Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 173215 · de

Historia 173215 — capítulo 44

Todo iba bien con la tienda, bueno, En verdad siempre estaba lleno de gente.

La fecha en que todos los niños volverían a clases se acercaba y dentro de poco no habría tanto jaleo.

-Chicos-les dije al cerrar ya en la noche.

-¿Qué?-preguntaron al mismo tiempo.

-He pensado que como esto se vaciara considerablemente cuando los niños entren a las clases, podríamos…Enviar las cosas, podrían mandarnos cartas con sus direcciones, como escuela, casa y cuarto y el nombre y enviárselo por correo de lechuzas o con mi fénix que viaja más rápido-dije acariciando mi brazo nerviosa mientras ellos hacían cara de asombro y pasaban sus brazos por mis hombros.

-¿Cómo no se nos ocurrió antes George?-dijo Fred.

-Eres una genio-dijo George besando mi cabeza mientras reía.

-Empezare a hacer la propaganda informativa, tendrán que enviar el dinero con las lista de cosas que quieren, are un catálogo con los precios que repartiremos a los clientes-dije Guiñándoles un ojo antes de irme.

Había ido a la casa de los Black a ver como estaba, desde que murió papa y pase esa semana aquí no he vuelto, pero ahora que los cuadros de papa están colgados por las paredes no me preocupaba tanto.

Entre y cuando estuve en el pasillo chasquee la lengua.

Todo era deprimente con colores tétricos y anticuados, no como la casa de los Weasley que era cálida y acogedora.

-Antes no veía la casa tan triste y tétrica-dije negando con la cabeza mientras George me pasaba un brazo por mis hombros.

-Antes estaba yo-dijo papa desde el cuadro de la entrada.

-Tienes razón-dije sonriéndole con tristeza-tendré que animar la casa si queremos vivir aquí juntos-dije feliz sacando la varita.

-Esos sangre sucia…que deshonra para esta familia-decía mi abuela desde su retrato en la escalera cuando estábamos subiéndolas.

-Abuela cállese con eso de la sangre, ya no quedan Blacks-dije Con los brazos en Jarra.

-¿Cómo te atreves jovencita? ¿Cómo pude tener un traidor por hijo…? ¡Y ahora una nieta!-dijo escandalizada mientras George y yo reíamos.

-A ella la dejare, sigue siento mi abuela…-dije mientras George me abrazaba y yo hacía un movimiento de varita.

Las antiguas paredes pintadas de Gris cogieron un color blanco y la madera oscura en una madera color marrón intenso.

La alfombra volvió a ser roja intensa y las lámparas negras seguían igual.

Las habitaciones se pintaron de colores intensos.

Pare en mi habitación y solté un suspiro.

-Me la decoro papa cuando vine a vivir con el…-dije apoyándome en el marco-no puedo hacerlo, no puedo cambiar nada en ella…-dije con lágrimas en los ojos.

-Hija…-dijo papa desde el cuadro del pasillo-cambia mi habitación y no esa-dijo firmemente mientras asentía y su habitación pasaba a tener paredes de color verde claro y una cama verde oscuro y negro de matrimonio con una cómoda oscura.

Asentí con seguridad, contenta del resultado, una casa acogedora, pero seguía estando vacía.

-Mucho espacio, poca gente, sigue siendo deprimente-dije cruzándome de brazos y negando con la cabeza.

-Yo tengo la solución-dijo George rodeándome la cintura y besando mi cuello entre risas.

-¡George!-replique-mi padre nos va a ver-dije mientras murmuraba molesto y me cogía en brazos desapareciéndonos.

Me dejo en nuestra cama mientras cerraba la puerta haciendo que papa se quejara y yo riera.

Se tumbó sobre mí y me beso con dulzura mientras yo rodeaba su cuello con mis brazos y lo pegaba a mi mientras seguía con su beso, haciéndolo más intenso.

George metió sus manos bajo mi camisa, acariciando mi vientre y mis caderas para pasar a la espalda.

Saco mi camisa por encima de mi cabeza mientras yo imitaba su gesto con él.

Bajo sus besos a mi cuello, descendiendo por el mientras dejaba un rastro de besos y caricias.

Paso por encima de mis pechos para desabrochar mi sujetados y tirarlo al suelo para acariciar mis senos y bajar por mi vientre haciendo que soltara un gemido suave y entrecortado.

-George, no seas malo…-dije arqueándome cuando me acaricio la entre pierna mientras lamia mi cuello y yo mordía mi labio reprimiendo un gemido.

-No soy malo-dijo Sonriéndome con pasión mientras mordía mi labio suavemente y me besaba con pasión mientras quitaba con rapidez la ropa que quedaba y entraba en mi interior haciendo que soltara un gemido de dolor.

-Perdón…-dijo apenado-no podía…no sabes cómo me cuesta resistirme a ti-dijo para reir suavemente mientras empezaba a moverse en mi interior.

Me reí con ganas para luego acariciar su mejilla y enredar mis dedos en su cabello mientras le besaba con deseo y empezaba a moverse con rapidez.

Arquee mi espalda, acercándome a él mientras él me acercaba con fuerza hacia su pecho y gemíamos para caer rendidos en la cama mientras me llenaba y salía de mí.

-Te amo…. ¿lo sabes verdad?-dijo George besando mi frente y apretando mi mano suavemente como siempre hacia.

Le sonreí con dulzura.

-Lo sé, yo también te amo pelirrojo…mi pelirrojo-dije antes de besarle y acurrucarme en mi pecho para que me abrazara y nos quedáramos dormidos.

Fue la primera de muchas noches en las que no me despertaba con un sudor frio, reviviendo la escena que me atormentaba día y noche.