otro lado, también seguía enojada con Scorpius, pues el chico, no le había dirigido la palabra desde su última pelea, que -Obviamente- ella había comenzado.

FHLASHBACK.

Estaba sentada sobre una butaca de su sala común. Era ya casi pasadas de las 12 y estaba esperando a que los chicos de cursos menores se fueran a dormir, pues era deber de prefecta.

Después de que todos se fueran a, dormir, tendría que bajar con Scorpius e ir con el Jefe de Casa, el Profesor Flitwick, la chica espero a Scorpius en la Sala Común, al menos cinco minutos, mientras leía un libro sobre Runas antiguas.

-Hola—Dijo Scorpius, sus ojos grises permanecían fríos, y debajo de estos había ojeras, parecía cansado, pero, en estas fechar, casi todos los alumnos de quinto curso se veían así.

-Vámonos—Dijo Rose cerrando el libro y dejándolo sobre la mesa, se paró y fue bajando las escaleras de la torre junto al rubio.

Scorpius, quien iba tarareando una melodía de, que Rose no pudo reconocer, no hablo en todo el camino, lo que hiso que la chica se enfadara un poco.

Los pasillos estaban silenciosos, y todo no era oscuridad, gracias a la luna llena, que alumbraba un poco, la pelirroja, caminaba lentamente, con su varita en mano, junto a Scorpius, que en todo el día no habían, hablado, y en ese momento se dedicaba a ignorarla.

Rose se le encaro con los brazos cruzado, y se dio cuenta, que el chico, no se había sorprendido, ni nada, lo que hizo que ella se enojara aún más. Scorpius esperó a que hablara, pero, Rose, había encarado a Scorpius, sin ninguna excusa. Momento después, suspiro profundo y el rubio decidió hablar.

-Quiero hablar contigo—Dijo lento y claro, pero Rose, aún seguía enojada—Se trata de…

-¿Por qué me ignoras?—Interrumpió al chico, Scorpius se rasco la nuca nerviosa y la miro fijamente.

-No te ignoro, solo que, quiero hablar contigo, y de alguna forma estoy nervioso—Contesto con voz cansada.

-Habla ya—Le exigió, pero Scorpius la miro, con ceño.

-No pudo decir esto, cuando está enojada—Le dijo.

-¡No estoy enojada!—Exclamo alto.

Los dos se quedaron en silencio por unos segundo, Scorpius, se limitó a mirar la ventana de al lado, cuando por fin, miro otra vez a Rose, este se dio cuenta, que si hablaba, la discusión se haría más grande, pues lo que quería era de Scamander, y su relación con él.

-Ya es hora de volver—Dijo por fin, el chico.

-No, no lo es, ¿de qué quieres hablar?—Rose, estaba, nerviosa ¿Y si quería dejarla? -Aunque su relación no era del todo estable aun—podía haberse arrepentido, de comenzar, ''esto''

-¿Quieres dejarme?—Preguntó con voz temblorosa, Scorpius abrió los ojos de golpe-¡Eres un idiota!—Chillo.

-¿Qué? ¿Acaso estás loca?—Le pregunto, al ver que Rose, se había cambiado de drásticamente de humor.

-¡No me llames loca!—Grito, y su voz resonó en todo el castillo.

Regla No.1: Nunca llames a una chica, loca cuando está enojada.

-Ey, cálmate—Le ordeno, tratando de serenarla.

Regla No. 2: Nunca le digas a una chica ''Cálmate'' eso solo hará que se enoje más.

Rose avanzo, hacia Scorpius y le pego, débilmente en el pecho, le dedico una mirada de furia, y lo empujo cuando paso a su lado.

FIN DEL FLACHBACK.

Quizá, había exagerado, pero tenían que arreglar las cosa, tarde o temprano, (ósea ahora) Rose cerro el libro de golpe, haciendo que sus amigos, se sobresaltara, pero ella los ignoro, y subió las escaleras del dormitorio de los chicos.

Encontró a Michael, tirado sobre su cama, con un libro en la cara, camino hacia él, y dejó caer su cano sobre el libro golpeando su cara, el chico despertó casi al instante.

-Hay algo que se llama privacidad…-Dijo acostándose boca abajo.

-Lo siento… ¿Dónde…

-Campo de Quidditch—Respondió antes de que terminara de hablar.

Rose se despidió y cerró la puerta en silencio, Michael levanto la cabeza de golpe, y recordó, que Scorpius dijo que iba estar, enseñando a una chica sobre Aritmacia ''Rayos'' pensó. Pero no se molestó en ir a distraer a la chica.

Rose llego al campo de Quidditch, y busco a Scorpius con la mirada, este iba bajando las escaleras con un chica, alta y rubia, que no reconocía, Scorpius, miro a Rose, y supo, que tenía problemas, pues, Madeleine, quien iba agarrada—Para a su pesar—del brazo del chico no dejaba de acercarse e insinuársele**.**

Rose, se acerco a los dos chico, y vio que la ''Chica'' estaba bastante apegada a Scorpius, lo que hizo que quisiera, aventarle un maleficio, pero se contuvo.

-Tenemos que hablar—Le dijo, ignorando a la rubia.

-Disculpa—Hablo con voz, chillona fingida—Pero, está conmigo.

Scorpius obviamente incomodo, dio un paso hacia atrás, al ver la cara de enojo de Rose, pues sus ojos, miraban los de Madeleine, que está a la vez le devolvía una mirada desafiante. Trato de hablar, pero el peligro se aproximaba y no quería salir lastimado.

-Madeleine—Hablo por fin—Podrías…

-¡No!—Chillo como una niña pequeña- ¡Prometiste enseñarme! No, puedes irte con esa pelirroja. —Scorpius, miro a Rose y esta, estaba que echaba fuego, literalmente, podía ver como el humo salía de sus orejas.

-Perdón, pero tengo que darte esta información—Dijo con un tono de voz tranquilo, que hacía que se le erizara la piel—Pero no le gustan las rubias, y menos si son falsas.

-Tranquila—La trato de serenar, parecía, que, no aprendía la lección.

Rose, lo miro, con furia, y se fue del campo, lo más rápido que pudo.

-Espera—La llamo Scorpius-¡Espérame!—le grito.

-¿Qué quieres?—Le espeto enojada, atrayendo la mirada de las personas, 'curiosas' -Por no decir, otra cosa.

-Vamos a otro lugar…

La tomo de la mano, y la llevo a un pasillo, 'desierto' después, de subir escaleras, varias veces, e encontraban frente, al tapiz, de ''Bárnabas el chiflado''

-¿Quién es esa chica'—Pregunto, poniendo los brazos en jarra.

-Una chica… que no dejaba de molestarme para que le enseñara Aritmacia—Respondió.

-¿Por qué la defendiste?—Volvió a preguntar, mordiéndose el labio inferior, y vio que sus ojos se cristalizaban ¿Enserio? ¿Iba a llorar? Scorpius comenzó a dar vueltas nervioso, pasándose una mano por su cabello, escucho unos pasos acercándose, necesitaban un lugar donde nadie los molestara.

Una puerta apareció en el papel tapiz, Scorpius se paró en seco, Rose aún estaba cabizbaja, la tomo del brazo y la empujo dentro de la puerta.

Era una habitación amplia, había un sillón y una mesa redonda, con dos sillas, una gran ventana que dejaba ver los terrenos de Hogwarts. Rose la miro, algo sorprendida, pero después dirigió su mirada al chico. Se sentó en el sillón y Scorpius la siguió con la mirada.

-¿De qué quieres hablar?—Le pregunto Scorpius suspirando.

-¿Ya no me quieres?—Pregunto, y sus ojos se volvieron a cristalizar.

-¿Qué?—Preguntó perplejo y Rose repitió, este sin creérselo, volvió a repetir lo anterior-¿Qué?

-Ya no me quieres—Afirmo, con un hilo de voz.

-Ey, ey, ey, no llores—Dijo y se puso a su altura. Tomo sus manos y trato de hacer contacto visual. Pero era tarde, por primera vez en su vida, había visto a Rose llorar.

-¡Cómo puedes decir que no te quiero!—Exclamo Scorpius nervioso—Si… si te quiero, ¡pero por Dios, deja de llorar!

Rose, me mordió de labio inferior para no llorar más, y miro a los ojos a Scorpius, sus largas pestañas estaban empapadas por sus lágrimas, este le sonrió de lado, y la abrazo, le dio un beso en la coronilla.

-Ven, Vamos—Dijo extendiéndole la mano para irse, del ese lugar que ni idea de donde salió, perro rose no tomo su mano- ¿Qué pasa?

Rose, se sonrojo un poco y se levantó del sillón, se acercó a Scorpius, y dijo en un susurro casi inaudible.

-No me has besado—Dijo tomando de la manga a Scorpius. Este levanto las, cejas y se acercó a la chica, y junto sus labios con los suyos, fue un beso corto, pero cálido.

Rose frunció el ceño, eh hizo un puchero, ''Solo lo hiciste porque te lo pedí'' ¿Por qué las chicas eran tan exigentes?

Tomo a Rose por la cintura, pegándola a su cuerpo, paso la punta de su lengua sobre su labio inferior, después junto sus labios, Rose, abrió la boca, y Scorpius metió su lengua dentro, -Iugh—.

Scorpius comenzó a retroceder, con Rose para sentarse en el sillón, y tener más comodidad. Comenzó, por quitarle la túnica y después por desabrochar los botones de su blusa. Metió sus manos, dentro, tocando su plano abdomen, Rose, se estremeció ante el frio contacto de las manos de Scorpius, con su abdomen.

No sabían en que momento, pero, una cama, apareció, Rose estaba bajo Scorpius, sobre la cama, este, comenzó a, besarle el cuello y los hombros, dejando pequeñas marcas, Rose, que a veces emitía, pequeños jadeos—Gemidos—comenzó a desabrochar la camisa del chico, en unos cuantos segundos, ambas camisas, ya habían desaparecido.

En la mente de Scorpius, un signo de 'Alerta' apareció, y se detuvo en seco, ¿Cómo llegaron a esto? Miro a Rose, quien tenía, los ojos cerrados, y sus mejillas estaban sonrojadas.

-Rose—La llamo seriamente, la chica abrió los ojos lentamente, pero desvió la mirada, del chico por vergüenza. —Mírame—Y lo miro— Sabes, que si seguimos, ¿Sabes lo que va a pasar?

-eh…. —La chica, se sonrojo, al darse cuenta, valla que en el momento en que empiezas a hacer 'eso' tu mente se nubla por completo.

-¿Quieres parar?—Le pregunto—Porque, si dices que no y luego te arrepientes, no voy a parar…

-¿Es una amenaza?—Pregunto, tímidamente.

-Es una advertencia. -Contesto, Rose asintió, y se paró de la cama para comenzarse a vestir.

-¿Estás bien?—Vale, acababan de parar, hace dos minutos, casi, tienen relaciones, y ahora, estaban tan callados. Rose asintió frenéticamente.

-Solo, que me alegro de haber parado, quiero ser virgen aun—Hubo un silencio, de varios segundo, hasta que Scorpius no pudo evitar sonreír.

-Bien, lo entiendo—Le dijo

-¿Aun eres virgen verdad?—Dijo abriendo los ojos, otro silencio, bastante prolongado-¡¿Qué!? ¿Enserio no eres virgen?

-Tranquila, aun no eh tenido mi primera vez—La tranquilizo riendo.

-Bien…

Los dos, volvieron en silencio a su sala común, antes de ir a su habitación Scorpius la tomo del brazo y le dijo al oído.

-Te quiero mucho—Murmuro—No lo dudes, nunca.

Rose, se sonrojo y asintió, su corazón palpitaba al cien y su piel se sentía caliente. Realmente, le gustaba Scorpius, demasiado… se había enamorado, por primera vez en su vida, de alguien, 'Prohibido' , y quien sabe cómo reaccionarían, los demás, si lo supieran