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Historia 173215 — capítulo 38

Bueno aquí esta el capitulo 38, y voy a subirlo ya ya ya jajajajaEsta mañana me he pillado un dedo con la puerta de hierro del colegio y espero que no os suceda porque se me ha puesto morada la uña xDBueno espero que les guste y aquí lo dejo.---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------A la mañana siguiente después de vestirme para mi último día de clases antes de irme esa misma tarde de regreso a casa con los Weasleys para pasar la navidad baje al gran comedor a tomar mi desayuno como todos los días.

Cuando entre mire a lo largo de la mesa y sonreí al ver las cabelleras pelirrojas de los gemelos.

Avance rápido hacia ellos y pase mis brazos por los hombros de George dándole un beso en la mejilla.

-Buenos días chicos-dije sentándome tranquilamente.

Cogí la jarra de zumo de calabaza pero la volví a dejar y los mire.

Estaban cabizbajos, ni hablaban ni sonreían.

No tenían sus características miradas traviesas como si en cualquier momento fueran a gastarte una broma.

-Chicos, ¿Por qué estáis así? ¿Ha pasado algo?-dije preocupada.

-Han atacado a papa mientras vigilaba en la sección de misterios, si no es por Harry estaría muerto-dijo Fred triste mientras removía los huevos sin ganas.

-¡¿Qué?! ¿Quién le ha atacado? ¿Y cómo que Harry?-dije asustada.

-¿Quién crees que ha sido, Lyra?-dijo Fred.

-Harry soñó que atacaban a papa y lo dejaban mal herido y Dumbledore empezó la búsqueda y al momento se llevaron a papa al hospital-dijo George mirando el beicon como si fuera algo de otro mundo.

Suspire.

-Pues menos mal que lo encontraron a tiempo…-dije aliviada mientras cogía la mano de George y le daba un suave apretón-Veréis como se recupera rápidamente, los Weasleys sois fuertes-dije intentando animarles.

Fred y George mostraron una débil sonrisa de agradecimiento pero siguieron sin comer.

Fruncí el ceño.

-Y ahora vais a comer-les ordene con voz autoritaria.

Los gemelos dieron un respingo y empezaron a comer.

-¿Sabes que te pareces a nuestra madre cuando te pones así?-dijo Fred comiendo.

-Si eso sirve para que no os muráis de desnutrición me parece bien-dije echándome zumo de calabaza en la copa y sirviéndome huevos y beicon.

George sonrió y comió mientras apretaba mi mano como yo había hecho antes.

Este año debido a lo ocurrido usaríamos un traslador para llegar a mi casa en vez de ir en tren como todos los años.

Todos nos situamos con nuestras maletas alrededor del traslador, lo tocamos y poco después aparecimos en la puerta de la casa de los Black.

La casa empezó a aparecerse de entre la número 11 y la 13 y la señora Weasley abrió la puerta saludándonos alegremente.

-¡Pero mírate Lyra, están hermosa!-me dijo la señora Weasley abrazándome.

-Gracias Señora Weasley ¿Cómo está el Señor Weasley?-dije educadamente mientras cerraba la puerta detrás de mí y la señora Weasley hacia desaparecer mis cosas como había hecho con los demás.

-Oh, está bien gracias a Harry-dijo alegre.

-Como me alegro, cuando vi a los gemelos tan preocupados y me lo contaron me asuste-le dije sonriéndole.

-Es verdad, nos obligó a comer porque no queríamos-dijo Fred riendo mientras George me sonreía.

-Me alegro de que alguien les ponga en cintura-dijo la señora Weasley sonriéndome antes de irse a la cocina.

Todos nos colocamos en la mesa sin sentarnos esperando a que la Señora Weasley trajera al Señor Weasley.

Me situé entre los gemelos, como ya era costumbre.

Un papa Noel en escoba voladora del tamaño de una muñeca paso volando por encima de la mesa.

-Hou, Hou, Hou, Feliz navidad-dijo el muñequito volador de papa Noel.

-Aquí está, Papa ha vuelto-dijo la señora Weasley llevando al Señor Weasley en la silla de ruedas y esquivando el papa Noel mientras la silla y el señor Weasley chocaban con la mesa haciendo que este soltara un quejido.

Todos aplaudimos felices de que el amable señor Weasley estuviera sano y salvo aunque más salvo que sano.

-Sentaos todos, Sentaos-dijo la señora Weasley mientras nos sentábamos-Eso es, ahora los regalos-dijo para empezar a repartir los regalos.

A todos nos repartieron un regalo con distintos colores de envoltorios menos a Ron que le dieron una caja amarilla con un lazo.

-Y un gran paquete para Ron-dijo la señora Weasley entregándoselo.

-y en un gran paquete para Ron-repitió feliz el señor Weasley.

La señora Weasley les iba a entregar sus regalos a los gemelos uno de color verde azulado y otro naranja, empezó a cruzarlos sin saber de quién era cada uno.

Los cogí y les di cada regalo a su destinatario con una sonrisa.

Ron saco un chaleco gris de pelo mientras Hermione sacaba una Bufanda negra y Los gemelos y yo sacábamos bufandas iguales con colores otoñales.

-Gracias mama-dijeron los Weasley.

-Gracias Señora Weasley-dijimos Hermione y yo.

Harry entro a la cocina mientras papa se quedaba en la puerta observando sonriente la escena.

-Huy Harry-dijo la señora Weasley dejándolo todo para ir con el susodicho-Harry, has venido-dijo dándole una caja roja con un lazo-Feliz navidad-dijo dándole un abrazo mientras Harry cogía el regalo y le devolvía el abrazo dándole las gracias.

La señora Weasley se reunió con todos nosotros y Harry abrió la caja encontrándose con una bufanda de seda roja y marrón.

Los gemelos, Hermione y yo nos levantamos y el señor Weasley alzo su copa.

-Por el señor Harry Potter-dijo el señor Weasley con su copa alzada mirando a Harry-sin el cual yo no estaría aquí, por Harry-concluyo el señor Weasley.

Todos elevamos las copas.

-Por Harry-dijimos al unísono.

Iba andando por casa cuando oí a krecher renegar sobre Harry.

Me pare en la puerta y mire a Harry para después fruncir el ceño y mirar a Krecher.

-Krecher, ya basta, deja a Harry tranquilo, ve a limpiar el cuadro de la abuela, seguro que quiere compañía más de su…agrado-dije recalcando la última palabra.

-Claro joven ama, Krecher vive para servir a la noble casa de los Black-dijo desapareciendo.

-Perdónale, nunca ha sido muy afable, Ni siquiera siendo yo niño-dijo mi padre detrás mía poniendo sus manos en mis hombros-No conmigo desde luego.

-¿Tu creciste aquí?-dijo Harry.

-Es la casa de los Black, la casa de mis padres, se la ofrecí a Dumbledore como cuartel de la orden del fénix, lo único útil que he podido hacer-dijo mi padre poniendo una mano en el marco de la puerta.

-No digas eso papa, lo más útil he sido yo -dije sonriendo.

Papa sonrió y Harry rio.

-Que modesta eres hija-dijo mi padre divertido.

Sonreí.

-Este es el árbol genealógico de la familia Black-dijo papa acercándose a la pared seguidos de cerca por Harry y por mí.

-Odio a la mayoría…mis padres y su manía de la sangre limpia-dijo papa-mi madre lo hizo cuando yo me escape-dijo señalando su nombre donde su rostro estaba quemado como el de tía Andrómeda y algunos más, incluido el mío al lado de mi padre.

-un encanto de mujer, yo tenía 16 años-dijo papa melancólico.

-¿Dónde fuiste?-pregunto Harry.

-Con tus padres, siempre era bienvenido entre los Potter, le veo tanto en ti Harry, eres su viva imagen-dijo Papa sonriéndole a Harry.

-no estoy tan seguro-dijo Harry-Sirius cuando estaba…cuando vi el ataque al señor Weasley…no estaba solo mirando, yo era la serpiente y luego en el despacho de Dumbledore hubo un momento en que quería…quería…esta conexión entre Voldemort y yo ¿y si está ocurriendo porque me estoy volviendo como él? Estoy de mal humor siempre y ¿y si después de lo mal que lo he pasado algo no funciona bien en mi interior? ¿Y si me estoy volviendo malvado?-concluyo Harry.

-Quiero que me escuches muy atentamente, Harry-dijo papa cogiéndolo de los hombros-no eres mala persona, solo eres una buena persona a la que le han ocurrido cosas malas ¿lo entiendes?-dijo papa mientras Harry asentía.

-Además el mundo no se divide solo en buenos y mortifagos, todos tenemos luz y oscuridad en nuestro interior, lo que importa es que parte elegimos potenciar-dijo papa-eso es lo que realmente somos…cuando todo esto acabe seremos una familia normal, ya lo veras-dijo papa mirándonos y dándonos un abrazo a ambos.

-Sí, papá, yo, que seré la hermana mayor y el hermano pequeño que será el pequeño no tan pequeño Harry -dije codeando al último mientras le giñaba el ojo y él sonreía.

A la hora de la cena todos nos sentamos a la mesa a cenar ya que a la mañana siguiente partiríamos a Hogwarts para el resto del curso.

-George rellena el vaso-dije sonriéndole.

-¿Por qué le das órdenes?-dijo Ron con la boca llena.

-¿Es que no estabas? Hicieron un duelo en el club y se apostaron ser el esclavo del otro durante las vacaciones de navidad, George perdió asique es su esclavo y hoy es su ultimo día.

La mesa entera rio y George se puso rojo.

Aprovechando el acercamiento me acerque a su oreja y empezó a susurrarle.

-Creo que ha llegado el momento, si quieres claro-susurre.

-¿El momento de qu…? Ah…. Genial-dijo George sonriéndome.

Carraspeamos a la vez y todos nos miraron fijamente.

-Haber…creo que debería decirlo yo…em…pues…yo quería decir…-dijo George rojo como su pelo y rascándose la nuca mientras apretaba mi mano.

-¿Qué estasis de novios?-dijo Fred y nosotros le fulminamos con la mirada y él se rio.

-Sí, eso era, gracias por decirlo por nosotros Fredie-dije sonriéndole pero matándolo con la mirada.

-Los Weasley contuvieron el aliento y luego estallaron en emoción felicitándonos.

La señora Weasley apareció por detrás estrujándome en un abrazo que me quitaba la respiración.

-Ya sabía yo que terminaríais juntos ¡Y como me alegra!-dijo alegre la señora Weasley para luego soltarme y coger una bocanada de aire.

-Mama, si te emocionas tanto mataras a mi  novia-le reprocho George haciendo que todos rieran incluido mi padre que parecía que ya lo sabía.

Papa levanto la copa y lo mire confusa.

-Por la feliz pareja, supongo que pronto todos seremos familia-dijo para luego reír y yo ponerme roja al igual que mi pelo se volvía de ese color.

La mesa rio por mi reacción y yo me oculte en el hombro de George.

-Qué vergüenza-susurre.

-¿Tu? ¿Vergüenza? Eso es nuevo-susurro George con sorna.

-George…-reproche haciendo un puchero mientras este reía y yo le sonreía.